El capitulo es muyyyy corto, pero apuesto a que me amaran por acabarlo así. xD Si quieren emm la otra opción disponible para el final, avísenme y la escribo 3. Ojala les guste 3

~O0O~

Dentro de una hermosa mansión donde, normalmente, nunca había un segundo de paz, había un completo silencio. Los sirvientes se movían por la casa, los guardias vigilaban, todo daba la impresión de un día normal, pero ese día ere todo menos normal. Los guardianes estaban sentados en el suelo fuera de una puerta. Ryohe no gritaba, Yamamoto no tenía su característica sonrisa, Lambo estaba en silencio, Hibari estaba cerca del grupo, Mukuro no reía ni peleaba, Chrome tenía una mirada perdida y Gokudera no tenía expresión alguna en su cara, todos inmersos en sus propios pensamientos.

El sonido de la puerta al abrirse fue lo único que los hizo reaccionar. Levantaron las miradas expectantes. Shamal los miro con tristeza para después seguir su camino y desaparecer por un corredor. Hubo un momento de silencio antes de que los guardianes se levantaran de su antigua posición y entrar a la habitación.

Dentro se encontraba un castaño cuyo pelo desafiaba la gravedad, acostado en una cama con muchos cables conectados a su cuerpo mientras el castaño mantenía los ojos cerrados. A su lado un hombre en traje, su sombrero tapando toda expresión que pudiera tener en su rostro. El llanto casi inaudible del más joven de los guardianes y la única guardiana fue lo que les dio el valor de acercarse a la cama. Fueron detenidos por el hombre con traje.

-Fuera.- Su rostro seguía escondido pero su voz era suficiente. No era una petición, era una orden, y aquel que se atreviera a desafiarlo… Sufriría. Los guardianes lo miraron por un segundo, antes de pasar por su lado, sin considerar la amenaza, sin considerar las consecuencias, sin considerar nada. Su cielo los necesitaba, no lo abandonarían ni porque el asesino número uno del mundo se los dijera.

El hombre con sombrero sonrió un poco antes de salir.

Habían vuelto a su posición en el corredor, excepto que esta vez estaba alrededor de la cama del Joven Mafioso.

-¿Por qué esas caras tan depresivas?- Escucharon una débil voz, una voz que conocían demasiado bien. Se levantaron al instante, sus miradas clavas en la figura del castaño inmóvil. Por un momento creyeron haberlo imaginado pero sus pensamientos fueron eliminados por unos ojos cafés que se habría lentamente.

-No creyeron que se liberarían de mi tan fácilmente, ¿Oh si?- En la cara de los guardianes se podían ver sonrisas de pura felicidad y alivio, algunas más grandes que otras, pero aun asi todos sonreían.

-Yo Tsuna! Que sus nos diste jajajaja-

-Kufufufu Tsunayoshi ten más cuidado con tu cuerpo, un día de estos será mío y lo quiero en buen estado-

- ¡Idiotas! Dejen descansar al Decimo

-Hmn.

-¡Me alegra que estés bien al EXTREMO Sawada!

- Tsuna-nii me debe una gran bolsa de dulces gyajajaja

- Que bueno que este bien Bossu

La preocupación y la tristeza seguían presentes, pero ahora podían estar más relajados. Su cielo estaba vivo, su cielo estaría bien, y ellos se asegurarían de que así se mantuviera. Después de todo ¿Que son la niebla, la nube, el sol, el rayo, la tormenta y la lluvia sin un cielo?