Hold on tight,

Descargo legal: no poseo ni afirmo poseer ningún derecho sobre los personajes cuyos derechos están registrados. Si aparece un personaje que sea de mi propia imaginación, tampoco reclamo ningún derecho sobre él, ya que esta obra es acerca de rendirles un homenaje a los creadores, sin intención de obtener ganancia alguna. Solamente es por diversión.

Chino

"japonés"

— Inglés —

# Letreros de cualquier tipo #

Gente pensando

EFECTOS DE SONIDO

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(1)

Hello
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me
Is there anyone at home?
Come on, now
I hear you're feeling down
Well, I can ease your pain
Get you on your feet again
Relax
I need some information first
Just the basic facts
Can you show me where it hurts?

There is no pain, you are receding
A distant ship's smoke on the horizon
You are only coming through in waves
Your lips move but I can't hear what you're sayin'
When I was a child I had a fever
My hands felt just like two balloons
Now I've got that feeling once again
I can't explain, you would not understand
This is not how I am
I have become comfortably numb
I have become comfortably numb

Ok
Just a little pinprick
There'll be no more --Aaaaaahhhhh!
But you may feel a little sick
Can you stand up?
I do believe it's working, Good
That'll keep you going through the show
Come on it's time to go

There is no pain, you are receding
A distant ship's smoke on the horizon
You are only coming through in waves
Your lips move but I can't hear what you're sayin'
When I was a child I caught a fleeting glimpse
Out of the corner of my eye
I turned to look but it was gone
I cannot put my finger on it now
The child is grown, the dream is gone
I have become comfortably numb

Comfortably Numb
- Pink Floyd

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Un Artista Marcial Suelto en Tokio

Fanfiction.

Por gatodepatasblancas

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2.- Aquí está..., ¿quién?

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Moría.

Estaba absolutamente seguro de que moría.

Sentía dolor, pero era como si el dolor no fuera real, como si contemplara su cuerpo desde afuera y percibiera el dolor, pero sin sentirlo.

Pero no estaba fuera de su cuerpo.

Y dolía.

Pero todo tenía una sensación de alejamiento, como si se desplazara, como si sus sentidos le abandonaran junto con la sangre que ya formaba un charco a su alrededor.

También dolía el hecho de que iba a morir sin honor, su muerte no significaría más que otro triste y lamentable evento de violencia en la ciudad, sin que nadie comprendiera el verdadero significado, hasta que fuera muy tarde.

Si pudiera emitir una advertencia.

Si pudiera aguantar un poco más.

(oO/oO/o)

El capitán Tsukada Isao aguardó impasible sosteniendo un letrero de cartulina, observando como turistas, hombres y mujeres de negocios y personas con diversos destinos se movían por la sala de llegadas internacionales del aeropuerto Narita.

En realidad, debajo de su tranquilo aspecto, Isao estaba nervioso. Por un lado estaba la situación con sus nietas, atrapadas bajo la tutela de Tendo Soun, un hombre con la fortaleza moral de una gelatina de limón, la firmeza de carácter de un fideo bien cocido y el sentido común de un niño de tres años.

Cuando Nabiki-chan le había hablado, varios meses atrás, en relación a la investigación de los antecedentes de un Saotome Genma, antiguo compañero de entrenamiento de Soun y futuro pariente político debido a la promesa hecha entre ambos hombres de unir sus familias por medio del matrimonio de sus hijos, tuvo que contenerse para no ir al dojo Tendo con un escuadrón completo a detener al Saotome mayor, y eso, solo porque Nabiki se lo había pedido.

El joven Saotome había sido una inesperada y agradable sorpresa: era la antítesis de su padre. Mientras Genma mentía, era deshonorable, robaba y estafaba a la gente, Ranma no podía mentir para salvar su vida, era completamente honorable, y no aprobaba el robo ni engañar a las personas. Mientras Genma era un cobarde, Ranma no dudaba en arriesgar su integridad física para salvar a otros. Cuando Genma no dudaba en herir a otros, (esposa e hijo incluidos), Ranma llevaba al extremo el deber del artista marcial 'defender al que no puede defenderse'.

Si solo no fuera hijo de ese estafador.

