¿SENTIMIENTOS? (POV. S.U.)

Desperté sin prisa, me cambie, peine y arregle para ir al colegio; aun recordaba lo de ayer, me quede con el dobe ese y ni siquiera me importo (la verdad no me importa mucho la razón del porqué actué así, pero de seguro Itachi se daría cuenta tarde o temprano.)

– Ottoto – me grito Itachi desde afuera de mi recamara.

– ¿Qué quieres? – le pregunte.

– Voy a trabajar te dejo las llaves en la mesa, cuídate mucho – sin nada más que decir, y sin recibir respuesta por parte mía, se fue. Lo único que hice fue suspirar, estaba solo otra vez, mis padres se habían peleado con mi hermano y este solo venía cuando no estaban (eso quiere decir que casi siempre estaba en mi casa.)

– Solo… – dije mientras bajaba las escaleras y veía la mesa con mi desayuno en ella – no tengo hambre – volví a mirar la comida y la cogí – pero… – comí un poco y el resto lo deje en el lavado. Salí de mi casa y me encamine al colegio, cuando iba a cruzar una equina me choqué con alguien.

– Ten cuidado – me dijo la persona con la que me había chocado, cuando enfoque mí vista en la persona, era nadie más ni nadie menos que el dobe, estaba semi sentado en el piso, cerrando fuertemente sus ojos… parecía una chica…

– Ten más cuidado tú – le respondí en mi estado ecuánime.

– Tú deberías de fijarte dattebayo – me grito parándose.

– ¿Por qué? – pregunte, una parte de mi lo ansiaba ver dese ayer (esto si me sorprendió, "Uchiha Sasuke jamás extrañaba a alguien") era difícil de creer (y asimilar para mi) pero en ese único día en que lo conocí, me hizo dudar de muchas cosas, empezando por mis sentimientos y mi forma de ser.

– Porque sí dattebayo – me respondió.

– Como digas – le conteste – vamos – le dije comenzando a caminar.

– No iré contigo – me dijo este.

– Como quieras – seguí con mi camino, pero al voltear lo vi tras mío – ¿no que no me ibas a seguir?

– ¡Por aquí es el camino más corto ttebayo! – me gritó mientras se ponía un poco rojo.

– Claro – le conteste para luego sonreír, estar con él no era tan malo como me lo había imaginado en un principio.

– Oye Sasuke – me dijo.

– ¿Qué? – me limite a preguntarle.

– ¿Quieres ir hoy día a mi casa? – está pregunta me impresiono, pero al ver la inocente cara de Naruto, supe que no se refería a nada de lo que estuve a punto de pensar.

– ¿Por qué?

– Porque eres mi primer amigo y quería que conocieras a mi abuelo que regresa hoy – me contestó con la mirada perdida.

– Está bien.

– Gracias – me respondió sonriendo. Esa sonrisa era rara, me hacía sentir un calor inimaginable hasta el punto de sonrojarme.

– Como sea – le dije ladeando el rostro para que no se me viera el sonrojo. Cuando llegamos al colegio subimos a los salones, me senté en mi habitual sitio y Naruto, a un lado mío.

– ¡Hola! – gritó Kiba entrando al salón, era de esperar, él siempre llegaba a esta hora.

– Hola Kiba – saludo Naruto sonriendo, esa sonrisa… deseaba que fuera solo mía, pero eso sería algo muy egoísta de mi parte.

– Naruto ven, te quiero mostrar algo – le dijo Kiba jalándolo. No lo quería admitir pero me molesto en demasía lo que hizo. Me quede esperando hasta que "mis fans" (sí, mis fans… chicas que siempre me persiguen y si es que pueden, me roban hasta la ropa) llegaron.

– Sasuke de nueva estas solo me dijo la amiga de Karin, tenía el cabello morado y los ojos celestes.

– Sí – le conteste cortante, me molestaba siempre sus molestosos gritos (normalmente no le hubiera dirigido la palabra, pero como ya he dicho Naruto me pudo cambiar en un solo día.)

– Por primera vez me respondes, estoy tan emocionada – y sin más se sentó a mi costado votando la mochila de Naruto.

– Ten más cuidado – le dije serio.

