Hola, sé que tarde un poquito, pero no sé qué me pasa en el estómago y estoy que voy y regreso del médico, pero bueno, no las molesto y ¡A leer!
Advertencia: AU Occ
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.
Capitulo II
—Debes de comer Kagome el medico dijo…—ella resoplo molesta—Ya cállate Sesshomaru, sé muy bien lo que el medico dijo—se sintió un poco mal, pero que más daba—Kagome yo solo me preocupo por ti…—se levantó molesta de la mesa—Sabes que, deja de estar molestando, si tanto te importo me hubieras dejado morir con mi bebé—la vio subir las escaleras y cerrar su habitación de un portazo, le dolía que lo tratara así.
—Sango, quiero un poco de alcohol—la castaña negó molesta— ¡Ya Kagome, sé que es muy duro por lo que estás pasando, pero no hagas idioteces! —se levantó con determinación, odiaba que la estuvieran tratando así, con bondad, cuando todo lo que sentían era lastima— ¡Lárgate de mi casa Sango! —La castaña molesta arrojo la botella dejando que el líquido marrón manchara la pared blanca— ¡Si te quieres matar, hazlo! —con lágrimas en los ojos salió la castaña.
—Sango, ¿Por qué la dejaste sola? —Ella negó llorando—Ella no entiende que la quiero ayudar—el suspiro, tomo las llaves de su coche—Paciencia, es todo lo que debemos de tener—el peli-plata salió de su casa, para poder subir a su auto y conducir hasta el departamento de Kagome.
— ¡Deja eso! —Sesshomaru, la abrazo por la espalda y tomo su mano, con la cual sostenía un cuchillo— ¡Déjame! —Forcejeaba, para que la soltara, pero era en balde— ¡Kagome, no hagas estupideces! —Ella negó, las lágrimas salían como cataratas de sus ojos— ¡Cállate, tu no entiendes! —Con algo de fuerza logro que el cuchillo callera al piso, la volteo y la abrazo, los golpes que le daba en el pecho, no le dolían tanto, pero comenzaban a calarle— ¡Suéltame, es tu maldita culpa imbécil! —el la alejo un poco y son más ella lo abofeteo, el escozor no tardó en aparecer— ¡Solo tú tienes la culpa, si tan solo me dejaras en paz! —Sintió que aquellas palabras lo habían hecho polvo, los ojos le ardieron por las lágrimas que querían caer— ¿Me odias? —Pregunto con temor— ¡Si te odio, te odio, Sesshomaru! —la soltó, tomo el cuchillo del piso y salió, del departamento.
Seis meses despues
—Sango ¿No sabes donde esta Sesshomaru? —La castaña negó, ella le había roto el corazón al único hombre que la había amado de verdad— ¿Por qué tu momentánea preocupación? —pregunto la castaña con indignación—Tiene mucho que no lo veo, además quiero salir con el—la mujer rio ante sus palabras, ahora quería salir con el—Sabes que Kagome, ya cállate—abrió los ojos sorprendida, su amiga nunca le había hablado tan duro—Sango yo…—la mujer se levantó y con rabia estampo su mano contra la mejilla de ella— ¡Cállate, Sesshomaru se fue por tu culpa, él te amaba y a ti nunca te importo! ¡Te importo más ir y revolcarte con el estúpido de Bankotsu, quien por cierto sigue libre por que retiraste los cargos, eres una idiota! —se levantó enojada del sillón.
Si era bien cierto que ella no había podido mandar a la cárcel a su amor pues según ella, había cambiado y lo quería, ya no le había importado su bebé, se había olvidado de todo cuando lo vio—¡Sabes que, no sé cómo Sesshomaru te soporto, yo ya no puedo! —Le dijo mientras hacia un gesto con su mano apuntando a su pecho, las lágrimas salían ya de sus ojos—¡Eres una maldita! —con rabia tomo su bolso y salió la casa de su amiga, estaba tan malditamente enojada, que no supo lo que le había dicho, pero es que ella había lastimado tanto a su mejor amigo sin justificación, había dejado libre al hombre que la había hecho cambiar tanto, y encima de todo le había mencionado en que quería volver con Bankotsu, sin duda no cabía mas estupidez en su cabeza.
Tomo con determinación el teléfono y marco el número del peli-plata, escucho los timbre y cogieron el teléfono—Hola, ¿Quién habla? —Sonrió al reconocer la voz del mayor—Hola, soy Kagome, Sessh—el suspiro— ¿Qué quieres? —Las manos le sudaron al escuchar su tono— ¿Quería saber si quieres salir conmigo este domingo? —El rio—Por supuesto que no—abrió los ojos asustada, él nunca se había negado a salir con ella— ¿Por qué? —el volvió a reír, pero esta vez no fue de ella—Kagome, mi novia me está hablando, no tengo tiempo que perder contigo—el tono de colgado le rompió el corazón, el al parecer la odiaba, y por lo que le había dicho Sango, no era para menos, pero nunca creyó que él la remplazaría, bueno, tal vez solo era momentáneo, tal vez solo era pasajero, tal vez era una broma, tal vez una pesadilla...
Quizá tal vez era un sueño…quizá solo era el…destino…quizá solo un…castigo.
10:02 p.m 03/08/15 ¿Reviews?
Espero que les guste, como se puede apreciar, esta vez será Kagome quien arruine todo, porque si, no siempre es Sessho, pero en fin, denme mañana y pasado para hacer rapidísimo el capítulo del Al calor de las llamas, pero es que dios con eso de ir al médico, y con eso de que ya me tengo que ir a inscribir, y también con eso de que pierdo el libro a cada rato, pero bueno, además ando con las correcciones de El dueño de mi destino, que ando preparando los programas para crear los PDF y esas cosas, pero bueno que bien friego, nos leemos pronto y les mando besos con musho musho…musho…musho…aguacate, lo sé es raro, pero nada.
