Capitulo dos

Para el paso de dos semana había hecho un gran avance conociendo a mis alumnos, me aprendí sus nombres y ya no fue necesidad usar las listas, también me oriente mejor en la escuela que había asimilado del todo, en pocas palabras me adapte. Continúe con mis clases extras por las tardes al final del horario normal y mi única alumna seguía siendo kuroki quien por el desempeño que tenía me hacía dudar bastante, durante la revisión a su archivo me di cuenta que no tenía muchos sueños o una meta clara, también se podía denotar una soledad muy grande según la psicóloga de la escuela, no tenía muchos amigos y con las que tuvo contacto las distancio. En esa tarde al terminar mi tutoría guarde mis cosas y ella también

– quieres algo de la maquina? – pregunte

– quedo en silencio y entre su oscuro cabello note que me miraba

– quieres un jugo? – pregunte

Sin recibir respuesta solo sonreí disimuladamente

– Ya vengo – dije

Fue rápido y retorne al salón donde aún permanecía, en la escuela aun habían bastantes alumnos que se encontraban en sus clubs

– Ten, espero que te guste – dije

Lo deje encima del pupitre, me senté en mi silla y sin esperar más bebí del zumo de manzana, quede callado divagando con la vista hacia todos lados

– y tienes algún pasatiempo? – pregunte

Solté aire sin esperar a que hablara y me sentí tonto por querer acercarme

– L…leer mangas – dijo, anonadado le observe

– Que bien, supongo que también te gusta el anime – repuse feliz

Kuroki asintió

– Solo he visto muy poco de eso pero parece que es muy interesante – añadí

– y te gusta hacer otra cosa? – pregunte

– C…cocinar – con su postura encorvada me apoye sobre el escritorio muy sorprendido

– enserio?...pero porque compras tu comida aquí? – pregunte

Miro su costado e inicio a temblar

– Tranquila, no es necesario que respondas – dije

De vuelta en el ambiente lúgubre acabe con el jugo de la caja y quede fijo en su cuello cubierto, con suma lentitud aproxime mi mano y retire su cabello quedando serio al ver un moretón muy oscuro cerca de su hombro derecho, antes de hablar respire pesadamente

– que paso? – pregunte

Tomoko huyo del aula. Reconocía ese tipo de herida y alguien la golpeo con saña, me toque la barbilla y fue la primera vez en ese tiempo que sentí enojo, me retire de la escuela

En casa mientras entrenaba durante la noche me senté sobre el suelo y tenía solo la imagen de kuroki en mi mente, era un sentimiento fraternal que me pedía protegerla, aquellos moretones no desaparecían incluso aparecían más, con la calma en mi volví a mis ejercicios antes de ducharme

Al día siguiente durante el receso patrulle la escuela, desde el segundo piso observe hacia el patio principal donde se hallaba Tomoko y su pareja comiendo, acompañándolos estaban compañeros del grupo y otras alumnas más, pensante me apoye en el muro sin perderlos de vista

– ya comiste? – pregunto la profesora, voltee e iba con unas alumnas

– Sí, solo vine a estirar las piernas – conteste

– qué bueno, iré con el club de cocina si quieres puedes venir – dijo

– si profesor, preparamos una tarta y quisiéramos que la probara – dijo una de ellas, con discreción voltee hacia Tomoko quien comía de su obento

– Está bien – sonrieron y las fui siguiendo

– Que genial que hayas venido, estas chicas son buenas cocineras – comento Idai

– No acostumbro a comer dulces – dije

– Te aseguro que te gustara lo que prepararon – dijo , sonreí

– Bueno decidiré cuando lo pruebe – repuse

Entramos a la cocina escolar y me senté junto a la profesora

– y has encontrado algo sobre esos chicos? – pregunto

– No, tal vez se reúnan solo afuera para hablar – conteste

– Entiendo – se cruzó de brazos

– hablan sobre la pandilla? – Pregunto una de las alumnas

– sabes algo al respecto? – una se acercó con dos rebanadas de tarta

– Poco, realmente solo he oído rumores – dijo

– Sí, muchos de mis compañeros han dicho que son muchos – agrego una más que nos llevó dos tazas de té

– entonces solo eso saben? – pregunte

–bueno yo he escuchado que se reúnen en un parque cercano durante las tardes – contesto

–Entiendo, gracias – esa alumno sonrió

– de nada, si escuchamos algo más le informaremos – dijo, con gesto de satisfacción probé la tarta que esas chicas prepararon

– enserio ustedes la hicieron? – Pregunte

– Si – repuso

– Tal vez lo compraron – comente

– que malo es profesor – bramo y solo sonrieron

– Si continuas así podrían abrir su negocio – dije

para ser un postre hecho por alumnos era de los mejores que había probado. Platique dentro de la cocina con ellos un tiempo más hasta unos minutos antes de terminar el receso