Las personas según avanzando en grupos, y el capitán puso atención en cada rostro occidental que pudo distinguir, exhibiendo la cartulina con el nombre del invitado especial de la Policía Metropolitana de Tokio.

Vagamente percibió que otra persona, una joven ejecutiva, también con un letrero en la mano se detenía junto a él.

(oO/oO/o)

Ya no sentía las piernas, cosa que en realidad no importaba, mientras pudiera mover los brazos y las manos, así que empezó a trabajar, teniendo cuidado de no perturbar el charco escarlata que lo rodeaba. Era esencial que solo la persona indicada pudiera ver su mensaje, la persona que podría hacer algo al respecto, la persona que restauraría su honor, y que lograría que esta muerte, tan innecesaria, no fuese enteramente en vano.

(oO/oO/o)

El capitán Tsukada parpadeó sorprendido cuando una figura familiar entró a la recepción de vuelos internacionales. Saotome Ranma.

El muchacho miró a su alrededor, y localizó a la ejecutiva junto a Isao, fijándose en el letrero que ella sostenía. Se dirigió directamente a la mujer, le dedicó una reverencia.

"Disculpe usted. Mi nombre es Saotome Ranma, veo que está usted esperando a esta persona," y señaló la cartulina, y mostró un libro impreso al estilo occidental, con una fotografía en la contraportada, "¿debo entender que usted será su guía?" El muchacho le dedicó una sonrisa nerviosa a la mujer. Isao vio que la ejecutiva se ruborizaba.

"Así es, Saotome-san, mi nombre es Deguki Ayako, adjunta en la Universidad de Tokio, en la Facultad de Filosofía, y guiaré a nuestra invitada durante su estadía."

"No quisiera ser molesto, soy un admirador de ella y quisiera tener su firma en este libro que acabo de comprar," y mostró de nuevo el ejemplar; "¿sería posible solicitarle ese favor?" El muchacho incrementó la potencia de su sonrisa.

Incrédulo, Isao vio que la muchacha asentía con la cabeza, con un gesto deslumbrado en el rostro.

"Le preguntaré."

Isao vio el destello de felicidad en los azules ojos del muchacho, y como ignoraba completamente el efecto de su personalidad sobre la libido de la muchacha.

Nabiki-chan no exageraba, pensó, meneando la cabeza. Este muchacho exuda un aura de masculinidad que atrae a cualquiera que le gusten los hombres, pero ese aire de inocencia es lo que termina de conquistarlas. Me pregunto qué sucedería si usara ese encanto natural a propósito.

(oO/oO/o)

Salieron al final, sonriendo y despidiéndose de un encantado grupo de azafatas, que reían ante la timidez del hombrecillo de traje claro y gabardina, y ante la franca y amistosa sonrisa de la mujer distinguida de cabello castaño claro.

— Creo que nos están esperando, — dijo ella en un inglés distinguido.

— Vaya, es cierto, — contestó el hombre de cabello rizado, con un inglés de pesado acento.

Ella se acercó a la joven con traje ejecutivo que sostenía una cartulina que tenía escrito # J. B. Fletcher #, y él se aceró al hombre vestido con uniforme que tenía un letrero donde había escrito # Teniente Daniel Columbo # (2)

(oO/oO/o)

Los ojos de Saotome Ranma se abrieron como platos, y su rostro se abrió en una enorme sonrisa cuando vio a su autora favorita.

Bueno, en realidad era su única autora.

Detalles, detalles.

Una muy dura lección aprendida en sus cortos 16 años, había sido que las demás personas no vivían según las expectaciones de los demás, no era posible. El ejemplo más claro había sido el caso de su propio padre. Desde lo ocurrido con el n-n-n-neko ken, Ranma había empezado a mirar con recelo a Genma, empezando a cuestionar los motivos detrás de sus acciones. Al cumplir diez años, Ranma había perdido todo el respeto, como persona, por su padre.

Como artista marcial, todavía existía algo de respeto, pero se estaba erosionando como un castillo de arena en una playa azotada por un huracán.

Antes, al iniciar la expedición de entrenamiento, Ranma había pensado que todo era una gran aventura. Su enorme padre, un gran artista marcial, un hombre honorable, su maestro. Esas eran las expectativas de Ranma hacia su padre. Fue un golpe muy duro para el joven Saotome comprobar que sus expectativas eran enormes, comparadas con el verdadero Genma.

