Capítulo dos
"Buenos días, buenos días, buenos días," una pequeña, aguda, voz fue escuchada alegremente cantando mientras Santana se quejaba fastidiada al sentir pequeñas manos empujándola por un costado en un intento de despertarla.
"Arrgh, VETE," refunfuñó mientras jalaba las sábanas hasta su cabeza y se giraba.
"Pero Santana, buenos días,"
"Bien, buenos días, vete,"
"Pero podemos jugar ahora,"
"No, vete,"
"Santana,"
"Dije PIÉRDETE," estalló Santana mientras empujaba a la pequeña niña.
El labio inferior de Rachel tembló ante eso y sollozó.
"No funciona, oh dios ¿por qué accedía a esto?" se quejó Santana mientras oía a Rachel saliendo lentamente de la habitación y dando pasos fuertes mientras bajaba la escalera.
"Oh hola Rachel," se oyó la voz de Brittany, "¿Por qué estás llorando?"
'Oh mierda,' pensó Santana mientras rodaba fuera de la cama, calculó mal y terminó cayendo al suelo, "Auch,"
Mientras tanto abajo Brittany estaba cargando a Rachel en sus brazos, "¿Dormiste bien?" preguntó.
"Sí," respondió la pequeña con voz temblante.
"Oye, no más lágrimas ahora, ¿bien?"
"Bien,"
"¿Quisieras desayunar? Sé que Santana tiene Pop-Tarts de chocolate escondidos,"
Ante la palabra chocolate, la niña dejó de llorar y miró a la rubia.
"Tienes ojos azues," dijo pronunciando mal la L.
"Sí, los tengo. Tú tienes ojos chocolate," dijo Brittany con una sonrisa.
"Pero no me comerás, ¿no?"
"No, claro que no, pero te haré cosquillas,"
Rachel gritó riéndose mientras luchaba por zafarse del agarre de Brittany y fallaba y terminaba revolviéndose en sus brazos.
"Ah, te tengo ahora mona," dijo riéndose Brittany mientras Santana entraba a la habitación.
"¿Qué mierda?" empezó mientras Brittany dejó ir a Rachel y la pequeña fue rebotando hacia Santana.
"Santana, Santana, Brittany dijo que podía comer chocodate," dijo Rachel feliz, "Poder comer ya,"
Santana sólo le lanzó a Brittany una mirada antes de caminar hacia la puerta mientras el timbre sonaba.
"Hola Q," dijo Santana, "¿Qué diablos haces con esa cosa?"
"Esta cosa es un asiento, Rachel aún es muy pequeña para sentarse por su cuenta, así que pondremos esto en el carro donde vaya, sea mío o tuyo,"
"Oh, por favor, por favor, por favor, tú llévala,"
"¿Por qué?"
"Se queja mucho y trata de dormir en mi cuarto,"
"Aw, tierno,"
"Por favor, llévala tú,"
"Bien, bien, bien,"
"Hola Q," dijo Brittany mientras Rachel la seguía detrás de la morocha alta, el pop-tart colgando de su boca en un intento de comerlo sin manos.
"Oye, manos en el pop-tart," dijo Santana severamente mientras Rachel hacía lo que le decían.
"Hola cariño," dijo Quinn mientras saludaba a Rachel.
Rachel se escondió tímidamente atrás de Brittany.
"Aw, Rachel, es sólo Quinn," dijo Brittany.
"Es reamente hedmosa," Rachel trató de susurrar pero teniendo cuatro años no tenía el concepto de mantener la voz baja.
"Sí, lo es," Brittany susurró juguetonamente de vuelta.
"Hobbit, vas con Quinn hoy día," dijo Santana mientras empujaba a Rachel hacia la puerta.
"Mi pop-tart," Rachel dijo con un sollozo cuando lo dejó caer.
"Mierda,"
"Sanny, tiene sólo cuatro, además no puede ir a la escuela en pijama," Brittany regañó a la latina.
Quinn solo sacudió la cabeza y recogió a Rachel, "Vamos, hay que conseguirte otro pop-tart mientras Santana limpia este desorden," dijo Quinn.
"¡Bien! Me gustan los pop-tarts," dijo Rachel mientras miraba hacia la cocina.
"Pero," empezó Santana mientras Quinn la fulminaba con la miraba.
"Limpia,"
"Está bien,"
La latina se quejó mientras Brittany se reía de ella e iba arriba a conseguirle a Rachel un poco de ropa, "Sanny, ¿dónde está su ropa?" gritó.
"Último cajón," gritó de vuelta.
