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Nota: Cursiva- pensamientos
"¿Quién eres tu?"
Antes de que Eiji pudiera abrir la boca, la voz Shûichi rompió el silencio. "¡Yuki!" exclamó al tiempo que corría hacia su amante para abrazarlo cariñosamente, llegando casi a olvidar la presencia de Eiji.
Yuki permaneció inmóvil, permitiéndole al pequeño pelirrosa abrazarlo intensamente. "Aun no ha contestado mi pregunta, señor...?" Dijo clavando sus ojos en los de Eiji.
"Usted debe ser Yuki Eiri san" dijo reponiéndose del shock. "Soy Eiji Tono, el manager temporal del Shûichi por los próximos 3 meses", se presentó extendiendo su mano.
Al notar que Eiji aun se encontraba en el lugar, Shûichi inmediatamente soltó a Yuki y se paró a su lado, avergonzado por su atrevimiento. Yuki ignoró el gesto de Eiji y miró al pequeño. "¿Por qué no me habías hablado de esto?"
"Sólo nos enteramos de esto hoy. K san se rompió la espinilla y no podrá trabajar en 3 meses, por lo que Touma decidió contratar otro manager temporal para el siguiente concierto." Explicó Shûichi. "Lo siento, Yuki; no quise ocultártelo"
Eiji bajó sus manos y las colocó tras su espalda, apretándolas con fuerza. ¡Qué hombre más descarado, no hizo más que ignorarme! ¿Y como es posible que deje que Shûichi sama se disculpe con él? ¡No fue su culpa! "Es cierto, Yuki san. Shûichi se enteró de la noticia apenas hoy" Dijo Eiji con una sonrisa en su rostro, a pesar de que en realidad deseaba partirle la cara al escritor.
"Hn..." gruñó Yuki en respuesta y se dirigió a la antesala. Dejó caer su cuerpo de 1,85 metros en el sofá, tomó un cigarrillo y lo encendió. Shûichi siguió al escritor y con la mirada preocupada, observándolo en silencio.
Eiji los alcanzó en la antesala con la sangre hirviendo. ¿Cómo puedes amar a alguien así, Shûichi sama? ¡Te mereces algo mucho mejor! Es un completo idiota, ¿no lo ves? Sintió Eiji que estaba a punto de gritar.
"Eiji, emm.. Lo siento, ¿pero podrías irte por favor? Yuki y yo tenemos cosas que discutir" le susurró Shûichi suavemente.
Eiji dejó sus pensamientos y sonrió. "No te preocupes, te veré mañana en el estudio". Le dijo amablemente, caminando hacia la puerta acompañado por Shûichi.
"Lo siento". Le murmuró el pequeño, bajando su cabeza culpablemente. "Te compraré un café la próxima vez" le dijo finalmente antes de cerrar la puerta.
Yuki sopló una nube de humo mientras miraba el techo. Maldita sea. Podría jurar que vio la mano de Eiji apuntando peligrosamente hacia el trasero de su pequeño amante. Se sorprendió al encontrar la puerta sin el cerrojo cuando volvió de su cita con el médico. Sintiendo el peligro, rápidamente se sacó sus zapatos y entró. Pudo oír a Shûichi tarareando y se acercó a la cocina con su corazón latiendo aceleradamente. Sus ojos se abrieron sorprendidos cuando vieron al hombre de casi su estatura, bien parecido, quien miraba a Shûichi hambrientamente.
"Yuki, lo siento mucho. No debí traer a Eiji a tu apartamento" Dijo Shûichi culpablemente.
Yuki miró al pelirrosa, quien estaba de pie junto a él. En primer lugar, mirarlo había sido un error, pues su joven amante lucía tan adorable en esa forma que lo hacía desear besarlo. Ese baka piensa que estoy molesto porque trajo a Eiji a mi casa, pensó Yuki. Suspirando, lo tomó por la mano y lo atrajo hacia sí, causando que Shûichi cayera en sus brazos.
"Yuki... ¿Qué estás..." No alcanzó a terminar la frase pues los labios del escritor se posaron sobre los suyos. El rubio aprovechó la oportunidad para introducir su lengua ante el jadeo sorprendido del pequeño, haciéndolo estremecer de placer.
Separó sus labios suavemente, con Shûichi descansando sobre su pecho, arrullado por los latidos de su corazón. El niño deseaba preguntarle que le estaba molestando, pero en ese momento estaba demasiado feliz para preocuparse por esas cosas. No deseaba estropear el precioso e infrecuente momento.
