Segundo Capitulo.
-Técnicas-
.-diálogos.-
Una sensación fría se encargo de sacar a Kratos de su letargo, toda su nuca era recorrida por un frío peculiar, después de luchar contra la somnolencia y de lograr estar parcialmente consciente se percato de que dicha sensación venía del tacto de su piel con una gélida placa de metal.
Sus ojos que se hallaban habituados a la oscuridad de su mundo destruido y sumido en sombras batallaron para sobreponerse a la fuerte claridad que ahora hacia presencia, luego de unos parpadeos sus torturadas pupilas se adaptaron a la iluminación del lugar y así vio el lugar donde estaba y con quienes estaba.
Pero aun así todo lo que vio fue tan inútil como su momentánea ceguera, pues no era capaz de reconocer nada ni a nadie, aunque después de una pequeñísima observación de rostros logro reconocer a un par de personas, Kira e Hisagi estaban allí acompañados de rostros tanto variados como desconocidos, todos vestían a una usanza similar salvo unos cuantos que aparte de los ropajes color negro llevaban encima un abrigo amplio de color blanco. Kratos intento mover un brazo pero fue incapaz de hacerlo, no por sus heridas, pues ya sentía restablecidas todas sus energías, al mirar pudo ver que la causa de su inmovilidad eran unos grilletes que mantenían apresadas sus manos, Kratos intento zafarse pero fue interrumpido.
-No tiene caso que lo intentes- advirtió una voz.- estos grilletes absorben todo tu reiatsu.- la persona que le hablaba poseía una apariencia extraña, aun más para toda la atmosfera rara que ya lo rodeaba, poseía un rostro blanco, aun más que su piel, en sí más que piel lo que lo cubría asemejaba una máscara con unas líneas negras que recorrían su rostro de manera vertical y una especie de tocado color oro posaba sobre su cabeza, la imagen con la que Kratos lo asocio de inmediato fue con la de una cara esquelética.
-¿Reiatsu?, ¿De qué demonios estás hablando?- la nueva palabra era tan desconocida para Kratos así como las cosas que ya había logrado ver, nombres, la apariencia del lugar, todo era desconocido, así como los rostros de aquellos quienes lo observaban.
-Vaya, eres bastante lento, aun para ser un Ryoka, además de un completo debilucho, según los registros, tu no posees ni el más mínimo rastro de Reiatsu, de ser por mí no llevarías esos grilletes, no eres digno de tocar mi amada tecnología, pero por motivos de seguridad te los han puesto.-
Esta vez Kratos se olvido la molestia que le provocaba el no entender tantas palabras extrañas y se dejo llevar por la furia que le invadió al haber sido llamado debilucho, de un solo tirón rompió los grilletes e intento lanzarse contra él, pero un cristal se interpuso entre el espartano y el cara de esqueleto, este, quien le había dado la espalda a Kratos se volteo con una expresión de sorpresa en su rostro y los demás que se hallaban en la estancia se pusieron un poco más a la expectativa.
-Quizá me he equivocado.- dijo con algo de intriga el cara de esqueleto.- tal vez ahora me dedique a estudiarte, para poder averiguar cómo has podido romper los grille…-
-Mayuri.- una voz imponente y la vez con evidencia del paso del tiempo interrumpió el dialogo del cara de esqueleto, quien respondía al nombre de Mayuri, este al escucharlo puso una cara de evidente molestia y se volvió para contestar.
-¿Qué sucede comandante Yamamoto?- Mayuri hizo un enorme acopio de fuerzas para ocultar su fastidio, pero eso no fue del todo posible, aun ante ello, el anciano ignoro tal cosa.
El anciano parecía tener una estatura grande, pero esto era eclipsado por la postura encorvada que tenía, sus ojos estaban entrecerrados haciendo parecer que dormía mientras hablaba y desde que Kratos observo todos y a todo por primera vez recordó verlo de la misma forma antes, era completamente calvo y una cicatriz cruzada le adornaba la parte superior derecha de la frente, pero sin duda su rasgo más distintivo era la enorme barba trenzada con un listón morado y la cual era tan larga que llegaba a su cintura.