"Awww, le conseguiste pequeñas medias y ropa interior, y un pequeño suéter de rombos, awwww,"
"No empieces,"
"Eres tan suave,"
"NO LO SOY,"
"Sanny, le conseguiste un suéter a cuadros con una pequeña falda y zapatos Mary Jane, awwww, esto es tan tierno," dijo Brittany mientras bajaba con un atuendo para Rachel.
"Pero yo no quiero," se escuchó a Rachel quejarse.
"¿Quieres que el monstruo de los dientes venga y te robe tus dientes sucios?" se escuchó a Quinn decir desde la cocina.
"No,"
"Entonces anda a cepillarte los dientes,"
"Pero el monstruo está en el baño,"
"No hay ningún monstruo en el baño, sólo no te quieres cepillar,"
"No quiero entrar al baño,"
"Rachel Barbra Berry, lleva tu pequeño trasero al baño y cepilla tus dientes,"
"No,"
"Iré a ayudar," le dijo Brittany a Santana quien no sabía qué hacer.
Caminó hacia la cocina y casi ríe ante la vista. Quinn tenía las manos en la cintura de una manera muy maternal mientras fulminaba con la mirada a la niña de cuatro años quien refunfuñaba y mirándola de vuelta.
"Hola mona," dijo Brittany mientras cargaba a Rachel y la balanceaba en sus brazos, "Sabes, si te cepillas los dientes harás a tus padres sonreír y muy felices de que estés siendo una buena niña mientras están de viaje,"
"¿En serio?" preguntó Rachel mientras miraba a Brittany, sus brazos alrededor de su cuello para mantener equilibrio.
"Sí,"
"Pero el monstruo está en el baño a veces, no quiero entrar ahí,"
"¿Qué tal si entro contigo?"
"¿En serio?"
"Sí, vamos,"
Mientras Brittany recogía la ropa de Rachel de donde la había dejado y llevaba a la niña arriba, Santana miró a Quinn y preguntó, "¿Cómo diablos hace eso?"
"No lo sé, porque es Brittany y los niños siempre la aman," Quinn respondió, "Así ¿cómo está yendo? En serio,"
"No mal, digo, ella no es tan mala después de todo, canta de vez en cuando, es algo tierno pero NO le digas que dije eso,"
"No lo haré,"
"¿Encontraste algo?"
"Nada concluyente, había una mención de eso en línea pero no puedo descifrarlo, perdón S, la mayoría parece ser mierda y estoy teniendo un tiempo duro para diferenciar que es un hecho real y que no,"
"Lástima que no podamos encontrar a alguien por el azar que pueda ayudar,"
"Sí, como un verdadero psíquico que no nos cobrará un chingo de dinero,"
"Eso, o un profesor de lo que sea,"
"Seguiré buscando, S, ¿qué tal tú? ¿Estás investigando?"
"Realmente no puedo porque tengo que estar echándole un ojo, además, sigo encontrándome con páginas raras de demonios,"
"Oh, por cierto ¿están pasando cosas raras por acá?"
"No, ¿por?"
"No sé, toda esta situación, algo acerca de ella se siente siniestro y raro, además menciona a un monstruo todo el tiempo, es un poco aterrador,"
"Te entiendo,"
"Bien, esta mona está lista para la escuela, me ofrezco para llevarla primero," dijo Brittany bajando las escaleras.
"Pero iré en auto con la chica linda, ¿verdad?" preguntó Rachel mientras miraba a Quinn, luego tímidamente miró a otro lado.
"Así es, y luego te cuidaré y podremos jugar,"
"¡Sí! Me gusta jugar, serás mi amiga, ¿no?"
"Claro,"
"¡Sí! Nunca he tenido un amigo antes,"
Las Unholy Trinity la miraron.
"¿Nunca has tenido un amigo antes?" preguntó Brittany en voz baja mientras la pequeña sacudía la cabeza.
"No, se ríen de mí, un montón, y me llaman rara, y faggot, ¿qué es un faggot?" preguntó Rachel.
"Un haz de leña," dijo Santana mientras Quinn le lanzaba una mirada curiosa, "¿Qué? Lo es, faggot significa haz de leña,"
"¿Y por qué me llamarían así? Y reírse, esperen, ¿no se reirán de mí, no?"
"Sólo cuando seas tonta y te rías también," respondió Brittany con una sonrisa, Rachel se la devolvió.
"Bien, vamos que vamos a estar tarde, hora de escuela," dijo Quinn mientras acompañaba al grupo fuera de la casa.
Cuando las chicas llegaron a la escuela, Quinn estaba muy consciente de que la gente estaba mirándola mientras sacaba a Rachel de detrás del auto y caminaba de la mano con la pequeña niña hacia dentro.
