Ya chicos, aquí segundo capítulo de este fic SasuSaku, antes de empezar, les quiero dar gracias por el apoyo que me dieron en el capítulo anterior, de verdad muchas gracias, gracias por los que leyeron y especialmente por los que comentaron, estoy feliz. Perdón por la demora, es que mi PC anda de malas y no me dejaba escribir.
Espero les guste este capítulo y sin más que decir los dejo leer.
Estos personajes no me pertenecen, todos son creaciones de Masashi Kishimoto del manga Naruto.
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Capítulo 2.
Sakura se despertó antes de la hora que tenia planeada,se dio vuelta en su cama molesta y en un intento fallido cerro los ojos para ver si podría encontrar nuevamente los brazos de Morfeo,pero al darse cuenta que ya no había manera de dormir nuevamente, decidió levantarse de la cama,tomo sus cosas de baño y se fue a dar una relajante y tranquila ducha aun vivía con sus padres,así que se preocupo de no hacer mucho ruido para que ellos no se despertaran y sufrieran lo mismo que ella en esos momentos: no poder dormir.
Al terminar salió de la ducha y se puso una toalla cubriendo su cuerpo,y con otra se encargo de secar su pelo rosa, parada frente al espejo empañado de su baño se miraba cada movimiento que hacia con su pelo, al terminar con su pelo ella limpio con su mano el espejo empañado y vio su reflejo y se observo,observo a la chiquilla que estaba parada frente a el,a esa niña que había florecido y se había convertido en una heroína para el mundo,a esa mujer que cada cicatriz que tenia en el cuerpo significaba algo,algo que jamás olvidaría. Sakura con una sonrisa nostalgica recordó aquel día donde se decidieron los equipos ninjas,donde estaba tan feliz se haber quedado con Sasuke y a la vez tan frustrada de estar con Naruto,ella se rió pensando en lo ignorante e inmadura que era en aquella época,pensando todo el dia en Sasuke,tratando de llamar su atención,mientras que a Naruto lo detectaba y trataba de ignorarlo por completo,también recordó que el equipo en un principio no funcionaba ya que todos estaban por su lado,hasta que Kakashi-sensei les dio una leccion que no olvidarían jamás,¡por Dios lo recordaban cada vez que veían cascabeles!,Sakura rió divertida,pensando que en aquellos tiempos todo era risa y tranquilidad,jamás hubiera pensado todo lo que pasaría a futuro,nunca se hubiera imaginado que Sasuke se iría de la aldea y los dejaría a todos,jamás se imagino que lo buscarían por años,y que se juntarían definitivamente en una guerra...La sonrisa de Sakura se apago,y recordó lo duro que fue para ella,para Naruto y para Kakashi-sensei la iba del pelinegro,eso de enfrentarse a él para matarlo, y que él en varios intentos trataba de matarlos a todos,a los que antes fueron su equipo,sus amigos,su familia...pensó en la soledad que tuvo que pasar Sasuke y el dolor de Naruto en tratar de traer a su amigo a la lágrima se escapo de los ojos de la pelirosa y la cálida sensación en su mejilla la hizo reaccionar,se seco sus lágrimas, se miro al espejo nuevamente y trato de sonreír, pensó que eso ya habia pasado y ahora todos estaban juntos nuevamente,ademas habian otros integrantes en el equipo,Sai y el capitan Yamato,que hacian de alguna forma la familia más grande.
Sacándose de la mente los recuerdos amargos Sakura salió del baño y en su pieza busco entre sus cajones de ropa algo cómodo para el día, era su día libre y quería disfrutar y descansar lo que más pudiera dé el, se vistió con unos pantalones jeans negros y una polera blanca de cuello redondo con manga hasta los codos, encima se puso un chaleco de lana de color rojo claro, algo simple pero lindo, cómodo y abrigador para el día se dijo mirándose al espejo. Al estar lista se acercó a su ventana y vio que aún estaba un poco oscuro, aunque era obvio, ya que se despertó dos horas antes de las 7 am, hora que estaba acostumbrada a levantarse.
