N/A: Los personajes no me pertenecen si no a Stephanie Meyer, solo Adeline y otros personajes me pertenecen y la trama es mia! :)
Pov. Adeline
Desperté gracias a la voz del piloto que decía que pronto aterrizaríamos y que abrocháramos nuestros cinturones, guarde mi mp3 y me abroche el cinturón, al cabo de unos minutos sentí que el avión descendía a tierra. Me aferre al asiento ya que no estaba acostumbrada a los aviones, después de unos minutos el piloto dijo que ya podíamos salir del avión, tome mi bolso y Salí del avión, busque mis maletas y cuando las encontré, las agarre y me dispuse a salir del aeropuerto. Al salir del aeropuerto sentí que se congelaban mis huesos, no estaba acostumbrada al frio, bueno vivía en Londres y ahí nevaba, pero aquí en Forks no era nada comparado con Londres, me puse mi chaqueta y camine por las calles de Forks, pare en una estación de gas y agarre un mapa de Forks, mis padres habían dicho que mi supuesto padre vivía aquí, así que debería tener una casa, pero, ¿Cuál sería? Camine por un rato hasta que vi una pequeña tienda de ropa, entre y con el dinero que tenía compre una bufanda, unos guantes y un lindo gorro de lana, pague lo que compre, pero antes de salir se me vino una idea a la mente, me acerque a la encargada de la tienda.
― Disculpe, ¿me podría ayudar en algo? — pregunte amablemente a la encargada que debía tener unos 20 años
― Claro, ¿en que puedo ayudarte?
― Es que quería saber si usted sabe donde vivía un señor llamado…—busque en mi bolso mi partilla de nacimiento y cuando la encontré la leí— Ian Anderson
― ¿Ian Anderson? — pregunto pensativa— No, no recuerdo a nadie con ese nombre, perdón
― Ok, gracias de todas formas— murmure decepcionada
― ¡Espera! — grito antes de que yo saliera de la tienda, me voltee confusa y la vi sonreír, como que habiendo recordado algo— ¡Anderson!, hay una casa que está a cinco cuadras de aquí que tiene el buzón de correo con ese apellido, deja te muestro donde queda— agarro mi mapa, y me enseño la ruta, estaba a cinco cuadras unas no muy largas de aquí.
― Gracias, muchísimas gracias— la abrase con felicidad
― De nada— dijo amablemente— oye, ¿tú eres algún pariente del antiguo dueño?
― Mmmmm algo así— respondí con duda, ella solo me dio una sonrisa amable— Adiós
― Adiós, y suerte
Salí de la tienda y me puse los guantes y el gorro, camine unos cuantos minutos y vi que me acercaba a un barrio con muchas casas sencillas pero muy lindas. Camine unos veinte minutos y pare al ver el buzón de correo que decía Anderson. Mire fijamente la casa, era muy linda, camine lentamente, subí los tres escalones, y efectivamente esta era la casa de mi padre, no sé cómo lo sabía, pero tenía una corazonada de que esta era. Gire la perilla de la puerta y estaba cerrada, bufe molesta, por supuesto que debía estar cerrada, nadie viví ahí, recosté mi cabeza en la puerta y se me ocurrió una idea, si era hermano de mi madre, debía guardar una llave de repuesto en algún lado, busque dentro de las plantas, debajo de las sillas que había afuera pero no encontraba nada, y claro, la oscuridad no ayudaba en nada, bufe cansada, fije mi vista en los vecinos, tenían las luces encendidas, ¿Por qué aquí no estaban las luces encendidas?, ah claro nadie vivía aquí, que tonta que soy, creo que el viaje y el estrés están surtiendo efecto, busque con mi última esperanza debajo de la alfombra de la entrada, y gracias al cielo que ahí había una llave, la agarre y la introduje en la perilla y esta abrió, salte de felicidad. Agarre mis cosas y entre, cerré la puerta, todo estaba en tiniebla. Deje mis cosas en la entrada y busque el prendedor de luz, cuando al fin lo encontré encendí la luz, la casa estaba hecha un desastre, digo ya que todo estaba puro polvo. Fui a la cocina y encendí la luz, busque entre los armarios algún producto para limpiar, agarre una escoba y un trapeador, y me dispuse a limpiar toda la casa. Veinte minutos después la casa estaba en orden, la verdad era muy acogedora y tenía todo lo necesario, una