Snape había pensando todo el día en el recibimiento que le tocaba hacer. Bienvenido a Hogwarts, significaba este año: ser tutor de la sabelotodo Hermione Granger. Había informado a Draco al respecto, siempre visitaba a los Malfoy antes de empezar el curso. Pero demasiado tarde para llegar al siguiente destino. No tenía destino. Dónde estaba la familia Granger? Debería haber preguntado a Minerva al aparecer en un piso vacío. Bueno, tenía otro destino, pero la Madriguera no era dónde quería ir. Encontrarse con tanta gente lo marearía. Además no era necesaria la primicia, la joven se enteraría de todas formas el primer día que pusiera un pie en el castillo. Aún así, había reconocido que había sido algo contraproducente informar a uno y no a los dos. Habría sido descortés? Qué demonios hacía pensando en si había sido o no descortés? Veía a los primeros alumnos aparecer en las puertas de Hogwarts y puso rumbo a la entrada, donde intentaría hablar con Granger si podía.
Flashback
- Severus, tu serás el tutor de la señorita Granger.
- Sigo diciendo que es una tontería, Slughorn le irá mejor. No soporto su insistencia...es una Gryffindor.
- Tú, Severus. -sentenció-. Eres el más indicado, llevas más tiempo conociendo a la señorita Granger, sabes sus debilidades y sus dotes...además de ser uno de los mejores magos de la plantilla...-le brindó unas de las pocas sonrisas que Minerva tenía el gusto de otorgar en momentos de derrota hacia el oponente, esta vez Snape-.
- Está bien...
- Además creo que de algún modo le tendrías que agradecer que me avisara a tiempo...sino tú...
- Yo descansaría en paz. -dijo el profesor rotundamente, haciendo que la directora hiciera una mueca de disgusto-.
- Severus...-dijo solemnemente- He trabajado a tu lado muchos años. Algunos sin saber qué tramabas, y puedo estar segura de que otros, al igual que yo; creen que vivir es tu mejor recompensa.
- Ya...bueno, no me importa lo que piense la gente Minerva. -la directora se rindió y le despidió con la mirada-.
- Adiós Severus, nos vemos a principios de curso.
- Adiós.
Fin flashback
En cuanto Hermione puso un pie en Hogwarts aspiró profundamente y sonrió mientras se iba acercando a la entrada junto con Draco. De repente, una figura oscura apareció en su campo visual, y tanto ella como Malfoy se giraron a mirarse por un segundo.
- Ahí lo tienes...-dijo señalando vagamente con la cabeza- Seguro que viene a darte la noticia...-vieron disimuladamente como Snape bajaba unas escaleras y se dirigía hacia ellos-.
Snape distinguió a Draco a lo lejos y fue hacia él, sin reparar en Hermione que estaba unos pasos a su derecha. Cuando ya casi le había alcanzado, reconoció esos rizos indomables, ahora más marcados y una estatura más alta de la que se acordaba, era ella. Sin querer sorprenderse por el cambio que había hecho la sabelotodo, siguió hasta quedarse delante de Draco.
- Buenas tardes señor Malfoy. Bienvenidos...
- Gracias profesor. -miró de reojo a Hermione que no sabía si irse y dejarlos solos o esperar a que Snape la saludara también-.
- Señorita Granger...-la miró detenidamente- Usted debería venir un segundo conmigo, tengo una noticia que darle...-carraspeó-.
- Oh...de acuerdo profesor. -le miró a los ojos por primera vez y sintió un escalofrío que no supo como tomarse-.
La joven miró a Draco y se despidió con una sonrisa y una mueca. Seguía a Snape de cerca viendo que se dirigía a los pasillos que conducían a sus dominios. Llegaron a la aula de pociones y entraron. Ella se sentó en una silla y él se quedó de pie. Snape se giró a verla, había algo extraño en ella: conseguía despertar una extraña curiosidad en él y esa niña entrometida de pelo revuelto y dientes de conejo habían pasado a la historia. Odiaba reconocer que al verla había pensado en la mujer que se había convertido. Carraspeó y se impuso seguir con su propósito.
