CAP 2: Venganza, ira y poder

-Cuando baje de este ferry, mi plan abra comenzado-Dijo un chico joven que vestía una especie de sudadera con capucha negra, que hacía contraste con su rostro blanco como la Luna y llevaba unos guantes de cuero negros.

Ha su alrededor en la cubierta del ferry se había montado una pequeña fiesta nocturna en la que el estaba completamente al margen, aquello era todo diversión y alegría.

El joven seguía apoyado en la barandilla de cubierta mirando al cielo pensativo, hasta que se percato de que alguien se le acercaba por detrás.

-Hola-Dijo una chica que parecía tener su misma edad.-¿Que haces aquí solo?-El joven no sabía que decir, seguía centrado en su objetivo y contesto lo mas natural posible.

-Quería estar un poco lejos de tanto ruido...- La chica que tenía el pelo rubio y ojos azules le miro y dibujo una sonrisa tierna en su rostro.

-Es normal, a todos nos gusta estar solos de vez en cuanto- El joven que no le hacía mucho caso, la miro a sus ojos azules con sus ojos rojizos con un gesto frio.

-Entonces, sino te importa pued...-Se paro un momento antes de echar educadamente a la chica que para su sorpresa aun le miraba fijamente a los ojos a pesar de su color peculiar.

-Me gustan tus ojos-Dijo la joven con su mismo tono amable. El joven se quedo parado y se le pudo notar un leve sonrojo, hacía tiempo que no se sentía así y no sabía como reaccionar ante estos halagos de la joven.

-Ahora que lo pienso, aun no se tu nombre- La joven parecía muy interesada en el. El joven no sabía que decir, no se fiaba de ella aunque algo en su interior le decía que le diera una oportunidad.

-Me... llamo... Rubí- La joven se le quedo mirando a los ojos y sonó una leve carcajada.

-Te pega con tu color de ojos, me llamo Sakura, encantada-Entonces Sakura le estrecho la mano.

-Igualmente-Dijo Rubí mientras le daba la suya con el guante aun puesto, algo que extraño mucho a Sakura pues lo normal sería que se lo hubiera quitado para darle la mano.

-Oye, ¿porque no te quitas esos guantes?- La pregunta hizo que Rubí volviera a su actitud fría inicial.

-Hazme caso, es mejor que no me los quite-La respuesta intrigo a Sakura a la vez que la asusto, era muy extraño que dijera eso, pero decidió cambiar de tema.

-¿Y que vas a hacer cuando desembarquemos?- Rubí que no quería problemas con terceros dijo lo primero que se le paso.

-Voy a hacer una visita a unos amigos míos- La respuesta pareció satisfacer la curiosidad de Sakura

-Oye...¿Quieres venir conmigo a bailar?- Eso si que dejo a Rubí descolocado mientras se veía un matiz de sonrojo en Sakura, no sabía que decir, no quería repetir errores del pasado y no quería interferencias en su plan, así que pensó que lo mas lógico era salir de aquella inesperada situación.

-Em... tengo mucho sueño, no va a poder ser...-El rostro de Sakura cambio y se le pudo notar algo triste.

-Vaya...bueno que descanses, Rubí...-Sakura se despidió y se alejo de Rubí mientras este se dirigía al interior del barco hacía su habitación.

La mañana siguiente...

Rubí despertó en su habitación del ferry aun pensativo pero esta vez era esa chica, Sakura la que ocupaba sus pensamientos, era algo que ya había sentido antes por cierta chica, pero no era un recuerdo feliz.

Rubí se vistió con su sudadera negra, sus pantalones negros con rayas rojas y sus guantes de cuero que se quitó antes de dormir por que le sudaban las manos.

Salio a cubierta, hacía un día esplendido con un sol radiante y un cielo completamente azul, en el horizonte se podía divisar ya su destino, la región Kanto, ya estaba ansioso por tomar tierra y dirigirse hacía su objetivo.

