Capítulo 2: La Promesa

Ash se volvió a dormir después de haber creído escuchar a Bonnie mencionarla; lo que el no sabía es que si lo había mencionado. Mientras Serena rogaba por no hubiesen escuchado nada Ash ni Clemont.

-Parece que no te escucharon...- decía Serena más calmada.

-Disculpa Serena- decía Bonnie tomándose la cabeza.

-Bonnie, debes dejar de ser así tan explosiva- decía Serena.

-Lo se, lo se- sacando su lengua-, ¿Por qué no le has dicho lo que siente?- le cuestiono Bonnie.

-Eh...- se puso muy nerviosa-, mejor hay que descansar no crees, jeje- decía Serena tratando de evitar el tema.

-Ya pues Serena, se que piensas que soy solo una niña, pero se más de lo que crees- decía Bonnie con una sonrisa.

-...- Serena quedó muda.

-Sino, no le buscaría una novia adecuada a mi hermano- decía Bonnie.

-Bonnie...- decía Serena respirando profundamente-, decirle... a Ash... no es sencillo- decía Serena algo deprimida.

-¿Por qué?- cuestionaba Bonnie.

-Es que... no tengo el valor- le respondía Serena.

-Tarde o temprano tendrás que decírselo o sino lo perderás- decía Bonnie.

-¿Perder... a Ash?- se cuestionaba Serena.

-De seguro mientras avancemos, habrán chicas que les guste Ash- le explicaba Bonnie.

-...- Serena no dijo nada.

-Espero no haberte alterado con lo que te dije- decía Bonnie preocupada.

-No, no pasa nada, tienes razón, buenas noches Bonnie- decía Serena volviendo a recostarse.

-Ok- decía Bonnie haciendo lo mismo.

En verdad, a Serena si le preocupaba un poco lo último que le dijo Bonnie, no había pensando en la posibilidad de poder perder al chico que tanto le ha gustado por no decirle nada Ash. Justo Serena ya se iba a quedar dormida cuando escuchó unos pasos cerca de la tienda y pensó en salir a echar un vistazo para saber que era; Era nada más y nada menos que Ash, al parecer, el tampoco podía dormir.

-¿A donde ira Ash?

-Tal vez sea mi oportunidad para decirle a Ash lo que siento...

-Ah...- acordándose de Bonnie-, no puedo dejar sola a Bonnie- decía mirando a la tienda.

-Ya se- sacando su pokebola-, sal Fennekin.

-Fennekin, cuida a Bonnie por mi un rato, ¿ok?

-Fenne.

Serena fue en busca de Ash dejando a su Fennekin cuidando a Bonnie. Ash después de caminar un rato, llegó a un lago y vio un tronco caído y se sentó a ver la noche y ponerse a pensar un poco.

-¿Como puedo ganarle a Corelia...?- mirando al cielo.

-He intentado con todo tipo de estrategia y siempre Corelia esta un paso adelante de ella.

-Pikachu no soportó ni dos golpes la última vez... no creó que pueda poder ganarle...

-Nunca digas eso Ash...- decía alguien detrás de él.

-Eh...

-Hola...

-¿Qué haces aquí Serena?

-No podía dormir... al igual que tu al parecer.

-¿Dejaste sola a Bonnie?- le cuestionaba Ash muy preocupado.

-Descuida Ash, la deje junto a Fennekin para que la cuide- decía Serena sentándose junto a Ash.

-Menos mal- decía Ash volviendo a ver al cielo.

-¿Creías que dejaría sola a Bonnie?

-No, yo se que tu no serías capaz de hacer eso.

-Entonces... no tienes de que preocuparte.

-Pero debo Serena...- decía muy serio-, yo los invite a ustedes a viajar conmigo y no podría permitirme que les pase nada.

-Entiendo...- decía Serena también viendo al cielo.

-Y... ¿Por qué no podías dormir?- le cuestiono Ash.

-Bueno... tu ¿por qué no podías dormir?- le cuestiono Serena para evitar el tema del porque hacia ella.

-Pues... ya habrás escuchado el porque hace un rato.

-Bueno sí..., pero... ¿por qué te desanimas?- cuestiono Serena-, tu no eres así.

-Serena...- le decía Ash mirándola fijamente-, ¿Crees que sea un buen entrenador?- le cuestiono muy triste.

-¡Ash!- le exclamo Serena muy seria.

-Eh.

-Tu eres un gran entrenador, uno de los mejores de los pocos que he visto, no puedes dejar que una derrota te tenga así.

-Serena...- decía Ash completamente impresionado por lo que decía Serena.

-Nos has demostrado que no importa la situación siempre hay que salir adelante... y lo que me enseñaste a mi... nunca rendirse...

Esto último dejo en shock a Ash, esa última frase que dijo Serena le hizo recordar todas las veces en que salió adelante en una batalla o en situación de peligro sin importar el riesgo que corría al poner su vida en riesgo por proteger a los que más quería.

-Gracias Serena- le decía Ash dándole un abrazó.

-Mm...- Serena se puso muy nerviosa.

-¿Qué pasa Serena?

-Na-nada...- tartamudeaba Serena.

-Te veo algo nerviosa.

-Es solo... que me sorprendió lo que hiciste nada más- decía Serena aún nerviosa.

-Jeje discúlpame Serena- decía Ash tomándose la cabeza.

-Descuida.

-Bien- poniéndose de pie Ash-, párate Serena- decía Ash tomando su mano.

-¿Qué-qué pasa?- cuestionaba Serena sonrojada y nerviosa.

-Vamos a hacer una promesa.

-¿Promesa?

-Se que ya lo hacemos, pero hagamoslo oficial.

-¿De qué hablas?

-Proteger uno del otro y apoyarnos sin importar la situación en la que nos encontremos.

-¡Bien, seguiremos haciendo eso!- exclamo Serena muy feliz.

-¡Bien!- le decía Ash con una gran sonrisa.

Ambos regresaron al lugar donde decidieron acampar para poder descansar.

-Buenas noches Serena.

-Buenas noches Ash.

Ash y Serena entraron en sus tiendas y se acostaron y la vez sin saberlo dijeron lo mismo susurrando.

-Debí decirle... en ese momento...

La noche pasaba y ya todos se quedaron dormidos, pero por otra parte en la ciudad de Luminalia... Bajaban dos personas de un avión que llegaban desde un pueblo de Kanto.

-¡Hasta que por fin llegamos!- exclama el chico muy adolorido.

-Si... ese viaje fue un poco...- decía la chica.

-No importa, lo importante es que llegamos- decía el chico sobándose la espalda.

-Es el inicio de algo nuevo.

-¡Juntos!- exclamaba alegre el chico.

-Jiji.

Gracias por leer :D