"¿Conseguiste tu nuevo teléfono?" la voz de Yuki resonó en la habitación.
"¿Eh?" contestó adormilado Shûichi, aun sumido en medio del placer.
"Me dijiste esta mañana que conseguirías un nuevo teléfono, ¿recuerdas?"
"¡Oh sí, hoy lo compré!" Shûichi se separó del escritor y corrió a su mochila, buscando alegremente el aparato. Sacó sus manos de la mochila y saltó hacia el sofá de regreso, mostrándole a Yuki su nueva posesión orgullosamente.
El rubio cogió el teléfono de las manos de Shûichi para examinarlo. Resopló al encontrar la foto de Eiji Tono en la pantalla. "¿Qué demonios es esto?". Levantó el teléfono a la altura del rostro del niño.
"Una foto de Eiji" Contestó inocentemente antes de continuar "Quería probar si funcionaba"
Yuki deseaba con fervor eliminar la dichosa imagen, pero el pensamiento de Shû preguntándole por la foto perdida lo tensó. No quería parecer como si estuviera celoso de una foto. En lugar de eso, apagó el teléfono y lo puso en las manos de Shûichi. Maldita sea, ¡realmente estaba celoso!
El pequeño notó cuan callado estaba su amante y le preguntó preocupado. "¿Yuki? ¿Algo anda mal?"
Yuki no tuvo el valor para contarle a Shûichi lo que lo perturbaba. Como respuesta, lo atrajo hacia él y volvió a besarlo, sabiendo bien que el cerebro del niño automáticamente dejaría de funcionar con esa simple acción. La experiencia lo avalaba, Shûichi se quedó en silencio. Gemidos de placer era todo lo que se escuchaba del cantante.
Yuki concluyó el beso bruscamente y se levantó, dejando a su niño apenado. "¿Yuki...?". El escritor pudo oír su entristecida voz. Abrió la puerta de su habitación y preguntó "Bien, ¿vienes o no?".
El rubio no pudo evitar sonreír al ver la alegría en el rostro de Shûichi, quien no necesitó una segunda invitación. Giró sus piernas y corrió donde su amante, cerrando la puerta al entrar.
Eiji mordió su labio inferior tan fuerte que casi lo hizo sangrar cuando oyó a su ídolo gemir. ¡Ese infeliz está violando a mi Shûichi! Pensó enfadado. Aunque no era muy fuerte, Eiji podía oír perfectamente cada una de sus palabras desde que se había parado tras la puerta. Sabía también que Yuki había estado besando a Shûichi sama por el prolongado silencio del pelirrosa durante la conversación.
Estuvo a punto de vomitar de disgusto cuando intentó imaginar a Yuki y Shûichi juntos. ¿Cómo pudo seducir a un joven e inocente cantante?". Furiosamente golpeó uno de sus puños en el suelo, sin importarle si rompía sus nudillos en el intento. Sin intención de seguir escuchando, Eiji se puso de pie y se alejó del apartamento con su puño aun apretado, jurando por su vida que mataría a Yuki algún día. Esa sería su meta principal.
Aizawa Tachi arrojó con furia la revista al televisor. Ken y Ma-kun se mantuvieron junto al cantante con los labios apretados. "¿Qué tiene ese bastardo que yo no?" gritó con furia. El álbum de Bad Luck se vendía como pan caliente lo que lo colocaba en la primera posición de las listas de ventas semana tras semana mientras que el segundo álbum de Ask tan sólo alcanzaba la quinta posición.
"Tachi... sabes que Shindou Shûichi tiene a Seguchi Touma de su lado. Además de ello, su manager K era el antiguo manager de Ryuichi Sakuma". Ma-kun se sentó nervioso, temeroso de la horrible reacción de su amigo tras revisar el ranking semanal.
"Pero oí que K estará fuera por tres meses debido a su pierna rota" dijo Ken.
"¿Quién te dijo eso?" Aisawa dirigió una mirada interrogativa a su compañero.
"Una de las recepcionistas me habló sobre el asunto. Por lo visto el presidente ha contratado otro manager para Bad Luck" respondió Ken.
"¿Quién es el Nuevo? Preguntó calmadamente Aisawa.