pequeña sala con un televisor, una cocina lo bastante grande para que una persona cocinara y un pequeño comedor para cuatro personas, subí por las escaleras al segundo piso con el trapeador y la escoba a mano, encendí las luces del pasillo, habían dos puertas entre a la primera y había un cuarto de un buen tamaño, encendí la luz para poder ver mejor y el cuarto tenía una cama, al lado dos mesitas de noche con una lámpara en cada una, un armario de no tan grande ni tan pequeño, una mesita con una computadora antigua y una silla, al fondo del cuarto había una puerta, entre y encendí la luz, era un baño, con un inodoro y un espejo de cuerpo completo, con mucha dificultad saque el espejo de cuerpo completo y lo puse al lado del armario, limpie el cuarto y el baño en pocos minutos, Salí y baje las escaleras a buscar mis cosas, subí las escaleras ya con mis cosas en manos y entre al cuarto, saque mi ropa y la metí al armario, mi cepillo de dientes, cremas y perfumes lo puse en el baño, mi mp3, pasaporte, celular y un libro que traía en la mochila, lo puse en la mesa al lado de la computadora, baje las escaleras a la cocina y busque si había algo de comer, no encontré nada, mi estomago rugió de hambre, di un brinco al escuchar el timbre, me acerque cuidadosamente y por la ventana que había al lado de la puerta divise a una pareja de ancianos, que venían junto a una pequeña niña de siete años, suspire aliviada y abrí la puerta.
― Hola, ¿Qué se les ofrece? —dije amablemente
― Hola, al parecer eres nueva en el vecindario, somos Paula y Tomas, tus vecinos y esta pequeña de aquí es nuestra nieta Tami— dijo la ancianita cariñosamente, vi a la niña y ella me dio una sonrisa divertida y amable— bueno, Tami estaba jugando en la calle y nos dijo que miro una chica caminar hacia esta casa, la miramos raro y miramos que las luces estaban encendidas, así que como muestra de bienvenida te trajimos esto— me enseño un plato que traía en la mano, lo cual olía delicioso, lo agarre amablemente
― Muchísimas gracias— murmure apenada
― Toma— dijo la pequeña niña, la verdad era muy dulce, era pelo rubio y lo llevaba en dos coletas, sus ojos eran verdes y llevaba un pantalón, con unas botitas y un suéter de gatitos
― Gracias Tami— le dije ya que me había regalado una paleta
― Si quieres o necesitas algo, no dudes en pedírnoslo a nosotros— dijo Tomas muy amable, yo solo asentí— una pregunta, ¿tú eras algún pariente del que vivía aquí?
― Algo así— murmure nerviosa
― Si es que tienes cierto parecido
― ¿Ustedes conocían al antiguo dueño?
― Dueños querrás decir, Por supuesto, Ian y Jessica, eran muy dulces y unas buenas personas
― ¿Podrían platicarme acerca de ellos?
― Claro, pero ahora no ya que debes estar muy cansada por el viaje, así que mañana vendremos por la tarde
― Gracias, en serio muchas gracias
― De nada cariño— dijo cariñosamente Paula, se despidieron y se fueron a su casa que quedaba enfrente de la mía.
Suspire aliviada ya que podría obtener información sobre mi supuesto padre, claro lo raro es que dijeron que vivía con una tal Jessica, recordé que ese era el nombre de mi madre biológica. Entre a la casa y fui al comedor, la comida que me habían traído era pollo con ensalada y pan, agarre un vaso con agua y me dispuse a comer.
Después de haber comido lave el plato y lo puse con cuidado en la mesa, y el vaso lo deje en el estante de la cocina, cerré la puerta de enfrente y la trasera, apague las luces y solo deje una de afuera, cerré las cortinas y subí las escaleras, antes de entrar al cuarto, recordé que no había visto que había en la última puerta del pasillo, camine hasta ella y subí unos escalones, abrí la puerta y era una escalera muy grande que iba hasta el patio trasero, cerré la puerta con seguro, ya mañana averiguaría mas. Me fui al cuarto y me di una corta ducha, me puse mi pijama y me amarre el pelo en una cola alta, apague las luces y cerré la cortina de la ventana, puse la alarma en mi celular, me acosté en la cama y rápidamente el sueño me venció.
