Capitulo 2:

Hacia ya media hora que estaba sentada de la casa de su amiga charlando, recordando momentos en su adolescencia en los que habían sido realmente feliz.

Pasaban tantas cosas por la mente de la chica ¿Cómo era que siendo amigas tan inseparables había permitido que él las separara? Bueno no fue él directamente pero si tuvo mucho que ver.

Después de todos lo ocurrido se sintió fatal, no deseo verlo más, aun que haya sido a costa de distanciarse de su gran amiga de la infancia. Fue una época muy dolorosa para ella, ya la estaba pasando mal y lo peor de todo era que no podía contar con ella ¿Cómo hubiese reaccionado si se hubiese enterado de todo? ¿Cómo hubiese reaccionado si supiera que su hermano y ella habían casi tenido una historia amorosa a sus dieciocho años?

Miro por a un costado, Rai se había levantado a atender el teléfono. Entonces fijo su vista en un aparador que estaba a un lado de la sala, se levanto y camino unos pasos hasta llegar a una foto que había llamado su atención, estaban él junto a su hermana, perecía una foto reciente, seguramente de alguna de sus tantas visitas. Calculaba que ya debía de estar cerca de los treinta años pero aun así se veía igual que cuatro años atrás.

El y Rai eran inseparables por que a pesar de que el siempre se esforzó por no demostrar ningún tipo de sentimientos, de tanto en tanto, así alguna rabieta cuando su hermana salía con algún chico que no era de su agrado. Pero la que más recordaba era la que hizo cuando Rai le comunico también con sus dieciocho años que se iba a casar. El pobre Nicolas, se había armado de fuerza corazón para enfrentar a Darien quien se había negado rotundamente a lo que según el era un amor pasajero de adolescente. Pero si él era testarudo su amiga lo era aun más. Finalmente tuvo que aceptar esa unión, la fecha de la boda se acercaba y Rai no parecía dar macha atrás, era muy decidida cuando quería algo y eso sumado a que asía casi un mes que no le hablaba… tuvo que dar el brazo a torcer y aceptar su decisión.

Serena también supuso que él debe haber reconocido que se equivoco, por que Nicolas cuida celosamente de Rai y de la pequeña Megumi de casi cuatro años.

En esos momentos Serena y Darien eran grandes amigos, fue gracioso compartir esos momentos en que los celos por su hermana lo consumían. Darien era una persona muy alegre y servicial, todos lo que lo conocían lo apreciaban mucho, pero cuando alguien traicionaba su confianza, no había retorno. Se tornaba una persona fría y despiadada y ella lo había sufrido en carne propia.

Asía casi un año que él se había marchado a algún lugar de Europa a realizar algún curso de especialización de su carrera y ella se quedo esperándolo, pero nunca recibió ninguna noticia suya más haya de lo que Rai le contaba rara ves que él llamaba por teléfono y cuando ellas mismas se telefoneaban ya que Rai tampoco vivía en la ciudad ya que mientras su esposo acomodaba algunos asuntos del sus negocios tuvo que instalarse en Hong Kong por un tiempo

Finalmente decidió marcharse aprovechando la gran posibilidad de estudios que le ofrecían en Estados Unidos. Era muy joven para quedarse sola en Japón, le habían dicho sus padres y se había rehusado a irse con ellos en un principio, quizás manteniendo algo de esperanzas, pero en cuanto recibió la trágica noticia de la muerte de su hermano, no dudo en subirse al avión.

Y eso sumado a que Pero la sorpresa había sido aun más grande cuando llegaron a New York. Resulto que en el accidente que había tenido también viajaban su esposa y su beba de solo semanas de vida. Y la única que lo logro salir aireada de toda esa trágica situación fue la pequeña que viajaba en el asiento de atrás en su silla especial.

Había resultado una gran sorpresa, ya que ni siquiera sabían que Eigi tuviera novia, siempre fue muy reservado en sus asuntos, pero nunca pensaron que tanto como para casarse y ni siquiera avisarle a su familia.

Resulto que la esposa de Eigi no tenia familiares directos y su madre y su padre tuvieron que hacerse cargo de la niña, aunque Serena solo lo permitió mientras terminaba los estudios, pensaba que ya estaban muy grandes como para hacerse cargo de la pequeña y en cuanto termino su carrera de Licenciada en educación regreso a Japón con la pequeña Megumi, quien ya la había adoptado como mamá.

Ahora vivía sola en una enorme casa a las afueras de la ciudad. Siempre había sido su sueño criar a sus hijos, lejos del bullicio y el humo del tráfico de la gran ciudad de Tokio, un sueño que también compartía con su amiga de la infancia y de ahí el reencuentro.