– Ahhh, te preocupas por mí – me contestó sonriendo – entonces… Sasuke crees que hoy día me puedas acompañar a mi casa – se estaba acercando mucho – no hay nadie y estaremos los dos solos para…

– ¡Aléjate de él! – gritó Karin entrando – Sasuke es solo mío.

– … – sin decir nada me pare y salí del aula. Camine hasta llegar a la azotea, una vez estuve en está me senté en el piso, todo estaba tranquilo, no había nadie estaba solo…

– Sasuke – escuché que alguien me llamó, mi expresión no cambio, pero mi corazón estaba latiendo cada vez más rápido, sabía que era Naruto. Escuché la puerta abriéndose – ya lo sabía, estabas aquí – al momento de voltear recordé lo de Kiba y por primera vez sentí como un peso en mí – lo lamento – esto me impresiono, ¿me había leído la mente?

– ¿Por qué? – pregunté serio.

– Por dejarte solo – me respondió – ¿te molestaste?

– No – fue lo único que le respondí, me sorprendió el hecho de que se disculpara.

– Ok – y se sentó a mi lado – ¿a qué hora vendrás hoy día?

– No sé – le contesté.

– ¿Puedes ir saliendo del colegio? – me pregunto con ojitos de carnero degollado

– Claro – le contesté con mi sonrisa de lado era con la única persona que sonreía – regresemos, ya va a zona la campana – al bajar por las escaleras me encontré con Sakura.

– Hola Sasuke – me dijo cuándo me vio.

– Hola – le respondí, aunque le gustaba, ella no me acosaba.

– ¿Quién es? – me preguntó por Naruto.

– Nadie importante – le respondí al darme cuenta de su reacción, parecía que a Naruto le había gustado Sakura y eso me hizo enojar por un momento.

– ¿Cómo que nadie? – me pregunta este al darse cuenta de lo que dije – soy Naruto.

– Hola – le dijo antes de irse, después de que se fuera Naruto me gritó.

– ¡Como te atreviste a decir eso ttebayo! – me gritaba Naruto enojado – no debías de contestar así, pensara que soy un idiota.

– ¿Y no lo eres? – le pregunté burlón.

– No – y se fue adelantando. Al llegar a las escaleras, Naruto no sé fijo en el primer escalón y se resbaló, al momento de ver eso yo lo cogí del brazo, pero el peso me gano por lo que con todo y él me caí, al momento de llegar al piso, en un rápido movimiento cambie de lugar y yo recibí todo el impacto del golpe.

– ¡Ahhh…! – el grito de Naruto paró y yo sentí un golpe en el rostro. Al momento de abrir los ojos me topé con la vista de Naruto y en ese momento me di cuenta de lo que había pasado, yo y Naruto nos habíamos besado.

– Lo siento – gritó él parándose sonrojado – ¿teme?

– Do-dobe – dije tratando de respirar, el golpe fue más duro de lo que pensé… porque poco a poco todo se hizo negro.

Cuando desperté, sentí un peso sobre mí. Al abrir por completo los ojos, me di cuenta de que el dobe se había quedado dormido encima de mi estómago, y por alguna extraña razón, eso no me molestaba en lo absoluto – ¿Naruto?

– ¿Hmmm…? – me preguntó despertándose – Sasuke – me dijo sobándose con una de sus manos sus ojos, como para ver mejor. Eso se me hizo… tierno?

– Sí – le respondí.

– Estas bien – me abrazó de una – ¿no te lastimaste?

– No – le contesté devolviéndole el abrazo. Era verdad, ese sentimiento que crecía dentro de mí, ese nuevo sentimiento, era "Amor". Después de un tiempo, que para mí casi fue una eternidad, lo separé de mí – ¿qué haces aun acá?

– ¿No es obvio? – preguntó un tanto ofendido – esperándote.

– ¿Hum? – no entendí a lo que se refirió.

– Esperando a que despertaras, ttebayo – me respondió formando esa hermosa sonrisa.

– Gracias – en ese momento recordé lo de su abuelo – vamos.

– ¿A dónde? – preguntó inocentemente.

– A tu casa – le respondí con mi típica sonrisa.

– ¿No lo olvidaste? – está pregunta sonó más a una afirmación.