En la tarde durante la tutoría Tomoko volvió a ser la misma chica silenciosa, quise hablar con ella pero simplemente no reacciono a nada y lo mejor fue centrarme en el estudio, concluimos y sentados la observe

– hare una visita a tu casa – dije, Tomoko elevo la mirada a mí y estaba sorprendida

– es de rutina, has mejorado bastante y quisiera que tus padres lo supieran….he tenido problemas con los míos por los mismos problemas y que un profesor les dé una buena noticia dejaran de presionarte mucho más – añadí, kuroki apretó los puños y los suavizo en momentos

– Espero que no sea una molestia – negó con la cabeza poniéndose de pie, cargo su mochila y se dirigió a la puerta

– y si te llevo en auto? – pregunte, sus ojos se movían por todas partes antes de asentir, me incorpore llevando el maletín en mi mano

Juntos bajamos hasta el estacionamiento y abrí la puerta trasera

– Entra – dije, con cuidado se sentó y acomodo su mochila en sus piernas, relajado conduje

En el camino note su mirada llena de tristeza al borde del llanto, de nuevo el sentimiento me hizo apretar con fuerza el volante, según los archivos de ella no había problemas en casa, sus padres eran responsables también de su hermano y solían estas al corriente de la escuela, en pocas palabras era imposible que alguien de su familia fuese el motivo de su comportamiento pero era mejor asegurarme. Unos veinte minutos después llegamos a su casa y fui recibido en la puerta por su madre

– Buenas tardes – salude

– Buenas tardes – me miro muy seria

– Soy el profesor de su hija – dije, ablando su expresión

– oh, bienvenido – me invito y me llevo a la sala donde espere sentado mientras la señora kuroki fue a la cocina, la casa era normal y ordenada sin olor a alcohol u otra sustancia lo que me hizo descartar los problemas, sin embargo, todavía no podía dejar a la suerte la apariencia

– tome, espero que le guste – con una taza enfrente de mi aclare la garganta

– Qué bonita casa tiene – dije

– gracias….y ha pasado algo con Tomoko? – Dijo

– no, solo que como nuevo profesor quiero conocer a los padres de mis alumnos – la madre de kuroki me miro

– comprendo, y en que puedo ayudarlo? – di un sorbo de té

– parece que tiene todo en orden aquí, y el señor? – conteste

– en el trabajo ,llegara en unas horas – dijo

– excelente, y el como esta? – pregunte

– Supongo que bien, tiene un buen trabajo y cuando llega a casa convive con mis hijos – parecía que todo lo escrito en los archivos era cierto

– señora debo felicitarla, sus hijos hacen un gran esfuerzo en la escuela y veo que tienen un gran futuro por delante – dije

– oh gracias! Siempre hacemos lo necesario para ambos y me alegra escucharlo de un profesor – dijo muy animada

– Debo felicitarla por lo que ha logrado ,tener una casa así de ordenada no es tarea fácil – dije

Proseguí con una charla amena con la madre de kuroki y al final con bastantes puntos bien cubiertos volví al auto sin antes mirar hacia una ventana donde Tomoko se ocultaba entre las cortinas y agitando la mano con suavidad me despedí. Volví a casa para las diez de la noche y solo me recosté sobre el sillón colocando mis manos sobre mi nuca y respire hondo

– la amenaza es interna – dije en voz baja, conocí a su padre un hombre bastante honorable y bastante unido con su familia, rara vez conocía a un padre así lo que me alegro bastante, el hermano a diferencia de ella destacaba en deportes y tenía bastantes amigos, era promedio entre los de su clase lo cual me hacía pensar que entre en algún punto de su historia Tomoko cambio, ya era noche y sin nada que hacer por el momento me fui a dormir

Durante el domingo estuve en el distrito comercial comprando ingredientes para mi comida de la semana, entre los locales termine rápido y ya con lo último de mi lista iba rumbo a mi auto, llevaba una bolsa en mi mano derecha y con la otra leía un cupón que me habían regalado, era de un restaurante que no tenía mucho de haberse inaugurado, no solía comer en esos lugares porque no me era cómodo pero lo guarde para alguna otra ocasión cuando quisiera ordenar a domicilio, entre la avenida moví a vista hacia los lados y pause mi andar, Tomoko se encontraba apoyada a un muro con su ropa arrugada y sus ojos totalmente apagados, sin pensarlo me acerque al ver que nadie la ayudaba, era tarde y el sol apenas bajaba de lo más alto del cielo

– Hola – dije, petrificada observaba el suelo, llevaba ropa civil y según podía ver se arregló para alguna cita o algo especial

– Tomoko estas bien? – soltó su celular que se estrelló en el suelo y de sus ojos brotaron lagrimas que fueron precipitándose, en mi interior resalto aquel sentimiento y la cubrí con mis brazos

