¡Hola! De verás lamento haber tardado mucho en actualizar, me disculpo atentamente por ello.

Me da mucho gusto verte por aquí Tavata, bueno en cuanto a la explicación, efectivamente la situación se va poner un poco dura para Elita One y sus compañeras. Puede que los Decepticons vean a las fembots con desprecio; pero sabes, la rivalidad entre mujeres es aún más, me imagino a las mujeres Decepticons como feminas que no pueden ver ni en pintura a una mujer Autobot; en fin, trato de darles un perfil especial. Espero te guste mi historia, daré mi mejor esfuerzo. Muchas gracias y nos estamos encontrando para seguir los fics de Gaby Taipan.

Muchas gracias por tu apoyo R.V. Helsing, espero hacerlo bien ya que es mi primer fic.

MissCHSparkles... Thank you very much for your comment, this fanfic be published in english in November, hope to do well. Take care and thanks again.

Muchas gracias Gaby sensei, de verás te pasaste! (que padre), cuídate mucho y saludos.

...

Sólo el resplandor de la pantalla rompía la obscuridad de la habitación, iluminando la figura de un ser de color púrpura de tonalidades muy claras, un par de ópticos rojos fijos y vivos bordeados con pintura negra, ansiosos por querer destruir algo. Sus manos estaban empuñadas; a pesar de que la batalla ya había terminado seguía en alerta como esos seres depredadores en la tierra que llamaban leones. No… en este caso era una leona, una línea negra bordeando sus alas, su rostro pálido y fino, pintura púrpura en sus juveniles labios, y rastros de energon en su fuselaje. Pese a su apariencia violenta cualquiera hubiera dicho que era joven, muy joven; pero su expresión era tan seria como si milenios hubieran pasado ya por ella, toda esa enérgica juventud irradiaba a su alrededor.

"Solo una prueba más y estarás lista" decía la voz de su creador.

Una prueba más y sería el comienzo de todo, el día de su iniciación como Decepticon llegaría pronto, muy pronto.

Capítulo 2

Kakusu (oculta)

La pantalla frente al comandante aéreo se apagó de repente, despareciendo la imagen de la fémina. Megatron interrumpió la comunicación y Starscream puso cara de protesta por haberle privado de semejante visión.

- Bien, mi amadísimo líder -dijo mientras cruzaba sus brazos- si hay algo qué decir, el momento es ahora.

- ¿Decirte algo? ¿A ti? No sé de qué me estás hablando, bufón- respondió Megatron con tono burlón.

- ¡No juegues conmigo! ¡Dime de qué se trata todo esto! ¡La verdadera razón de por qué ya no envías Decepticons a Cybertron! ¡El nuevo apoyo de Shockwave para controlarlo! ¿Quién es esa fémina con quien estabas hablando? – gritó enfurecido el Seeker empuñando sus manos.

Megatron lo ignoró y dio media vuelta hacia su computadora; su rostro se puso serio y por fin respondió.

- No es de tu incumbencia.

- ¿¡Que no es de mi incumbencia! ¡Soy el segundo al mando! ¡Es mi derecho saberlo!

- ¡Si has venido para reprocharme sobre tus derechos y meterte en asuntos que no te conciernen, pierdes tu tiempo! ¡Retírate ahora de mi cuartel!

- ¡Esto no se va quedar así, Megatron!- amenazó el Seeker- ¡Voy a averiguar todo esto y no vas a detenerme!- Acto seguido Starscream salió por la puerta muy enojado.

Mientras en la base central de Polyhex, la fémina que el malhumorado Seeker había visto seguía esperando la señal sentada en su silla frente las pantallas de la base central. La puerta se abrió y otra fémina Seeker apareció, más alta que la anterior y del mismo color de las alas que había visto Thundercracker.

- ¿Qué pasó? ¿Una interferencia? ¿Pudiste dar tu reporte a Lord Megatron, Capitán?- preguntó la recién llegada.

- Lamentablemente no, Whirlwind – respondió la Seeker lila dando vuelta con su silla giratoria. - El comandante entró al cuartel personal de Megatron y nos descubrió.

- ¿El Comandante aéreo en persona? –preguntó la fémina ansiosa- Y… ¿qué te dijo…cuando te vio? – preguntó algo nerviosa.

- Nada –contestó secamente la otra poniéndose de pie.- En cuanto me vio, Lord Megatron canceló la comunicación y ahora estoy esperando que conteste mi llamada – dijo dirigiendo su mirada de nuevo a la pantalla.

- Ah, bueno – replicó Whirlwind algo decepcionada.

Su acompañante sonrió. - ¡Ya está bien, hermana! No debes impacientarte con lo que pasó; creo que no pasará mucho tiempo para salir del anonimato y ser presentadas como es debido al ejército Decepticon.

