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Sirius abrió sus ojos lentamente. Se estiró y se quedó observando el techo de su dormitorio en Hogwarts. Después de haber salido del Velo, no podía volver a Grinmauld Place, no estaba seguro si era por los malos recuerdos o porque la última vez que entró Kreacher lo atacó con una daga que era de Regulus mientras gritaba obscenidades. Entonces la directora McGonnagall le ofreció el puesto de profesor de Transfiguraciones y el puesto de Jefe de casa de Gryffindor. Él prácticamente se abalanzó a la bruja dándole las gracias y alabándola. Se instaló de inmediato y empezó a conocer a los profesores nuevos que entraron debido a que algunos "estaban muy viejos" para seguir enseñando. Y cuando se encontró con Severus no supo cómo actuar. Desde que las posiciones se revelaron la noche en el Ministerio y su vuelta al mundo de los vivos, Severus y él acordaron una tregua silenciosa. Hasta lograron hablarse sin saltar para morder la yugular.

Severus…

Era increíble cómo llegó a enamorarse del pocionista de esta forma. Difícilmente se lo sacaba de la cabeza, y al tenerlo cerca era una tortura para su "amiguito". Pensar que la otra vez tuvo un orgasmo sin tocarse al ver al moreno con esos pantalones tan ajustados…

Suspiró audiblemente y enterró su cabeza en las mullidas almohadas. Gracias a Merlín que eran vacaciones de Navidad y los alumnos se habían ido tres semanas para pasarlo con sus familias. Se levantó y con pereza se dirigió al baño.

"Una ducha fría no me caería mal, ¿no?" murmuró por lo bajo al ver su problema matutino.

Al salir vio una nota de McGonnagall en su mesa de la sala.

Siri,

Necesito que vengas a mi oficina cuanto antes, ya sabes cuál es la contraseña.

Minnie

Sirius sonrió. Minerva era considerada como su mamá y siempre lo apoyó en todo, incluso cuando estuvo en Azkaban. Se vistió rápidamente y salió de su cuarto dirigiéndose a la oficina de la directora. En el camino se encontró a Albus alejándose de la estatua que resguardaba la oficina de la animaga.

"¡Sirius! Qué bueno verte, muchacho. Al parecer Minnie te está esperando"

"Así es Albus." Dijo Sirius mientras sonreía a la persona que consideraba su mentor.

"Bueno te sugiero que entres. No está de muy buen humor que digamos. Supongo que es por lo que pasó con el profesor Grey, ¿no? " Ojos azules lo miraron severamente.

Sirius solo sonrió traviesamente. Diamus Grey era el profesor de Aritmancia y hubo un pequeño desacuerdo debido a unos alumnos de Gryffindor, que fueron calificados como "metiches impertinentes que solo consiguen detenciones". Después de eso despertó el la Enfermería con un ojo morado y una nariz rota.

"Bueno muchacho, me tengo que ir. Tengo una cita con Poppy" dijo mientras se iba.

"Whisky irlandés" pronunció mientras miraba a la gárgola girar. Subió las escaleras de dos en dos y antes de tocar la puerta Minerva habló.

"Adelante." La voz de Minerva se escuchó amortiguado a través de la puerta.

Sirius cuando abrió la puerta notó dos cosas. Una, que Minerva parecía bastante molesta; la otra, era que Severus y Grey se encontraban ahí, uno serio y el otro sonriendo maliciosamente.

Oh, genial.

-o-

Sorry por haberme demorado tanto! He estado demasiado ocupada.

Hasta la próxima,

Slytherin.

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