– Calma – susurre, Tomoko enterró sus dedos en mi espalda dejando salir su llanto con fuerza mientras mi corazón palpitaba rápidamente. Tomoko lloro por una larga hora y juntos fuimos hasta mi auto con la intención de llevarla a su casa, deje mi bolsa y abrí la puerta de atrás

– Te dejare en casa – dije, Tomoko negó con la cabeza

– No quiero – no la entendía

– entonces que quieres hacer? – pregunte, su tristeza se esfumo y fue ocupada por un enojo muy grande

– Comer – replico de manera concreta y recordé el cupón

– quieres ir a un restaurante? – Dije y asintió con la cabeza, me pareció gracioso el cambio brusco en Tomoko

– Entonces vamos –

puse los seguros y caminamos juntos, sabía que era incorrecto que la llevara conmigo siendo su profesor, no obstante, con lo sucedido no podía abandonarla y menos sola. El lugar del cupón no era el más lujoso pero tenía un grandioso olor en el aire y sentados en una mesa revisaba el menú donde con disimulo la observe con cuidado desde el borde de la carta y no podía determinar si estaba enojada o triste solo que leía muy fieramente

Ordenamos y quede sorprendido por el apetito de Tomoko que pidió tres platos diferentes a diferencia de mí que solo comía arroz frito con camarones, con una mirada seria devoro todo solo detenidos para dar grandes sorbos de esas gaseosas de sabor, termino rápido y pidió dos vasos de helado, disfrute de mi té y mientras ella comía apoye mi quijada en mi mano

– y que te paso? – pregunte, dejo un momento la cuchara y sus ojos se humedecieron

– oye…lo siento – brame, negó con la cabeza y se limpió las lágrimas

– mi…novio me engaña – su voz se quebró pero volvió a su helado

– No…lo necesito – bramo enojada, era bástate graciosa

– por eso estabas en ese lugar? – pregunte, Tomoko inclino la cabeza y asintió

– comprendo…sé que no debería intervenir como profesor pero si te engaño deberías terminar con el – Tomoko volvió a comer rápido y se detuvo sujetando su cabeza con una expresión de dolor y en su mejilla tenía una mancha, despacio tome una servilleta y limpie quedando atrapado en sus ojos, no había notado lo lindos que eran, reaccione y volví a mi silla solo centrándome en mi te

– Cuando acabes te llevare a casa – dije

– está bien…– no entendí del todo que había sucedido en ese momento solamente cruzamos miradas y fue como si el tiempo se hubiese detenido solo para eso algo muy ilógico y lo siguiente fue silencio, terminamos y levante la mano llamando a la mesera quien acudió pronto

– que desea? – pregunto

– La cuenta – de su mandil saco un cuadernillo

– Serian xxxx yenes – de mi bolsillo trasero saque el cupón y lo entregue, la mesera me miro bastante sorprendida

– Esto solo cubre una parte – dijo, me rasque la mejilla sonriendo

– Está bien – saque mi cartera y pague el resto

– Gracias por la comida – me levante de la mesa y di algunos pasos adelante antes de voltear

– nos vamos? – dije, se puso de pie y nos retiramos

Ya dentro del auto solté una carcajada y suspire

– p…profesor le pagare – dijo abriendo su monedero

– No hace falta, fue divertido – repuse

– Olvide que el cupón solo cubría mi comida – agregue, kuroki se puso seria

– g…gracias – incline la cabeza y solo suspire

– Ya hay que irnos – encendí y di marcha

Llegamos a su casa y con una despedida simple me aleje

Fue una noche muy relajada y me sentía muy animado recordando, sin embargo, entre lo sucedido quede frio con la imagen de Tomoko llorando escuchando aun su llanto mientras se aferraba a mí y con una respiración rasposa me cubrí el rostro llenándome de ese oscuro sentimiento. Durante las clases de esos días mantuve vigilados a los sospechosos recordando cada acción que hacían, para la tarde en la tutoría llego Tomoko

– Hola – dije

Solo se sentó y quedo en silencio

– Haremos lo mismo, repasar lo visto anteriormente – kuroki se encorvo y abrió su cuaderno

– y ya arreglaste lo sucedido? – pregunte

apunte los ejercicios en el pizarrón y al no escuchar respuesta me di la vuelta, era como si lo ocurrido solo hubiese sido una ilusión mía y aquella Tomoko fuese una impostora, con un poco de molestia enseñe y no deje de mirarla con extrañeza solo queriendo explicarme por qué se volvió silenciosa de nuevo, al concluir la hora metió su cuaderno en su mochila y sin decir ninguna sola cosa salió rápidamente, con duda me lleve mis cosas y en el segundo piso me encontré a la profesora Idai que también ya se retiraba a casa