-Este Ryoka- dijo el viejo.- puede saber qué es lo que ha pasado en el mundo al cual fueron Kira e Hisagi, por tanto cualquier intención de experimentar con él que tengas va a tener que esperar, ahora tú.- Yamamoto se giro para ver a Kratos y se aproximo a él caminando apoyando sus pasos con un bastón de madera, llego hasta el cristal y se paro frente al enorme tubo.
-Mi nombre es Shikeguni Yamamoto Genryusai, soy el capitán de la primera división además soy el comandante general de todo el Gotei 13.- Si bien esos títulos ayudaban a suponer que el anciano en realidad era alguien fuerte, pero aun así no basto para sorprender a Kratos, aunque el espartano pensaba que el viejo no había dicho todo eso a modo de alarde.
Kratos guardo silencio y se cruzo de brazos, por suerte el espacio dentro del tubo de cristal era bastante amplio y Kratos poseía cierta libertad de movimiento. Yamamoto se quedo en silencio esperando a que el Ryoka hablase, pero al no obtener nada opto por tomar nuevamente la palabra.
-¿Y no hay algo que quieras decir?- Yamamoto no se aparto del frente de él y se dedico a mirarle fijamente con sus ojos entrecerrados, Kratos comprendiendo de alguna manera que el anciano podría pasar mucho rato allí se limito a bajar los brazos.
- Solo que esos títulos parecen ser demasiado para un simple viejo.- Kratos toco el cristal con el puño intentando intuir que tan resistente era y sin la intención de agregar algo más ignoro por completo al comandante general del Sereitei.
Varios de los presentes reaccionaron de maneras diferentes ante la aparente insolencia de él espartano, algunos parecieron levemente impresionados por el atrevimiento del desconocido y otros tantos solo se limitaron a moverse levemente, solo uno de entre los que se encontraban allí decidió hablar.
-No deberías dirigirte así hacia el comandante Yamamoto!, gracias a él es porque estás con vida, el nos envío a ese sitio devastado en el que te hallamos.- La protesta de Kira hizo que Kratos devolviese la mirada y golpeara fuertemente el cristal.
-¡Yo no le debo nada a nadie!- Kratos golpeo de nuevo el cristal con ambos puños y rostro expreso una gran furia escapando a borbotones.
-Tu protesta, aunque bien intencionada no era necesaria Kira, en cuanto al Ryoka.- Yamamoto se dio media vuelta y empezó a caminar hacia la puerta de salida con paso calmado.- Dado que no es considerado una amenaza no hay necesidad de tratarlo de manera hostil, démosle algo de tiempo para que se adapte, con el paso de los días seguramente hablará, el resto de los capitanes y sub capitanes pueden volver a sus cuarteles y retomar sus deberes.-
Justo después de que el anciano comandante salió del recinto las demás personas salieron también, todos en silencio y con rostros serios o al menos la mayoría de ellos, excepto los de Kira e Hisagi quienes al pasar por la puerta miraron a Kratos por encima del hombro. Una vez que la sala se vació por completo Mayuri de nuevo se acerco con Kratos, su rostro blanco realizo un montón de gesticulaciones, mientras lo observaba, Kratos no lo seguía con la mirada por completo, solo lo veía cuando este pasaba frente a él, ya que Mayuri caminaba alrededor del tubo de cristal observándole como si de un sujeto de estudio se tratase.
-Hummm, realmente te has salvado, tuviste suerte de que el comandante Yamamoto prohibiera que empezara a experimentar contigo, pero bueno, realmente solo es cuestión de tiempo para que las cosas lleguen a su termino y cuando ese momento se presente no habrá nadie que pueda salvarte de tu destino pequeño Ryoka.- Mayuri se giró y comenzó a caminar también con dirección a la puerta, en su camino se topo con una joven de cabellos purpuras y le vio de manera seria.