- No es que sea impaciente, capitán, sólo preguntaba.

- No me llames así, sólo cuando tengamos una misión. 'Whirly', no seas tan formal en la hora del descanso.

- Sí, como tú digas Armystorm, o este caso… 'Ermy' –musitó Whirlwind agachando la mirada.

- Y…dime – continuó la otra Seeker, poniendo su mano sobre el hombro de su compañera y acercándose más a su rostro, muy cerca de sus audios – ¿Qué le vas a decir al comandante el día de la presentación? –sonrió pícaramente la Seeker lila. - ¿Te le vas a declarar?

- ¡Ermy! – Se exaltó Whilrwind alejándose de su hermana - ¿¡CÓMO SE TE OCURRE! ¡ÉL…ÉL ES…ES NUESTRO SUPERIOR!

- ¡Ja ja, sí, es verdad! ¡Pero ganas no te faltan hermana! – respondió la otra riéndose.

En ese momento se encendió la señal y rápidamente Armystorm se puso seria. – Es Lord Megatron. Whirlwind, ve a ver cómo se recuperan las demás por la batalla de hoy.

- Sí, Capitán – respondió la Seeker guinda con un saludo enérgico y dejando sola a su superior. Armystorm hizo otro saludo militar cuando apareció Megatron en la pantalla.

Mientras en el Némesis, Starscream, ya solo en su cuartel personal, estaba muy enfadado por lo sucedido. Sin duda alguna volvería a Cybertron en cuanto le fuera posible, pero antes tenía que descansar. Se acostó en su cama de recarga y recordó a la fémina que había visto en la pantalla del computador de Megatron. Hacía tiempo que no veía a una mujer Decepticon; ella lo había mirado con sorpresa, como si fuera la primera vez que miraba a un Seeker masculino. Definitivamente estaba interesado en conocerla. Esperaba conocer su nombre al siguiente ciclo solar, y con esa feliz idea entró en estado de recarga.

Thundercracker y Skywarp se levantaron malhumorados antes del alba. Habían recibido un mensaje urgente de su líder citándolos en la sala de reuniones.

- Un Seeker más, TC. ¡No me digas que Shockwave volvió a construir más clones de Screamer!

- No creo, además el color no es muy masculino que digamos.

Los dos Seekers entraron a la sala mientras Starscream ya los estaba esperando con los brazos cruzados.

- ¡Sí que tardaron mucho, par de ineptos! Está a punto de amanecer y debemos partir cuanto antes.

- Se ve que no respetas para nada nuestros ciclos de recarga, Screamer - se quejó Skywarp. - ¿Para qué nos llamaste? Si es un plan para derrocar a Megatron, olvídalo. Me voy a mi camita.

El líder del trío se acercó a sus compañeros aéreos con un gesto exagerado de gravedad.

- Bien, puedes irte, pero no podrás saber lo que yo descubrí, el secreto que Megatron y Shockwave nos han ocultado haciéndonos ver a todos como unos estúpidos.

- ¿En serio? – dijo Thundercracker sorprendido- Eso sí fue muy rápido, no te creo.

- Síganme y conocerán la verdad por ustedes mismos –respondió Starscream dirigiéndose a la puerta.

No faltó mucho para que la plataforma de la base Decepticon se activara y dejara salir a los tres F-15. Mientras se alejaban, Soundwave los veía en su puesto de vigilancia; al parecer guardar el secreto también había terminado para él.

Shockwave monitoreaba las calles de Cybertron como siempre. De repente, una delicada mano amarilla tapó su único óptico, impidiéndole ver el monitor.

- ¡Noisehell, te he dicho miles de veces que no hagas eso mientras trabajo! – refunfuñó el Decepticon mientras quitaba la mano de su tercera creación.

- ¡Vamos, Shockwave! Debes relajarte un poco. Mereces un descanso por el éxito de la misión de ayer, ¿no te parece? – dijo Noisehell, abrazando a su renegón creador.- He preparado algo especial para celebrarlo, puesto que Megatron quedó muy satisfecho con nuestro trabajo.

Noisehell hizo una seña en dirección a una fémina, otra Seeker de color azul verdoso, más alta y con rostro poco expresivo. La recién llegada levantó la silla con todo y ocupante con gran facilidad.

- ¡Highervolt, ¿qué haces? ¡Bájame!- gritó Shockwave desesperado.

Armystorm sonreía parada en un rincón cerca de las pantallas de la base central mientras observaba lo que hacían sus hermanas con su creador.

- ¡Esto ya fue suficiente! ¡Ustedes niñas no entienden nada!– gritó el robot cíclope mientras era sentado en una mesa con varios cubos de energon servidos – ¡Este comportamiento no lo voy a aceptar, merecen que les dé un castigo!