"es muy temprano para ir a ver a los chicos". Pensó mientras se sentaba al pie de su cama y se recostaba en ella, haciendo que sintiera aun mas su pelo húmedo contra su nuca, después de unos segundos cerró los ojos y a su mente se vino un recuerdo del día anterior—...Sakura...yo— le había dicho Sasuke, cuando estaba viendo en qué condiciones se encontraba su brazo. Ella al recordarlo rápidamente abrió sus ojos y miro el techo confundida... "¿Qué me habrá querido decir? ", pensó con un leve sonrojo en sus mejillas, ya que nunca había visto a Sasuke así, nervioso por decir algo, porque… ¿Estaba nervioso cierto? Se sentó rápidamente y maldijo a Naruto por haberlos interrumpido "si no hubiera entrado Naruto en ese momento, hubiera sabido lo que me quería decir Sasuke", pensó algo decepcionada, volvió a cerrar los ojos y en ese momento vino a su mente la sonrisa de Sasuke al volver al hospital cuando le dijo que no había llovido y que las cosas estaban cambiando, una sonrisa apareció en el rostro de Sakura, aunque no entendió a lo que se refería el pelinegro, estaba feliz por verlo sonreír, especialmente de esa forma tan sincera. Sakura volvio a rescostarse en su cama y sin darse cuenta cerro los ojos y encontro nuevamente el sueño.
Un ruido desesperante invadio los oidos de la pelirosa que lentamente abrio los ojos y miro para todos lados desde su posicion,se dio cuenta que el ruido provenia de su reloj,que le avisaba que ya era hora de levantarse,rapidamente se acerco a el por encima de la cama y lo apago,luego se sento en su cama y se sorprendio el haberse quedado dormida,definitivamente la ducha que se dio le habia relajado hasta encontrar nuevamante el sueño y eso la alegro,al menos hoy no andaria con falta de sueño por la calle.
De un brinco se puso de pie y salio de su habitación, bajo las escaleras y entro a la cocina, su estómago rugía, ya que el día anterior apenas habia comido algo, así que necesitaba con urgencia su desayuno y al terminarlo de comer, subió nuevamente a su habitacion para lavarse y arreglarse el cabello, que estaba un poco rebelde y un mechon no quería bajar, pero con esfuerzo lo logro. Cuando ya estubo lista penso en que hacer primero, miro la hora y vio que eran las 8:22 am, se pregunto si estaria bien ir a ver a Sasuke y a Naruto tan temprano, y se respondio a si misma que los iría a ver más tarde, ellos deben descansar y dormir es muy bueno, así que no los molestaria hasta mas tarde.
Camino hasta la entrada de la casa y se puso sus zapatos cortos negros, eran los más cómodos que tenía, así que no lo dudo ningun iba abrir la puerta de entrada una voz la detiene.
— Oh Sakura ya te vas — Sakura se da vuelta y ve a su madre quien aun en pijama y cubierta con una bata se acerca a ella con una sonrisa.
— Si ya me voy, lo siento si te he despertado — dijo la pelirosa a su madre, con tono de disculpa.
— No te preocupes, con los ronquidos de tu padre, levantarse de la cama es una bendicion — le responde su madre con gesto divertido, que provoca que se le escape una risa a Sakura. — ¿Vas a ir a ver a tus compañeros?—le pregunta su madre.
— Aun no, es temprano y no quiero molestarlos, ellos deben descansar, ya que aun están heridos — le responde Sakura.
— Hmm bueno, sé que con tu cuidado se mejoraran luego.
Sakura le sonrie y luego la queda mirando, queriendo preguntarle algo, pero sin atreverse, y esto no pasa desapercibido a su madre.
— ¿pasa algo Sakura?— le pregunta a su niega rapidamente con la cabeza, pero luego baja la mirada, y con algo de timides decide preguntarle.