Desde entonces, había aprendido.

Cuando había conocido a Akane esa primera noche en la casa Tendo, la muchacha le había ofrecido amistad. La expectativa de Ranma hacia la joven de pelo oscuro había sido que era alguien gentil, un artista marcial decente, si bien corta de entrenamiento, una chica linda.

Esa expectativa feneció aplastada bajo la mesa del comedor.

Ok, ok, Ranma había escupido un insulto hacia la Tendo más joven, pero había sido en respuesta a los insultos de ella, y el que lo había calificado como pervertido.

A Ranma le enervaba ese insulto en particular.

Especialmente porque no comprendía su significado. Su convivencia con Hiroshi y Daisuke le había dado una idea aproximada de lo que era un pervertido. Las clases de biología, que incluían educación sexual que, tras años de retraso, había tomado en Furinkan le habían dado una visión aproximada del término.

Y todavía no entendía qué tenía que ver con él.

Y fue de nuevo en una clase de Ninomiya-sensei que Ranma obtuvo su respuesta. La lección había sido de compresión, y la hiperactiva profesora había llevado un libro de frases populares en inglés.

La clave había sido el concepto de 'The eye of the beholder' ('El ojo del observador'). Significaba que las personas evalúan a los demás y a su entorno de acuerdo a sus propias creencias y modos de pensar, y que esas creencias y modos de pensar podían estar completamente equivocadas al juzgar a los demás.

Si Ranma llamaba cobarde, o ladrón, o deshonorable a su padre, no lo estaba juzgando más que por las propias acciones de Genma.

Si Akane llamaba 'pervertido' a Ranma, sin la evidencia de las acciones del joven artista marcial, entonces, la perversión estaba en la mente de ella.

Ranma la llamaba 'marimacho' o 'machorra', pero no era más que la honesta visión de él hacia la personalidad de ella. El epíteto de 'fea' no se refería a su aspecto; Ranma había evaluado el físico de ella y la había declarado como 'encantadora'; lo 'feo' era cuando ese gesto encantador se convertía en una mueca de furia; lo 'feo' era cuando ella lo insultaba por cualquier motivo imaginario; lo 'feo' era cuando no confiaba en él y prefería creerle a los demás; lo 'feo' era que le sonreía y parecía tener sentimientos hacia él y luego se enfurecía y le decía que lo odiaba.

Oh, claro. Había aprendido.

'Nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal por que se mira'.

Así que con una gran admiración, pero sin expectativas, Ranma se acercó a J. B. Fletcher.

Y con su mejor sonrisa.

(oO/oO/o)

La Mente Maestra se había desentendido de inmediato de su víctima. Las precisas estocadas con su katana habían sido mortales de necesidad. El pobre tonto entrometido había caído, con su vida derramándose en rojos borbotones a su alrededor.

Había sido una lástima no haber podido interrogar al traidor, saber desde cuando la policía sabía de su gran plan, saber desde cuando el espía les había avisado.

Y ahora, esos tontos de la autoridad usurpadora, incapaces de encontrarse su propio trasero sin un mapa del Japón, estaban llamando a bárbaros del otro lado del gran mar para que les ayudaran.

Bueno, los tontos iban a aprender que no podían hacer nada.

(oO/oO/o)

La sonrisa captó de inmediato la atención de todo lo femenino a varios metros a la redonda, agitando las glándulas de todas y mientras las neuronas se embriagaban felizmente con endorfinas, su sentido común hacía sus maletas y partía rumbo a la Patagonia.

Jessica Beatrice Fletcher tampoco no era inmune al atractivo masculino. Pero la famosa escritora siempre conservaba su perspectiva. Así que después del destello (literalmente hablando) inicial, ante los ojos de la mujer mayor quedó un atractivo joven con un libro y un bolígrafo en las manos.

Un atractivo joven innegablemente oriental, pero con los rasgos más varoniles que ella había visto en muchos, muchos años, y los más encantadores y expresivos ojos azul claro.

En ese breve momento, un latido de corazón apenas, Jessica pudo ver la alegría más sincera, la esperanza más grande, la tristeza más profunda, y la soledad más absoluta reflejadas ahí. Ese chico había visto muchas cosas en su corta vida, y no todo había sido bonito.