- No te enojes con ellas, padre – dijo Whirlwind mientras se acercaba a la mesa y le entregaba un cubo de energon de alto grado. – Es su forma de decirte que te quieren mucho.

- ¡Esta no es la forma como debieran comportarse, no parecen auténticas mujeres Decepticons! – continuó gritando Shockwave mientras se quitaba las manos de la Seeker verdi azul, quien pretendía darle masajes.

Parecía ser una de esas mañanas nuevas para Shockwave. Ahora no estaba solo; tenía a cuatro Seekers incorregibles para ayudarle a llevar el control sobre Cybertron.

De repente, en medio de tanto barullo, Armystorm vio en una de las pantallas al trío de élite abordando el módulo del puente espacial con rostros muy impacientes y ansiosos. De inmediato, la joven Seeker se impulsó hacia delante con los propulsores de sus pies para llamar la atención de los presentes.

- ¡Rápido, escóndanse Deceptifemmes! ¡Decepticons indeseables a las diez en punto!

Como aves, las Seekers abandonaron el lugar volando. Shockwave se quedó solo con un cubo de energon en la mano.

La puerta se abrió y Starscream, Skywarp y Thundercracker entraron, esta vez observando todo minuciosamente, buscando indicios de que hubiera otros Transformers habitando la base además de su solitario guardián.

- Registren todo, habitación por habitación, si es necesario los almacenes de energon también – ordenó Starscream mientras colocaba sus manos en la cintura.

- ¿Qué están haciendo? – Gritó Shockwave levantándose de su asiento - ¡No hay mensaje alguno de su arribo aquí! Salgan de aquí o llamaré a Megatron y le informaré que vinieron sin autorización suya.

Las Seekers femeninas miraban todo desde su escondite un almacén de repuestos. Whirlwind y Highervolt estaban sorprendidas; era la primera vez que miraban a los Seekers masculinos en directo. Noisehell estaba muy emocionada, eran más guapos y altos de lo que había imaginado. A Armystorm no le agradó ver cuando Starscream empujó a Shockwave con rudeza, tirándolo al suelo.

- ¡Shockwave, no tienes que fingir más! ¡Dinos dónde escondes a tu nueva creación! – amenazó el comandante aéreo.

- Él sabe sobre el plan secreto, chicas – dijo la Seeker lila a sus subordinadas por medio del intercomunicador mientras sacaba un arma, escondida al lado derecho del umbral de la entrada del almacén. - El comandante me vio ayer mientras le daba mi reporte a Lord Megatron sobre la misión.

- ¿¡Qué dijiste! –gritó Noisehell exaltada detrás de una pila de cajas. –¿Por qué no nos lo contaste ayer?

En eso los Seekers escucharon algo entre algunos montículos y cajas con partes de repuesto. Los tres se disponían ir al lugar pero Shockwave se les interpuso.

- ¡ALTO, NO LES PERMITO QUE HAGAN ESTO! MEGATRON SE ENTERARÁ Y…

- ¡Ya basta de fingir Shockwave, estás estorbando demasiado! – gritó Starscream mientras amenazaba con su arma. - ¡Thundercracker, Skywarp! ¡Espósenlo para que deje de molestar!

Al par le pareció exagerada esa medida, pero igual rodearon al Decepticon púrpura mientras seguía vociferando amenazas.

- ¿Qué están haciendo con nuestro creador? – murmuró preocupada Whirlwind sin darse cuenta de que había salido de su escondite, mientras Highervolt, la Seeker verdi azul, miraba enojada escondida detrás de un dispensador averiado.

Noisehell, la Seeker amarilla, cambió de escondite rápidamente y vio a su líder empuñar un arma.

- ¡Ermy! ¿Qué haces? ¿Piensas atacar? ¡Son nuestros compañeros!- dijo escandalizada.

- Abuso de autoridad –dijo la líder colocándose en posición de alerta.- Apuesto que el comandante aprovechará desmantelar nuestra existencia para beneficio suyo y hacer quedar mal a Lord Megatron ante el ejército Decepticon.

- Se ve que no confías en él, Armystorm- murmuró Noisehell mientras trataba de agacharse más.

- De alguien que ha traicionado muchas veces a nuestro supremo líder, definitivamente no – sentenció la Seeker lila observando todo.

- Yo creo que deberíamos presentarnos – murmuró la Seeker amarilla colocando una mano en su cabeza como gesto de preocupación. - Si ya te ha visto, ¿para qué esconder el secreto por más tiempo?

- Órdenes de Lord Megatron. Mi deber es obedecer, Noisehell- respondió Armystorm sin dejar de mirar la escena.

La conversación terminó cuando el trío peligrosamente se acercó al escondite de las féminas. ¿Qué sería de ellas si eran descubiertas? El secreto de que ahora había mujeres Transformers en el ejército Decepticon estaba a punto de ser revelado.

Continuará.

...