– No – le contesté parándome. Me fui a arreglar y terminando salimos de la enfermería, todo el camino hasta la puerta del colegio fue tranquilo. Al momento de salir del colegio me percaté de que ya estaba anocheciendo.

– Hace frío – dijo en un susurro Naruto, estaba abrasándose para así darse un poco de calor.

– … – no dije nada y me quité la chompa para luego ponérsela.

– ¿Eh? – me miró y luego a la chompa – Sasuke tú te vas a resfriar – intentó sacárselo.

– Déjalo – le aclaré mientras caminaba – no tengo frío – volteo a mirarlo – apúrate dobe, no tengo toda la noche.

– No me digas dobe ttebayo – comenzó a caminar.

Cuando llegamos a la casa de Naruto, él me guio hasta la puerta principal y del tape que había en el lumbral, sacó una llave.

– Es un secreto teme – me dijo abriendo la puerta. Por dentro su casa parecía una mansión; de frente a la mano, derecha estaba la enorme sala donde estaba un señor de cabello blanco sentado leyendo una revista que parecía ser de "Playboy"

– ¡Ero-sennin! – gritó Naruto desde la entrada.

– Jajaja – el señor comenzó a reírse sin escuchar el grito de Naruto.

– A-bu-e-lo – deletreo con cizaña.

– ¡Que no estoy tan viejo! – gritó el señor.

– Oi, oi, mira él es Sasuke – dijo presentándome; yo hice una reverencia.

– Ho… un Uchiha – el señor comenzó a mirarme – espero que se te pegue aunque sea un poco de sus modales – terminó por formar una sonrisa.

– … – hizo un puchero por el regaño y el señor comenzó a reírse con ganas.

– Vamos a mi alcoba – me dijo para luego tomarme de la mano y dirigirme hasta el 2º piso, abrió la primera puerta a la izquierda y entramos a una enorme habitación adornada con posters, figuras de colección y sobre todo, un gran desorden – lo siento por el desorden.

– ¿Desorden? – pregunté al ver el lugar, parecía como si un huracán hubiese pasado por ese sitio.

– Oh, no te angusties – me dijo Naruto – vamos a ir a la sala de estar de mi cuarto.

– ¿Sala de estar? – le pregunte pues nunca había escuchado algo como eso.

– Sí, vamos – y me jaló. Ya se había hecho una costumbre tomarnos de las manos, por lo menos en estos dos últimos días. Llegamos a lo que parecía ser un armario con puertas grandes, entramos y me quede sorprendido con lo que vi. Tenía todo tipo de videojuegos, sus estantes estaban llenos de libros nuevos (supe que eran nuevos porque seguían con la bolsa de seguridad); también había un pequeño mini bar, que en vez de tener alcohol, tenía gaseosas y frituras – esta es mi sala de estar o sala de juegos.

– … – no podía decir nada, aunque había quedado verdaderamente sorprendido, no debía de decir nada.

– Si te molesta podemos estudiar en mi cuarto – esto lo dijo de una manera tan inocente, pero si lo interpretábamos: 2 hombres + 1 cuarto + nadie puede estorbar = imaginación volando.

– No gracias – fue lo que respondí.

– ¿Estas con fiebre? – me preguntó de una manera… muy seductora?. Se estaba acercando cada vez más – estas rojo, ¿te pasa algo?

– No – le contesté intentando alejarme, pero él se me acercaba más y más.

– ¿Qué tienes, ttebayo? – me preguntó preocupado.

– Nada – no podía continuar así; si se me acercaba un poco más, al diablo el honor… ahí mismo lo violaba.

– ¿En serio? – no aguante más, estaba muy cerca de mí… con esa cara de inocente. Lo cogí del brazo y de una lo tumbé al piso – ¿qué te pasa? – me preguntó avergonzándose. Dios se veía tan inocente y violable, no aguante más así que lo bese. El beso comenzó lento, pues Naruto se quedó sorprendido, pero rápidamente me abrí paso entre su boca y ahí comenzó el verdadero beso, nuestras lenguas peleaban por el control, la respiración agitada en el lugar, todo se ponía cada vez peor; pero algo malogro el momento… el oxígeno – ¿qué fue eso, ttebayo?

