Aclaro que la historia no es mía, solo la adapto a los personajes de Crepúsculo


SINOPSIS


Isabella es la nueva chica en la Preparatoria Santa Anna, y todo lo que ella quiere es estar bajo el radar —llegar a sus clases, conocer nuevos amigos, y tratar de no hacer el ridículo total ella misma cada media hora. Pero el apuesto y popular Edward Cullen decide a su manera, ser amable con la chica nueva. Tirando el plan de Bella, de ir desapercibida, por la ventana.

Edward es sexy, pero está completamente fuera de los límites. Rosalie Hale, la chica más popular y mala de la escuela, ha tenido sus ojos puestos en él desde el verano. Y a Rose no le gusta la competencia.

Cuando Edward invita a Bella a la fiesta de fin de semana exclusiva en la casa de Rose, esta coloca su mirada sobre su nueva víctima. Pero lo que Bella no sabe, es que Rose y sus amigas no son chicas malas ordinarias. Tienen poderes que la mayoría de las personas solo pueden soñar con tener, y nadie se interpondrá en el camino de lo que ellas quieren.

Y lo que Rosalie quiere es a Edward.


BELLA


Así es como se supone que mi primer día en la Escuela Santa Anna deba ir:

1. Cruzaré sin esfuerzo los pasillos, no me perderé ni una sola vez, no extraviaré mi horario, y no haré nada embarazoso de ninguna manera.

2. Conoceré un chico que se enamore locamente de mí. (Pienso en Robert Pattinson. Quien es perfecto, sobretodo porque soy británica. Bueno, más o menos, me crié en Inglaterra, pero he estado en los Estados Unidos desde los diez años. Todavía conservo un poco el acento, la gente suele pensar que es genial, así que a veces juego y trato que sea más pronunciado de lo que realmente es. Me imagino que si funciona para Madonna, debe servir para mí).

3. Voy a conectar con un nuevo grupo de amigas increíbles que se convertirán en mis amigas de por vida. Esas chicas harán cosas femeninas como usar esmalte de uñas y brillo labial, pero que también leerán y estarán preocupadas por el medio ambiente. Ellas no tendrán novios. (Bueno, voy a ser flexible con este punto. Pueden tener novios si a) no interfiere con el tiempo que pasan conmigo y/o b) sus novios son amigos de mi novio, también conocido como Robert Pattinson).

Por desgracia, no tendré un buen comienzo si quiero tener un día de fantasía en una escuela de realidad, porque ahora estoy de pie en el pasillo frente a la escuela, mirando alrededor, completamente perdida, siendo incapaz de encontrar mi casillero o mi aula de clases. Tengo problemas con mis medias, mi cabello está un poco rizado, porque a pesar de que es octubre estamos como a un millón de grados afuera, y mi estómago está agitado porque estoy muy ansiosa. Por lo menos no tenía que preocuparme por lo que iba a llevar. Santa Anna era una escuela privada, lo que significaba que teníamos que llevar la misma cosa: camisa blanca, falda a cuadros rojos y azul, medias, zapatos planos y negros. (Realmente no sé cómo Blair Waldrof hace que un uniforme escolar esté tan a la moda. Es probable que sea por todas esas cintas que lleva en la cabeza. A mí no me irían).

— ¿Necesitas ayuda para encontrar tu casillero? —preguntó una chica a mi lado.

— ¿Es tan obvio? —le dije, dándole una mirada agradecida.

—Nah —dijo. Se reajustó su bolso en su hombro y me sonrió tímidamente—. Bueno, Algo así.

—Voy a tener que trabajar para no verme tan perdida —me obligué a dar una sonrisa brillante—. ¿Qué tal ahora?

—Hmm, —dijo ella—. Esa parece más la cara de un espeluznante asesino en serie que la de una chica que no está perdida.

Bajé la intensidad un poco.

— ¿Mejor?

—Perfecto —dijo ella—. Solo para advertirte, se trata de una pequeña escuela. La gente sabrá que eres nueva. Incluso con la nueva sonrisa.

—Grandioso —Dije—. Estoy tratando de encontrar el casillero 2127. Pensé que estaría en el segundo piso. Pero parece que no.

—Nop —dijo ella—. Todas las aulas junior y sus casilleros están abajo.

La seguí mientras navegaba a través de la maraña de risas y estudiantes felices (y para tu información, todos parecían conocerse entre sí), hasta que finalmente nos dirigimos hacia una escalera de alguna otra ala.

Un ala, donde finalmente los casilleros comenzaban por el número dos.

—Aquí tienes. —Me dijo con un ademán—. Número 2127. —Ella alzó sus manos como si hubiera ganado un premio.

—Gracias a Dios. —Le dije—. Y es un casillero superior. Genial.

—Soy Alice —dijo mi nueva mejor amiga.

—Bella.

— ¿Te acabas de mudar aquí?

—No —respondí—. Fui transferida. De la Escuela Pública de Forks.

Ella me miró y sus cejas se dispararon. Era probable que estuviera acostumbrada a chicas que aparecían aquí como estudiantes transferidas. Probablemente ellas vinieran por cualquier tipo de razones nefastas, como drogas, embarazos secretos, y antecedentes penales. Abrió su boca, como si quisiera decir algo más, pero ella tuvo que ver algo en mis ojos que le dejó saber que no quería hablar de eso, porque finalmente, todo lo que dijo fue:

—Bueno, puedes encontrarme en el almuerzo si lo deseas. Todos los de primero tienen una segunda comida.

—Gracias —le dije agradecida.

—No hay problema.

Entonces sonó el timbre y ella se despidió, pero lo único que veo es su cabello brillante de color negro mate, alejarse.

Tomo una respiración profunda y luego tiro de la hoja de papel que nos enviaron durante el verano, el que mostraba nuestras aulas, números de casillero, y la clave.

Todo en esta escuela se veía brillante y nuevo. Las luces en el techo, los pisos de mármol relucientes, las dos estatuas de leones (la mascota de la escuela) que flaqueaban la escalera exterior. Por lo que mi casillero estuvo abierto al primer intento. Pude meter mis cosas en él, preguntándome si las chicas aquí llevaban sus bolsos con ellas o los dejaban. Una rápida mirada a mí alrededor me dijo que era mitad y mitad, así que agarré la mía y la puse sobre mi hombro, luego cerré la puerta de mi casillero de un golpe.

Y me di cuenta muy tarde, que el papel de mi horario y mi combinación todavía estaba adentro. Traté de agarrarlo antes de que la puerta se cerrara, pero lo que terminé haciendo fue mellar mi dedo entre las tablillas de ventilación en la parte superior.

— ¡Mierda, mierda, mierda!

Te lo juro, empujé la punta de mi dedo en mi boca. Una rápida mirada me dijo que no estaba sangrando, pero estaba todo rojo y dolía como el infierno.

No, no, no. Ahora voy a tener que entrar al aula y preguntarle a la maestra por mi combinación. Será completamente humillante. Probablemente habrá niños allí, sentados en sus escritorios, y todo estará tranquilo, ya que siempre es así cuando tienes algo embarazoso que decir a un maestro, y ellos me escucharan, y… No.

Lo mejor era no pensar en ello. Incliné mi cabeza contra el frío metal de la taquilla, y después doy unas cuantas respiraciones profundas. Me doy la vuelta, lista para entrar en mi aula de clases, frente a la de música.

Y entonces fue cuando lo noté. El chico más sexy que he visto, estaba de pie en medio del pasillo, mirándome.