Había ido al mismo lugar que frecuentaban de adolescente cuando querían descanso, un pequeño pueblo de hacendados donde la zona céntrica solo tenia un almacén de abarrotes una gasolinera y un par de tiendas de ropa. Después de mucho negociar con los abogas, había conseguido comprar una gran estancia que se dedicaba a la cría de caballos de carreras, sus dueños una pareja de ancianos sin hijos, ya estaban demasiados avanzados en edad como para hacerse cargo de todo lo que eso conllevaba, y cuando Serena les explico cuales eran sus motivos para querer comprar sus tierra, los Ahiko no vacilaron en vendérselas. Resulto que había encontrado en ellos grandes amigos que frecuentaban a menudo, pues les habían tomado mucho aprecio a ella y a la pequeña Nanako. Después de todo solo vivían en el pueblo que solo quedaba a unos cuatro kilómetros de la casa.

En su primera visita al pueblo para comprar algo de alimento una vez que ya se hubo instalado, el tendero le había dicho algo que no comprendió hasta poco tiempo después.

-"parece que este pueblo se esta llenando de gente joven"- ella alzo las cejas sin comprender –hace poco tiempo también se mudaron una matrimonio, la chica debe tener tu edad- le había dicho el sesentón- oh mira que casualidad ahí viene con la pequeña Megumi- Serena volteo para ver la puerta de entrada y ahí fue cuando cobraron sentido las palabras del tendero

-Rai- había dicho en un susurro – pero la pequeña Nanako la había alcanzado a oír

-¿la conoces mami?-

-claro- dijo con una sonrisa

Esa era la primera vez que veía a Rai después de que viajara a New York

Resulto que Rai también se había mudado recientemente a la estancia junto a la de Serena, eran vecinas como en su infancia, y ahora nada estropearía esa amistad nuevamente.

-esa fue de su ultima visita- Rai la había sacado de sus pensamientos y le señalaba la foto que tenia en la mano –no se cuando se digne a regresar, dice que no le gusta mucho el aire campestre, aun que no le creo-

-con tu hermano nunca se sabe- dijo, y dejo el porta retrato en su lugar

-es verdad- dijo con una gran sonrisa –la ultima vez vino de sorpresa y se quedo casi un mes, se fue un par de días antes de nos encontráramos-

-¿y como se llevan con Nicolas? La ultimo que recuerdo fue que lo amenazara en la iglesia por si se le ocurría huir- recordó y sonrió al venir a su mente esa escena

-fue una suerte que tu estuvieras para contenerlo, si no, no se que hubiese sido del pobre Nicolas, -le miro de forma traviesa mientras se acomodaba en el sillón –él me contó que fue lo que hiciste para que se olvidara de lo que estaba diciendo-

-¡prometió no hacerlo!, traidor –dijo con un puchero- nunca más lo ayudare en nada-

-aun no me imagino a ustedes dos juntos, quiero decir… besándose- Serena se ruborizo –no te pongas así, yo esperaba que ustedes dos llegaran a algo-

-¿a sí?- pregunto Serena sorprendida

-claro, se llevaban de maravilla, nunca había visto a Darien tan bien con alguien, a demás no me gustaban las mujeres que frecuentaba, creo que tu eras lo mejor que pudo haberle pasado-

-pues las cosas no se dieron, el se fue y luego yo tuve que viajar a Estados unidos, ya vez regrese hace muy poco-

-pues aun están a tiempo, además tenia entendido que el había ido a buscarte-

-creo que sabes demasiadas cosas, pero en realidad solo coincidimos en una tienda-

-supongo… Serena… ¿puedo hacerte una pregunta?-

-claro-

-¿quien es el padre de Nanako?

Serena sonrió –¿verdad que se parece mucho a mi?, pero… -

-mami, mami, tengo hambre- la pequeña Megumi había entrado corriendo por la puerta delantera seguida de Nanako –además creo que tío Darien también llega con hambre –la niña ya se había sentado en el regazo de su madre y Manako en el de Serena

-¿tío Darien? –

-si esta llegando, su auto lo reconozco desde lejos- dijo la pequeña con una sonrisa, pero Serena palideció

-c-creo que es mejor que nosotras regresemos a casa Nanako, ya es hora de ir a preparar la comida- Se levanto lo más rápido que pudo, esa había sido una gran sorpresa, no esperaba encontrarse con él, no en ese momento, no estaba preparada

-espera Serena, prometiste que cenarías con nosotros, además podrás ver a Darien y recordar viejos tiempos, era muy unidos- Rai ya estaba caminado a la puerta principal

-no, no creo que sea el momento, mejor me voy a casa- ya estaban en la puerta cuando una Land Rover estaciono frente a la casa y Serena supo que ya no tenia escapatoria. Era momento de enfrentarlo.