— Papá... ¿Papá aún está molesto?— le pregunta Sakura un poco incomoda por el tema, su madre al escucharla no necesita preguntarle a que se refiere, ya que sabía de lo que hablaba su hija.
— Bueno —suspiro— tu ya sabes como es tu padre, una vez le hacen daño a alguien que el quiere, una persona importante para él, jamás perdona al o a la culpable, especialmente contigo hija, es muy sobreprotector y no quiere que sufras mas.
Sakura baja la mirada un poco triste.
— Tu padre— continua hablando su madre— te vio llorar, y yo también lo hice, fue triste y mas triste fue saber que no podiamos hacer nada para que nuestra hija dejara de sufrir...Sakura tu padre y yo no queremos verte asi nuevamente, por eso a tu padre le cuesta perdonar, a mi también me cuesta hacerlo, no queremos verte mal nuevamente por esa misma razon...espero nos entiendas.
— Si...lo entiendo— le respondio Sakura con una triste sonrisa.
— Sakura hija— su madre se acerco mas a ella y con su mano derecha le toco suavente la su mejilla— te amamos tanto, que no queremos ver esas lagrimas de tristeza nuevemente en ti.
— Lo se madre y gracias por preocuparse— le dice Sakura.
—Como padres es nuestro deber preocuparnos— le sonríe— ahora ve donde tengas que ir, que llegaras tarde. —Le da unas palmaditas en la cabeza y se da la vuelta para la cocina— ten cuidado.
— Lo tendre— dice Sakura aun perdida en las palabras de su madre. — ya me voy—toma la perilla de la puerta, la abre y sale de casa mas rapido de lo normal.
Los primeros pasos que dio fueron rápidos, sentía la necesidad de alejarse lo antes posible de ahí, quería llegar a algún lugar apartado de los edificios y de la gente, sentía la necesidad de respirar libre y tranquila, ya que sus pensamientos eran un torbellino en su cabeza, no podía sacarse las palabras de su madre ni menos la expresion que puso su padre al saber la noticia.
Sin querer Sakura llego al campo de entrenamiento, donde años atrás Kakashi los habia puesto a prueba con lo del cascabel. Sakura camino hasta uno de los tres troncos que estaban puestos sobre la tierra y se sentó en él, sintió como el aire exploraba su pelo y miro hacia el cielo, que ya estaba más claro, pero las nubes de agua aún seguían amenazando con llorar. "Se acerca el invierno" pensó ella mientras cerraba los ojos y disfrutaba del viento fresco que corría por esas horas y que le ayudaba a relajarse. sin darse cuenta la hora paso muy rápido y Sakura al percatarse de esto, de un salto bajo del tronco y se fue camino al hospital,ya eran las 9:36 am y ya era la hora de que sus compañeros despertaran,no era su obligacion ir a verlos,ya que era su dia libre,pero ella queria entretenerlos un poco ya que de verdad era aburrido el hospital,y no queria que estos se aburieran tanto y empezaran a peliarse entre ellos, así que camino con paso rápido para poder estar con sus amigos.
Cuando estuvo en la calle más concurrida de la Hoja de camino al hospital, Sakura al caminar observaba como los comerciantes habrían sus negocios y se preparaban para un día más de trabajo, nadie se veía triste o con cara larga, solo veía gente animosa y otros aun con cara de sueño que hacían las cosas torpemente y esto provoco que más de una risa se le escapara a la pelirosa, pero no veía ninguna persona haciéndolo de mala gana, definitivamente este era una gran época para el mundo, ya que se podría decir que la paz al fin había llegado, pero ella igual temía adelantarse a los hechos y sentirse aliviada antes de tiempo, así que a pesar de la paz que había en la aldea, ella siempre estaba lista para luchar o para enfrentarse a cualquier tipo de problemas.
— Oneesan — escucho una pequeña voz a su espalda, detuvo sus pasos y se giró para ver a un niño, de pelo negro, ojos oscuros y con las mejillas coloradas, quizás de unos 5 años que se dirigía corriendo hacia ella. — ¡espera! — dijo el pequeño.