"Eiji Tono. Es la primera vez que escucho de él en este negocio"
Aizawa sonrió cínicamente "Ya me las pagará ese bastardo"
"Tachi, por favor dime que no tienes en mente otro plan para acabar con Shindou" le rogó Ma-kun.
Al no oír respuesta, Ma-kun se posó frente al cuerpo inexpresivo de Aizawa. "¿Te das cuenta en lo que te estás metiendo? ¿Recuerdas lo que me ocurrió la última vez?" Ma-kun tembló ligeramente cuando un vago recuerdo de Yuki Eiri entrando al estudio y dejándolo inconsciente con su mirada fría pasó por su mente.
"La última vez no fuimos cuidadosos, esta vez no será así." Aisawa sonrió perversamente.
"Tachi, ya déjalo, no tiene sentido" Ken se arrodilló junto a su compañero. "Tenemos nuestros fans y ellos tienen los suyos"
"¡Cállate! Puedo perder con cualquiera, pero no puedo..." Aizawa tomó fuertemente a Ken por el cuello, acercándolo a su rostro. "No puedo..." repitió, "...perder contra Shindou Shûichi!". Soltó a Ken empujándolo severamente hacia el sofá. Cogió su chaqueta y salió de la habitación con un fuerte portazo tras de él.
"Ohayou, Yuki" Shûichi susurró y sonrió al mirar el pacífico rostro de su dormido amante. Tenía que admitir que Yuki lucía completamente diferente cuando estaba dormido; en lugar de su usual rostro molesto, se veía como un ángel.
Shûichi se deslizó fuera de la cama cuidadosamente, no tenía corazón para despertar a su amante. De puntillas llegó hasta el baño y se preparó para trabajar. Garabateó el número de su celular en una hoja de papel, dejándola en el velador de Yuki cuando recordó que no se lo había dado la noche anterior. Estuvimos muy ocupados. Shûichi se sonrojó ante tal pensamiento. Gimió ligeramente al percatarse de la hora, Eiji iba a patearlo por llegar tarde (N.A: ¡Eiji jamás haría eso! Lo más probable es que lo besara. Arg). Dio un besito en la mejilla de Yuki y salió corriendo del departamento con prisa.
Eiri abrió uno de sus dorados ojos cuando su amante dejó el lugar. Llevó su mano hasta la mejilla donde había sido besado, frotándola suavemente. Tomó el papel y guardó el teléfono del niño en su celular. Entre bostezos levantó su cuerpo semi-desnudo y silenciosamente llegó a la antesala, lanzándose al sofá. Cogió el teléfono inalámbrico y marcó el número de Touma. Tras esperar tres tonos, Touma levantó el teléfono.
"¿Moshi Moshi?"
"¿Touma?" el de ojos dorados descansó su cabeza en el sofá.
"¿Eiri? ¿Qué sucede?" le preguntó el presidente de NG preocupado. Su cuñado no lo llamaría a menos de que ocurriera algo verdaderamente importante.
"¿Puedo ir a tu oficina más tarde? Necesito hablar contigo"
"De acuerdo..." le respondió con duda en su voz. ¿Sobre qué?"
"Ya hablaremos de eso cuando llegue". Dijo secamente. Yuki oyó un suspiro en el teléfono y pudo imaginar a Touma sentado en su oficina sacudiendo su cabeza. Unos segundos después le respondió 'Está bien'.
"Una cosa más, Touma" volvió a hablar el rubio. "Prepara el expediente de Eiji Tono. Quiero echarle un vistazo". Fue lo último que dijo antes de colgar. Se dirigió a la ventana observando en silencio los edificios frente a él. Encontrar a Eiji Tono observando lujuriosamente a Shûichi lo perturbaba profundamente. No le gustaba nada como lo miraba Eiji cuando se conocieron, odiaba esos ojos inocentes pero peligrosos que tenía.
Yuki mordió su labio inferior con fuerza. Si se atreve a tocar a mi Shûichi lo pagará, pensó el rubio cruelmente. "Maldita sea" se dijo, ¿desde cuándo Shûichi se había convertido en SU Shûichi? ¿Por qué estoy tan preocupado por ese crío? ¡Él no me concierne! Aunque por mucho que Yuki quisiera negarlo, descubrió que Shindou Shûichi le importaba, sin importar si le gustaba o no.