-Vámonos Nemu, aun quedan demasiadas cosas por hacer.-
-Realmente.- la voz de Kratos rompió su prolongado silencio e hizo que Mayuri y la mujer se detuviesen de lleno.- pienso que él que tiene suerte eres tu…Mayuri.- Kratos se había apartado de la placa metálica a la cual había estado atado anteriormente por los grilletes y puso ambas manos contra el vidrio mientras miraba retadoramente a Mayuri.
- Esa es una respuesta bastante impertinente de tu parte Ryoka, no abuses de tu buena suerte, puede que no tenga permitido experimentar contigo abiertamente pero no tendría ningún problema en torturarte debido a acciones como esta.- Mayuri sonreía de oreja a oreja esa era una perfecta excusa para poder hacer lo que quería aun a costa de lo que Yamamoto había ordenado, era casi como una compulsión incontrolable, una vez que su interés era despertado aun fuera por algún motivo aparentemente ridículo Mayuri se veía obligado a experimentar e investigar tanto como fuese necesario hasta que el objeto de su interés diera todo de sí, Mayuri era, muy a su estilo todo un científico.
-Tú eres quien no debe abusar de su suerte cara de esqueleto, en cuanto salga de aquí serás perfectamente capaz de entender de lo que te estoy hablando.-
-Creo que eres mucho más torpe de lo que pensaba, no hay forma de que puedas escapar, ese cristal es irrompible, así que solo te estás dedicando a alardear y por consecuente me haces perder el tiempo.- Mayuri de un momento a otro decidió desistir de su idea y se dispuso a marcharse de nuevo miró a Nemu y esta, sin la necesidad de que la orden le fuese dada comenzó a caminar tras de él.
Kratos se cruzo de brazos nuevamente y sonrió.
-Lo mismo dijiste de tus preciosos grilletes y viste que funcionaron enormemente bien.- La evidente burla hizo que Mayuri se parara en seco y diese media vuelta completamente molesto. Miró fulminantemente a Kratos más solo se quedo parada en su lugar.
-Oh, además de todo eres un ser sarcástico, pero solo sigues siendo un hablador, ya que no te veo fuera del tubo.- Mayuri al parecer se había olvidado por completo de la excusa que tenía pensada contar a Yamamoto una vez que hubiese hecho lo que quería con Kratos, diría que el Ryoka había intentado escapar y se había comportado de manera hostil, así de esa manera su sujeto de experimentos perdería la "protección" impuesta por Yamamoto y el tendría la vía libre para experimentar con él. Sin embargo el capitán no se imaginaba lo que estaba por suceder.
-Eso era justo lo que esperaba que dijeras.- Kratos llevo sus manos a la espalda y tomos sus espadas del exilio, las sujeto un momento en sus manos y las hojas de las espadas comenzaron a encenderse en un color rojizo, como si la temperatura de las hojas comenzara a aumentar al punto de llevarlas al rojo vivo.- En un momento veremos quién es el hablador Mayuri.- El espartano impacto sus espadas contra el cristal "irrompible" y este estallo en pedazos, los cuales se regaron hacia todas direcciones en la estancia, Mayuri instintivamente se protegió el rostro con el brazo usando amplia manga del abrigo blanco para protegerse, una vez que se descubrió el rostro vio al Ryoka fuera de la base circular donde se había encontrado el tubo, la reacción de Mayuri no fue otra si no la presencia de su sonrisa tétrica, sin quererlo su plan se estaba llevando a cabo, ahora solo tenía que vencerlo.
-Bien Ryoka, sin duda no haces más que seguirme sorprendiendo, bien podrías valer que el comandante general Yamamoto se molestara conmigo, todo con tal de saber cómo siendo un aparente insecto debilucho, has logrado destruir tanto los grilletes y el contenedor donde te mantenía preso.- Mayuri transformo su retorcida sonrisa a una sonrisa confiada, aun cuando Kratos había demostrado ser una relativa amenaza Mayuri aun subestimaba las habilidades del espartano, por su parte Kratos solo esperaba el momento adecuado para comenzar a atacar, solo era cuestión de esperar un poco más.