– quieres que te lleve? – pregunte

– me harías el favor? – respondió

– Vamos –

Se juntó a mi lado y moví la vista hacia la ventana

– Sí que ha sido un largo día – comento

– Si…– toco mi hombro

– estas bien? – pregunto, reaccione y sonreí

– sí, quieres ir a beber algo? – dije

– Pero mañana trabajamos – repuso

– me refería a una soda o una malteada – dije

Idai sonrió

– Está bien, me encantan las malteadas – repuso

Bajamos hasta mi auto y con el cinturón puesto salimos del recinto, fuimos a una fuente de sodas y ya con bebidas volví a mirar por la ventana

– te preocupa algo? – voltee y solo di un sorbo de aquel jugo de manzana

– Tal vez soy muy tonto – dije

– eh por qué? – pregunto

– No es nada – respondí, Idai me miraba muy seria y sonrió

– Eres bastante lindo cuando tienes esa mirada – dijo y quede aturdido

– No…lo creo – dije solo bebiendo rápidamente, soltó una carcajada ligera y con suavidad toco mi mano

– Deberías dejar de pensar en eso que te preocupa – dijo, sorprendido voltee mi mano y sujete sus dedos

– Tal vez – repuse

Me di cuenta de lo que hacía y la solté volteando a otro lado, gobernó un silencio incomodo que se fue dispersando poco a poco en el camino a su casa

– Ya se acercan los exámenes y el trabajo extra – dijo

– Si, al menos ya estoy preparado – respondí

– enserio? Yo apenas estoy en eso…naciste para ser maestro – dijo muy enérgica

– Tal vez – solo divague un poco pero pronto llegamos al frente de su casa

– Nos vemos mañana – dijo

– Que tengas buenas noches – con eso dicho fui directo a casa

Eran las once de la noche y acostado sobre la cama pensé en el pasado y me vi ahí por culpa de lo dicho por Idai

"naciste para ser maestro"

En aquella época las cosas eran diferentes entre ellas yo, vivía en casa de mis padres y cursaba la preparatoria, era un tipo cualquiera con problemas iguales solo que no tome el mejor camino, en esos días me uní a una banda escolar la cual no era la gran cosa pero podía pasar el tiempo con ellos. No había mucho que decir más que solo perdíamos el tiempo en parques y lugares baldíos, realmente no era gran cosa y sin la atención de mis padres podía hacer muchas cosas divertidas o eso me parecían cuando era más joven, también era normal que participara en pelea de pandillas contra varias y en muchas resulte herido casi gravemente, eran tiempos donde era un completo tonto. Era una noche tranquila y sin más por hacer solo me fui a la cama

Pasaron dos días más con un ambiente mucho más tenso entre Tomoko y yo, no entendía por qué había vuelto con aquel chico, el mismo comportamiento con miedo lo mantenía y apenas me veía, era un malestar que simplemente no comprendía, llego el fin de semana y sentados en los mismos lugares solo la mire

– En una semana habrá examen, repasa lo que has visto – dije, Tomoko asintió

– Creo que a partir de aquí no habrá más tutorías – añadí poniéndome de pie con el maletín en mano

– E…espere – bramo

Sorprendido voltee a verla

– qué pasa? – pregunte

– en…nada – tomo sus cosas y salió corriendo, exhale y desate levemente mi corbata

Camine por el pasillo y pronto me encontré en mi auto, ya dentro encendí el estéreo en una estación de radio que trasmitía música, relajado solo conduje hacia la calle y en mi andar me encontré a Idai, cargaba su libros en mano y frenándome levemente me detuve a su costado abriendo la puerta

– quieres que te lleve? –

Entro de inmediato poniendo sus libros en sus piernas

– Gracias – dijo

De vuelta conduje

– quieres ir a comer algo? – pregunte

– no estas ocupado?, has de estar cansado – respondió

– Tengo mucha energía – dije

– Entonces estaría bien – con una sonrisa solo fuimos al mismo lugar

Entre pláticas ordenamos y entre risas comimos, al final solo tenía una limonada mientras que ella una cerveza

– Como odio la semana de exámenes, es mucho más trabajo – dijo dando un gran trago

– Si, por eso tendré que estar más pendiente – repuse

– tienes algo que hacer después de esto? – pregunto

– No, estoy libre – conteste

– oh que bien, podríamos ir a bailar o algo así – comento

– Suena bien –

La profesora se inclinó un momento y no pude evitar ver su escote, sonrió y me quedo mirando muy fijo

– y por qué no te has casado? – pregunto

Nunca me había pasado por la mente eso, tenía mucho tiempo libre y un trabajo bastante bueno que me gustaba

