Capitulo 2. ¿Quién es Dominique Weasley?

Se quedó inmóvil, mirando en todas direcciones, nadie aplaudió hasta que ella reaccionó. Lentamente se puso de pie, y con millones de lágrimas decididas a salir de sus ojos, se dirigió a la mesa de las serpientes, como todo el mundo solía llamarlas, y se sentó junto a un Scorpius simulando felicidad, y a un Albus molesto por la decisión del sombrero, pero no tanto como ella.

Rose había sido seleccionada como una Gryffindor, observó a la mesa victoriosa, todos deseaban pertenecer a ella. Su prima fue recibida entre aplausos y abrazos. Nadie, ni siquiera su hermana, había aplaudido ante su selección. Ni una mirada, ni un saludo con la mano, nada... y se hacían llamar su familia. Lo único que pudo levantarle el ánimo fue cuando Teddy miró en su dirección en un instante y le levantó el pulgar, como diciéndole que todo iba a estar bien.

Cuando comenzó el banquete, todos comenzaron a comer apresuradamente, pero ni ella ni Scorpius probaron un bocado. "Nada podría sacarle el apetito a Albus Severus Potter", pensó. Así que comenzó a hablar con el rubio, descubriendo que tenían más en común que pertenecer a la misma casa.

Terminado el banquete, el prefecto de Slytherin, un tal Peter Rookwood, los guió hacía sus habitaciones, en las mazmorras.

A ella le gustaba su cuarto, pero se sentía frío, muy frío. Sus compañeras de cuarto parecían ser muy agradables. Grace, Berenice, Julia, y Alice, que con el tiempo se transformaron es sus confidentes, como solían llamarse.

Al día siguiente, durante el desayuno, los tres nuevos Slytherins se cruzaron con sus primos y hermanos, pero la única que los saludó fue Rose. Los demás encontraron más interesante las piedras de la pared del gran comedor que saludar a un grupo de Slytherins.

Comenzaron a hablar y a divertirse cada vez más, cuando Ted apareció y pidió hablarle a solas. Obviamente, aceptó. Fueron a caminar alrededor del lago. Él pareció interesado con respecto a sus sentimientos al ser elegida como Slytherin, y la acompañó a la lechucería a escribirle a sus padres, cosa que de muy poca gana hizo.

Sin darse cuenta, ya estaba por empezar su cuarto año. Cuatro años en los cuales muchísimas cosas habían cambiado. Primero, cambió sus habituales vacaciones en Francia, por unas vacaciones plagadas de lujuria en casa de su amiga Alice, junto a sus confidentes. Luego, cambió el color de su cabello a negro, negro con las puntas verdes, haciendo juego con su orgullo Slytherin. Tercero, dejó de habituar a sus primos y a su familia, no hablaba con nadie que se apellidara Weasley. Y cuarto, se hizo un arete en el labio, del lado derecho, idéntico al que poseía el, todavía, dueño de su corazón.

Llegaron al andén 9 y 3/4 , entre risas y chismes, vió a toda su familia. Todos iguales entre sí. Todos abrazados. Eran tan melosos que hasta le daban arcadas de sólo verlos. Todos tenían algo, y ella no.
Victoire era la hermosa.

James y Fred eran los graciosos.

Albus era el tímido.

Rose era la inteligente.

Louis el amigo fiel.

Lily la temperamental.

Y los demás eran muy pequeños para asignarles alguna característica.

¿Y ella? ¿Quien era Dominique Weasley para su familia?. NADIE. Vio que su madre la miraba con cara de horror, y luego le susurraba algo a su padre. Ambos la observaron fijamente. No le importó, y siguió hablando con sus amigas. Cuando se aproxima Scorpius,"Scor", se acerca y lo abraza.

"Hola Scorpius." Saludó Alice, y se enrojeció notablemente. Era obvio que le gustaba.

"Nick, un placer verte. Quedé con Albus y Rose....."

Siempre era lo mismo, todos la cambiaban. Estaba CANSADA de eso.

Grace sugirió subir al tren, y así lo hicieron. Dominique vió como su madre, sollozando la saludaba, pero ella ignoró todo acto proveniente de ella, como había hecho desde hacía ya cuatro años.

Apenas subieron al tren, Dominique lo localizó subiendo por última vez al Expreso de Hogwarts, con su cabello azul eléctrico una vez más, sus amigas la empujaron para que vaya a saludarlo, cosa que hizo.