Al tomar tierra bajo por las escaleras y dio el primer paso para conseguir su objetivo, estaba en el puerto de Ciudad Carmín, en su puerto se podía apreciar la típica actividad portuaria, al adentrarse en la ciudad se podía apreciar su vida, gente paseando por la calle, negocios, tiendas, entre mas cosas.

-Tengo algo de hambre-Dijo Rubí mientras se escuchaba el rugido de su tripa hambrienta.

-Mejor voy a comprar algo- Y este se dirigió a una pequeña tienda en la que se vendía un poco de todo, allí Rubí compró una botella de medio litro de agua y después se dirigió ha un pequeño bar.

Rubí pidió un bocadillo de york y queso, que se comió muy contento.

-Que bueno estaba, pero ahora debo seguir-Entonces Rubí se levanto, pago al camarero lo que le debía y siguió con su camino, hasta que le pareció escuchar a varias personas discutiendo cerca de allí, así que siguió las voces hasta un pequeño callejón, allí vio como dos gamberros estaban acosando de una pobre chica que para su sorpresa el ya conocía.

-Es la chica del ferry, Sakura...-Pensó Rubí consternado por ese reencuentro inesperado.

-Debo de hacer algo pero...- Entonces uno de los hombres se acerco mas a Sakura con la intención de inmobilizarla.

-Socorro, ayuda!-Gritaba Sakura muerta de miedo, aunque resistiéndose a la agresión.

-Nadie te va a ayudar pequeña- Dijo uno de esos caraduras.

El grito de Sakura hizo que Rubí diera un paso al frente y se pusiera delante de los individuos.

-He vosotros! Dejadla en paz!- Rubí grito para hacer que pararan con su crimen, Sakura lo miro con sus ojos azules llorosos, mientras los dos hombres se giraron hacía el.

-Tu no te metas mocoso, sino quieres que te demos tu merecido-Dijo uno de los hombres dando un paso al frente.

-Sino la dejais en paz os arrepentireis- Rubí tenía una expresión de rabia y odio en sus ojos rojos.

-¿A si? ¿Y que vas a hacernos?- los dos rufianes comenzaron a reírse mientras se aproximaban cada vez mas a Rubí.

Entonces Rubí se quito sus guantes de cuero y dejo al descubierto sus manos blancas, pero algo extraño sucedía,estas echaban chispas cosa no muy normal. Cada vez había mas electricidad en sus manos, los dos hombres estaban empezando a asustarse y uno de ellos intento propiciarle un puñetazo.

No le llego a tocar, antes del impacto Rubí puso una de sus manos en el pecho del hombre haciendo que una fuerte descarga eléctrica le recorriera todo el cuerpo y cayera al suelo fulminado echando humo.

El otro hombre consternado por el extraño suceso decidió dejar a su amigo y irse corriendo para salvar su vida. Al acabar todo Rubí se puso los guantes se había quitado y tirado al suelo y se aproximo a Sakura que estaba conmocionada y asustada por lo que acababa de ver.

-¿Estas bien? Pregunto Rubí mientras le ofrecía su mano

Sakura estaba asustada y no podía responder.

-No te voy a hacer nada, tranquila-Entonces una leve sonrisa apareció en la cara de Rubí.

-¿Que eres?- Pregunto Sakura aun asustada.

-Solo soy un humano como tu, tranquila- Sakura le cogió de la mano temerosa de que le diera una descarga y esta le miro a los ojos.

-Gracias, Rubí...-Dijo mirando fijamente a sus ojos rojos.

-No hay de...- Entonces se quedo parado al ver que Sakura le dio un abrazo, esta vez era el el conmocionado, no sabía que decir ni que reaccionar.

-Em, mira... me tengo que ir, tengo cosas que hacer- Entonces Sakura se separo rapidamente de Rubí y se sonrojo.

-Oh, lo siento...yo tenía mucho miedo- Ella cambio a una expresión triste en su cara.

-No te preocupes, ahora me tengo que marchar- Pero al dar dos pasos alejándose de Sakura esta lo cogió del hombro.