-Como muchas veces observe que mientras nosotros hablábamos tu cara rebosaba de ignorancia y dudas he decidido iluminar parcialmente la estupidez de tu mente presentándome como es debido, mi nombre es Mayuri Kurotsuchi y soy el capitán de la doceava división del Gotei trece, te encuentras en los cuarteles generales de la doceava división, lo cual te convierte en mi querido huésped.-
Kratos tomo un breve instante para mirar a su alrededor, todo el lugar albergaba cosas extrañas, enormes armatostes con luces que parpadeaban con extraños patrones, enormes contenedores con líquidos de colores varios y cables cruzando por aquí y por allá como serpientes. Todo eso le daba al sitio un aire lúgubre, podía decirse que era como una especie distinta de calabozo pues esa era una de las impresiones más fuertes que Kratos sentía al estar allí.
-Pues me alegrara mucho el salir de aquí, eres tan bueno como anfitrión como seguramente has de serlo como inventor, pues nada de lo que ideaste para mantenerme preso funciono.-
Al oír eso Mayuri entro en cólera casi de inmediato, su ego como científico había profundamente insultado, pues nadie en todo su tiempo como capitán había osado cuestionar la efectividad de los aparatos que él y su equipo de las doceava división habían creado, ahora más allá del la curiosidad científica Mayuri realmente deseaba realmente poner en su lugar a Kratos.
-¡No permitiré que un ignorante como tu cuestione mis habilidades!- La mujer que estaba junto a él empezó a inquietarse y por fin vencida por la angustia decidió hablar.
-Mayuri-sama, por favor no debería alterarse…-
- ¡Cierra la boca Nemu!, si solo dirás estupideces mejor no digas nada.- la mujer al observar el enfado con el cual Mayuri le miraba solo bajo la cabeza y dio unos pasos hacia atrás. Aun con esa reacción de miedo el propio Mayuri no cambio para nada su semblante solo la ignoro y poso de nuevo su atención sobre Kratos.
-Lo… lo…lo siento Mayuri-sama, solo me preocupe, no deseo que le suceda algo.- la mujer se quedo quieta y sin levantar el rostro, esta vez, en vez de hablar Mayuri le propino un golpe que la hizo caer el suelo.
-Te dije que cerraras la boca, además no existe motivo alguno para preocuparse, acabare con esto rápido y sin ningún tipo de problema.-
-Muy bien, entiendo Mayuri-sama, disculpe mi impertinencia.- la mujer sonaba bastante triste, pero más por haber "ofendido" al capitán Mayuri que por el despectivo trato que este tenía hacía ella. Sin decir nada más se levanto, se sacudió el polvo del uniforme y quedo en silencio nuevamente.
-Y con respecto a ti Ryoka, esto ciertamente ya tomo un tinte personal, solo pensaba detenerte y ya, pero ahora creo que mereces que te haga sufrir un poco.- Mayuri tomo la empuñadura de la espada que llevaba envainada y sujeta con un cinturón de tela en el centro de la cintura, una forma muy diferente a la que Kratos había visto antes, pues para muchos la forma clásica de llevar enfundada una espada era a uno de los costados de la cintura. La espada de Mayuri era muy distinta a otras que el propio Kratos había visto antes, como antiguo líder del ejército espartano Kratos había visto un sinfín de espadas, la mayoría de ellas concordaban en un aspecto, todas eran por lo general espadas rectas, o en su caso cuando combatió contra los persas las espadas de estos eran curvas y bastante gruesas, pero esta no, era fina y larga, además de ligeramente curveada desde el centro hasta la parte superior de la espada, algo nuevo a la vista del espartano.
-Prepárate, dentro de poco no serás capaz de moverte si quiera, no serás más que un gusano rastrero que rogara por su miserable vida.- Mayuri volvió a sonreír macabramente mientras sostenía la espada frente a él muy cerca de su rostro.
-Hablas demasiado Mayuri… te olvidarás de todo eso que dijiste cuando estés rogando que no te mate.- Kratos alzo de nuevo sus espadas y estás volvieron a brillar con el tono rojizo de antes, luego tomo su postura de combate, con ambas espadas sujetas a los lados, el compás abierto y un poco inclinado, completamente listo para la pelea Kratos solo espero a que Mayuri hiciera un movimiento.
