Aclaración: la historia y los personajes le pertenecen al gran Masashi Kishimoto.
Bueno aqui el primer capitulo en condiciones n.n espero que les guste
Advierto que los hago muy largos u.u bueno...y todos los chaps tendran al menos 3 partes, una dedicada a Sakura, otra Sasuke y otra a un momento importante juntos
Segun la narración estaran en el orden oportuno nwn
- Bueno instrucciones:
- Pensamiento -
- InnerX:... (no suelo utilizarlos mucho pero siempre vendra indicado con el "Inner delante ^^ y evidentemente en forma de cursiva jeje PD: X es el susodicho personaje xD)
- N/A: notas de la autora
-Flash Back-
**Suceso**
-Fin Flash Back-
Y MUY IMPORTANTE: cada vez que la negrita venga seguido de una frase en cursiva O la cursiva seguida de una letra negrita son pensamientos de Sasuke y Sakura de naturaleza contraria y que se producen en el mismo periodo de tiempo ^^ (seh me complico mucho la vida pero bueno...espero no liarsela a ustedes ^^U)
~ Masks ~
Encuentro entre la Luz y la Oscuridad
El despertar de una Flor
El sol despunto en el horizonte en un pequeño y tranquilo barrio en Osaka, los gorriones ya comenzaban a gorjear sobre los cerezos del parque cuando una familia de tres miembros llegaba a casa tras una dura noche de patrulla.
Los tres enmascarados secretamente dejando que sus cabellos albinos rodearan la fina porcelana mate, cualquier presente se habría jugado la mano a que eran ángeles.
- Hoy fue tranquilo…no encontramos a ninguno de esos rufianes…- comento la progenitora acuclillada sobre la baranda de la terraza del segundo piso.
- si…pero se me hizo larga la noche…- refutó con pesadez el marido de esta sobre el tejado.
Así es, estaban entrando por la terraza del segundo piso
- Normal, no fuiste capaz de cazar ningún ente para satisfacer tu ego inmortal - soltó jocosa la voz de la primogénita que de un salto había llegado hasta ellos.
- Agh tener hijos para que te restrieguen que son mejores que tu.
- Ya cariño, Sakura-chan solo tuvo suerte al toparse con esos dos - le consoló su mujer abriendo la puerta corredera de la terraza.
El padre hizo un mohín al quitarse al fin la máscara de cerámica con adornos trazados, entrando tras su querida esposa abrazándola con cariño en una muestra silenciosa de su amor como cada amanecer.
Sakura los observo con sus ojos jaderinos mientras dejaba que la máscara se escurriera hasta sus ágiles dedos siendo cazada al vuelo como una torpe paloma es alcanzada por el ágil halcón.
Sonrió sin poder evitarlo, quería a sus padres y aun no se cansaba de ver como se daban ese pequeño gesto de ternura todas las mañanas…a pesar de haberlo observado durante sus 163 años de vida.
Finalmente entro también a la pequeña y acogedora casita que por el momento llamaban hogar, dejó la máscara sobre su cama al entrar en su habitación para mirarse al espejo.
Como cada día según el astro rey inundaba la ciudad con su luz, el cabello de la chica volvía a su tono normal, claro está si se pasaba por alto que este era rosado idéntico a un cerezo en flor, de ahí venia su nombre…Sakura…
Sin más se fue a la ducha, notando que aquella mortalidad volvía a fluir por su cuerpo como las gotas que se escurrían por su piel nívea.
La joven se arregló y preparó para ir al instituto y es que a pesar de casi rozar el doble centenario de su nacimiento no aparentaba más de 17 años, con suerte una universitaria de rasgos infantiles.
En el piso de abajo Okasan ya preparaba su bento y un desayuno más que exagerado para solo 3 personas. Animada por el dulce aroma de las judías bajo la escalera rápida pero cautelosa, puede que por la noche fuera intocable pero ahora era distinto.