– Tal vez valla a entrevistas de matrimonio – dije en tono burlón

Sonrió y quede quieto

– ya hay que irnos si queremos salir más – di un gran sorbo de mi limonada

– Bien – Idai bebió bastante rápido, con todo terminado solo pague y volvimos al auto

Dentro y con el motor aun apagado voltee a verla y se veía mareada, apoyada sobre el asiento y mirando hacia al frente pero divagando hacia todos lados

– aun quieres salir? – pregunte

– s.. Si – contesto

– te llevare mejor a casa, tienes que recostarte – quería salir pero con ella en ese estado lo mejor era irnos, conduje por un rato y me estacione cerca de su casa

– gran…gracias – dijo

Supuse que haberse tomado la cerveza tan rápido le hizo embriagarse aunque con unas horas de descanso se repondría de nuevo

– Está bien, supongo que tendré que cargarte – dije

Baje y fui hacia su puerta que abrí enseguida , me miro y me incline para levantarla, rodeo mi nuca con sus brazos y con ella en mano quise levantarla solo que se impulsó y comenzó a besarme, con su respiración agitada solo apoye mis manos sobre el asiento también correspondiendo, recline el asiento y más cómodos incremento la intensidad, con mi mano en su cintura solo la abrazaba, con unos minutos rojos comencé a bajar la mano hacia sus glúteos, sin embargo, me detuve y me aparte

– qué pasa? – pregunto

– Nada…estas ebria no quiero abusar de esa manera – respondí

Idai aún estaba con los mirada distante

– vamos te llevare a casa – con el plan original la lleve en brazos, camine hasta su puerta donde se logró poner de pie

– Duerme bien – dije

– Buenas noches – con in impulso volvió a besarme

– Nos vemos – anonadado sonreí y volví al auto

Para la noche ya me encontraba entrenando, con seriedad golpeaba el saco de arena recordando, había sucedido al final de una pelea mientras caminaba a casa e iba limpiándome la sangre de la boca cuando uno de la banda contraria llego a mi lado, no tarde y volví a ponerme en guardia

– tranquilo no vengo a pelear – dijo levantando ambas manos al frente

– entonces? – pregunte

– eres rudo por que no vienes a una banda que conozco….ellos tal vez aprovechen mejor tu talento – respondió

Desconfiado baje solo una mano conteniendo mi otro puño

– mi otra banda es mejor que estas cosas incluso tendrías más diversión – volví a limpiarme la boca

– Voy a pensarlo – dije, continúe adelante

– bien espero tu respuesta…oye toma – me arrojo un paquete de pañuelos los que tome

– Límpiate con alcohol – comento

– Si – esa fue el primer contacto que tuve con la superficie de ese mundo

Pase el fin de semana trabajando en los exámenes y solo fui afuera un par de ocasiones solo para comprar algunas cosas, no obstante, durante mis momentos de descanso me venía a la mente Idai y Tomoko, la profesora por su atractivo y Tomoko por que no la llegaba a comprender, tal vez lo único que ella tenía era lo llamado adolescencia aun así me molestaba que regresara con aquel tipo, me restregué la cara y me centre mejor en Idai con quien podría tener algo

Sin poder impedirlo llego la semana y con una entrada temprana me encontré haciendo lo último para mis grupos, tenía todo puesto en mi escritorio y me quedaba organizarlo para tener un día más cómodo

– Buenos días – saludo Idai

– Buenos días – correspondí

– ya listo para el trabajo? – pregunto

– sí, y que tal tú? – miraba mi escritorio

– bastante….oye en el almuerzo quieres que comamos juntos? – levante la vista a ella y sonreí

– Está bien – en su cara se dibujó una linda sonrisa

– Que bien, daré todo de mí y te veré – dijo, asentí solo mirándola ir a su escritorio.

Me toco clase con el grupo de kuroki y al llegar coloque lo necesario en el pizarrón y en poco repartí los exámenes

– Bien, tendrán la hora para responder y espero que se tomen el tiempo necesario, no hay prisas y no es una competencia – dije

– Si estudiaron bien lo harán bien ,ya saben sin ruido y no hagan trampa – con los exámenes repartiéndose volví a mi escritorio

– Son ejercicios que hemos visto así que no se preocupen – con eso ultimo mire la hora

– Bien ,comiencen – empezó a correr el reloj y mire a todos muy concentrados, mire el examen y lo respondí solo para ver la sencillez

Entre el tiempo deslice la mirada entre todos hasta kuroki que observaba su examen muy seria, solté un suspiro y me puse de pie andando entre las filas

La mayoría estaba normal solo que al pasar por el costado de la pareja de kuroki mire que tenía el celular fuera oculto de manera discreta solo que tenía una buena vista, no le preste demasiada atención solo hable

– no se permiten las trampas, si las están haciendo déjenlas si los atrapo les reprobare el momento – dije con calma