-tío Darien, tío Darien- Megumi salio corriendo para recibir a su tío que ya estaba bajando

-pequeña- el moreno la había alzado en brazos y la abrazaba –has crecido mucho-

-verdad que si- dijo la niña con una gran sonrisa –entremos quiero presentarte a una amiga-

Nanako se había escondido tras las piernas de su madre y miraba asomando una cabeza.

Serena se había puesto tensa pero trato de ocultarlo.

-hermano que bueno que nos visites- Darien no había levantado la vista por que estaba hablando con su sobrina, pero se llevo una gran sorpresa cuando lo hizo

Serena se veía tan bien como siempre, no había cambiado absolutamente en nada, a excepción de su pelo que ahora lo llevaba suelto hasta la cintura, delgada, de finas facciones y cuando la veía a los ojos podía ver la pureza del mar reflejado en ellos. Peor no, no iba a caer nuevamente en esa trampa azul, aunque se le fuera la vida en ello. Ya lo había traicionado una vez y no la iba a perdonar.

-sabes que siempre me gusta visitar a la familia, sobre todo a esta hermosa niña- y miro a su sobrina

-ven Nanako- llamo Megumi mientras se bajaba de los brazos de su tío –tío, ellas es Manako-

Darien se agacho a la altura de la niña –hola- dijo con una calida sonrisa y a Serena se le disparo el corazón –has crecido mucho desde que te vi-

-¿me conoces? yo no te conozco- dijo con ingenuidad la niña

-si, cuando apenas eras una bebe, tu madre y yo éramos muy amigos-

-mama nunca me hablo de ti- dijo con sinceridad

Entonces Darien miro de reojo a la rubia, con unos ojos tan fríos que Serena pensó que estaba en el polo norte –supongo que habrá tenido sus motivos-

-por que no entramos, preparare algo para comer, además en un rato esta por llegar Nicolas-

-nosotras ya nos vamos- dijo Serena mientras alzaba a Nanako para llevarla al auto

-no mama, quiero seguir jugando con Megumi- protesto

-no tienes que irte- dijo Darien indiferente –puedo soportar tu presencia-

Rai lo observo enojada

-¡Darien!-

-¿que?, es la verdad- dijo encogiéndose de hombros

-pues yo no soporto la tuya- dijo Serena con hostilidad –¡Nanako nos vamos!-

-por favor tía Serena- rogó Megumi, mientras jalaba de del Jean de la rubia

Tía Serena, la niña tenía solo casi cuatro años y aun así sabía como comprarla. Una sonrisa y un tía Serena y ya conseguía lo que quería. Se maldijo a si misma por ser tan débil.

-esta bien, esta bien- dijo bajando a Nanako

-gracias tía- la abrazo y le dio un beso en la mejilla –ven Nanako vamos a mi cuarto a jugar con mis muñecas mientras mama prepara algo para que comamos-

Las niñas entraron a la casa y subieron las escaleras para desaparecer de la vista de los adultos segundos después

-entremos- sugirió Rai

Darien se sentó en la sala, mientras Rai y Serena entraron a la cocina para preparar algunos aperitivos, cuando terminaron se reunieron con él.

-creí que estarías de viaje- soltó Rai al notar la tensión en el ambiente –es lo único que haces desde hace cinco años- Le acerco una taza de café

-pues lo estaba pero recibí una propuesta de trabajo en una escuela entrando a la ciudad, es solo una hora de viaje en auto, creo que sentare cabeza de una ves por todas y viviré en la casa que construí en el claro junto al río-

Si estaba nerviosa y trataba de no demostrarlo, con lo ultimo que dijo vasto para que su cuerpo comenzara a temblar, Rai nunca le había mencionado nada acerca de que el se haya construido una casa en esas tierras. ¿Por que todo se le había complicado de esa manera? Además, ¿había dicho en una escuela entrando a la ciudad?, no podía ser la misma escuela en la que ella iba trabajaba, era imposible. No podía tener tanta puntería como para coincidir en el mismo trabajo ¿o si?

Tenía su tasa de café en la mano y la estaba apretando con mucha fuerza mientras perdía su mirada en el contenido de la misma, y Darien hablaba como si ella no existiera.

-y se puede saber en que escuela- Rai estaba sirviendo uno pastelitos

-En la escuela Seiyun-

Serena dejo caer su taza, definitivamente el destino se ensañaba con ella.

-y a ti que te pasa- pregunto molesto el moreno

-lo-lo ciento- balbuceo

-a de haber sido la sorpresa- dijo Rai con una sonrisa –Serena también trabajara en la misma escuela-

Darien alzo las cejas con arrogancia –que casualidad-

-aun no eh aceptado el puesto- mintió –no necesito trabajar y Nanako requiere de toda la atención posible-

-¿a si?- dijo mientras prendía un cigarrillo –a mi me han dicho que todo el personal que faltaba para el año entrante ya estaba definido-

-como sea- dijo esta ves con voz firme y tranquila –de todos modos no se que puesto puedas llegar a ocupar-

-a decir verdad, soy el nuevo profesor de educación física de la primaria ¿y tu que puesto se supones ocuparas?