- Okasan recuerda que mañana tengo ronda de limpieza llegare algo mas tarde - dijo abrazando a su ahora castaña madre y recibiendo el cuenco donde reposaba el deseado desayuno que Sakura había olfateado desde arriba.
- Me das algo de pena hija, teniendo que levantarte todos los días para ir al instituto tras llevar casi 60 años en la etapa de estudio…- soltó su progenitor mientras se atusaba el corto pelo de color miel desde la entrada al salón.
- Me gusta estudiar - le contesto con una sonrisa mientras el hombre se sentaba frente a ella - además…creo que es preferible esto…después de todo ya ni siquiera necesito estudiar, sin embargo tu, querido Otosan, debes ir a trabajar para mantener a tus preciosas mujeres - finalizó con una sonrisa mas ancha al ver que el pique de su padre no había surtido y que además se lo estaba devolviendo.
La madre rió desde la cocina haciendo que los otros dos la imitaran aunque una de ellos denotara una risa mas altiva y otro más forzada.
- ¡¡matanee!! - se despidió la pelirosa saliendo por la puerta con su uniforme enfundado tras el desayuno.
- Kuso Ino-chan se enojara si vuelvo a llegar tarde a la parada del bus
Era increíble, que a pesar de no necesitar dormir, a pesar de tener las 24 horas del día, las 168 horas semanales, las 720 horas mensuales, las 8760 horas anuales a su entera disposición… ¡no era capaz de salir con tranquilidad ni un solo día!
Las ocho y media de la mañana, los alumnos más retrasados corrían como condenados hacia sus aulas rezando porque el timbre no dejara de repiquetear o que su profesor hubiera sufrido un parón en el transporte público, razonablemente Sakura Haruno estaba entre esos alumnos corriendo junto a su amiga Ino Yamanaka
- ¡¡BAKA-NA!! - grito exasperada la rubia refiriéndose a Sakura mientras alcanzaban el final del pasillo.
- ¡¡No hace falta insultar!! ¡¡Además ya me disculpe!! - bufo Sakura, su aula no podía ser la primera del piso, o la primera al subir las escaleras, NO, ¡¡tenían la gratificante mala suerte de estar justo en la ultima aula del pasillo de la ultima planta!!
Las chicas normalizaron su respiración agitada colocándose la falda del uniforme y corriendo la puerta con la mejor cara de disculpa que su profesor se cansaba de ver al menos dos veces por semana.
- Gomen nasai Iruka-sensei - se disculparon a la vez con una reverencia.
El profesor suspiro con una pequeña sonrisa, no tenían remedio, años atrás siempre las mandaba a dirección pero tras ver que el mal habito o la poca suerte de las jóvenes no mejoraba aun al acabar el año de cumplir la regla, acabo culpando a las fuerzas del destino que al parecer forzaban que las chicas no pudieran llegar con tiempo suficiente durante una semana entera.
- Iruka-sensei siempre deja pasar a Ino y Sakura-chan aunque lleguen tarde no es justo - rezongó un rubio de ojos celestes
- ¡Uzumaki vives a dos calles de aquí tu no tienes excusa para llegar tarde! Ò.ó…
-….
- …Uzumaki…- le llamo al ver que este no contestaba con un berrinche infantil -….¡¡¡¡UZUMAKI!!!!
El aludido dio un respingo que hizo que su silla cayera hacia atrás provocando un estallido de risas, al parecer el chico sentía más sueño que molestia.
Tras ver como un malhumorado Iruka sermoneaba a Uzumaki Naruto las chicas tomaron sus asientos.
Sakura al final de la primera fila detrás de Hinata-chan, e Ino en el segundo puesto de la tercera fila tras Inuzuka Kiba, la pelirosa sonrió al ver que como siempre su amiga rubia hacía un mohín al no poder ver enteramente la pizarra debido a la altura del chico.
- S-Sakura-chan… ¿que paso esta vez? - pregunto la tímida chica de ojos perlados delante de ella.
- Me temo que una vez más olvidé planchar mi uniforme - mintió piadosamente.