Escuche la canción Where Have You Been de Rihanna, me moví perezosamente en la cama, agarre el celular de la mesita de noche y vi que eran las ocho de la mañana, pensé que todo era una cruel pesadilla, pero era la cruel realidad, me pare de la cama perezosamente y me metí a la ducha, el agua estaba tibia así que me relaje un poco, busque y lo único que pude encontrar era un viejo Shampoo, lo agarre y me lo eche en todo el cuerpo ya que no había jabón, nota mental comprar Shampoo y jabón de baño, Salí de la ducha con mi toalla envuelta en mi cuerpo y otra en el pelo, busque mi ropa en el armario, me seque el cuerpo, me puse mi ropa interior y después me puse un jean, una camisa crema y un suéter celeste junto con la bufanda crema que compre, seque mi cabello, lo peine y le eche mi crema de vainilla, lo deje suelto, me puse unos tenis negros y Salí del cuarto, fui a la ultima puerta del pasillo y la abrí, baje estas escaleras y en medio de ellas había como una especie de mini balcón, con una pequeña mesa para dos personas, baje lo que quedaba de escalones y era el patio, camine y la vista era muy linda, el patio trasero tenia unos pocos árboles y unas sillas de exterior, un poco mas allá había una especie de bosque, era mejor que no entrara allí, entre de nuevo a la casa por la escalera. Me fui de nuevo a la habitación y agarre mi celular, mire que no tenía mucha carga, busque el cargador del celular, pero no lo encontré por ningún lado, claro de echo que lo deje en Volterra, suspire tristemente y pequeñas lagrimas salían de mis ojos silenciosamente, deje mi celular en su lugar y seque mis lagrimas, busque debajo de la cama para ver si tal vez ahí lo había dejado pero no había nada, en cambio había un despertador, así que lo agarre y le puse en la mesita de noche, después le compraría baterías. Salí de mi habitación y baje las escaleras, escuche que tocaban el timbre, me acerque y abrí. En la entrada estaba Paula y Tomas sonriéndome amablemente.
― Hola cariño, me preguntaba, ya que eres nueva aquí, si nos querías acompañar al supermercado, íbamos a comprar unas cosas para la casa, ¿quisieras acompañarnos? — pregunto cariñosamente Paula, en verdad le estaba agarrando mucho cariño, me recordaba a mi abuela
― Si, gracias, pasen— los deje entrar y cerré la puerta— si gustan siéntense, yo volveré pronto— ellos se sentaron en los sillones y yo subí rápidamente las escaleras, fui directo a mi cuarto y agarre mi bolso, y ahí metí dinero, las llaves de la casa y mi brillo. Agarre mis guantes y mi chaqueta. Baje las escaleras y les hice unas señas para que nos fuéramos, salimos de la casa y cerré la puerta con llave. Caminamos hasta la casa de Paula y Tomas, y ahí enfrente había un carro, de los clásicos, Tomas entro al lado del piloto, Paula del copiloto y yo en la parte de atrás.
Después de unos cuantos minutos llegamos al supermercado, Tomas estaciono el carro, y los tres nos bajamos y entramos, Paula y yo agarramos un carrito y fuimos a comprar lo necesario. Yo compre algunas cosas para comer, pollo, vegetales, fruta, espagueti, carne, y otras cosas, también compre algunos chocolates y golosinas, gracias al cielo tenían mi Shampoo preferido de vainilla y jabón de vainilla, tenía una rara obsesión con el olor a vainilla, compre lo necesario y fuimos a caja a facturar. Después de comprar todas las cosas un trabajador del supermercado nos ayudo a llevar las bolsas al carro, luego de darle las gracias, nos fuimos de vuelta a casa. Al llegar les ayude con las bolsas a Paula y Tomas, y yo me fui a mi casa con las mías. Puse todo la comida y demás cosas en su lugar, como era ya medio día, me puse a preparar el almuerzo algo sencillo, espaguetis, arroz y ensalada, hice un jugo de naranja y listo, un almuerzo para una persona, comí en el comedor. Luego de comer lave los platos, y fui a la sala encendí la televisión y me puse a ver una pelicula, me estaba quedando dormida cuando tocaron el timbre, bufe molesta y apague el televisor, fui hasta la puerta y la abrí, era Paula la que se encontraba en la puerta, le sonreí amablemente y la deje pasar.
