Otra historia de Amor.

Derechos: No me pertenece Gakuen Alice, sólo la trama.

Capítulo 2.

Cuando salió del salón, Mikan iba acompañada de Nonoko, Anna y Hotaru.

-Mikan, ¿No quieres ir por algo de comer?.- preguntaron Anna y Nonoko al mismo tiempo.

-Si, por supuesto.- sonrió Mikan mientras las invitaba a avanzar por delante de ella, Hotaru notó que su sonrisa no le llegó a los ojos pero decidió no comentar nada y dejó que Mikan la abrazara como siempre.

En el salón los dos chicos sentado hasta atrás se quedaron sentados platicando.

-¿Con que tres alices?- comentó Ruka mientras volteaba a ver su compañero.

-A ti también te pareció raro.- dijo Natsume con sus ojos puestos en la historieta enfrente de él, lo dijo como afirmación más que como pregunta. –Parece que te causó impresión.

-Es la novedad de la escuela, sinceramente creo que te pareció más impresionante a ti que a mí. Dijo Ruka sonriendo un poco.

Natsume solo volteo a verlo para después pararse.

-Vamos a comer algo- Ruka sólo asintió y se paró para seguirlo.

La cafetería estaba repleta de alumnos platicando ruidosamente y haciendo miles de cosas diferentes al mismo tiempo, tantas que Mikan casi se marea sólo de intentar ver las actividades de los alumnos.

Anna comentó que se acostumbraría y finalmente recogieron sus platos para irse a sentar a una mesa libre cerca de las puertas de entrada.

-¿Qué te está pareciendo la escuela hasta ahora Mikan?- preguntó Nonoko mientras untaba mantequilla en un pan.

-Pues hasta ahora parece ser la escuela más divertida en la que estaré nunca, pero nada me alegra más que estar cerca de Hotaru, ¡¿Verdad que me extrañaste tanto como yo?!.- grito mientras se acercaba a su mejor amiga mientras intentaba abrazarla pero Hotaru sólo parecía alejarse más sin estar demasiado entretenida en su plática.

-Claro.- dijo casi sarcásticamente.

Después de unos minutos comiendo y charlando sobre las instalaciones de la escuela se abrieron las puertas y entraron Natsume y Ruka. Para Mikan los gritos que se escuchaban eran equivalentes a ver a sus artistas favoritas entrar por la puerta. Volteó a ver que causó tanta conmoción para volver a ver a los dos chicos de su clase.

-¿Y estos dos? Parecen ser muy populares.- dijo Mikan señalando con su tenedor hacia donde estaban los dos chicos tomando comida sin hacer caso a las chicas alrededor de ellos.

-Son considerados los chicos más guapos de toda la academia y parece que les agradaste.- dijo Anna sonriendo.

-Apenas hablé dos palabras con Ruka pero parece un chico adorable.- dijo mientras se cubría la boca ocultando una sonrisa pero después volteando a ver al otro chico.- Pero Natsume, parece ser el chico más serio que ha pisado esta tierra.

Llegó a la mesa Yuu, quien Mikan aprendió que era el presidente de la clase y se disculpó por no poder haber estar presente a la primera clase para conocerla debido a una junta mensual que había coincidido esa mañana con los múltiples presidentes de clase. Pronto Yuu quiso colaborar con la plática que estaban tomando respecto a cierto chico.

-Natsume Hyuuga, rango cinco estrellas, es el más famoso y el más peligroso, seguro alguien a quien no quieres de enemigo, su único amigo es Ruka, nunca están con más personas y siempre están serios.- termino diciendo Yuu mirándolos de lejos un poco asustado.

-¿Saben? Tanta comida me ha dado ganas de ir a caminar un poco, pasearé un poco para conocer más la escuela.- dijo Mikan mientras se levantaba de su asiento y cuando vio que Anna y Nonoko la querían acompañaras agregó: -No, por favor, no es necesario que me acompañen, terminen de comer y luego las alcanzo.

Mikan salió de la cafetería y respiró un poco de aire fresco del día soleado que había afuera, comenzó a caminar importándole poco la dirección. Después de diez minutos aprovechando el silencio que la academia proveía llegó a un árbol Sakura, era su árbol favorito desde que tenía cinco años y vivía con sus padres. Subió a la rama las cercana con facilidad y gracia y se quedó ahí sentada recargada contra el tronco del árbol.