La intención de Jessica había sido dirigirse directamente con la joven que le aguardaba, pero esa sonrisa había paralizado por un instante la sala de llegadas del aeropuerto.

Cuando el mundo volvió a girar, Jessica vio que el muchacho de la mirada solitaria sostenía un libro con su foto en la contraportada.

Ese fue el pretexto que necesitaba para detenerse y desviarse hacia el muchacho.

(oO/oO/o)

Columbo también sintió la sonrisa del muchacho de ojos azules, no en la misma medida, ni con los mismos efectos, pero pudo percibir por un instante el carácter del joven.

Cuando la señora Fletcher se detuvo y se desvió hacia el joven, Columbo no tuvo más remedio que seguirla.

(oO/oO/o)

Ranma vio que la señora Fletcher se detenía y se dirigía hacia él.

Y, de pronto, al sentirse el foco de atención de la distinguida dama, no pudo evitar sentirse apenado.

"Hola", saludó ella; titubeó un instante, sintiéndose limitada por el idioma. —Oh, Dios mío,— murmuró en inglés, se volvió hacia el detective americano, —¿Y ahora qué le digo? Desconozco el idioma—

—No es problema, señora,— Ranma tuvo que detenerse un momento a pensar lo que decía. —Yo estudio inglés. Aprendí mucho leyendo sus libros,— y volvió a sonreír, un poco más tranquilo, sintiéndose en control de la situación.

(oO/oO/o)

Isao parpadeó sorprendido.

Menos de cinco minutos en presencia del muchacho y, sin saberlo, ya se las había arreglado para sorprender al capitán de la policía por segunda vez.

Según los reportes de Nabiki-chan, Ranma era un idiota con talento para las artes marciales, y con talento para meterse en problemas.

Calificaciones más bien pobres en la escuela, falta de atención a todo lo que no tuviera que ver con artes marciales... Con la notable excepción de la clase de inglés, donde había sacado un 'Excelente', pero Nabiki lo había descartado, atribuyéndolo al temor general que toda la escuela tenía por Ninomiya-sensei. Golpe de suerte o coincidencia, había dicho la mediana de las hermanas Tendo.

Y ahora el capitán Tsukada estaba oyendo al muchacho hablar una lengua extranjera con total soltura, y ciertamente con poco acento.

A Nabiki-chan le va a dar un ataque, sonrió Isao.

(oO/oO/o)

—¡Maravilloso!,— exclamó Jessica. —Mi sobrino Grady me aconsejó que tomara unas clases antes de partir, pero los de la editorial me dijeron que me asignarían un intérprete.—

Columbo asintió. —Mi esposa me dijo lo mismo. Conocemos a un chico que da clases de japonés, que está saliendo con la menor de las hijas de mi cuñada Ruth, pero en ese tiempo tuve que atender un caso urgente y no me fue posible tomar más que la primera clase.—

Jessica asintió y se volvió a mirar al joven, dedicándole la más maternal de sus sonrisas. —Veo que trae usted un libro que yo escribí.—

Ranma parpadeó. —¡Oh, perdone mi grosería!—, ejecutó la más formal de sus inclinaciones, inclinándose 30 grados desde su cintura, —Saotome Ranma, y es un placer conocerla en persona Fletcher-sensei.—

Jessica se inclinó a su vez (le pareció lo más correcto). —Muy amable, joven, permítame presentarle al teniente de la policía de Los Ángeles, Daniel Columbo.—

(oO/oO/o)

Ranma miró curiosamente al hombrecillo. Observó sus ojos y observó su aura. Y, a diferencia de muchos que se dejaban guiar por la primera impresión que daba el teniente, Ranma vio la aguda inteligencia. Un maestro de la mente, concluyó. —Un honor...—, tuvo que detenerse a recordar que en occidente el nombre propio va primero que el nombre familiar, —...Columbo-sama—, y se inclinó ante él.

(oO/oO/o)

El teniente también observó al muchacho, y, a diferencia de lo que conocían por primera vez a Ranma, vio a un joven inteligente, lleno de ganas de vivir, pero triste y solitario. —El placer es todo mío, joven,— dijo con toda sinceridad.