En NG Productions
"¡Minna! ¡Ohayou!". Shûichi entró en el estudio con su energía habitual. Eiji fue el primero en encontrarlo y saludarlo, mientras Hiro y Fujisaki levantaban la mano respondiéndole "buenas"
"Gomen ne, Eiji. Me quedé dormido. ¡Por favor no te enfades!" El cantante se paró frente a su manager, mirándolo arrepentido.
Antes de que Eiji pudiera responder, Hiro intervino "Yuki te mantuvo ocupado toda la noche, ¿eh?". De un momento a otro, Hiro estuvo al lado del pelirrosa. Dio un codazo en el brazo de Shûichi con una sonrisa traviesa, dirigiéndole una mirada de 'Sabes-a-lo-que-me-refiero"
"¡¡¡Hiro!!!" el pequeño se ruborizó furioso y empujó a su amigo.
"Lo siento, Eiji" Volvió a disculparse Shûichi
Eiji sintió hervir su sangre. No estaba en absoluto molesto por el retraso de Shûichi. ¿Cómo podría enfadarse con su dios, Shûichi sama? Estaba furioso con Yuki. No pudo pegar un ojo en toda la noche, teniendo incontables imágenes de su Shûichi sama desnudo junto a Yuki Eiri. Casi se saca el cabello en su frustración al no poder hacer nada. Intentó dejar de pensar en ello, pero sin importar cuanto tratara, las imágenes volvían a su mente como si lo estuvieran persiguiendo. Debió tomarse varias aspirinas para frenar el dolor en su cabeza antes de poder calmarse y dormir.
"¡Hontou ni, gomen nasai!"
Al darse cuenta de que estaba gruñendo, miró al cantante frente a él. Las manos de éste estaban juntas y sus ojos cerrados; debió haberlo oído gruñir y pensó que estaba enojado con él "no hay problema, Shûichi, no estoy molesto. Tan solo pensaba en otras cosas". Eiji habló rápidamente, no podía ver esos ojos llenos de culpa en el rostro de su ídolo.
Shûichi lució aliviado. "¿Cómo están las cosas con Yuki san?" le preguntó afligido llevándolo a una esquina. Sé lo que ocurrió, sólo quiero oírlo del propio Shûichi sama pensó firmemente.
"Daijoubu..Eiji. A Yuki no le gustan mucho los extraños en su casa, no te preocupes" el niño le dio una palmadita en el brazo y sonrió.
"¿Estás seguro? Se veía realmente molesto ayer" volvió a preguntarle, aprovechando la oportunidad para poner su mano en el hombro de Shûichi.
"Claro, no te preocupes". Shûichi le guiñó al manager antes de centrar su atención en Hiro, estrangulándolo por no acompañarlo el día anterior. Se dedicó a darles a todos en el estudio su nuevo teléfono.
Eiji no perdió la oportunidad de su vida. Rápidamente almacenó el teléfono en su celular y sonrió secretamente. Ya tenía otro dato de Shûichi sama.
11 am – Oficina de Seguchi Touma
"Eiri, ¿por qué querías ver la información de Eiji?" le preguntó Touma mientras abría su gabinete retirando una carpeta azul de él. Cerrándolo, se volvió para mirar a su cuñado, sentado cómodamente en el acolchado asiento frente a él con los brazos cruzados.
"Lo encontré ayer en mi apartamento", respondió sin más detalles Yuki. Cogió la carpeta y comenzó a revisarla sin dudarlo un momento. Hojeó la información frente a él, buscando algún detalle extraño.
"¿Cómo llegó allí?" Touma entrecerró sus ojos confundidos mientras tomaba asiento.
Al no encontrar nada extraordinario en el expediente de Eiji Tono, lo cerró y lanzó sin cuidado alguno sobre la mesa como si estuviera en su casa. "Se le ocurrió ir con Shûichi a comprar su nuevo teléfono y lo acompañó de regreso", respondió.
Touma se sentó más relajado en su sillón presidencial. Apoyándose en sus brazos miró nuevamente la fría expresión del escritor y volvió a preguntar "No lo entiendo. ¿Cuál es el problema, Eiri?"
Yuki suspiró. Realmente no deseaba explicarle a Touma su lío emocional. Probablemente le diría que estaba imaginando cosas o que estaba celoso. "¿Eiri?" oyó que volvía a llamarlo el de ojos verdes, rindiéndose. "Sé que pensarás que estoy loco, pero juro que vi a Eiji intentando tocarle el trasero a Shûichi"
Touma abrió sus ojos por la sorpresa. "¿Estás seguro?".