"¿Por qué se quedan mirando?" preguntó Rachel mientras Quinn la miraba.
"Porque no tienen nada mejor que hacer," respondió Quinn, "Sólo ignóralos,"
"Está bien,"
"Q, ¿qué diablos haces con una persona pequeña?" Sue demandó, "Te necesito a ti y a Santana ahora mismo,"
"¿Para qué?"
"Cual sea el infierno para el que te necesite,"
Rachel se soltó de la mano de Quinn y se escondió detrás de ella, agarrándose fuertemente de la falda de las Cheerios de la rubia.
"Das miedo," dijo Rachel un poco demasiado alto.
"Miedo, te demostraré qué es miedo,"
"Entrenadora, aléjese," dijo Quinn con una mirada que sorprendió a la entrenadora misma.
"Vaya, vaya, Q, me sorprendes, ahora apúrate, quiero verte a ti y a Tetas McGee,"
"¿Y qué con Brittany?" preguntó Quinn.
"Ella también,"
"Tengo que llevar a la niña,"
"Encuentra a alguien que la cuide,"
"¡NO!" dijo Rachel mientras se aferraba más fuerte a Quinn, "No me gusta otra persona que no sea Quinn, Santana o Brittany,"
"Necesito a mis Cheerios,"
"Quiero a mis niñeras, y gritaré si lo necesito, sé cómo, y tú estarás en problemas por asustar a niños,"
La entrenadora Sue miró fuertemente a la niña antes de responder, "Bien, solo quiero verte a ti y a Tetas McGee, deja a Tweedle-tonta con la niña, que sorprendentemente se parece bastante a Streisand"
"Su prima, prima bebé," Quinn respondió rápidamente.
"No soy una bebé," Rachel se quejó cuando Quinn la miró haciéndola callar.
Eventualmente, se estableció que Brittany cuidaría de Rachel mientras esperaban a que Quinn y Santana terminaran de hablar con la entrenadora Sue.
"Guau Brittany, este escenario es grande," dijo Rachel en adoración, "¿Podemos jugar en él?"
"Quizás después, ¿sí? Tenemos que ir a clases pronto y estarás con una de nosotras por el día," dijo Brittany.
"¡Ay!", se lamentó Rachel. Realmente quería jugar en ese escenario.
Finalmente fue Santana a quien Rachel siguió todo el día, agarrándose fuertemente de la falda de la Latina; Quinn accedió a tener la responsabilidad después de almuerzo.
La gente se quedaba mirando mientras caminaban por los pasillos, Santana estaba consiguiendo sus cosas para la clase.
"¿Tienen un problema?" Santana gruñó cuando la gente paró, se arregló y se alejaron, "Dios, malditas personas curiosas,"
"Santana, ¿qué hago?" preguntó Rachel.
"Me sigues todo el día, y si tienes que ir al baño, me preguntas en voz baja, ¿sí?"
"Ok,"
"En clase te sentarás bajo la mesa porque no hay un escritorio para ti y podrás dibujar, ¿ok?"
"Ok,"
"Ok, y luego estarás con Quinn,"
"Ok,"
"Bien, que bueno que nos entendamos,"
Rachel simplemente hizo un gesto de saludo a la latina, haciéndola derretir por dentro… No que se lo vaya a decir a alguien, claro.
El día estuvo aburrido y Santana estaba sorprendida de lo bien que podía Rachel mantenerse callada, aunque hubo una rara ocasión donde la pequeña niña empezó a ponerse un poco gruñona porque se aburrió, era como que nada podía calmarla lo suficiente mientras se sentaba y dibujaba en papel, o leía un libro de dibujo, diablos, Rachel incluso se sentó en el regazo de Santana y miró a la pizarra en clase de matemáticas.
Aunque la latina estaba feliz de que en un momento Rachel se quedó dormida en sus brazos, así que ya no tuvo que estar preocupada de mantenerla ocupada.
Finalmente fue hora de almuerzo cuando Brittany las vio y tomó a Rachel de los brazos de Santana y la sostuvo en los suyos.
La pequeña morena empezó a despertar y se sobó los ojos, "¡Brittany!" dijo con una gran sonrisa, "Tengo hambre,"
"Eso es bueno porque estamos yendo a almorzar," dijo Brittany.
"Oh no, olvidé mi almuerzo,"
"Yo tengo tu almuerzo," dijo Santana sacando una lonchera.
"Oh por dios, ¿en serio hiciste su almuerzo?" Quinn preguntó sorprendida mientras miraba a Santana.
