Capitulo dos

Cualquiera en una situación igual sentiría miedo, asco, odio, yo solo lo veía como un día cualquiera en un lugar donde me gustaba estar, el caos aún se escuchaba y los que debían entrar a socorrer estaban afuera sin intervenir

– Me gustaría tener una televisión ahora mismo, ya llegaron los medios y están reportando – dijo

– enserio? – Pregunte

– Sí, ya hay bastante gente mirando esto – replico con alegría

– Y ya la policía estima que no habrá muchos sobrevivientes – dijo

Solo asentí sonriendo

– Entonces me queda bastante por jugar – agregue

– Sí, eso es lo bueno – bramo feliz

Llegue a la puerta del sótano, nunca había estado ahí ya que no tuve asunto alguno por ello me sentía algo raro al estar abriendo la puerta, las luces estaban apagadas así que entre la oscuridad baje las escaleras sosteniéndome del barandal, olía a humedad y también a cable quemado

– Sí que les gusta el fuego – comento

Solo gemí y continúe andando, me pregunte si ellos tenían miedo o algún tipo de remordimiento, era raro que hicieran todo el derramamiento de sangre sin un motivo y por qué debía ser algo poético ya que algunos de ellos tenían una vida bastante alegre a excepción del gordo ese si era molestado pero volverse el problema no fue la solución, sin darle más importancia llegue hasta el piso donde camine deslizando los pies concentrándome por escuchar donde estaría el dueño de la máscara

– y tú sabes quién es el tipo? – pregunte a la sombra que era más oscura que las tinieblas presentes

– por qué no? Si colocara a cada uno en una lista el estaría en el puesto tres de los bastardos – dijo

– por qué? – pregunte

– le gusta matar animales, quemar casas y le ayuda a su papa en su trabajo – dijo

– como lo ayuda? – Pregunte

– ya sabes a eliminar a la competencia – respondió

– oh, eso suena mal – dije

– No para mí –

Caminando escuche el tintineo de un destornillador y cambie de dirección

La máscara era un poco molesta de usar ya que el borde de los ojos era demasiado pequeño y no tenía orificios en la nariz así que el sudor se acumulaba derramándose sobre mi quijada, en medio de toda esa oscuridad encontré a un tipo mover una linterna mientras movía un celular

– Parece que el bastardo tiene dinero – bramo aquello

Levante la escopeta y el tipo apenas se movía del lugar

– Les dije que cuando terminara iría con ustedes –

Se quitó los audífonos en tanto tenia apuntada el arma a su cabeza, su expresión alegre se borró

– q…quién eres? – pregunto

Moví el arma indicando que se alejara de la bomba y entendió rápido, dejo el celular en el suelo mientras la luz de la linterna reboto en el muro

- e…eres de la policía? – pregunto

Negué con la cabeza y dispare al celular que se hizo trizas

– o…oye podemos arreglarlo – dijo

– mi padre tiene mucho dinero si me dejas ir te pagare mucho – dijo

Su cara se me hizo familiar pero no sabía bien en donde la había visto aunque su voz me recordó al tipo de los anuncios durante la mañana

– eres…..eres el tipo del radio no? – pregunte

– si….y tú quién eres? – Pregunto

– cómo te llamas? – conteste

– Soy Alberto – dijo

El tipo era un latino y lo reconocí, él era la persona que organizaba fiestas bastante grandes y conciertos donde invitaba a todos los de la escuela, sin embargo, el truco era que los perros fueran sus bufones y por perros me refería a los que estuvieran debajo de él y moviendo el tablero me di cuenta que su mejor amigo era el hijo del jefe de los policía de la ciudad cosa que me dio un poco de gracia

– y tus drogas? – pregunte

El tipo con nervios saco una pequeña bolsa de hierba, solo me eche a reír

– Desactiva las bombas – dije

– solo tenga esta y ya no se puede activar – dijo

Corte cartucho

– no quieras engañarme –

De la maleta saque la metralleta

– Vamos viejo –

El tipo me miro con odio, de su bolsa saco unas pinzas solo que Alberto no escondió bien su arma en su espalda la cual era claro que cuando me distrajera la usaría, corto los cables de la bomba y me miro

– La otra esta allá – dijo señalando detrás de mí

– Bien – aproxime el fusil a su cabeza

– Vamos –

Su plan se había arruinado y se levantó con sumo cuidado

Me llevo a la siguiente y así con otras diez colocadas en muros y pilares, las bombas eran parecidas a las que usaban los malos en las películas