(oO/oO/o)

—Si no es mucha molestia,— Ranma se ruborizó y le ofreció el libro que llevaba en las manos Jessica, —¿puede firmarme este libro?—

—Será un placer—. Sonrió y tomó el ejemplar, lo abrió en la primera página, sacó un bolígrafo y se firmó #Con cariño a Ranma Saotome. J. B. Fletcher#. —Aquí está.— Le ofreció el libro al muchacho.

Entonces notó que el joven oriental no la miraba, sino que miraba más allá de ella, con una concentración escalofriante. Los ojos de Jessica se encontraron con los de Columbo, y vio que él también había captado el cambio en el muchacho. Se dieron vuelta para ver lo que había atrapado de atención del joven.

Y de repente, Ranma se movió.

(oO/oO/o)

La luz se apagó en sus ojos. Pero todavía no moría. Esta muerte deshonrosa no le había dado oportunidad de componer un haiku de despedida; en vez de eso, se reservó un último pensamiento:

El Traidor ataca.
Saotome-sama rompe su estúpida cara.
En la húmeda tarde veraniega.

Haiku nada tradicional, sin la debida métrica, pero puro en su esencia haikai. (3)

(oO/oO/o)

El capitán Tsukada, a siete metros de distancia, también notó que algo estaba mal, y siguió con sus ojos la línea de la mirada del joven artista marcial.

A tres metros hacia su derecha, totalmente fuera de su alcance, la joven que se había hecho llamar Deguki Ayako había soltado el letrero de cartulina, y estaba empuñando una Uzi.

Con horror, Isao vio que la mujer sostenía el arma con ambas manos y abría fuego sobre el teniente Columbo, J. B. Fletcher y Saotome Ranma.

(oO/oO/o)

(1)

Hola
¿Hay alguien ahí?
Solo mueve la cabeza si puedes oírme
¿Hay alguien en casa?
Vamos, ya.
Escuché que te estás sintiendo mal
Bueno, puedo aliviar tu dolor
Levántate de nuevo
Relájate
Necesito algo de información primero
Solo los hechos básicos
¿Puedes mostrarme donde duele?

No hay dolor, te estás alejando
como El humo de un barco distante en el horizonte
Solo estás volviendo en oleadas
Tus labios se mueven pero no puedo oír lo que estás diciendo
Cuando era un niño tuve una fiebre
Mis manos se sentía justo como dos globos
Ahora tengo esa sensación otra vez
No puedo explicar, tu no entenderías
Esto no es como soy yo
Me he vuelto cómodamente entumecido
Me he vuelto cómodamente entumecido

Ok
Solo un pequeño pinchazo
No habrá mas -- Aaaaaahhhhh!
Pero puedes sentirte un poco enfermo
¿Puedes levantarte?
Creo que está funcionando, Bien
Eso te sostendrá durante el espectáculo
Vamos, es tiempo de ir.

No hay dolor, te estás alejando
como El humo de un barco distante en el horizonte
Solo estás volviendo en oleadas
Tus labios se mueven pero no puedo oír lo que estás diciendo
Cuando era un niño tuve una breve visión
Apenas por el rabillo del ojo
Me volví a ver pero se había ido
No puedo recordarlo ahora
El niño creció, el sueño se fue
Me he vuelto cómodamente entumecido

Pink Floyd
- Comfortably Numb (
Cómodamente Entumecido)

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(2) Antes de que nadie pueda protestar y decir que Columbo nunca dijo su nombre, en la segunda temporada, en el capítulo titulado 'Etude in Black' (literalmente 'Estudio en Negro') y que México y Latinoamérica llamaron 'La Flor Delatora', al entrevistar a los posibles testigos de un crimen, él se presenta ante una niña amiga de la víctima como Danny Columbo, y como Danny es el diminutivo de Daniel, decidí poner este nombre. ¿Por qué un nombre latino? En primer lugar el nombre existe también en inglés, y, sobre todo, hay que recordar que ambos padres de Columbo son italianos.

(3) Haiku es una forma literaria en verso del Japón. Consiste en una composición de tres versos sin rima. Su origen es el haikai, que era una composición basada en lo cómico y lo divertido.