-Veo que eres muy confiado… pondré a prueba esa confianza que tienes en ti mismo, solo es cuestión de un momento, mi zanpakuto y yo te haremos trizas Ryoka.-
El nuevo término desconocido volvió a poner dudas en la mente de Kratos, pero la pelea venidera le hizo ahorrarse las preguntas. Ya habría momento de aclarar todo y si no lo había pues no sería algo que lamentar, el solo pensaba en su combate y en cómo podría hacer para salir de ese lugar otro pensamiento distinto a ese no tenía cabida por el momento en la mente del espartano.
Mayuri mantuvo su espada frente a él e inclino un poco la cabeza hacia la izquierda permitiendo ver uno de sus ojos mientras que el otro seguía siendo tapado por la espada, a su vez una aura purpura comenzó a rodearlo.
-Kakimushire…Ashisogi Jizo.- la espada de Mayuri se transformo en una especie de tridente corto de color dorado, las hojas del tridente salían de lo que parecía ser una pequeña cabeza que se hallaba reposando sobre el lugar donde se unían la hoja y la empuñadura, un vapor purpura salía flotando de la pequeña boca que la cabeza poseía y la parte superior de la empuñadora contaba con unas pequeñas púas sobresalientes.
-¿Qué es lo que acabas de hacer?- Esta vez Kratos no pudo pasar por alto lo que había visto, sin embargo la respuesta que Mayuri estaba dispuesto a dar no era demasiado aclarativa.
-Esto, Ryoka ignorante es el Shikai de mi zanpakuto, pero eso es todo lo que requieres saber.- Mayuri dio un paso hacia enfrente y acompañado por el silbido del viento desapareció. Esto, desconcertó momentáneamente a Kratos, pero de inmediato se dio cuenta que el propio Mayuri no hizo otra cosa que subestimarlo. El no poder ver a su enemigo no era realmente una desventaja para el espartano pues a lo largo de los años sus instintos se desarrollaron a un nivel casi sobre humano así que quien realmente se hallaba en desventaja era el propio Mayuri.
Kratos no se mostro perturbado, solo se quedo quieto y completamente atento a todo movimiento que pudiese ser considerado como sospechoso, aun entre el ruido de los armatostes hallados en el lugar Kratos era perfectamente capaz de distinguir entre ellos. Solo en cuestión de segundos Kratos sintió que la presencia de Mayuri volvió a reaparecer justo al lado izquierdo de él. Mayuri se materializo y lanzo un corte horizontal que amenazaba con herirlo en el cuello, más sin embargo Kratos logro atravesar en la trayectoria del golpe el brazo en el cual llevaba puesto la golden fleece, un destello dorado surgió cuando el arma de Mayuri impacto sobre la armadura color oro, la espada reboto hacia atrás arruinando el ataque, Kratos en un rápido movimiento uso su otra espada y corto el brazo en el cual Mayuri portaba su espada, Kratos sonrió satisfecho ante el éxito de la acción, Mayuri esta vez no pudo contener la expresión de dolor y sorpresa que tenía, el capitán se alejo dando un salto hacia atrás y miro a la mujer que hasta el momento solo se había dedicado a mantener un muy bajo perfil.
-¡Nemu!- Grito con enfado.- ¡No te quedes allí parada y atácalo!- la mujer asintió y al igual que el capitán desapareció, solo que tardo menos en reaparecer frente a Kratos frenando su camino hacia un herido Mayuri.
-¡Esto no es contigo mujer, apártate!- Kratos forcejeaba contra ella, que aunque demostraba una constitución bastante delgada y frágil poseía una fuerza bastante grande como para poder retrasar su avance.
-Lo lamento, pero no puedo permitir que le haga daño a Mayuri-Sama.- La mujer parecía decidida a proteger a Mayuri, pero todo lo que lograba era solamente hacer más lento a Kratos pues no era capaz de detenerlo por completo, dándose cuenta de ello, miro busco por Mayuri para poder advertirle.
