Buenos días/tardes/noches! :3 Aquí reportándose Rina-chan con el segundo capítulo de esta historia! :D
Espero que lo disfruten, aunque es un poco corto, les prometo que el próximo será bastante más largo.
Recuerden dejar sus reviews! ^-^
El resto del día transcurrió tranquilamente, o eso podría decirse, ya que la nueva presencia causaba bastante agitación entre la mayoría, sobretodo en Heisuke, Shinpachi y Sanosuke, que le tomaron cariño rápidamente y bromeaban junto con ella como si se conociesen de toda la vida.
-Hayashi-san, mañana por la mañana tu división está encargada de la patrulla, procura estarte lista temprano- comento Hijikata antes de retirarse a su habitación, luego de agradecer adecuadamente por la cena.
-Entendido, jefe!-respondió Yukari alegremente, con un guiño y levantando uno de sus pulgares en señal de aprobación.
Todos sonrieron (algunos más discretamente que otros) ante la espontaneidad de la chica, y, luego de agradecer la cena y darse las buenas noches, fueron a descansar a sus habitaciones.
O eso intentó. Pero, en particular, tres personas no podían conciliar el sueño.
Okita clavó la mirada en el techo, mientras imaginaba lo que se sentiría la sangre de Yukari recorriendo sus dedos, su espada cortando su blanco cuello, su melodiosa voz rogando clemencia, tenerla a su merced, para hacer con ella lo que deseara. Una sádica sonrisa se dibujó en sus labios, no sabía por qué la jovencilla le producía tantas emociones distintas, pero estaba seguro que el tenerla allí sería muy interesante.
En otro cuarto, Yukari se revolvía en su futón, tratando de no despertar a Chizuru, que dormía apaciblemente a unos metros de distancia. Se sentía agitada, la alegría de estar en puerta de cumplir el sueño que compartía con su hermanito, la llenaba.
-Yuu-kun...- susurró mientras se levantaba y salía silenciosamente de la habitación, hacia bastante tiempo que no hablaba con él.
Increíblemente, el siempre estoico Saitou Hajime también tenía problemas para dormir. Su mente no podía dejar de reproducir una y otra vez el duelo entre Yukari y Souji... Pero no específicamente en las espadas, sino en la forma grácil en la que movía sus piernas, en el largo cabello que se agitaba al compás de sus movimientos, la manera en la que mordía sus labios cuando pensaba, su ri...
-Mierda- mascullo el hombre molesto mientras daba su quincuagésima vuelta en el futón, ¿Por qué razón estaba pensando en ella? Si, era endemoniadamente buena en el arte de la espada, era sorprendente que una chica tan joven fuese tan habilidosa, además, era ridículamente hermosa, el entrenamiento le había otorgado una imagen privilegiada, además de su...
Y aquí vamos de nuevo.
Se levantó de sopetón, quizás el aire fresco de la noche le ayudaría a borrar esos pensamientos indebidos de su mente.
Yukari's POV
Realmente lo extraño... Sé que él está conmigo, sé que voy a cumplir nuestro sueño. Camine descalza por los jardines de la sede, en la parte trasera, que Heisuke-san y Shinpachi-san me habían mostrado, había un pequeño estanque con un pequeño puente que lo atravesaba. Fui hacia allí, y mientras veía a algunos pececillos dar vueltas, mire el reflejo de la luna llena en el agua. Y lo supe. Él estaba ahí, conmigo, viendo el inicio de aquello que habíamos anhelado juntos.
-Yuu-kun... Lo logramos... Soy... Somos del Shinsengumi... Vamos a ser los mejores guerreros de la historia- dije, sabía que me estaba escuchando. Las lágrimas que habían acumulado en mis ojos, comenzaron a caer lentamente- Te extraño mucho, me hubiese gustado que pudieses estar aquí, conmigo... Sabes? Todos son muy agradables aquí, aunque creo que hay alguien que quiere matarme-solté una suave risita- Además, hay una persona que... Lo entenderías si lo vieras.. Creo que va a notarlo pronto... Espero que no, no hasta que encuentre a ese desgraciado... Y lo acabe con mis propias manos... Lo lamento... Sé que fue mi culpa... Si yo no... Si hubiese estado contigo el no...-comencé a llorar aún más, me dolía tanto recordar ese maldito momento... Además, sabía que había alguien mirándome... Sequé un poco mis ojos con mis manos y tomé un respiro, tratando de tranquilizarme.
-1,2, 3 para Saitou-san.-canté al aire, lo suficientemente alto como para que me oyera- No sabe que es de mala educación espiar a una dama?- le reproché mientras lo veía salir de las sombras de unos árboles cercanos.
Saitou's POV
Salí de mi habitación, posiblemente, la tranquilidad de la noche pudiese aplacar mis pensamientos. No entendía por que razón, esa niña me intrigaba tanto, aunque, cuando nos presentamos, pude verlo en sus ojos: estaba sufriendo, estaba ocultando algo.
Creo que el mundo estaba en mi contra, porque, cuando llegue a la parte trasera de la sede, la vi, parada en el estanque, hablando sola. Se ve que tenía un problema para cubrir sus piernas, porque, además de que su camisón era particularmente corto, estaba descalza.
No sé porque, pero sentí que no debía interrumpirla, pero tampoco pude moverme de donde estaba.
La escuché hablar sobre un sueño, alguien a quien extrañaba, que debería de estar con ella, luego, bajo un poco la voz... Pude, unos segundos después, notar su tenue voz, quebrada, seguramente lloraba. Pedía perdón, lamentaba algo, no haber estado en algún lugar. Los sollozos se volvieron un poco más fuertes, pero se pasó las mangas de su escandalosa yukata de dormir por la cara.
-1,2,3 para Saitou-san- su voz trataba de sonar alegre, pero se percibían los rastros del llanto. Me dirigí hacia ella, mientras me daba un sermón por "espiarla".
-Solo salí a tomar aire, pero estabas ahí y pensé que no sería correcto interrumpirte.
-E..entonces.. Me escuchó?- pude notar un leve sonrojo
-Algo, no sé qué escondes, ni porque estas aquí, solo quiero que sepas que, si haces algún movimiento extraño, no tendré más opción que matarte.
-Lo sé... Solo tengo una promesa que debo cumplir, pero no tiene relación con los Shinsengumi...Luego de eso, si lo consideran, pueden matarme o hacer conmigo lo que quieran.- Sonaba muy segura de lo que decía, la determinación brillaba en sus ojos.
-Por que estabas llorando?- Pregunté, ella se tensó un poco, y sonrió melancólicamente.
-Solo... Recordaba...-dijo, con un tono apenas audible- Está comenzando a hacer frío, mejor me voy a mi habitación, no debería enfermarme en mi primer día aquí, ¿No cree, Saitou-san?- Habló con un aire más optimista, sonriendo, volviendo a ser la niña que había sido durante todo el día- Nos vemos en la mañana!- la vi alejarse en la noche, mientras pensaba como podía mostrarse tan triste y adulta, y en un instante, volverse una joven feliz e infantil.
-Buenas noches...-un suspiro se escapó de mi boca mientras, luego de un frustrado intento de vaciar mi mente, regresaba a mi habitación con mas interés en la nueva recluta del grupo.