— ¿Qué pasa? — le preguntó Sakura de forma amable cuando él ya estuvo a una distancia prudente para establecer una conversación.
— mmm… pues— el chico miraba para todos lados un tanto nervioso con las manos atrás, le provocó ternura a Sakura ya que aún tenía las mejillas coloradas. Ella al verlo tan indeciso, sé agacho a su altura y le sonrió: — ¿en qué te puedo ayudar? — le pregunto con una dulce sonrisa.
El pequeño al verla tan de cerca se sonrojo aun mas y rápidamente estiro sus manos en las cuales llevaba una rosa blanca muy linda que parecía recién cortada.
— E…es para ti Oneesan — el chico que había tenido hasta ahora la vista hacia otra dirección, en ese momento la miro directo a los ojos. — ¿eh? ¿Para mí? — La pelirosa se sorprendió pero estiro la mano y recibió el regalo.
— ¡adiós! — dijo el pequeño y luego se echó a correr.
— ¡oye espera! — Sakura le grito y el pequeño se detuvo y la miro — Muchas gracias — dijo y le sonrió, el pequeño hizo un puchero con las mejillas muy sonrojadas y siguió corriendo rápido sin detenerse, Sakura lo quedo mirando alejarse y cuando desapareció de su vista miro la rosa y volvió a sonreír, ya era común que le pasaran esas cosas desde que terminó la guerra, ya que la gente de la aldea la llamaba heroína y le tenían mucho respeto y admiración, así que durante ese tiempo siempre recibía regalos y halagos de parte de casi todos, pero ella sentía que esta vez fue diferente, ya que la ternura del niño la inundo por completo y no dejaba de sonreír tiernamente.
—Oye Sakura-san— la voz de un anciano la saco de sus pensamientos, ella se giró para verlo — tengo unas manzanas y frutillas frescas para que lleves — el anciano tomo un par de bolsas y le echo las frutas ya mencionadas y se las ofreció — ten, regalo de la casa.
— oh no se moleste, no podría aceptarlo sin yo darle algo a cambio — dijo la pelirosa, y empezó a buscar dinero en su bolso ninja que siempre llevaba con ella.
—No, ten — le entrego las dos bolsas y ella lo recibió un poco avergonzada — hiciste mucho por mí, aunque no lo sepas — el vendedor comenzó a sonreír — a la guerra fue mi hijo, él me dijo que en un momento estuvo a punto de morir ya que tenía una grave herida en el estómago, había perdido todas las esperanzas de vida en ese momento, sintió que ya no podía hacer nada y que jamás vería sus pequeños de nuevo— hizo una pausa en su relato, ya que con una mano se secó unas lágrimas que corrían por sus mejilla — pero en ese momento dijo que una chica de pelo rosa, se acercó a él y le empezó a curar y que lo calmaba con su dulce voz diciéndole que todo saldría bien, que ella estaba con él y que no dejaría que muriera…ahhh mi niña tu salvaste a mi hijo de la muerte y gracias a ti, él está con nosotros hoy, pudo volver a la aldea vivo y pudo ver de nuevo a sus hijos…estoy tan agradecido con usted señorita, que unas simples bolsas con fruta no pagaran todo lo que le debemos — el señor le sonrió tan sinceramente que a Sakura se le llenaron los ojos de lágrimas — por favor llévese las frutas y disfrútelas, muchas gracias por todo, ahora tengo que ir terminar de poner el puesto, si necesita algo alguna vez, no dude en venir aquí, que tenga un lindo día Sakura-san. — el anciano se fue para la parte de atrás del negocio y Sakura no alcanzo a decirle nada, la verdad no sabía que decirle, pero se sentía tan feliz y emocionada que en su mente dijo "gracias" ya que sus palabras no le salían. Con muchas cosas en la mente retomo su camino a ver a sus amigos.