-Mayuri-sama, no podre detenerlo mucho tiempo más, por favor huya.- Mayuri localizo el sitio donde su espada había caído y llego hasta allí.- No seas tonta Nemu, solo detenlo un poco más, ya me hare cargo de él.- Mayuri saco del interior de su abrigo blanco un pequeño objeto de cristal con un líquido color verdoso que tenía una aguja al final, el capitán clavo el extraño objeto cerca de la zona de la amputación y el brazo creció al instante.
-¿Qué clase de magia es esa?- Kratos empleo un poco más de fuerza y fue capaz de arrojar a un lado a la mujer y corrió hacia Mayuri para continuar la pelea, cuando esta vez el espartano alzo su espada para atacar Mayuri desapareció nuevamente y reapareció unos metros adelante.
Mayuri soltó una carcajada y alzo nuevamente su tridente frente a él.- ¿Magia?- río de nuevo.- Eres sin duda muy estúpido, esto no es magia, es mi suero regenerativo, pero esto, quizá si puedas considerarlo casi mágico.-
Kratos no se movió y se mantuvo quieto esperando aquello que Mayuri tenía pretendido realizar, nuevamente el capitán alzo su tridente frente a él.- asombra tu pequeña y simplemente con esto… ¡Bankai!- el tridente brillo con una gran luz roja y esa luz comenzó a expandirse tomando alguna forma indefinida y larga, como la de un gusano, finalmente el resplandor rojo ceso y en su lugar quedo una criatura grotesca, su cuerpo era similar al de una oruga, poseía varias patas, cortas y gruesas y llevaba una pequeña capa color rojo, sin embargo el detalle que más provocaba repulsión era la enorme cabeza dorada que esta bestia poseía, igual a la de un bebé, además de unas manos humanas a los costados un poco por debajo de la cabeza y unas marcas moradas alrededor de unos ojos completamente blancos.
-¿A qué bestia has convocado?-Kratos miro detenidamente y con un poco de asombro al monstruo que Mayuri había traído, el monstruo comenzó a mover las patas y emitió una especie de llanto que a la mera suposición podría pensarse se trataba de un rugido.
-Konjiki Ashisogi Jizo es el nombre de mi Bankai, posiblemente sea algo precipitado utilizarlo, pero es la mejor forma de terminar con este asunto de manera rápida, ahora, Konjiki Ashisogi Jizo ¡embístelo!-
El monstruo dio otro llanto y se abalanzo a una gran velocidad contra Kratos, el espartano lejos de retroceder también corrió hacia la bestia, hizo brillar nuevamente sus espadas del exilio y en el momento del impacto entre los dos Kratos clavo las espadas un poco arriba de los labios de la monstruosa y enorme cabeza de bebé. Aun para sorpresa de Mayuri Kratos fue capaz de detener por completo el avance de su Bankai, el capitán no hizo ni dijo nada, salvo sonreír, Kratos al ver esto inmediatamente retrocedió dando un amplio salto hacia atrás, justo en ese instante unas enormes púas emergieron por debajo de la cabeza de la bestia, habiendo estado ocultas por el manto o capa roja que esta llevaba.
-uuuum, honestamente no esperaba que pudieses escapar de eso ultimo, pero no importa aun quedan cosas por tratar…- Mayuri aun lucía confiado, por tanto Kratos decidió seguir sumamente atento a todo.
El monstruo abrió la boca y de ella comenzó a emanar un vapor color morado, con un llanto más a modo de advertencia la bestia se abalanzo contra Kratos llevando también sus púas por fuera, parecía el intento de un ataque definitivo, Kratos capto ese mensaje implícito y lo considero como era, un ataque final.
-No sé que sea ese vapor misterioso, pero todo lo que provenga de esta bestia no debe ser bueno.- Kratos alzo las espadas más por arriba de su cabeza de forma cruzada y las bajo de golpe cayendo cada una a los costados brillando aun más que antes y se lanzo a correr de nuevo hacia la bestia propiedad de Mayuri, antes de llegar a la zona donde se hallaba el vapor Kratos decidió contener la respiración, reviviendo las emociones de sus anteriores faenas Kratos ejecuto su movimiento.
