Hola…
Yo de nuevo,
Quise subir el segundo capítulo, para que avanzara un poco la historia…aunque de por sí, la historia avanza como caracol en muletas (?)…y también porque no iba a poder subir el capítulo pronto como había quedado…ya que la Universidad y el trabajo exprimen mi tiempo…
Así que, he aquí el segundo capitulo:
Agradecimientos al final…
RENUNCIA: en el capítulo anterior olvide esto…todos los cargos, derechos, delitos, contrabandos, extorciones, secuestros, denuncias y demás…a Hiiro Mashima…que quiso personificarse mediante Happy para que hubiera alguien quien les trollee en el anime…mientras él nos trollea nosotros en la vida real.
A leer:
CAPITULO II
Trataba de no echarme a llorar frente a ti por la noticia que acababas de darme, quería ser fuerte, tenía que ser fuerte; pero una traviesa lagrima se escapó de entre mis ojos, dando inicio a una caravana de desobedientes y saladas lagrimas que poco a poco se iban haciendo más recurrentes, adornando mis mejillas con los cristalinos rastros.
No me di cuenta de cuando había empezado mi silencioso llanto hasta que enjugaste mis lágrimas con el dorso de tu mano. Y pronto pude ver la preocupación en tu rostro al verme llorar en silencio, pero traté de disimular mi tristeza con una falsa sonrisa en mi afligido rostro, decidí fingir felicidad, te mentí y me mentí a mí misma diciendo que solo lloraba de alegría hacia ti. Me miraste no muy convencido, pero aceptaste mi respuesta mostrándome esa sonrisa tuya tan característica que ya hace tiempo atrás se había convertido en mi favorita, pero que cobardemente nunca te lo hice saber. Te devolví la sonrisa, la más real y parecida a la felicidad que pude mostrar en esos momentos; mientras que por dentro me moría a cada segundo que pasaba; una tortura lenta y dolorosa que poco a poco acababa con lo que quedaba de mis destrozada alma mientras que mi corazón se había roto en miles de pedazos imposibles de volver a armar.
Ya solo quedaba mostrar una máscara de felicidad, ya que si tú eres feliz…yo también lo sería. O eso me mentí a mí misma para repeler un poco el dolor que sentía.
Tres meses antes de la boda, quisiste arreglar todo para cuando tú y ella vivieran juntos, querías darle una sorpresa, querías buscar aquel lugar especial; el cual, se convertiría en tu hogar y en el cual pudieras formar una familia. Por lo que me pediste ayuda para no equivocarte con una mala decisión, querías que todo fuera perfecto, mientras yo quería desaparecer o despertar lo más pronto si esto se trataba de un horrible sueño, pero no, todo esto real, estúpida y dolorosamente real.
Acepte de mala gana, cumpliendo con mi papel de mejor amiga.
Pasamos horas visitando varias viviendas; eligiendo la que sería la mejor, pero al parecer ninguna fue lo suficientemente buena para ti, ya que, ninguna cumplía con tus expectativas, no voy a negar que me divertí paseando de casa en casa, en mi mente imaginaba que aquel regalo de tu parte era para mí, y no para aquella que ocupo aquel lugar que me pertenece pero que por cobardía, yo no tengo porque lo perdí.
Pasaron horas, y finalmente elegimos la mejor, era perfecta, muy amplia, con hermoso jardín delantero y lateral y una enorme piscina por la parte de atrás, pero lo que más nos gusto fue que tenía un enorme mirador que daba la vista hacia un hermoso lago y según el dueño, por las noches se podía apreciar a las estrellas en todo su esplendor, lo repito, era perfecta. Y tú pensaste igual, ya que la compraste pero sin antes darme una mirada cómplice para que te diera una afirmación, por lo que te sonreí y tú supiste entender mi silencioso mensaje.
—Sé que serán muy felices aquí—. Nos dijo el dueño sorprendiéndonos. — Es un excelente lugar para formar un hogar—. Continuó el anciano, ajeno a lo que de verdad pasaba. —Les deseo mucha felicidad en su matrimonio.
—No, yo no…quiero decir…él y yo no—.Trate de explicar pero tú fuiste más rápido.