Diez minutos después volví a recorrer las filas y el mismo tenía el teléfono, sin pensarlo se lo arrebate y lo mostré a la clase

– Esto no es lo que quiero que pase –

Apague su teléfono y lo guarde en mi bolsillo, el examen lo recogí andando hacia el escritorio donde lo deje, aquel alumno me miraba enojado pero solo lo ignore vigilando a los demás. Paso la hora y enseguida los mire

– ya es hora, guarden sus lápices, volteen sus exámenes y pásenlos adelante – se sentía una presión muy grande en el aula y algunos se veían preocupados, la presidenta recogió los exámenes y los llevo hasta mi lugar

– Gracias – dije

– No es nada – con calma los tome

– tomen un tiempo para descansar – dije, mire por la ventana y pensé un momento

– oigan dependiendo del resultado tal vez haga un examen de segunda vuelta, me tomara un tiempo entregar las calificaciones – dije, algunos sonrieron

– bien, nos vemos –

Sali rumbo la oficina para preparar lo siguiente, Idai fue a mi lugar

– quieres comer aquí? – pregunto

– Si no es molestia, tengo trabajo para la siguiente clase – conteste

– Está bien – tomo prestado el asiento de un lado y saco su obento, fue una comida bastante relajante ante el día que tendría

Pasó el día y fueron horas estresantes

Entre la semana fui calificando cada prueba, pero quede asombrado al ver que algunos de los habían estado en mi lista de problemáticos mejoraron lo que me hizo sonreír bastante, los primeros fueron los del grupo de kuroki así que a los dos días al entrar a clase fui a mi silla

– Ya están las calificaciones y estoy aliviado –dije, saque el montón

– bien, por ahora no hare ninguna prueba – todos se miraron y enseguida fui llamándolos. Cada uno se fue levantando y no muy felices cosa que cambio cuando miraron que pasaron

– Kuroki Tomoko – se puso de pie y camino con lentitud, llevaba la figura encorvada y la vista en el suelo

– Felicidades – dije entregándole su examen que miro y subió la vista a mí

Quede paralizado un fragmento de segundo antes de reaccionar

– Seguiré con el mismo plan ya que ha funcionado – dije a todos, con eso solo proseguí con los nombres, al final gran parte suspiraba platicando entre ellos

– Espero que en el siguiente tengan el mismo desempeño, los felicito – dije, con un trabajo menos por hacer me senté un momento

– haremos un par de ejercicios para las personas que no lograron entenderlo – volví a ponerme de pie andando a la pizarra, fue algo rápido y solo fui explicando una vez más todo el procedimiento, los pocos solo se tocaron la frente al ver que era más sencillo, con un ambiente más ligero continúe con un tema más ligero

Concluí con una despedida y en la oficina me relaje comiendo una barra energética acompañada de zumo

– y que tal te fue? – pregunto Idai que fue a mi lado

– Excelente, mis grupos han mejorado bastante – respondí

– Oh me alegro, supongo que estarás más relajado cuando termine la semana – comento

– sí, pero hare unos cambios en mis clases – dije

– Entiendo – con la calma me miro

– Quieres salir un momento a tomar aire – no le vi problema y sonreí

– Está bien – ambos caminamos por el pasillo

– sabes escuche que si hay buenos resultados en las evaluaciones habrá un bono para el profesor – dijo

– enserio? Suena genial – respondí

– Sí, bueno si llego a ganar tal vez me sirva para comprar algunas cosas que he querido – repuso bastante animada

– Yo creo que no lo necesito aunque podría ahorrarlo para después – dije

– valla sí que piensas como un anciano – comento con una risa

– Tal vez – brame también riendo, entre la caminata llegamos a un lugar solitario

– sabes sobre lo sucedido aquella vez me gustó mucho – dijo

– Bueno estabas ebria – dije

– Solo un poco – repuso y solo reí

– Bueno…no estuvo tan mal – con lentitud se acercó

nervioso me incline y enseguida la bese, pego sus manos en mi pecho mientras yo en su cintura, con cada movimiento fui abriendo los ojos hacia el pasillo y ahí estaba Tomoko mirándome a la distancia con su examen en mano pero enseguida se fue, me separe de la profesora y mira hacia el techo

– Hay que volver – dije

Asintió y retornamos hablando entre nosotros

Por la tarde ya sin nada que hacer camine hacia el estacionamiento, con lo poco que tenía por hacer en casa me detuve en la máquina expendedora y compre dos cajas de zumo para más tarde, inserte las monedas y escogí, entre mi tiempo quieto escuche pasos y mire a un lado y estaba kuroki parada