La joven Hyuga rió por lo bajo con disimulo y con ese aire delicado que concordaba con su tartamudeo provocando otra sonrisa mas ancha en la de ojos jade, si había algo que ansiaba cada atardecer era que volviera a salir el sol para ver a sus amigos y sentirse una de ellos.
Compartir ese cariño mutuo que se esforzaba en buscar cada vez que se mudaba de lugar a pesar del llanto que la despedida ocasionaba.
Si había algo preciado para Sakura no era su poder o su inmortalidad, eran los recuerdos de sus seres queridos que la hacían mas fuerte evitando que cayera en la monotonía.
La clase siguió su curso mientras, Iruka les impartía una complicada lección de razones trigonométricas avanzadas que Sakura ya se sabía como un niño la tabla de multiplicar, pero a pesar de todo prestaba atención como si todo aquello fuera nuevo.
Fue en el momento que la chica tomaba sus apuntes, incluso adelantándose un poco a la escritura del sensei en la pizarra, que la puerta de la clase se abrió con ese susurro metálico.
Automáticamente todos alzaron la mirada, esperando que entrara un profesor u otro alumno en busca de alguien, pero en vez de eso un chico alto, de cabellos azul marino y mirada intensa paso al aula dándole una nota a Iruka
Sakura frunció el ceño, al contrario que todas sus compañeras que o bien estaban noqueadas con los ojos en forma de corazones o comenzaban a encharcar el suelo del aula con las babas que soltaban por semejante ejemplar de sexo contrario.
Todos comenzaban a preguntarse de que clase seria tal espécimen pero Sakura le miraba con algo de recelo, no conocía a ese chico…
Bueno no es que conociera a todo el instituto en persona pero si tenía grabada cada una de las caras que iban y venían a aquel centro de estudios.
Entonces la mirada del recién llegado y el de la chica se cruzaron, fue una milésima de segundo en el que la pelirosa contuvo la respiración abrumada por la profundidad de los pozos negros que formaban las pupilas del chico, pero también sintió como algo en su interior se removía en contra de ese contacto visual…
Había algo…había algo en ese chico…no….hombre…era como si esos ojos que ahora la atravesaban hubieran observado la separación de la mismísima Pangea…
Su cerebro comenzó a buscar el porque de aquella reticencia, aquella desconfianza inexplicable…entonces la palabra se formo en su mente como una brutal realidad…
- …Oscuridad… -
- Vaya Uchiha ya pensé que no llegabas hoy…- dijo Iruka al leer la nota
- El avión sufrió retraso - contesto con voz indiferente aun sosteniendo la mirada de la ojos jade
La respiración de la chica se espesó y su cuerpo se envaró ligeramente, pero el chico desvió la mirada como si no hubiera notado nada recibiendo instrucciones del maestro.
Sakura se relajo un poco al notar que la tensión no crecía en el tal Uchiha y siguió con sus apuntes, mientras este tomaba asiento en el asiento de al lado de la chica que para malestar de ésta estaba vacío. (Sakura: que casualidad verdad??? N/A: verdad que sii?? n.n Sakura: ¬¬)
Miro al joven de reojo procurando que no se diera cuenta…no…era imposible que aquel chico fuera como ella, su cerebro le había jugado una mala pasada…nada mas.
La llegada de una Sombra
6:30 am Aeropuerto de Tokio.
Las manillas del reloj del aeropuerto se movían con ese molesto "tic-tac" que tanto odiaba, que molesto era ese aparato que utilizaban los mortales para contabilizar sus horas de vida…¡¡claro que para el no era nada útil!!…El gran Sasuke Uchiha no necesita un reloj porque el tiempo no corre sobre él.
Gruñó una vez más echando la cabeza hacia atrás, exasperado por el retraso del avión, si había algo que le molestaba era llegar tarde y más teniendo todo el tiempo del mundo, no solo se retrasaban los vuelos comerciales sino que los nocturnos también.
- Malditos humanos…no saben cumplir ni un maldito horario - casi escupió mirando de nuevo la pantalla donde aparecían las llegadas y salidas de los aviones.