—Ella y yo no estamos casados, ella es solo mi amiga—.Me interrumpiste explicando, pero por alguna razón tus palabras se clavaron como cuchillos en lo más profundo de mi corazón. —Lucy, solo me vino a acompañar—.continuaste con tus mortales palabras. —Le daré una sorpresa a mi futura esposa.
—Es una lástima—.Dijo el anciano mientras se alejaba de nosotros.
— ¿A qué se refiere? —.Preguntaste intrigado.
—A nada en realidad. —dijo dándonos la espalda. — Solo que es verdaderamente triste ver que dos personas que nacieron para estar juntas, estén decididos a pasar su vida con la persona equivocada, mientras alguien sufre en silencio. —Continuó esto mirándome disimuladamente por encima del hombro. —Joven Dragneel, pase al despacho, arreglará el contrato de compra-venta con mí abogado, los veré luego—. Dijo esto último continuando su camino, ¿acaso estaba disgustado?
Pero entonces entendí lo que quiso decir, tuve intenciones de decirle que fue mi culpa desde el principio que no estuviéramos juntos, pero Natsu llamó mi atención.
— ¿Oye, que quiso decir con eso? —.Preguntaste curioso, seguías siendo tan distraído como siempre y no entendías indirectas. —No le entendí nada.
—Yo tampoco—.Le mentí, ¿De que serviría explicárselo todo ahora? —Deberías ir a ver lo del contrato y las escrituras, yo mientras daré una vuelta por la casa—. Dije tratando de cambiar el tema.
—Ah, es verdad, entonces, te veo luego Lucy-Dijiste mientras te alejabas.
—De acuerdo.
Mientras tu arreglabas los acuerdos necesarios para la posesión de tu nueva casa, yo me dedique a esconder mi pena recorriendo la casa, sin darme cuenta mis pasos me guiaron hasta el observatorio. En verdad la vista era hermosa, pude ver como el sol se ocultaba dando un bello reflejo anaranjado en el lago.
— ¿Es hermoso, verdad? —.Habló una voz a mi espalda, haciéndome dar un pequeño brinco por la sorpresa.
—Disculpe, no sabía que estaba aquí, perdón por haber venido sin permiso—.Me apresuré a decir mientras me volteaba rápidamente para observarlo sentado en una mecedora en la esquina del mirador, a lo que el anciano dueño de casa soltó una leve risa.
—No te preocupes jovencita, después de todo muy pronto esta ya no será mi casa.
—Lo sé, pero, de igual manera no debí haber entrado en este lugar así, lo siento.
—No hay problema, todo está bien—.Dijo el hombre dándome una amable sonrisa a la cual correspondí sinceramente.
— Debe sentirse extraño al tener que dejar su casa, de seguro va extrañar estar aquí, en el que fue su hogar durante muchos años.
—Bueno, eso es verdad, y esos tranquilizantes atardeceres será lo que más extrañaré.
—Pero señor, no debería vender su casa si tanto dolor le causa, después de todo aquí tuvo toda una vida y entiendo que le será muy difícil dejar todos su recuerdos y vivencias atrás.
—Te equivocas jovencita, no me causa dolor dejar mi casa, y los recuerdos siempre estarán conmigo hasta el último de mis días, solo es un poco de nostalgia, pero, saber que esta casa volverá a llenarse de vida con una familia joven, me llena de emoción.
—Ya veo—.Dije regresando mí vista al cielo que se teñía de un tono salmón. Y luego todo se volvió silencio, pero por alguna razón me resultaba muy cómodo.
—Jovencita—.el anciano rompió el silencio, llamando mi atención. — ¿Puedo preguntarte algo?
—Claro, ¿Qué es?
—Tú y el joven Dragneel, ¿De verdad no son nada?
—No—.Respondí en voz baja pero no mucho para que el me escuchara. —Natsu y yo solo somos amigos—.Dije con aire tristeza. — Él mismo lo dijo, hace un momento.
—Lo sé, y pude notar como sus palabras te hicieron daño—. Vaya que era observador. — ¿Y tú estás de acuerdo con ser solo su amiga? ¿Acaso tú no lo amas?
Esa pregunta me tomó por la guardia baja, no sabía que responder. —Yo…no sé de qué está hablando, yo no siento nada por él.
—No trates de mentirme niña, he vivido lo suficiente para saber cuándo dos personas se aman, se ve claramente que tu si lo amas, así como también, se ve cuanto sufres al saber que no puedes ser correspondida.