-Espera, ¿Puedo acompañarte?- Rubí no sabía que responder, no quería a terceros un su plan, pero cada vez que la miraba sentía un cosquilleo en el estomago, pero sentía algo mas que lo minimizaba .

-Mira, voy a serte sincero, voy a hacer cosas no muy agradables así que mejor que cada uno vayamos por nuestro camino- La joven Sakura parecía cada vez mas triste.

-¿Nos volveremos a ver?- Pregunto Sakura con tono afligido.

-No lo se, no tengo tiempo, lo siento, adios- Y Rubí se marcho dejando a Sakura otra vez sola, pero algo en ella le decía que en poco tiempo tendría noticias de el, pero a la vez tenía miedo por lo que se propone a hacer que lo tiene tan absorbido ¿Y porque tiene esos poderes? Sakura tenía muchas preguntas pero pocas respuestas.

En su viaje por Kanto Rubí descubrio muchas cosas y finalmente consiguió la localización de su primer objetivo a base de arrastrarse por los bajos fundos de las ciudades.

El cuartel general del Team Rocket estaba escondido en un bosque cerca del Bosque Verde eran unas instalaciones bien equipadas rodeada de vallas y torres y al centro estaba el edifició central.

Rubí tenía un plan y no estaba precisamente solo, aparte de su extraño poder, Rubí estaba acompañado de las tres aves legendarias de Kanto, que eran, Moltres, Articuno y Zapdos.

Rubí se acerco a la puerta principal vestido con una túnica negra con una capucha que le ocultaba el rostro en la noche, con la excepción de que no llevaba sus guantes de cuero y tenia sus manos desnudas, los guardias se percataron de su presencia.

-He tu! Alto esto es una propiedad privada!- Pero Rubí hacía caso omiso del alto del guardia que se mordía los labios de rabia, siguió caminando y se paro justo a cuatro pasos de la puerta.

-Podéis hacer dos cosas, una rendiros y dos sucumbir, elijan- Los guardias al ver al muchacho que era mas pequeño que ellos que eran grandes y fuertes se rieron a carcajadas.

De las manos de Rubí comenzaron a salir chispas de nuevo, pero con mucha intensidad, concentro toda la energía en una mano y fue acumulando hasta formar una especie de bola voltio. Apuntó a uno de los guardias que aun reían despreocupados y lanzo la bola hacía el dando en el blanco y haciendo que caiga en el suelo inconsciente. El otro guardia al ver a su compañero abatido por un chico, se asusto y dio la voz de alarma, una sirena comenzó a escucharse en la base y un montón de soldados armados rodeo a Rubí apuntando hacía el. Rubí miro al cielo nocturno y sonrió.

-Moltres! Lanzallamas!- De repente se escucho el grito de una gran bestia que hizo eco en el bosque , lo único que pudieron ver los soldados fue dos alas grandes y un tubo de fuego que les dio a todos, la gran llamarada afecto a todos y empezaron a arder entonces otra ave apareció.

-Articuno! Rayo hielo!- Para salvarles la vida del fuego el gran ave los congelo levemente para apagar el fuego sin matarlos, todos cayeron derrotados al suelo muy débiles y Rubí siguió adentrándose mas en la base, logro acceder al interior, toda resistencia contra el fue neutralizada por el mismo, y siguió avanzando hasta llegar delante de una gran puerta con la R del Team Rocket.

-Aquí estas, tu poder es mio- Entonces Rubí volvió a concentrar mas energía en sus manos y cogió una postura de impulso hacía detrás y después la soltó hacía delante derribando la puerta.

Allí dentro se encontró con Giovani que estaba en el suelo inconsciente.

-Tu mandato por aquí acabo- Dijo Rubí con una sonrisa cruel en su rostro.

Ahora parecía que una nueva amenaza se cernía sobre el mundo, porque había un nuevo jefe criminal mucho mas poderoso de lo que cualquiera puede imaginar.