Notas:
Si quieren resaltar algún dialogo o descripción que les allá gustaba hagan me saber. Eso ayuda en la calidad de la historia. Así como si hubiera algo que no encajara demasiado también. Escribamos esta historia juntas !
Capitulo dos:
Un sabor amargo en mi boca
Ese mismo día por la tarde .
-¡Sebastian!-Llamo ciel cómodamente desde su sofá frente a su pequeña mesa de té.
Desde la mañana Ciel había clasificado meticulosamente toda la información que pudo reunir Sebastian sobre la familia Trancy. Mayormente eran recortes de periódicos situados en el nacimiento de Alois, su secuestro,el suicidio de su madre y posteriormente su hallazgo.
La muerte del conde Trancy no había sido muy difundida, tal ves Claude había tenido que ver en eso para proteger a Alois. Del funeral apenas un recorte sobre el ataúd cerrado y Alois sobre el con un "traje" fúnebre muy revelador en una pose muy inadecuada.
-"Ese rubio siempre haciendo una exhibición de si mismo".-Pensó para si mismo. -Aunque no es un mal ángulo. -Susurro mientras alejaba el diario de su rostro y entrecerraba los ojos para verlo en mas detalle.
En el momento que Sebastian entro dejó el publicado sobre la mesa un poco precipitado, como si estuviera haciendo algo indebido, al instante se sintió un poco tonto. Puso una pierna sobre la otra, apoyo su codo en el reposa brazos y sostuvo su cabeza en su mano para verse mas natural.
-¿Si mi señor?-preguntó el mayordomo demonio cerrando la puerta tras de sí.
Ciel tosió un poco para despejar su garganta. -¿Cuando sera el próximo evento en sociedad Sebastian?
-En dos días señor. -Hizo una breve pausa. - ¿Piensa afrontar al joven Trancy directamente?- Cuestionó el demonio.
-Por supuesto que no. -Se levantó de su asiento y se acercó a su tablero de ajedrez armado en la esquina de la habitación. -Primero hablare con la realeza que asista para ver si puedo obtener algo mas de información. - Tomo un peón blanco y lo adelanto. -Después, empezare a acercarme de apoco a Trancy. Ganare su confianza. - Se deshizo de la fila de peones negros. - No queremos llamar la atención de su mayordomo demonio, para que no se entrometa demasiado. - Movió la reina negra lejos de su rey negro. -Y entonces...
El rey negro estaba en jaque mate en un rincón, por la reina blanca y el rey blanco.
Ciel paso su dedo sobre la figura negra. Delineando sus curvas lentamente entrecerrando sus ojos. - ... Entonces yo decidire que hacer contigo. -Dijo mas para sí que para Sebastian, que aún estaba de pie en la habitación. -¡Retirate y haz los preparativos para pasado mañana! -Ordeno cuando volvió en sí.
-Si mi señor. -Dijo inclinándose y salió por donde vino en un principio.
Sebastian una ves fuera de la habitación se quedo contemplando la puerta de roble del despacho.
- Esto no parece una actitud propia del joven amo. -Dijo serio y se fue a hacer sus tareas.
De nuevo en el interior del despacho. Ciel había regresado a la posición en frente de los recortes de periódico. Cuando una hoja en particular le llamo la atención.
Era una noticia de pocos meses atrás. De cuando el ya difunto conde Trancy había encontrado a su hijo . En la foto podía apreciarse al conde sentado en un sofá con Alois a su lado, muy cerca vestido de rojo, y de fondo una pintura de su esposa . La mirada del conde Trancy era desagradable, mas bien, todo el lucía lucia absolutamente repulsivo. Su sonrisa, sus ojos, su mano sobre la pierna de Alois.
A Ciel se le revolvieron las tripas.
Esa mano . La maldita mano de ese hombre no estaba allí como la mano de un padre sobre la rodilla de un hijo en señal de afectó. Esa maldita y asquerosa mano, sutilmente, estaba mas arriba que eso.
Pero, lo que delataba que ese no era un toque del todo inocente, era el rostro de la joven rubia.
Por mas que intentaba verse natural y relajado para la fotografía. Su sonrisa, aunque hermosa , parecía del todo forzada sus hombros tensos y sus manos hechas puños sobre su regazo, como si estuvieran apretadas con fuerza, clavando las uñas en su carne palida.
Ciel se dejo caer sobre el respaldo, tapando sus ojos con su antebrazo sin soltar el periódico de su agarre asesino. - ohh, Alois dime que no es cierto. - Pronuncio con los dientes apretados en ira y frustración .
Continuara ...
Nota final :
Gracias a todas las que llegaron hasta aquí . en especial a las que comentaron en apoyo y aún mas a las que se toman la molestia de traducir para leer esto.
Demostremos que el idioma no importa cuando se tiene algo que contar. Dejen sus comentarios el idioma que quieran.
No quiero que parezcan cortos los capítulos. Pero quiero que se aprecien las escenas del principio porque muestran el cambio de Ciel para con Alois . Los capítulos se irán haciendo mas largos y voy a publicar de dos a tres veces por semana.