Al llegar a la puerta de su destino, suspiro y miro las bolsas de frutas que se veían muy deliciosas y pensó en darles a Sasuke y Naruto un poco, ya que sabía que la comida del hospital no era muy apetitosa.
— bien— se dijo a sí misma en voz alta — vamos a ello. — y con una sonrisa en el rostro subió hasta la habitación de ellos.
Toco la puerta y al no escuchar nada decidió entrar diciendo, con permiso y se encontró a ambos aun durmiendo, Naruto todo estirado y destapado en la cama roncaba de una forma increíble que se preguntó como Sasuke podía dormir con ese ruido, luego miro al pelinegro y vio que estaba de espalda con las sabanas hasta el estómago durmiendo plácidamente, le causo ternura verlos tan indefensos y tranquilos, y también le dio pena tener que despertarlos, así que decidió dejarlos dormir un poco más, entró en la habitación despacio y en la mesa que estaba al medio de las dos camas dejo por mientras la rosa blanca que le había dado el pequeño ya que no quería que se le perdiera y con las bolsas en mano se retiró de la habitación, para ir a la cocina a picar la fruta y aprovechar de prepararles desayuno.
Al sentir un poco de ruido del exterior, Sasuke se comenzó a mover inquieto en su cama, hasta que no soporto más y abrió los ojos para encontrarse con un techo completamente blanco, se sintió perdido por unos segundos, se preguntaba dónde estaba, ya que en el sueño que tuvo él se encontraba en la guarida de Orochimaru encerrado en la oscuridad, y ahora estaba tan claro que aun confuso comenzó a mirar para los lados, y a su derecha vio a Naruto que seguía durmiendo y roncando, al verlo recordó donde estaba y todo lo que había pasado, eso de perder la memoria le pasaba todas las mañanas y no entendía el por qué, pero no le daba mucha importancia al asunto. Fijo su mirada en el reloj y vio que ya eran casi las diez, y encontró extraño que cierta persona no estuviera ahí hablando o haciendo cualquier cosa, volvió a mirar a su compañero de habitación pero su vista se desvió a la mesita que estaba en medio de los dos y vio una rosa blanca… recuerdos vinieron a su mente, esa rosa blanca siempre estaba ahí, cuando el despertaba en el hospital…definitivamente Sakura ya los había ido a ver, con un muy pequeño suspiro cerro nuevamente los ojos y trato de relajar todo su cuerpo, no recordaba la última vez en que se había sentido con tanta tranquilidad, y eso por un momento le dio miedo y abrió sus ojos rápidamente, al no sentirse cómodo se sentó en la cama y deseo que las cortinas de la habitación estuvieran abiertas, para poder ver hacia afuera y poder ordenar sus pensamientos, que lo estaban torturando de cierta forma, como odiaba estar en el hospital, sin hacer nada, sentía la necesidad de salir de ahí, pero el dolor en su cuerpo no lo dejaba, frustrado cerro nuevamente sus ojos mientras trataba de ignorar los ronquidos de Naruto.
— Ya está listo— dijo Sakura tomando ambas bandejas y poniendo con cuidado una sobre la otra, ya había preparado el desayuno, un vaso de leche con pan con unos huevos y también llevaba la fruta, que ya estaba puesta en pocillos individuales. — ¿no quieres que te ayude con eso? — pregunto una de las cocineras.— no gracias, ya estoy acostumbrada — Sakura subió las escaleras lentamente, procurando que nada se saliera de su sitio, después camino por un pasillo y llego a la habitación de sus compañeros, ágilmente con una mano sujeto las dos bandejas y con la otra abrió la puerta sin antes pedir permiso para entrar.