"Cállate, no la puedo dejar hambrienta, ¿sí? No soy tan insensible,"
"Ajá,"
"Cállate, es tuya después de almuerzo, hicimos un trato,"
"Lo sé," fue todo lo que dijo Quinn.
Luego del almuerzo todo fue casi igual, excepto que Rachel estaba ahora con Quinn. La rubia se aseguró de mantener un ojo firme en ella porque no quería que se escapara. No es como que lo fuera a hacer.
En ese momento estaban en clase de historia y afortunadamente para Rachel, había una mesa pequeña donde podía sentarse y dibujar, lo cual era la razón porqué la gente podía ver a Rachel sentada en una esquina del salón en una pequeña mesa, dibujando mientras la clase transcurría.
Eventualmente fue mirando alrededor, estaban leyendo una historia, pero era larga y aburrida. Hasta que Rachel vio una foto de Abraham Lincoln.
"Él es un cazador de vampiros," dijo en voz alta, luego se mostró avergonzada cuando la clase la miraba y reía.
"Bueno, de hecho él fue el decimosexto presidente de los Estados Unidos, y no fue cazador de vampiros," dijo la profesora mientras miraba a Rachel.
"Sí lo era, tenía su hacha y pateó el trasero de ese vampiro,"
Quinn tuvo que ocultar su risa pues la cara que tenía Rachel era la que su yo mayor pondría cuando estaba segura de estar en lo correcto acerca de algo.
"Rachel, ven acá," dijo Quinn mientras le indicaba a la niña para que se acercara a ella.
Rachel gruñó un poco, cuando en eso volteó y miró tras la ventana, solo para ver algo mirándola de vuelta.
Dejó salir un grito mientras corría donde Quinn y saltaba a los brazos de la rubia.
"Whoa, Rachel, ¿qué pasa?" preguntó Quinn mientras todos las miraban.
"El monstruo está afuera, me va a llevar," lloró Rachel mientras se sujetaba fuerte de Quinn. Quinn, igual que todos los demás, miró por la ventana y no vio nada.
"Rachel, cariño, no hay nada ahí," dijo Quinn mientras miraba por la ventana.
Rachel miró de vuelta cautelosamente y no vio nada.
"Quinn, ¿quieres sacarla y tomar un poco de aire?" preguntó la profesora, pensando que quizás la niña necesitaba algo de aire porque estaba cansada y aburrida de estar encerrada en el salón de clases.
"Seguro," dijo Quinn.
"Si vamos afuera, me atrapará," dijo Rachel mientras se retorcía en los brazos de Quinn y escondía su cabeza en su estómago.
"Cariño, está bien, te protegeré, está bien,"
"Oh, bueno,"
Y así Quinn guardó sus cosas y llevó a Rachel afuera y esperó a que la escuela terminara, por suerte, historia era la última clase antes de que pudieran irse a casa. No había Glee ese día. Quinn no estaba buscando explicar que las Unholy Trinity habían cagado sus oportunidades de ganar al cambiar a su estrella por una nena.
"Quinn, ¿por qué te ves tan triste?" preguntó Rachel, Quinn volteó a encarar a la pequeña en sus brazos.
"¿Triste?" preguntó Quinn.
"Sí, siempre te ves triste, incluso cuando sonríes, te sigues viendo triste,"
"¿Lo hago?"
"Sí, ¿estás bien? Puedo darte un abrazo, mi papi dice que doy buenos abrazos que pueden hacer felices a las personas,"
Quinn dejó salir una carcajada, "Seguro, amaría un abrazo,"
Y cuando la pequeña la abrazó, Quinn tuvo que admitir que se empezó a sentir mejor. Ahora si tan solo pudiera convertir a la niña de vuelta a su normalidad. Mientras lo pensaba, una idea se le cruzó por la mente sobre a quién preguntarle acerca de la situación.
"¿Qué hay con esa mirada?" preguntó Santana cuando las encontró finalmente en el campo.
"Sé a quién podemos preguntar," dijo Quinn.
"¿Preguntar acerca de qué?"
"De cómo revertir esto,"
"¿Oh?"
"Piensa, ¿qué miembro del club Glee tiene un gusto tan ecléctico en todo que es la única que probablemente sabe de hechizos y esas cosas?"
"Maldita sea, no puedo creer que no pensé en ella,"
"Exacto, tenemos que localizar a Tina,"
"Ya lo hice," dijo Brittany mientras era vista caminando hacia el grupo sosteniendo a una muy aterrada Tina Cohen-Chang.
"Ho-ho-hola, chi-chi-chicas, ¿cómo puedo ayudar?" tartamudeó.