Para que preguntaba si de todos modos sabia que tenia que tratar con todo el personal de la escuela, había hecho unos de cursos recursos humanos cuando estudio en EEUU y fue para eso que entro en la escuela Seiyun.

-en el área de recursos humanos- dejo la taza de café que ya se había terminado en la mesa, y se levanto para salir a la cocina –necesito algo fresco-

-yo iré a ver que están haciendo las niñas hay demasiado silencio, y eso es un mal presagio-

Serena se adentro en la cocina y suspiro ¿Cómo es posible que la vida se ensañara con ella? Cuando se había dado cuenta de que estaba enamorada de Darien, él se había marchado, la dejó sola, sin ninguna noticia suya, y aparece un año después y le hace un reclamo entupido, si le hubiese tenido un poco de confianza, sabría que todas las cosas que le dijo esa ves, eran equivocadas, pero no él y su vendito ego machista.

Se recargo en la heladera, y se tapo la cara con sus manos. Tenia ganas de llorar. Cuando finalmente estaba logrando olvidarlo, él reaparece en su vida. No era justo. Pero a ciencia cierta, la vida no es siempre justa.

-como esta tu esposo- Serena se puso tensa. Saco sus manos de su cara y se dio vuelta para abrir la heladera. No quería que él viera sus ojos humedecidos por las ganas de llorar

-soy madre soltera, ¿algún problema con ello?-

-no claro que no- él la observaba de forma arrogante apoyado en el marco de la puerta –no deberías de haberte confiado tanto-

-ese es asunto mío-

-también lo fue mío recuerdas- musito furioso –viaje a EEUU a buscarte-

-lo hiciste demasiado tarde,- repuso ella mientras buscaba en la alacena un vaso para evitar su mirada

-si, me di cuenta cuando te encontré en aquella tienda, comprando ropa para la bebe que tenia en brazos-

-¡maldición!- dijo volteando para verle –nunca dejaste te explique nada, sacaste conclusiones apresuradas y no dejaste que te dijera absolutamente nada-

-¿Que ibas a decirme? ¿Que me extrañabas tanto que no soportases él dolor y te entregaste a otro hombre?-

Darien se había acercado a ella y la tenia tomada del brazo

-¡suéltame me haces daño!- intento zafarse pero Darien la sostuvo de los dos brazos y la acerco a él

-¡ni en comparación de el que tu me hiciste a mi!-

-¡tu te fuiste y me dejaste sola!- dijo ya con los ojos llenos de lagrimas

-estaba confundido- suavizo su vos pero aun así no la soltó –tenia que saber hasta donde llegaban mis sentimientos por ti… -le observo analíticamente de pies a cabeza -te ves… muy bien- Serena se sonroja -y te sigue sonrojando cuando te hago algún cumplido-

-su- suéltame-

-y sigues tartamudeando cuando te pones nerviosa- siguió con vos sensual

Como para no estarlo, el se estaba acercando a sus labios, quería besarla, y por alguna razón, ella no podía resistirse, fijo su vista en los sensuales labios masculinos y se pregunto si le pasaría lo mismo que tiempo atrás, al posabas sus labios sobre los suyos

-yo pienso lo mismo que tu- dijo él, al percatarse asía donde se dirigía la vista de Serena –si tus besos sabrán igual, como hace cinco años atrás

El corazón de Serena estaba acelerado y las piernas le temblaban. Pero los firmes brazos masculinos la aferraron más contra su cuerpo acentuando el acercamiento. Él tenía la misma mira profunda, los mismos brazos firmes. Y la misma corriente eléctrica recorrió su cuerpo, cuando él rozo sus labios con los suyos

-ves, nos siguen pasando las mismas cosas- dijo con vos ronca

-pero… han… han pasado muchas… cosas en el medio- dijo ella con los ojos cerrados

Él sonrió ante el tartamudeo de la rubia

-olvidemos eso… solo por un rato- y la beso, la beso con desesperación y añoranza. Pero fue un beso corto por que se escucharon estrepitosos pasos bajando las escaleras. Y la soltó.

Cuando Serena abrió los ojos, él la observaba con esa mirada tan fría como la nieve nuevamente.

-lo ciento esto no va a volver a ocurrir- dijo y salio de la cocina dejando a Serena toda temblorosa.

Notas De La Autora:

Bien creo que ahí tienen algunas respuestas, como quien es Nanako y la relación que tenían Darien y Serena. Ahora abra que ver como se solucionan las cosas, si es que se solucionan.

Gracias a todos por su apoyo y prometo que en cuanto tenga un poco más de tiempo libre contestare cada un de su r/r.

Muchos saludos y cuídense Silene-luna.