- Verá señorita Granger...este año hay unos cuantos cambios respecto a usted y Malfoy...-ella aceptó con la cabeza- Se les han encomendado tutores para ayudarles con los exámenes finales. Y yo seré su tutor. -sentenció esperando ver pánico o algo semejante en el rostro de su alumna, pero no pasó nada. Por eso, levantó una ceja-.
- Muy bien profesor... Aunque Draco ya me ha hecho un avance -respondió manteniendo en alto su mentón y consiguió que Snape la mirara con profundidad-.
- Tendrá una habitación de prefectos a su disposición. También podrá venir a mi despacho, concertando cita previa antes -advirtió- Si tiene dudas sobre alguna materia.
- De acuerdo...-rodó los ojos levemente ante el comentario-. Podré usar también los baños de prefectos?
Que pregunta tan rara viniendo de una sabelotodo, pensó el mago. Sinceramente, creía que preguntaría si podría utilizar la biblioteca horas extras, pero no.
- Sí.
- Y la biblioteca...? -Snape sonrió agachando la cabeza, intentando no ser descubierto, pero Hermione lo vio y no terminó la frase. En su lugar le miró detenidamente-. Podré saltarme el toque de queda?
- Si lo cree necesario...Aunque dudo que quede algún libro en la biblioteca que no haya leído.
Hermione simplemente agachó la cabeza ante el comentario, pero volvió a mirarle levantando el mentón.
- Eso ya lo veremos -dijo sin más-.
Snape sabía que ser su tutor, era algo que la joven no deseaba, al igual que él. Pero porqué no había dado muestras de lo contrario?
- Entonces, si acepta mi tutelaje, creo que no hay nada más que decir. -Hermione se extrañó al oír sus palabras-.
- Claro. Acepto. -había algo en el ánimo de la joven que Snape pudo distinguir. Era Hermione Granger no era la pequeña entrometido e ingenua de unos años atrás.-
- Está bien...en ese caso, hasta la cena Granger.
- Perdón. -dijo de repente levantándose de si silla- Profesor...puede indicarme qué habitación me corresponde?
Al verla todavía más de cerca, distinguió unas ojeras que sólo la edad y una vida trepidante podía otorgar.
- Esta bien, sígame. -fue todo cuánto dijo y Hermione se alivió de poder terminar su encuentro sin un comentario ácido del profesor. Como "vaya al tercer piso o pregunte a la directora". Snape iba delante de ella y sus ropas negras se mecían a los lados mientras andaba con una soltura que dejaban absorta a Hermione. Sin querer y perdida en pensamientos vacíos, se topó con la espalda del mago ya que éste había dejado de andar. Se giró a verla y ella dio un paso atrás sin querer ruborizarse.
El mago señaló una puerta que la joven ya conocía. Era la misma que tuvo en sexto curso, porqué Snape no se lo había dicho? Habría llegado ella sola. Acaso el mago no se acordaba?
- Compartiré la habitación con la prefecta de sexto?
- No.
Hermione juntó las cejas extrañada.
- Yo tuve esta habitación en sexto curso.
- La prefecta de sexto tiene otra habitación.
La joven solo asintió con la cabeza y le miró de nuevo, intentando entender porqué la había acompañado después de todo.
- Gracias profesor. Le veré en la cena. -le miró detenidamente- Puedo hacerle una pregunta?
- Que sea corta. -Hermione reprimió un bufido-.
- Por qué aceptó ser mi tutor?
Snape no esperaba algo así. Trago saliva y respondió llanamente.
- La directora cree que soy el que más conoce sus habilidades y defectos...
Ambos se quedaron en silencio y Snape optó por girarse y marcharse a medida que veía los cambios del rostro de la chica. Había solucionado con ese acto cortés el no haberla informado de su tutelaje? Había reconocido que la joven se había molestado un poco por saber las noticias a través de Malfoy y todavía no entendía porqué quiso remediar aquella tontería. Y a qué venía esa pregunta? "por qué aceptó"? Qué le importaba a ella? Estaba claro que ni ella ni él querían esto...o eso creía él.
TBC!
Review? ;)
Chicas! Qué bien, qué buen recibimiento! Me alegra leer que os gusta! La aparición de Draco es fácil de explicar: Nunca ha aparecido en mis ff, y me apetecía poner "chicha" entre él y su padrino jeje. A ver que os parece la TBC. No os preocupéis, Draco no se reblandecerá. :P
Besos!