― ¿Cómo estas cariño? — dijo cariñosamente
― Bien, ¿y usted?
― Bien, bueno estaba aquí ya que te prometí que vendría y te contaría sobre los dueños anteriores, Ian y Jessica, si mal no recuerdo
― Si, vamos al patio trasero para platicar mejor— dicho esto nos dirigimos al patio trasero, nos sentamos en las sillas que había ahí fuera, hice dos tazas de té y nos la bebimos en silencio, pusimos las tazas en la mesita que había afuera
― Ok, antes de contarte sobre los antiguos dueños, ¿Qué eras exactamente de ellos? —pegunto mirándome fijamente, yo solo agache la mirada
― Era su hija— murmure bajito, subí la cabeza y ella me dio una sonrisa de compresión
― Si, lo intuía
― ¿Qué?
― Te pareces mucho a Ian y Jessica— dijo simplemente, yo la mire interrogadoramente— te contare lo que se sobre ellos— asentí enérgicamente y ella me dio una sonrisa cariñosa, estaba pensativa como si estuviera recordando algo— hace 15 años yo vivía con Tomas en nuestra casa, esta casa estaba en venta, era muy linda, un día una pareja llego, el era muy apuesto tendría unos 19 años, alto, piel blanca, ojos verdes, pelo castaño, la chica tendría unos 18 años, pelo castaño, y unos lindos ojos café igual a los tuyos, Tomas y yo le dimos la bienvenida, supimos que sus nombres era Ian y Jessica, ella estaba embarazada tenía un mes, le ayudamos en todo ya que nos contaron que escaparon de sus padres, la verdad yo no me lo creí mucho, Tomas tiene un pequeña tienda y le dio un trabajo a Ian, y Jessica me ayudaba con la limpieza en mi casa y le pagaba para ayudarla con los gastos y todo eso, cuando ella tenía 8 meses de embarazo me conto lo sucedido, al parecer ella vivía en Volterra y quedo huérfana, una familia llama Vulturi la adopto, conoció a Ian, el viajo ahí porque era fotógrafo y le interesaba mucho ir ahí, se conocieron y se enamoraron pero por problemas con la familia de Jessica y algunos tipos que perseguían a Ian se mudaron aquí, yo solo les di mi apoyo, cuando Jessica dio a luz era una hermosa niña, la llamaron Adeline. Una noche, exactamente una semana después de que la bebe naciera, Tomas y yo nos levantamos asustados ya que escuchamos unos ruidos y una camioneta proveniente de la casa de Ian y Jessica, preocupados fuimos donde ellos, tocamos la puerta casi por media hora, ellos tenían una llave de repuesto debajo de la alfombra, entramos y miramos que estaba hecho un desorden, llamamos a la policía, y ellos investigaron por meses pero jamás los volvimos a ver, arregle su casa y saque sus cosas personales y las guarde en el sótano, puse la llave de nuevo debajo de la alfombra, con una esperanza de que ellos regresaran pero nunca lo hicieron. Cuando Tami nos dijo que había alguien viviendo aquí nos sorprendimos y mas cuando te miramos porque eres una combinación exacta de ellos dos —termino el relato, yo a estas alturas tenia lagrimas, ella me abrazo consolándome, llore en silencio por unos minutos, me limpie las lagrimas y me separe de ella
― Yo la verdad es que no sabía que ellos eran mis padres, vivía con la hermana de Ian, ella y su esposo me criaron como su hija, yo no sabía nada, yo pensaba que ellos eran mis padres, pero fuimos a Volterra por mi cumpleaños y me entere de todo, a mis padres o tíos los mataron junto con mis hermanos o primos, escape y creo que ahora esas personas me van a seguir para matarme— murmure nerviosa, le conté en parte la verdad claro omitiendo lo de los vampiros y eso, platicamos por media hora acerca de muchas cosas, le dije que mi cumpleaños seria entre una semana, exactamente el 15 de Agosto, y ella me dijo que en efectivo yo era la hija de Ian y Jessica, yo solo le di la razón
― ¿Y no piensas seguir estudiando? — me pregunto Paula después de un rato
― La verdad nunca pensé sobre ello hasta ahora
― Pues deberías seguir estudiando, hacer como si nada paso, retomar tu vida, una nueva vida
― Yo…No lo se
― Te ayudare con los gastos del colegio por eso no te preocupes
― Yo...ha…bueno…no se— murmure nerviosa, nunca se me vino a la cabeza volver a estudiar, pero no podía dejar mis estudios a un lado, suspire— está bien, estudiare otra ves
― Me alegro que dijeras eso, bueno te comprare lo necesario y de paso te inscribiré en el instituto de Forks cariño— dijo animadamente, yo solo le sonreí en respuesta, nos despedimos y se fue a comprar lo necesario y a inscribirme al colegio.