– eres denny? O eres marco? – dijo

– No – dije

– nunca había oído tu voz, es raro que no te reconozca – dijo

– tengo una memoria buena con las voces – añadió

– Tal vez te mandaron por mí, me pregunto qué tonto quiere hacer enojar a mi padre – dijo

– pero por qué quieres desactivar las bombas? – Pregunto

– Vamos – lo empuje con el cañón

Era demasiado tener al hijo de algún mafioso delante, entre la repartición pude notar que él sabía lo que hacía y el daño por la explosión sería muy grande que derrumbaría el edificio completo

– Mi padre nos encontrara así que es mejor que me dejes ir – dijo

Al final lo hice recorrer todo el sótano en busca de las bombas y al final todas fueron desactivadas

– Ahora vamos arriba – dije

La sombra lo miraba

– Los depredadores humanos sí que son una buena comida – dijo

Subimos hasta el primer piso y se podía escuchar que aun disparaban

– Al menos ellos se han divertido – dijo

La sombra me toco el hombro

– lo llevaremos a otro lado – dijo

Asentí y con el mango del fusil golpee su cabeza y Alberto cayo inconsciente

– Ahora cárgalo y lo esconderemos para más tarde – dijo

El tipo se veía muy pesado además de que yo no era fuerte

– vamos levántalo –

Guarde el fusil y me incline colocando mis manos debajo y me levante quedando muy impresionado, Alberto que podía pesar más de cincuenta kilos era ligero como una pluma en mis brazos

– Ahora vamos – sin problema lo coloque en lo hombro andando fuera de la escuela

Nos alejamos rápidamente y llegue hasta una alcantarilla abierta donde lo deje y la selle con un tronco grande

– eso bastara – dije

– Si –

Con eso solo sobraba buscar al resto de terroristas

Mi velocidad también se vio incrementada ya que en cuestión de minutos cruce kilómetros y no me sentía cansado, subí hasta el tercer piso teniendo más confianza y el valor se fue hasta las nubes, tenía el fusil y la escopeta en ambas manos

– Esto se pondrá mejor – bramo muy feliz o eso es lo que me pareció ya que al solo tener una nariz esquelética como rasgo era difícil de determinar

El tercer piso era el peor escenario, quien estuviera ahí tenía la manía que cortar a las personas y teniendo en consideración que algunos fueron desmembrados era alguien muy loco. Cargue munición y cuando tenía lo suficiente en mis manos trote por los pasillos

Con un ambiente lleno de tensión y ruidos extraños observaba con rapidez las aulas, hasta que en el pasillo encontré a una chica negra de cabello liso con una clase de espada

– Sí que las katanas son fáciles de conseguir – comento la sombra

– oye ya están las bombas? – preguntó en voz alta, solo asentí

– Que bien, ya estoy ansioso por ir a la iglesia – añadió

Se miraba demasiado relajada para tener una fila de brazos desmembrados cerca de ella

– entonces esperemos a Lucy para ir con shuu –

– y que hay de los otros? – pregunto

Negué con la cabeza

– porque no hablas? Te paso algo? – pregunto, solo volví a negar

– No eres Alberto – levanto su katana

– que paso con él? – pregunto

– Ahora chico te enseñare algo genial – movió una mano

Levante las armas pero ella fue demasiado rápido y clavo la espada en mi estómago dejándome en shock unos segundos antes de darme cuenta que no me dolía incluso no sentía ningún cambio en mí, sonreí levantando la escopeta colocando el cañón en su brazos

– que….que eres? – pregunto asustada

Solo asentí y dispare haciendo que su brazo volara por el aire seguido de un grito de dolor, ella se apartó soltando la katana mientras apretaba la gran herida, en sus ojos note miedo en tanto solo segundos recargue y camine hacia ella, me toque donde ella me había enterrado la espada pero no tenía herida alguna solo mi ropa con un agujero, la sangre manchaba el suelo y ella comenzó a correr

No sabía que sucedía pero debía terminarlo, la perseguí por el largo del pasillo y volví a disparar hiriéndola en la pierna

– ayuda! – grito

La cantidad de sangre derramada era demasiada por lo que gire hacia la sombra

– oye por que no muere? – pregunte

– Ese es mi encanto – contesto

algo extraño era que el pasillo parecía no tener un final ya que ella corrió más de cien metros y aun había piso por el que continuar, guarde la escopeta y saque el fusil con el que apretando el gatillo deje salir una ráfaga, la sangre en su espalda se hizo notar y cayó al suelo gimiendo