¡¡¿¿Es que aquella maldita etiqueta de "atrasado" no iba a cambiar nunca??!!
Entonces una pequeña vibración en el bolsillo del pantalón acompañada de una llamativa musiquita hizo que los ojos del moreno se pusieran en blanco y sacara su teléfono móvil.
- ¿Que quieres Itachi? - pregunto con voz furiosa
- Ah…el vuelo se te retraso ¿cierto? - adivino el hermano mayor con una carcajada al otro lado de la línea.
- ¡Ya deja de reírte maldito idiota, te advertí que no compraras un billete de esos molestos viajes con escala!
- Bueno, bueno perdóname hermanito pero sabes que los humanos suelen dormir por la noche y los servicios se reducen a la mitad y aprovechan haciendo todos los vuelos con escala - contesto aun con divertimiento
- Molestos…- rumio casi matando con la mirada al pobre hombre que pasaba la pulidora por el aeropuerto, quien sabiamente salio huyendo con disimulo.
- Por mucho que te quejes no llegaras antes…por cierto…¿dime como va eso de estar en un lugar con mas humanos cuando estas en pleno momento oscuro? - pregunto con rintintin.
- Ya lo sabes…prefieren estar pegados a otro desconocido que a mi lado…tengo toda una fila de asientos para mi…
- ¿Ves? No todo es tan malo…si hubieras venido ayer por la tarde tendrías a no se cuantas mujeres rondándote
- ..Molestas…
- Vaya Sasuke vas a gastar la palabra "molesto" y todas sus variantes si la utilizas tanto…
- Hmp…
- No tienes remedio…¿cuanto crees que te retrasaras?
- 30…quizás 45 minutos…- contesto volviendo a mirar la pantalla.
- Ok…que…¿tienes ganas de salir a dar una vuelta esta noche?
- Todas las noches son igual de aburridas…
- No te creas hermanito, llevas demasiado tiempo en la gran ciudad atiborrándote de demonios…pero no has tenido buenas peleas…
- ¿Qué insinúas? He luchado contra seres más fuertes que tú y papá juntos
- Tranquilízate orgulloso de poca fe
- Tsk
- Aquí…hay mascaras blancas
El moreno enmudeció y sus manos comenzaron a temblar ligeramente mientras en sus labios se formaba una macabra sonrisa de excitación.
- Por fin Algo digno que matar…- susurró antes de colgar.
Y es que desde el principio de los tiempos los dioses habían estado en la tierra pero con el paso del tiempo estos se dividieron.
Una estirpe partida en dos clanes, todos portadores de mascaras para proteger su identidad de los humanos, puesto que durante el día sus cuerpos volvían a ser frágiles igual que el de los mortales.
Pero por la noche era distinto…
Por fin tendría lo que quería…por fin podría luchar cuerpo a cuerpo con un contrario…contra los que eligieron renegar su propia naturaleza…contra los traidores de la sangre inmortal…por fin la oscuridad se tragaría a la luz….
Sin duda no había nada más excitante que quitarle la vida a un inmortal.
Tras una hora y media de tortuoso viaje en el que Sasuke no paraba de repetir cosas estilo "he estado en piedras más cómodas que este asiento", llego a la ciudad de Osaka y montando en un taxi pudo llegar a su casa en quince minutos.
Una mansión ostentosa y grande para que cada uno pudiera conservar su independencia, porque cuando llevas 186 años viendo a la misma familia te acabas cansando.
Por eso Sasuke se había ido una temporada (traducese: 30 años xD) fuera, viajando a las ciudades que le apetecía cuando quería buscando algo que resulto llegar a donde tenían una de sus muchas mansiones.
- Sasuke-chan no has cambiado nada - dijo la madre del moreno saliendo a recibirle con un calido abrazo. - te he echado de menos hijo
- Yo también a ti Okasan - contesto correspondiendo el abrazo
Después de todo era su madre y no había mejor forma de reavivar los lazos de cariño que alejarse durante un tiempo de tus seres queridos.