"Si..." le respondió. "¡Y deja de mirarme así, Touma!" casi le ladró cuando vio a su cuñado riéndose suavemente.
"¡Estas celoso, Eiri! ¡No puedo creerlo!" se rió Touma.
"No necesito esta mierda de tu parte, Touma" le respondió molesto.
"Ok... ok... dejaré de reír". Hizo un gran esfuerzo para controlar su risa. "Entonces, ¿qué es lo que quieres que haga, mi querido cuñado?" se apoyó sobre sus codos en el escritorio y miró los ojos irritados de Yuki.
"Quiero que deje de encargarse de Bad Luck" dijo Yuki con franqueza, mientras se preguntaba ¿Por qué estoy haciendo esto? por segunda vez. Vio al presidente de NG suspirar con una expresión de disculpa en la cara.
"Lo siento, Eiri. Realmente me gustaría cumplir lo que me pides..pero..." Touma se detuvo, buscando las palabras indicadas antes de continuar, "Pero... no puedo dejar que Eiji se vaya aun. El próximo concierto de Bad Luck se acerca y necesitan un manager que organice ciertas cosas." Terminó de decir lamentado.
"Comprendo" fue toda la respuesta de Yuki. Sabía bien que el concierto de Bad Luck se aproximaba y que el grupo se desorganizaría sin un manager. Fue una lástima que K se rompiera la pierna. Al menos confiaba más en el hombre de extraño acento japonés que en el 'pervertido' Eiji Tono.
"No te preocupes, Eiri. En cuanto se realice el concierto lo transferiré a algún otro lado, ¿te parece bien?" le preguntó Touma, pensando que parecía pedirle permiso al escritor.
Yuki asintió, entendiendo que era lo único que Touma podía hacer por el momento. ¿Dónde está el mocoso?" preguntó tomando la taza de café frente a él y sorbiendo un trago.
"En la sala de ensayos, supongo" respondió Touma.
"¿Cuál de todas?" dijo el escritor al ponerse de pie.
Touma rió y se puso de pie. "Sala de ensayos nº 4, señor novelista. Me concedría el honor de escoltarlo hasta allí? Bromeó mientras caminaba hacia la puerta para abrirla y esperar por Yuki.
"Hn..." Yuki sonrió ligeramente al dejar la habitación con Touma.
Sala de ensayos nº 4
"¿Puedo tomar un descanso? ¡Realmente voy a morir de sed!" Lloriqueó Shûichi.
"¡Shindou kun! ¡Ya van 3 descansos en una hora!" le dijo molesto Fujisaki mientras presionaba el botón de regreso.
"Está bien, Fujisaki-kun. Dejémoslo descansar" Dijo Eiri
"¡Pero Eiji san, no vamos a practicar nada si continuamos así!" protestó el tecladista.
"Creo que Shûichi lo ha hecho muy bien. Se merece un respiro." La voz de Eiji era paciente. No deseaba discutir con Fujisaki. No odiaba al tecladista, pero a veces le molestaba como hacía trabajar en exceso a su Shûichi sama.
"Bueno... está bien.." Respondió Fujisaki ya rendido. Se limitó a sentarse y beber su agua en silencio.
Shûichi bebió su agua sin decir palabra alguna y descansó su cabeza en los muros acolchados de la sala con los ojos cerrados. Estaba demasiado exhausto, no tenía energías ni para protestar. "Hey, amigo, ¿estás bien?" el pelirrosa oyó la voz de Hiro y abrió un ojo. Le sonrió débilmente y asintió con su cabeza.
"¿No dormiste mucho ayer, cierto?" dijo mientras revolvía sus rosados cabellos.
"Hiro..." Shûichi hablaba muy despacio, "No me molestes". Dio un pequeño golpe a su amigo en el pecho, causándole aun más gracia.
Eiji quería más que ninguna otra cosa estar en el lugar de Hiro. Shûichi y Hiro compartían un lazo único y especial, lo que le causaba celos al manager. Si Dios le cumpliera un deseo en ese momento, sería el de cambiar lugares con el pelirrojo.
La puerta dio un crujido, llamando la atención de todos en el lugar esperando a ver quien había llegado. Seguchi Touma entró a la sala saludando, "Minna san, ¿Cómo va el ensayo?"