– ¿Qué crees que fue? – le pregunté serio, era demasiado dobe… pero así estaba bien, eso lo hacía ver muy inocente y tierno.

– Un beso – respondió volteando la mirada, cosa que me ofendió un poco.

– Sí – le respondí sencillamente, aún seguía encima de él.

– Pero… los amigos no se besan – seguía con el rostro ladeado – Jajaja – comenzó a reírse – creo que solo fue de casualidad – ¿casualidad?, estaba mal… casualidad lo que pasó en el colegio, ese beso fue adrede… apropósito.

– No fue casualidad, fue un beso y punto – le conteste con mi tono serio, pero mis palabras se escuchaban un poco dolidas.

– ¿Adrede? – preguntó un poco confundido.

– Si, lo fue – me paré dispuesto a salir del cuarto, pero una mano me detuvo y me jalo. Después de eso, volví a sentir esos cálidos labios; esta vez ellos comenzaron… claro que yo no me iba a quedar atrás, abracé a Naruto y lo pegue más a mi cuerpo; nos separábamos y volvíamos a juntarnos en una pelea conjugado con una danza… nuestros suspiros, nuestras respiraciones… sentimientos que por primera vez me permitía experimentar… pero todo lo bueno tiene su fin. En ese momento la puerta sonó y ambos nos separamos, de está entro el señor.

– Naruto necesito que compres algo por mí – dijo en tono de berrinche, ya sé de donde salió el dobe.

– No comprare otra de tus asquerosas revistas – contestó Naruto.

– Por favor, está será la última vez – seguía insistiendo como si fuese un niño.

– No, la última vez que fui a comprar, me tomaron por un pervertido – replicó un poco sonrojado. ¿Pervertido…? Eso era imposible, su cara es completamente de un dobe; de alguien que jamás haría ese tipo de cosas.

– ¿Puedes acompañar a Naruto a comprar mis revistas? – me preguntó sonriendo.

– Claro – le conteste serio.

– Bueno Naruto, ya saves cual quiero – dijo saliendo del cuarto.

– ¿Y la plata? – preguntó Naruto mientras me mataba con la mirada.

– ¡Corre por tu cuenta! – gritó desde abajo.

– ¡Esta vez me las pagaras dattebayo! – gritó bajando las escaleras y yo lo seguí de cerca. Pero, para cuando ambos bajamos, ya no había nadie.

– Hmmm – se me escapó una sonrisa. Mi típica sonrisa de lado.

– ¿De qué te ríes? – me preguntó haciendo un puchero.

– No te importa dobe – le contesté.

– Teme – me respondió.

– Uzuratonkashi – dije para volver a sonreír de lado. Después de eso salimos a comprar la revista.

– En verdad no quiero ir – se quejó Naruto.

– Es por tu abuelo – le dije.

– Aun así – me tomo de la mano – no sabes cuantas veces me ha hecho esto.

– … – solo lo vi e hice el agarre más fuerte. Llegamos a la tienda y yo tuve que comprar la revista, para mi suerte la persona que me atendió fue una señorita, que estaba más embobada en mí que en ver lo que metía a la bolsa; por otro lado, Naruto estaba afuera sentado esperándome.

– Vámonos – le dije una vez salí. El camino hasta su casa fue tranquilo y ya en su puerta ambos nos quedamos parados.

– Bueno… adiós – me dijo entrando a su casa, pero de una lo tomo del brazo.

– Adiós – le doy un corto beso y me dirijo a mi casa. Ya en ella entre de lo más normal y me dirigí a mi cuarto, pero antes de entrar Itachi apareció.

– ¿Qué hiciste ottoto? – me preguntó colocándose delante de mi puerta – te has demorado mucho.

– No te importa – le respondí empujándolo un poco y entrando a mi cuarto, pero antes de estar por completo adentro, agregué – estaba con un amigo – cerré mi puerta y comencé a desvestirme. Entre en la bañera y luego de a ver despejado mi mente y relajar mi cuerpo, me cambie de ropa para echarme y quedar profundamente dormido.


Después de mucho lo e continuado ^^

Espero que les guste :3

Disculpen la demora...