– por favor no me mates – dijo

Se dio la vuelta y levanto la mano que le quedaba

– No lo volveré a hacer – dijo

Supongo que quería parecer adorable pero la sangre que le salía de la boca era desagradable, mirándola bien sabía que me trataría de golpear con una patada así que le dispare en ambas haciendo que gritara más

– oye no me mates, déjame ir tengo mucho por hacer –

se podría decir que era su manera de pedir clemencia, deje el fusil en el suelo

– Llama a una ambulancia – dijo

Saque la escopeta y la volví a cargar

– no me importa porque lo has hecho, traumas, problemas, eso ya da igual nada cambia lo que hiciste…..en vez de solucionar el problema te volviste el problema y eso es el error más grande –

apunte y como la primera vez hice que sus miembros se separaran del cuerpo, ella gritaba mucho y la sangre manchaba todo, el espacio donde estábamos tampoco tenía eco así que sus gritos se ahogaban pronto

Al final solo quedaba un torso con una cabeza que aun gritaba

– Con eso es suficiente – dije

Aquello se mantenía apoyado en el muro

– Bueno – movió sus dedos esqueléticos

Aquello que sucedió fue que todo regreso al momento que ella empuño su katana

– que paso con él? – pregunto

Retrocedí y ahí fue el momento, su brazo salió disparado a una pared junto a la katana, grito de inmediato, seguido de aquello fue un trozo de su pierna lo que la hizo caer al suelo

– ayuda! –

Sangre que provenía de su espalda mancho todo el suelo pero su dolor no se detuvo, pronto sus piernas se tiñeron de carme y no hubo ningún solo disparo

– Vámonos – dije

La siguiente seria la chica llamada Lucy.

Los gritos recorrían los pasillos hasta que simplemente se silencio

Una media hora después llegue a la biblioteca, donde una chica de lentes amontonaba cuerpos y su cara me hizo reconocerla, ella tenía cierta fama de chica pura aunque se había acostado con bastantes chicos y chicas y también había tenido un intento fallido de suicidio, no muy lejos tenía un bidón de gasolina

– oh….espérame un momento – dijo

Entre a la biblioteca y todo era igual una morgue, suspire

– ahora si se no tendré que hacer tarea de nuevo – dijo

Después de acomodar un par de cuerpos más fue por el bidón de gasolina que recogió del suelo, mirando bien note bastantes casquillos en el suelo y no había gran daño en el inmueble lo que me hizo deducir que uso alguna arma con silenciador, sin embargo, tuvo ayuda extra, ella roció los cuerpos pero antes de que terminara la aparte tirando el bidón

– Que rudo – comento

– ya quieres hacerlo? No sería mi primera vez haciéndolo con un muerto a mi lado –

Sonreí y la empuje

– quieres ver otro truco? – pregunto

Solo asentí y aquello solo hizo un ruido raro

- ya está, que lo haga – dijo

– Enciéndelos – dije

Apuntando

– quién eres? – pregunto

– No eres Alberto – añadió

– Enciéndelos –

Ella con el mismo miedo de los otros saco un encendedor y camino despacio prendiendo la llama

– Hazlo –

Dejo caer el encendedor y esa llama toco el cuerpo encima y ella se cubrió pero no sucedió nada, no sucedió la combustión

– Vaya – brame

Lucy miraba asombrada y repitió lo mismo dos veces más pero nada se calentó

– Vámonos – dijo la sombra

– qué? Y ella? – pregunte

– olvidas mi encanto? – dijo

Solo asentí y me di la vuelta

Un segundo después escuche que ella cortó cartucho

– no se quien seas pero eres estúpido – dijo

Quise voltear pero la sombra solo apunto hacia adelante

– Salúdame a la bastarda de tu madre –

Sin prestarle atención continúe, sin embargo, ella disparo y la bala paso al costado de mi cabeza impactando en la pared y el pasillo se ilumino, voltee de reojo y Lucy estaba cubierta en llamas completamente

– No me gusta mucho la carne con sabor a carbón – dijo

Lucy corrió a la ventana que abrió y nunca imagine ver a un cuerpo explotar desde el interior fue algo poético por así decirlo

– Lo malo de los humanos son sus entrañas – añadió

A pesar del daño aún estaba viva moviéndose

Y ese piso quedo en un ambiente sepulcral