Unos metros antes de hallarse inevitablemente cerca del Bankai de Mayuri, Kratos lanzo sus espadas junto con las cadenas de sus antebrazos en dirección al monstruo, estas se clavaron justo en el pequeño espacio que había entre las enormes púas con las cuales el debía ser aplastado y el casi inexistente cuello del monstruo, dejando avanzar un poco más la distancia Kratos dio un gran salto acompañado de un grito de batalla grave y fiero… tanto como cuando peleaba contra los esbirros del Olimpo. Al apenas caer de pie sobre el enorme cuerpo del monstruo Kratos comenzó a correr toda la extensión del monstruo tanto como le fue posible, cuando las cadenas por fin se tensaron marcando el límite de extensión que poseían Kratos dio un salto más, juntando una gran cantidad de fuerzas el guerrero espartano dio un gran tirón de las cadenas, esto hizo que el monstruo se alzara y comenzara a ser jalado hacia la trayectoria que Kratos había predispuesto: uno de los muros de la base de Mayuri. El científico no pudo hacer más que mirar con autentica incredulidad él como su poderoso Bankai era elevado por los aires y era utilizado como un ariete improvisado, eso le golpeo en el orgullo y aun más que haya sido un "simple Ryoka" quien había hecho tal acto.
Entre enormes llantos y lamentos el Bankai de Mayuri se estampo contra el muro, una enorme explosión surgió del muro sólido, el muro y el monstruo parecieron fusionarse momentáneamente para después atravesarse el uno al otro. Kratos salto justo en el momento del contacto, cuando se abrió el boquete y el exterior fue visible Kratos se lanzo hacia fuera, cayo y realizo una pirueta rodando sobre sí mismo hacia adelante, quedo de pie y miro un momento hacia atrás… el Bankai quedo tirado boca arriba y de un momento a otro se desvaneció permitiendo ver a un Mayuri completamente iracundo. Ambos se miraron un momento sin decir nada.
-Nos vemos científico, suerte reconstruyendo todo tu preciado recinto.- Kratos fijo su vista hacia enfrente y se echó a correr, Mayuri se quedo tieso y con un enorme enojo en la mirada, comenzó a buscar a Nemu y la hallo parada algo lejos.
-¡Nemu!, no te quedes allí ve a dar la alarma, avisa que hay un fugitivo deambulando por allí, ¡ahora!-
-Sí Mayuri-sama.- La mujer desapareció instanteamente y Mayuri se quedo solo en su destrozada base.
-¡Me las pagarás, ya lo verás!- Mayuri maldijo una y otra vez al enemigo que le había vencido y encima de todo se había burlado de él.
Kratos se hallaba oculto en una especie de jardín enorme que se hallaba entre dos enormes construcciones, cuando llego allí vio que los arboles creían bastante juntos entre sí, lo cual le pareció un buen escondite temporal, no sabía que era ese nuevo mundo, pero de igual manera no iría por allí como si nada, por ahora esconderse y organizarse era su mejor opción. Una serie de pasos acelerados le hicieron detener su pensar y ponerse alerta.
-¿Donde crees que este?- pregunto una voz masculina.- ¡No lo sé!-contesto otra.- recuerda que se nos dijo que el sujeto no poseía Reiatsu por tanto puede hallarse en cualquier sitio y nosotros no podemos detectarlo, tenemos que buscar con la mirada y ser muy atentos, anda ¡vámonos!-
-¿No poseo Reiatsu?- Kratos de nuevo tenía muchas preguntas, pero no había por ahora quien las respondiera, solo sabía que poseía cierta ventaja pues no lo hallarían fácilmente. Con eso en mente se dispuso a buscar una salida de ese enorme lugar.
Fin capitulo dos.
Espero haya sido de su agrado, dejen reviews, son importantes.