Después de un rato decidí ir al cuarto, fui al baño pero al salir mire que en la parte arriba había una cuerda, la agarre y la jale, de ahí salieron unas escaleras, subí con una linterna a mano, estaba oscuro y no podía ver casi nada, encendí la luz y habían muchas cosas y muchas cajas, abrí una de ellas y en esta había ropa algo antigua, abrí otra en esta habían unas fotos, agarre una y había una hermosa bebe envuelta en una sabanita rosada, la puse a mi costado, en otra había una chica de unos 18 años sentada en la parte trasera de la casa con una bebe, en otra estaba la misma chica pero esta vez en la puerta de la casa, con una pansa de unos 7 meses, en otra estaba la misma chica pero dándose un pequeño beso con un chico, se miraban muy enamorados, caí en cuenta que él era Ian, ya que mi madre en su casa tenía una foto donde salía con su hermano Ian, y vi que era el mismo chico, claro el debe ser y ella debe ser Jessica mis padres biológicos, lagrimas de felicidad salían por mis ojos, ya que al fin sabia quienes eran mis padres biológicos, ósea que la bebe debía ser yo. Luego de llorar un rato agarre las fotos que había visto, y vi que en el fondo del sótano había una especie de cuna, me acerque y en efecto era una cuna blanca, adentro había un peluche de felpa en forma de perrito lo agarre cariñosamente, y Salí del sótano, puse el peluche en mi cama, baje las escaleras y puse las fotos en unos marcos que encontré, y los coloque en una repisa de la sala, menos en la que salían mis verdaderos padres dándose un beso, esa la puse en mi habitación.
Luego de unas pocas horas, Paula y Tomas vinieron a mi casa, Paula me ayudo a hacer la cena y comimos los tres.
― Cariño, ya te inscribí en el instituto y mañana mismo comienzas, Tomas te llevara y te traerá—me informo Paula, yo solo asentí
― Quería proponerte de que después del colegio, claro luego de que vengas a tu casa y almuerces, trabajes medio tiempo en mi tienda —me propuso Tomas amablemente
― Sí, claro me encantaría— le dije alegre, ya que eso me ayudaría con los gastos de la casa, los abrace a los dos— muchas gracias por todo lo que están haciendo por mi
― No hay de que cariño, siempre estaremos aquí para ti— murmuro cariñosamente Paula, yo solo la abrace en muestra de agradecimiento.
Luego de cenar, Paula me dio los cuadernos, lápices y otros materiales para ir al colegio, guarde todo esto en mi mochila celeste, suspire, ya que mañana iría al colegio, y no sabía que me esperaba. Puse la alarma a las 5 y 30 de la mañana, luego cepille mis dientes, me puse mi pijama y me acosté en mi cama, abrazando a mi peluche. Me dormí en cuestión de minutos.
Aqui les dejo el 2do capitulo! :) no sean malitos y dejenme un review para saber que les gusto o no! :3