– Hola – dije, las cajas cayeron y me incline a recogerlas

– sucede algo? – pregunte

– g…g...gran…gracias – dijo titubeando

– sí, pero por qué? – pregunte

– p…por enseñarme – no podía ver su cara

– Es mi trabajo, pero me gusto que aprobaras felicidades – dije

Kuroki asintió teniendo en sus manos el examen

– eh sabes que….toma – le di un zumo y con sus manos temblorosas lo sujeto, sin embargo, quede fijo en su brazo donde pude ver un moretón cosa que me dejo muy serio

– tienes un momento? Quiero hablar contigo – dije

– Si –

Camine hacia una ventana siendo seguida y en la soledad del pasillo la mire

– no deberías dejar que te golpee – dije

– Si es malo contigo deja a tu novio – añadí, kuroki me miraba enojada

– q…quien es usted para pedirme eso – dijo

Se veía enojada pero también triste cosa que me pareció muy rara e ilógica

– nadie pero enserio no me gusta que él te haga eso – dije, doblo su examen

– y…ya dije que me caí –

Con calma la tome de la mano y abrí su manga observando gran parte de su antebrazo morado

– y esto no es nada? – pregunte

Se cubrió y se libero

– soy torpe – bajo la vista e iba a huir pero la detuve del hombro

– No dejes que te haga daño – brame

Con fuerza se liberó y se fue, la perdí de vista y con preocupación fui a mi auto, entre rápido y puse música con la que conduje

Llegue a casa temprano y sin esperar nada inicie a trabajar concentrándome solo en lo que debía hacer eso me hizo perder la noción del tiempo hasta la noche pasando las doce cuando levante la vista al reloj. Con dolor en mis hombros me puse de pie y camine hacia el sillón donde solo me recosté y sin saber que sucedía fui cerrando los ojos y simplemente caí dormido, desperté en la mañana aún muy temprano, con tiempo me fui preparando quitándome la ropa del día anterior y después solo me duche, con el agua recorriendo mi cuerpo miraba el cristal solo recordando a kuroki y sus palabras, fruncí el ceño prometiéndome que no me preocuparía más por ella si quería tener esa vida yo no podía hacer nada. Repetía mi promesa cada momento durante mi desayuno y con lo mismo organice mi maletín, llegando la hora simplemente me fui a la escuela

Todo transcurrió con normalidad y di mi clase como siempre, durante el receso estuve con Idai platicando y volvimos al mismo lugar donde ocultos nos besamos por unos minutos

– En la tarde hay que salir a comer – dijo

– si, al mismo lugar? – pregunte

– Sí, es cómodo – respondía

– Está bien, esperare – sonreí sujetando su mano

– ya deberíamos volver no quiero que nos encuentre alguien así y piense mal – añadí

– cierto, hay que ser cuidadosos –

Asentí y me acomode la camisa

En la salida camine junto a Idai hasta mi auto y de la misma manera salimos del recinto, sin perder tiempo llegamos al local de comida y ordenamos a la camarera

– qué pasa? – pregunto Idai que me miraba muy seria

– nada, estoy bien solo es cansancio – respondí

– si quieres te puedo dar un masaje – comento, no sonaba mal pero realmente ni yo comprendía que me estaba sucediendo

– se me pasara cuando coma, solo necesito descanso – repuse

– Entiendo – deslizo su mano sobre la mesa y replique su acción mirándonos mutuamente solo que antes de poder tocarnos llego la mesera

– aquí esta lo que pidieron – nos fue repartiendo los platos y las bebidas

– Si hay algo más que quieran pueden pedirlo – dijo

– Gracias – cada quien por su parte fue probando

– y termina la semana de examen...ah no creo que pueda con las evaluaciones – dijo con un aire de desanimo

– podemos y aún queda bastante tiempo – conteste

– Si…bueno al menos me relajo contigo – quede pensando

– Es divertido – agregue

– sabes he investigado un poco sobre esos chicos y algunas alumna me han dicho que se están reuniendo en otro lugar diferente solo que no sé dónde – dijo, con interés deje mis palillos

– y sabes dónde? – pregunte, Idai divago con la mirada

– mencionaron algo sobre una tienda cerca del distrito comercial…parece que van después de la escuela aunque solo en ciertos días – con interés supuse que sería un local de comida rápida

– Gracias por el dato – dije

– Sí, las chicas de cocina fueron las que me dijeron así que podrías llevarles algo como recompensa – asentí mirando hacia el menú

– Puede que les lleve suflés – dije con ánimo

– Eso les encantara – dijo, con algo nuevo por hacer proseguí con mi cena

Charlamos más e Idai me conto sobre más cosas de ellas sobre sus años de escuela lo que bastante refrescante, tuvo una vida bastante tranquila en la academia cosa que me hizo sentir celos de ella, sus fines de semana iba con sus amigas a comer helado y hamburguesas en mi caso siempre iba a pelear por culpa de otros y algunas veces yo era quien molestaba a la gente algunos demasiado impacientes que enseguida lanzaban su reto el cual enseguida respondía sin temer, al final en esos fines de semana era probar polvo y sangre por un tiempo me acostumbre al sabor de ambos y no podía vivir sin ambos, era un tonto demasiado grande