¿Cómo hacía para saberlo? ¿Acaso era algún tipo de adivino?
—Entonces también debe saber que él no me ama—.Le respondí a la defensiva tratando de voltear la balanza a mi favor.
—La verdad no sabía cómo interpretar lo que aquel joven siente por ti, en todos mis años de vida, muy pocas veces he visto a una pareja compaginar tanto, no sabría cómo llamar a ese vínculo que ustedes tienen, eso es algo que no se ve todos los días.
— ¿Vinculo?, ¿A qué se refiere? —. Pregunte sin entender.
—Me refiero a las miradas de complicidad, los gestos, sus conexiones mentales, se ve que son diferentes y a la vez tan iguales por lo que de alguna u otra manera, logran complementarse mutuamente, aunque ustedes no se den cuenta.
—Creo que se equivoca, Él y yo no hacemos ni tenemos nada de eso.
—No, claro que no—.Dijo el anciano con ¿sarcasmo? —. ¡Por Dios niña! Hasta pide tu aprobación para poder tomar una decisión, hasta yo con mis cataratas en mis ojos puedo ver la conexión especial que existe entre ustedes dos.
—Ah, bueno, eso siempre ha sido así entre nosotros, desde que nos hicimos mejores amigos.
—Creo que estas confundida, jovencita—. Dijo el anciano con un suspiro de resignación. —O más bien, creo que vives en la negación, te vives mintiendo a ti misma y sin saberlo te estás haciendo daño, deberías aclarar un poco tus sentimientos y una vez que lo hayas hecho…decirle lo que sientes, decirle que lo amas—.Finalizó, él tenía razón.
De repente ante esas palabras sentí un nudo en la garganta y mis ojos comenzaban a picar. Genial, iba a llorar.
— ¿¡Y de que serviría!? —.Explote por fin soltando las lágrimas que en todo el día he tratado de retener, lo que durante meses no quería que saliera de mi ahora se liberaba con fuerza. —De que serviría que le dijera que lo amo, si el ama a otra y no a mí—.Continué cada vez un poco más alterada. —De que serviría decirle mis sentimientos si ya perdí mi oportunidad con él hace mucho tiempo, si desperdicié el amor que juraba tenerme y luego se lo está dando a otra. No cambiaría nada—.Concluí bañada en lágrimas. —Nada.
—Eso tú no lo sabes jovencita. Tú no sabes si aún te ama o no.
—Él… él se va a casar en tres meses, nunca había pensado en casarse hasta que encontrara a la indicada, es más que obvio que ya no me ama—.Dije regresando a ver al horizonte que cada vez se hacía más oscuro por la presencia de la noche. —Y yo debo también dejar de amarlo y resignarme de una vez por todas.
—Está bien, creo que tú ganas—. Dijo el anciano mientras se levantaba de su mecedora. — Pero solo recuerda las palabras de este viejo metiche—. Continuó alejándose hacia la puerta. —Una persona no deja de amar de un día para el otro, y solo se ama una sola vez en la vida…el resto son solo complementos para llenar el vacío que la otra persona dejó. Piénsalo.
—Si amas a algo tienes que dejarlo ir—.Respondí con amargura ante su frase final.
—De acuerdo, pero esa frase está incompleta—.Concluyó desapareciendo entre la oscuridad de la habitación contigua al mirador.
Lo voltee a ver para que me aclarara lo que quiso decir pero el anciano ya se había alejado, así que preferí no darle más vueltas al asunto, por lo que me giré sobre mis talones y me arrimé en el barandal para contemplar las estrellas que daban compañía a la noche que ya se hacía presente.
No sé cuánto tiempo pase observando el paisaje nocturno adornado de diamantes, pero la verdad no me importaba. Perdí la noción del tiempo; podría quedarme ahí eternamente.
Mas no me di cuenta de la figura que me observaba y se acercaba en silencio.
)()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()
Hasta aquí el capítulo de hoy…
Quiero dar un agradecimiento especial a los primeros seguidores de este proyecto:
Generala,
yayodragneelkun
GusMUFC7
ValescaDragneel
Gracias por comentar, tratare de no tardar mucho en actualizar.
Gracias por leer, no se olviden dejar un review…
Nos leemos en el próximo capítulo…
saludos n.n