- ¿Hiciste algo de provecho para variar? - pregunto de forma seca su siempre indiferente y frío padre.
- Si lo hice no creo que te llegué a importar de verdad - contesto mirándole con furia contenida.
Claro esta…solo se reforzaban los lazos de cariño y se avivaban los de odio. Su padre nunca le había reconocido nada, solo tenia ojos para Itachi el "genio", era un padre hipócrita, presuntuoso e insensible.
- ¿Haréis llorar a Okasan incluso antes de entrar a casa? - rezongó el "genio" desde el marco del enorme pórtico que daba entrada a la mansión. - Vamos Sasuke tienes todo lo del instituto preparado si no te das prisa llegaras tarde…
El Moreno beso la frente de su madre con cariño para acabar separándose, pasando desafiante junto a su padre y alcanzando a su hermano al que le pego un amistoso puñetazo en el hombro.
- Que lata…yo que quería que llegaras cuando aun fuera de noche para comprobar que tanto has evolucionado en este tiempo…
- Esta noche te pateare el trasero - Ambos se miraron y acabaron sonriendo con camaradería.
Finalmente tras cruzar algunas palabras con su madre y hermano y pos supuesto ninguna con su padre, salió con el uniforme y la bandolera donde estaban los libros.
Gruñó al subirse a la moto y ver que hiciera lo que hiciera llegaría tarde, eran las ocho y media pasadas…
Arranco su flamante bestia de metal después de ponerse el casco y puso rumbo al instituto donde seguramente seguían dando la misma monotonía que hace 30 años cuando piso por última vez un aula.
Una vez allí pidió la dirección de su clase en secretaria y se dirigió a ella.
- Bueno Sasuke…ya sabes lo que te va a tocar sufrir con semejante lugar lleno de hormonas…- soltó bravucón.
Vale si, eran una molestia, pero el también era un hombre después de todo y como todos tenia ciertas necesidades…biológicas…y tener tanto donde elegir era de agradecer.
El chico puso la mano sobre el tirador de la puerta de la clase y ésta cedió con parsimonia y un susurro metálico.
Automáticamente todos alzaron la mirada, esperando la entrada del intruso, sintió como al instante todas las chicas presentes le miraban ya fuera con descaro o disimulo, sonrió internamente y paseo la mirada por la estancia dándole la nota del profesor.
- Vaya Uchiha ya pensé que no llegabas hoy…- dijo Iruka al leer la nota
Sus ojos se detuvieron de forma imperceptible en unas pupilas verde esperanza, tan brillantes y puras como un par de esmeraldas.
- El avión sufrió retraso - contesto con voz indiferente aun sosteniendo la mirada de la ojos jade.
Nunca admitiría que fue hipnotizado durante una insignificante milésima de segundo por ellos, pero era distinto admitir ese pequeño sentimiento de hastío que le había abordado como una punzada en el estómago.
Notó la tensión de la chica a pesar de solo observar sus ojos, su respiración retenida y como los músculos de su cuello se habían tensado ligeramente acompañando las cejas fruncidas.
- …Luz…- le susurró una vocecita interna.
Decidió apartar la mirada, si era verdad lo que su mente había teorizado no era bueno que se descubriera durante el día.
- Bien…Te presentaras en el próximo descanso, no quiero interrumpir mas la clase así que toma asiento al lado de la señorita Haruno - le dijo Iruka-sensei señalando la mesa libre y volviendo a la pizarra.
- Esto va a ser interesante…- meditó internamente al tomar asiento observando a la chica por primera vez con disimulo.
Sus cabellos rosados caían con delicadeza alrededor de su piel pálida e inocente, las manos delicadas y bien cuidadas sujetaban el portaminas con una perfecta postura y sus ojos volvieron a centrarse en el pequeño y pulcro block de notas.
No era posible que aquella adolescente frágil fuera una guerrera durante la noche, puede que su aspecto cambiara por el día pero…su familia siempre había guardado esa aura de superioridad del que carecía aquella chica…
- Alguien que es superior no actúa así Sasuke…además ¿que quieres?...si fuera una mascara blanca, aun así es una mujer…lo que quieres es una lucha no un juego de niños - Pensó para si con arrogancia.