"Warui...Seguchi san. Shindou kun dice estar cansado y estamos tomando un descanso" le informó Sakano casi saltando frente a él e inclinándose en señal de disculpa. "¡Retomaremos el ensayo de inmediato!" terminó tajante.
"¡Sakano, por favor.. Realmente estoy cansado!" Suplicó el cantante. Se desplomó sobre el hombro de Hiro y cerró sus ojos con fuerza. No entendía porque se sentía tan mareado de repente, ni sabía como aliviar el dolor punzante en su cabeza.
"Déjelo descansar, Sakano" le dijo Touma mientras entraba al lugar. Abriendo más la puerta, se hizo a un lado para dejar pasar a Yuki.
"Yuki Eiri san..." Jadeó Hiro al ver al escritor. Shûichi abrió sus ojos ampliamente al oír el nombre de su amante en los labios de Hiro. Se forzó a sentarse derecho y miró fijamente a Eiri, quien lo observaba con una mirada extraña.
Los labios de Yuki se apretaron al ver al cantante en ese estado. Le dolía el alma verlo sentado en el piso apoyándose en el hombro de Hiro buscando soporte. Los fatigados ojos de su amante se levantaron ligeramente cuando lo vieron entrar, lo que le hizo pensar que en eso había utilizado toda su energía. Yuki deseaba abrazar al pequeño, pero era demasiado orgulloso para hacerlo frente a Touma y los demás miembros de Bad Luck.
El escritor apretó los dientes al notar que los ojos de Eiji no perdían de vista a Shûichi. Pensándolo mejor, abrazar a Shûichi frente a todos no era tan mala idea.
"¿Yuki, viniste a visitarme?" la voz de Shûichi sonaba desgarrada. Forzó su cansado cuerpo a ponerse de pie y caminar hacia el novelista, tambaleándose ligeramente. Sacudió su cabeza varias veces intentando frenar el mareo que sentía. Su visión fue tornándose borrosa, antes de finalmente caer sin remedio.
Yuki logró atrapar el cuerpo de su pequeño antes de que se golpeara. Ignorando los gritos de sorpresa de Hiro y los demás, cargó a Shûichi en sus brazos. "¡Oye mocoso!" lo llamó preocupado, moviéndolo suavemente. Notó entonces que su cuerpo estaba algo tibio, quizás demasiado. "Tiene fiebre. Me lo llevo a casa" Yuki empujó la puerta con su espalda y salió del lugar seguido por Touma, sin molestarse en explicar nada más.
Eiji estuvo a punto de gritar cuando vio colapsar a Shûichi. Quiso atraparlo antes de caer, sin embargo, estaba Yuki observándolo; no pudo hacer nada más que observar impotente como su Shûichi sama era cargado en los brazos de su enemigo número uno. Su cuerpo tembló de ira. ¿Cómo se atrevió a dejar Shûichi sama tan cansado? ¿Cómo se atreve a aparecer por aquí como si estuviera en su casa? ¿Y cómo tiene la osadía de cargar a Shûichi sama? ¡No tiene derecho a hacer algo así!". Apretó los dientes para calmar su ira. Salió del lugar a zancadas sin decir nada antes de que pudieran notar su cambio de actitud. Era muy pronto para revelar su secreto.
Aizawa Tachi se llevó las manos a su cabello, intentando hacer salir alguna idea de como sacar de escena a Shûichi. Había pensando en todas las posibilidades, incluso matarlo, pero no lo haría, no estaba listo para ir a prisión por algo así. Shûichi ni siquiera valía eso. Pensó en raptarlo nuevamente para violarlo, sacarle fotos y publicarlas si no quería dañar la reputación de Yuki Eiri, pero de nada servía ahora que todos conocían su relación. ¡Incluso parece gustarles, demonios!
Frustrado, Aizawa se puso de pie y pateó la silla frente a él, solo causándole dolor en el pie. "¡Mierda!" maldijo con fuerza. Su irritación aumentó y volvió a tomar asiento en su apartamento. ¡Piensa, Tachi! Se regañó. Sorpresivamente los labios de Aizawa se curvaron formando una sonrisa tras pensar por unos minutos. Incluso si no logro hacerlo desaparecer, me aseguraré de que ese concierto no se lleve a cabo. Sonrió malignamente ante tal idea.