— Oh ya despertaste Sasuke-kun — dijo ella un poco sorprendida al verlo despierto, camino hacia la mesa grande de la habitación que estaba en una pared y dejo las bandejas ahí, aparto la de Naruto y llevo la de Sasuke a él — buenos días, te traje desayuno. — Le dejo la bandeja en sus piernas — hoy traje fruta, ojala te guste — le sonrió con los ojos cerrados y al abrirlos vio que el pelinegro la miraba fijamente y sintió que la traspasaba con esa mirada, se puso nerviosa, — S…Sasuke-kun ¿Qué pasa? ¿No quieres fruta? — ella iba a tomar el pocillo con la fruta para retirarlo, ya que sabía que al pelinegro no le gustaban las cosas dulces, pero antes de poder tocarlo, la mano izquierda de Sasuke la detiene suavemente agarrando su muñeca, ella lo mira sorprendida pero no le sale ninguna palabra de su boca ya que al cruzar su mirada con él su cuerpo se congela y su mente se vuelve un torbellino.
— Está bien, si quiero la fruta — dice el Uchiha, quien al darse cuenta de que la tenía tomada la suelta lentamente.
— oh bueno…— Sakura sentía como su corazón latía a mil por hora, llevó una de sus manos a su pecho ya que creía que este se le escaparía. — Abriré las cortinas— dijo rápidamente en un intento de calmar a su corazón, pero antes de poder hacer lo que dijo la voz de Sasuke la detiene.
— esa flor, ¿la dejaste tu verdad? — pregunto el pelinegro mirándola seriamente.
Sakura al recordar la flor que traía, la miro y luego miro al pelinegro, como se veía tan serio se preguntó si le había molestado, ella había dejado la flor ahí ya que no quería llevarla a la cocina, y al entrar con los desayunos a la habitación se había olvidado de la existencia de la flor al ver al pelinegro despierto, su plan era dejar las bandejas en la mesa y después sacar la flor de ahí, tonta se le había olvidado, se regañaba mentalmente.
— Eh sí, yo la deje ahí — respondió temiendo un poco de lo que podría decir el Uchiha.
Sasuke volvió a dirigir su mirada en la flor pero no dijo nada. Sakura aun dudosa de lo que pensaba Sasuke se decidió a preguntarle, esta vez no quería quedarse con la duda de lo que pensaba el portador del sharingan.
— ¿Por qué Sasuke-kun? — pregunto ella aun con su mano en el pecho.
— Es un alivio que hayas sido tu — dijo Sasuke con su grave voz, aun mirando la rosa.
— ¿eh? — Sakura nuevamente no entendía lo que decía el pelinegro.
—Hmp, que antes al despertar en el hospital, siempre estaba, y hoy al verla me sentí…en casa— Sasuke miro a Sakura — Gracias…
— Sas…Sasuke-kun— ahora si sentía que su corazón escaparía, se mordió el labio inferior y se aguantó las lágrimas, Sasuke se había acordado de aquello, de aquella cosa que ella jamás pensó que él se acordaría, aquello que ella pensaba que era insignificante para él. La pelirosa recordó en ese momento cuando Sasuke caía en el hospital, ella preocupaba lo iba a ver todos los días y le ponía en la mesita una rosa blanca para que se mejorara luego, y en esos pensamientos se dio cuenta que definitivamente, aunque ella lo intentara miles de veces, ella no podía dejar de amar a ese hombre, cosa que de alguna forma le dolía y la hacía sentir feliz a la vez, "eres tan complicado Sasuke-kun" pensó ella mientras trataba de decir algo, pero nuevamente su voz fallaba.
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Ahhh se me hizo largo este capítulo, así que tuve que cortarlo, perdón si va lenta la historia, pero les aseguro que en los siguientes capítulos habrá más movimiento entre los personajes y entre la pareja de este fic, perdón si hay faltas ortográficas, es que mi PC anda lento y me desespera hasta mas no poder, y no me deja hacer la corrección tranquilamente. Lo siento por la demora de este capítulo, pero tratare de subir el tercero lo antes que pueda.
Gracias por los que leyeron y nuevamente gracias a los que comentaron y me pusieron a favoritos, son unas lindas personas.
Ojala les haya gustado el capítulo y sin más que decir me despido ¡bye!
Si quieres comentar ¡bienvenido seas!