La Flor bajo la sombra
- Kyaaaah…¿no te parece hermoso Sakura-chan? - suspiró una perdida y sonrojada Ino que esperaba que su amiga se cambiara los zapatos en las taquillas.
- Un egocéntrico eso es lo que es…que narices se cree con eso de "no me gustan las molestias así que procuren no molestar" - soltó imitando la voz de Sasuke.
Flash Back
- Bien Uchiha-san sube aquí y preséntate, tus compañeros lo están deseando - dijo con amable Iruka durante el descanso.
- Hmp…- el chico se levanto con pesadez y subió al pequeño estrado - Me llamo Sasuke Uchiha, vengo a este instituto porque mi familia se acaba de mudar por motivos que no les incumben y no me gustan las molestias así que procuren no molestar - soltó el chico secamente
Para sorpresa de la chica las adolescentes allí presentes nada más lejos de sentirse insultadas soltaron largos soniditos solo típicos de fan-girls, era increíble como el echo de aparentar ser inalcanzable influía en el número de personas que te perseguían.
Fin Flash Back
- Haruno - dijo una voz fría tras la chica - molestas.
- Tsk…¿no conoces mas palabras?...además tienes el resto del pasillo para pasar no estorbo en absoluto señor "soy el ombligo del mundo" - si había algo que molestaba a la chica eran los engreídos.
- No me refería a eso…molestas con tu sola presencia - le soltó antes de alejarse provocando que sus hombros chocaran con algo de brusquedad.
¿Acaso la pelirosa no se daba cuenta de que no era bienvenida tan cerca de el?...¡tsk! cada vez que se acercaba a ella sentia un mal estar general que le frustraba y enfurecía, ¡que molesta puede llegar a ser una única humana!
Una muy malhumorada Sakura, que solo era capaz de echar pestes sobre cierto moreno, y un muy irascible Sasuke, que no era capaz de pensar en otra cosa que en torturar a cierta pelirosa, llegaron a sus respectivas casas.
Dejaron las carteras y sacaron una máscara de sus respectivos armarios, notando como a cada segundo que oscurecía sus cabellos tomaban el color de sus verdaderas esencias.
Tras haberse duchado y preparado para las horas de guardia y batalla ambos se asomaron por sus ventanas para observar la luna.
Uno sonrió…
Otra suspiró con tristeza…
- Por fin vuelves a mi querida inmortalidad - sonrió Sasuke poniendo sobre su rostro una máscara negra con adornos platinos como la luna.
- Cada noche haces que deje de apreciar el más valioso tesoro…¿de que sirve la vida si no hay final? - dijo Sakura taciturna acuclillada en el marco de la ventana colocándose su máscara blanca con ornamentos dorados como el sol.
Los jóvenes inmortales saltaron dando la sensación de casi volar debido a sus potentes músculos.
- Esclavo del Sol…sirviente de la Luna -
- Esposa de la Luna…amante del Sol -
Los dioses volvían aquella noche.
------
Excesivamente largo really?? u.u ya sabia yo...pero es que me suelo enrollar sep sep...
Inner: les vas a cansar antes de que lean la primera parrafada ¬¬
Kyaah no digas esoooo T3T
Inner: Anyway...si les gusto la bazofia de esta loca (una flecha de la que sale un cartel donde pone "bazofia" atraviesa la cabeza de Ivoryfly) dejen reviews nee??
Tambien queremos criticas para mejorar!!! ;w;
Inner: ah?! yo no necesito criticas esta chufa la escribiste tu!!
snifsnif...inner como puedes odiarme asi?? TwT
Inner: si no no seria gracioso!! n.n (Ivoryfly cae estrepitosamente estilo anime)
Bueno espero que les guste!! recuerden es mi primera fic!!
Inner: si perdonen los fallos de la loca...
TTvTT...Mattaneee!!! n.n