Una vez sin la compañía de nadie y sin que ningún ruido pudiera distraerla sus pensamientos la empezaron a abrumar. ¿Por qué repentinamente los recuerdos malos me empiezan a invadir?, justo los días que los quiero más lejos de mí. Quizás eran sus esfuerzos de no pensar en eso que simplemente traían sus memorias a flote. Sin que Mikan se diera cuenta una lágrima se derramó de sus ojos.

-¿Qué haces en mi árbol? – preguntó una voz irritada.

Mikan pasó una mano rápido por su mejilla para secarla y miro abajo viendo a Natsume volteándola a ver con sus manos en los bolsillos. ¿Cómo supo que estaba arriba del árbol? ¿Podría haber sentido mi presencia? Imposible, sólo si entrenas con…Interrumpió sus pensamientos para contestar.

-¿Disculpa? No creo haber visto escrito Natsume en ningún lado.- dijo Mikan tratando de sonar inocente, ¿Por qué estaba siendo tan grosero?

Natsume se quedó callado mientras notaba los ojos un poco más rojos de lo normal de Mikan. Ella incómoda ante su mirada bajó de un salto de la rama cayendo con un ligero golpe al suelo de manera ligera.

-De todas maneras ya me iba.- dijo Mikan pasando a su lado.

-La próxima vez que decidas subir y bajar de árboles deberías considerar utilizar una falda más larga, estrellitas.- dijo Natsume con una voz divertida mientras volteaba a ver su reacción.

Después de unos segundos Mikan se volteó a ver la expresión de Natsume y se dio cuenta a que se refería.

-¡Eres un pervertido!- gritó mientras sujetaba su falda con fuerza.

Natsume volteó a verla con una media sonrisa en su cara y los ojos entrecerrados.

-Hay mejores formas de enseñarme tu ropa interior si eso querías.- Dijo Natsume con una ligera sonrisa de lado mientras caminaba hacia los edificios.-Tenemos clase.

-¡Pervertido! ¿Cómo te atreves? No puedo creerlo, eres un imbé..- Mikan estaba gritando cuando Natsume la interrumpió.

-Sh! Ya sabes que no se debe de decir malas palabras en el colegio.- dijo mientras se apresuraba delante de ella, no sin antes voltear a verla con su sonrisa de burla en la cara. Se marchó dejándola un poco acalorada y sonrojada.

La clase se estaba volviendo sumamente aburrida y más con el profesor Jin Jin, parecía tomar lo aburrido de las clases y eso justo enseñaba. Viendo que Mikan tenía poco interés en la clase y siendo la alumna nueva no pudo evitar poner en claro la disciplina de la academia.

-Señorita Sakura, veo que mi lección parece aburrirle porque no ponemos a prueba lo que estamos aprendiendo en clase.- dijo Jinno Sensei mientras anotaba en el pizarrón levantando sus lentes con la otra mano.

Fuerza. Obediencia. Inteligencia.

Mikan parecía incluso menos interesada, pero definitivamente no quería quedar mal en la primera clase que tenía en la academia.

-Deseo que vengas aquí frente.- dijo mientras apuntaba hacia el lugar que estaba a un lado de él.

Mikan se paró un tanto insegura y caminó hacia el frente del salón, todos estaban bastante callados y por primera vez Natsume pareció estar interesado en la clase.

-Extienda su mano señorita.- pidió el profesor.

Mikan la extendió y pareció notar los súbitos murmullos entre sus compañeros, como si supieran lo que iba a pasar.

Jinno Sensei sacó como un estilo varita que destellaba un poco de electricidad de la punta.

-Éste será su castigo por estar distraída en mi clase, obediencia. Inteligencia para que no lo vuelva a hacer y fuerza para soportar el dolor que esto infrinja.- comento Jinno Sensei mientras acercaba la punta de la vara a la mano de Mikan.

El estómago de Mikan dio un vuelvo sin saber que esperar. Automáticamente y sin la voluntad de hacerlo trató de utilizar su nulificación.

La cantidad de alice puesta en tratar de nulificar el alice del profesor debió de haber sido tanta que en cuanto Jinno Sensei puso la vara en la piel de Mikan todo el cuerpo del profesor pareció ser electrocutado.

El salón empezó a reírse y hasta Natsume y Ruka esbozaron una sonrisa por lo bajo. Ruka notó la respuesta de Natsume y volteó su mirada antes de que lo pudiera ver, pasó un segundo cuando se volvió serio de nuevo.

Cuando el ataque pasó el profesor estaba todavía más enojado.

-L-Lo siento, yo n-no.- Mikan empezó a disculparse, no podía creer lo que acababa de pasar.