Bebimos algo frio y con eso simplemente nos marchamos del local, conduje unas calles antes de detenernos, apague el auto y solo voltee hacia ella, no pensamos en nada más y enseguida nos abrazamos besándonos, pase mi mano por su espalda en tanto nuestras respiraciones chocaban agitadamente. El calor dentro del auto aumento proporcionalmente cada vez y de sus labios pase a su cuello, el espacio dentro era muy poco para el movimiento, no obstante, me aparte despacio

– ya…ya es hora, debo llevarte a casa – dije

– e…está bien…solo un poco más –

me sujeto de la camisa atrayéndome y no pude oponerme, sus labios eran suaves y su piel como el terciopelo, quede embriagado de su aroma y quedaría perdido solo que mi razón se opuso y volví a apartarme

– Esa hora – dije

con las pocas ganas encendí otra vez el motor y abrí la ventana, mire hacia el frente y volví al camino

Llegamos al frente de su casa y se arregló su blusa

– sabes deberíamos vernos más seguido…ten mi numero – escribió en una pequeña hoja que me dio enseguida

– te llamare cuando este libre – dije

– Bien, nos vemos – con un beso más abrió la puerta y salió, la mire entrar a su casa y con una noche más por delante me aleje

Durante la mañana siguiente hice los deberes y limpie la casa, eso me llevo unas horas hasta la tarde cuando solo cerré la casa y subi al auto andando hacia el distrito comercial donde investigaría por mi cuenta a esa banda, con bastante facilidad entre por las calles y en un estacionamiento deje el auto caminando por mi cuenta, no me era familiar nada porque no solía estas ahí más que para comprar y solo en caso de emergencia, con pasos cuidadosos fui mirando cada local, en mi experiencia sabía que podrían estar en alguno de comida o en las árcades cosas simples, otro seria los baños públicos la verdad no quería tener que entrar. Relajado y con las manos en los bolsillos revisaba con rapidez del interior y no había nada relevante más que platillos con un olor asombroso los cuales anote en mi lista de lugares por visitar, el tiempo transcurrió muy rápido y la hora se fue en un simple suspiro, no podía culpar a nadie de eso porque eran impredecibles y apenas los conocía, no tenía nada que hacer así que no le vi problema en continuar

Llegue a la zona de roja sin notarlo hasta que estaba muy adentro, hoteles, bares y casas de citas, los conocí muy poco en mi juventud ya que lo único que me interesaba era el conflicto y destruir cosas como autos y alguna tienda que fuera enemiga, sin intención de quedarme apresure mi paso, sin embargo, entre un callejón el cual mire solo por reacción habían alumnos de la escuela junto a chicas, sigiloso me moví hasta un aparador observando que hacían, hablaban entre ellos mucho y reían bastante fuerte, nada que pudiera usar como una señal de que fueran una banda aun así permanecí ahí. Poco después algunos de los chicos se fueron dejando al descubierto al tipo que reprobé y pareja de Tomoko, sujeto a una de las chicas y simplemente la beso, tenía interés en lo que dijera en lo que hablaban por ello cruce la calle al frente la única desventaja era que no los veía

– entonces que haremos esta noche? – pregunto la chica

– qué tal si salimos y después la pasamos bien? – respondió

– pero y tu novia?, me contaron que tienes una – repuso

– Es muy aburrida – dijo riendo

– pero y si se entera? – pregunto

– sabes ella es más como un perro para mí, la última vez solo le hable y vino a mi como una mascota….sabes he estado pensando en dejarla porque no me es útil –

Volvió a reír

– Suena bastante mal – comento la chica

– y que tal es? ya sabes haciendo cosas – añadió

– Pues nada interesante, normalmente no quiere y tengo que darle un escarmiento para que se deje tocar, tú en cambio me satisfaces mucho –

Fruncí el ceño y apreté fuertemente el estómago por una furia que sentía

– qué bueno, hay que irnos si queremos hacer algo –

Voltee hacia otro lado y solo pude escuchar sus pasos alejarse, en mi interior sentía nauseas por la alegría y la ira, con la información también me fui a casa

Al llegar sin demora entrene vigorosamente por unas horas solo que mi mente me molestaba demasiado y sin manera de apaciguar cada pensamiento me senté sobre el suelo, cerré los ojos y me concentre, no sabía qué hacer, me había prometido no meterme más con kuroki pero tampoco quería que siguiera siendo usada por ese tipo, me toque la cabeza y exhale

– La protegeré –

Sabía que no podía sobre pasar la línea maestro alumna y me costaría el trabajo