Ya está listo el Segundo capítulo. Lo sé, está muy fluff. Síganme el juego, ok? Por favor, reviews! Ah sí, ¿Alguien sabe cuánto mide Yuki? Estoy asumiendo que mide como 1,85 metros.
Yuki: ¿Ya puedo matar a Eiji?
Kadzuki: Paciencia... . Después, ok?
Notas de Kadzuki (autora original de esta maravilla): Minna! Muchísimas gracias por dejar sus review! Los créditos van para Ashley-san por haberse tomado la molestia de traducir el fic. No sé nada de español por lo que ella hizo el favor de traducirme los review! (¡Una ronda de aplausos para Ashley por favor!)
Uhm... si desean leer el siguiente capítulo, por favor mortifíquenla a ella (risa perversa)
Jenny Anderson:
--- Kadzuki: ¿Está entretenido? ¿En qué parte? ¿La parte dónde Eiji intenta pescarle el traserito a Shûichi?. Eiji definitivamente está mucho más obsesionado que Tatsuha, te lo aseguro. Gracias por tu review!
--- Ashley: Muchas gracias por leer este capítulo n,n de verdad que yo también me divertí mucho leyéndolo. Nah, aquí el más obsesionado no es ni Eiji ni Tatsuha, soy yooo, muajajaja!
Nabichan Saotome:
--- Kadzuki: (asiente) Eiji es un pervertido. ¡Apuesto a que todas morirían por agarrarle el trasero a Shûichi! ¡es que es tan tierno!
--- Ashley: Yo estoy más feliz de que lo hayan leído, al principio no pensé que me dejarían reviews n,nU, espero sigan conmigo el resto de la historia, que de veras se pone MUCHO mejor! (o sea, la perversión de Eiji no tiene límites xD). Nabichan, espero con ansias la continuación de su fic!
Marice:
--- Kadzuki: Ashley está haciendo un buen trabajo, no es cierto? Y se atrevió a decir que no puede escribir bien cuando es capaz de traducir mi fic completito! Tsk.. tsk.. Ashley, no deberías mentir
--- Ashley: TxT una cosa es TRADUCIR y la otra es CREAR. Kadzuki-sama! Yo no soy capaz de mentirle a usted! Siii n,n vivan las obsesiones! Hacen al mundo feliz xD, me consta tu obsesión!
Azka-Yuki-Kikyou:
--- Kadzuki: Me ocurre lo mismo. Daría cualquier cosa por tener una cita con Yuki por un día! En los capítulos siguientes Yuki se ve volverá más celoso, sobreprotector y gruñón!
--- Ashley: (se esconde) yo me controlo, denme 10 segundos con Shûichi y le haría mil cosas xD, por algo es siempre el más sufrido en todos los fics. Me encanta como se pone Yuki más adelante, sobreprotector es muy tierno!
Grin:
--- Kadzuki: Creo que para poder traducir algo se necesita mucho valor y tiempo para hacerlo. Ashley lo tiene todo! Continúen presionándola a ella por los siguientes capítulos, ok?
--- Ashley: Kadzuki-sama malvada TxT si sé que debo apurarme, pero no es mi culpa dejar todo el trabajo escolar para última hora y que luego se me acumule!!! (Esperen... si es mi culpa!). Aun así, me apresuraré todo lo que pueda n,n muchas gracias por tu apoyo! (me esconderé en un búnker blindado para evitar morir antes de terminar la traducción del fic)
Amai Shirabe:
--- Kadzuki: Tatsuha es mucho más tierno! Cuando leas los siguientes capítulos tu odio hacia Eiri será tanto que querrás patearle el trasero!!
--- Ashley: Me consta, actualmente ya formo parte del club anti-Eiji, y quiero patearlo en otra parte, no precisamente el trasero. Gracias por dejarme un review, Amai-san, usted también debe apurarse con su fic, ok? me tiene con le corazón en un hilo!!!
beylay:
--- Kadzuki: Eiji lucirá diferente en el resto de los capítulos! Es un loco y pervertido! Simplemente me encanta poner celoso a Yuki! Es tierno cuando lo está, no es cierto? Gracias por tu review! Por favor, presiona a Ashley por los siguientes capítulos!!!
--- Ashley: Jajaja, de verdad que ver a Yuki celoso no es algo de todos los días, es realmente gracioso. Me apuraré todo lo que pueda con la traducción, depende de cuanto tiempo libre tenga o,oU Muchísimas gracias por tu review!
