- Te amo Edward - Está asustada, cree que se ha quedado dormida y es un sueño.

- Debería habértelo dicho hace mucho - apoyaba mi frente en la suya, inhalando su esencia, increíblemente relajante... Su corazón latía rápido su cara cálida y sonrojada... Hermosa. Ella no quiere abrir los ojos, siente que voy a desaparecer, en sus sueños siempre lo hago. Ella Sueña conmigo? Si pudiera soñar seria con ella. Muy a disgusto me separo de ella, vuelvo a acomodar me en mi asiento, me pongo el cinturón y la miro, sus ojos cerrados. No quiere llorar. Me quiere... Hasta cuándo me vas a querer Bella? Hasta que sepas lo que soy... Si es ese mi destino disfrutaré cada minuto contigo, partiendo ahora mismo. Acarició sus manos y luego pongo en marcha el auto, en dirección a mi departamento. Si en mi casa podrá dormir y despertar conmigo. No puedo esperar para probar su sangre... Pero quiero que ella me la ofrezca voluntariamente en un acto de amor y aceptación de lo que soy. Puede que nunca pase. lo que ha de ser será. Cuando el auto se mueve, al fin me mira, le sonrió y queda deslumbrada, no cree que es real

- Tengo otros planes para el desayuno, iremos a mi casa, no te preocupes, soy un caballero, como tu dijiste, estarás a salvo conmigo -

- Te creo - ella no temía por mis avances amorosos, solo temía mi rechazo. Creo que sí supiera lo que soy, me seguiría queriendo. Eso espero. Él sol ya estaba dando sus primeros rayos, me tocan las manos con su calor reconfortante. La iluminan a ella y me sonríe. Tomó un atajo hasta mi casa, entro en el estacionamiento subterráneo

- Aquí es, dejame ayudarte a bajar - ella sentía sus piernas débiles como lana. Su cuerpo pesado, le costaría mucho seguir en pie conmigo frente a ella.

- Gracias - no sabía que decir, sus sentimientos eran demasiado fuertes, me llegan con un torbellino que me golpea, es exquisito, en más de cien años, jamás he sentido algo así. Quiero tenerla cerca, abrazarla. Bajo del auto y abro su puerta, se quita el cinturón y tomó su cartera, luego sus manos y la ayudo a sostenerse en pie, la tomo en mis brazos elevándolo un poco del suelo y la besó otra vez. Ahora sus labios tibios responden a los mios, sus manos en mis hombros, quiere acariciar mi cabello, le encanta? Al parecer es su deseo oculto... Una vez me tocó cuando fingi un dolor de cabeza por estrés, tenía que parecer normal y mi cabello le pareció maravilloso. Quiero que me toque otra vez. Intensificó el beso, le tomó la cintura con una mano y con la otra su mano izquierda y la subo asta mi cuello, el resto del camino es suyo y lo hace, acaricia mi pelo y me hace gemir sin que sea mi intención. Me hace sentirla... Me fascina. Su suave toque se acaba, se ha asustado, he sonado como un animal, el sonido ha salido de mi pecho, un rugido bajo. Ahora piensa que ha escuchado mal. Interrumpe el beso cuando yo estaba a punto de meter mi lengua en su boca. Me decepciona, quedo con el fuego en mi garganta quiero su sangre. Quiero sus besos. Sus sentimientos recorriendome. Tan frágil y tan intensa... Su corazón late tan fuerte que hasta Ella puede escucharlo y se avergüenza, mira hacia abajo, pero lo puedo dejar de abrazarla, ella no se decide, no quiere alejarse.

- subamos, te prepararé desayuno y después debes dormir un poco, te llevaré a tu casa cuando quieras - Hablo pegado a su cabello, fresas. Siente mi aliento cálido y siento que ella me abraza... Mi primer abrazo. Le Acarició el cabello, lo acomodo tras su oreja y levantó su barbilla, ella me mira, le sonrío. Beso su nariz y la voy soltando lentamente. No quiero, pero ella necesita comer y dormir. Ha pasado la noche en vela discutiendo con Alice la escena de la declaración y no ha salido como habían pensado, encuentro en sus recuerdos lo que se supone que yo diría y me río mientras la guío hacia el ascensor. Ella mira los otros cuatro autos estacionados

- Aquí vive gente con mucho dinero parece - Si supiera que todos son mios.

- Mi auto es el más barato de todos, por eso salgo rápido para que mis elegantes vecinos no me vean - Se ríe. Siempre he sido gracioso para ella, solo para ella. Llegamos al ascensor de la mano y subimos hasta mi casa, el último piso, espero que no se impresione, lo hará es sencila, pero no creo que le moleste. Solo quiere conocer mi cama, un pensamiento lascivo? Sí. Bella quiere dormir conmigo... No será hoy. Ella tampoco piensa que será hoy, pero quiere hacerlo. Ella es silenciosa, lo bueno s que me da tiempo de conocer sus pensamientos, sentir sus emociones y hundirme en ellas, tan profundo que ya no distingo mi existencia de la suya, me parece que yo tuviera alma, pero sólo comparto la suya por algunos instantes.

- abro mi puerta y ella se impresiona, es un hermoso y muy caro departamento, debería haber comprado algo más barato pero con tantos años de vida que tengo, me doy algunos gustos.

- Vamos a la cocina, te prepararé lo que quieras -

- No tengo hambre

- Tu me invitaste a desayunar, ahora vamos a comer - la dejó sentada en la mesa de la cocina mientas le sirvo... Le gusta la Leche de chocolate... Sí tengo en caja, y huevos, eso... Debe estar aquí en el refrigerador... Yo tomaré solo leche, la comida humana no es mi favorita pero la necesito. Debo comer al menos tres veces a la semana o ya no podre digerirla y no podre pasar desapercibido para los demás.

- Tienes una bonita casa, con quien vives?

- Vivo solo, no tengo novia y mis padres no viven en el pais. Mi padre también es médico, vive en Europa. Carlise y Esme. Estarían felices de conocer a Bella, me ha traído de vuelta las emociones que hace tanto perdí.

- Tu desayuno está casi listo - saque los huevos y comencé a cocinarlos, cuántos? Solo uno? Come demasiado poco... Ha adelgazado en el último mes... Ha estado muy triste... Por...por mí. Tania le ha dicho que tengo novia y ha llorado cada noche. no quiere comer, la tristeza la inunda...

- Creo que deberías decirme que más quieres, solo se me ocurre hacer huevos, quieres pan tostado? -

- Sí gracias - quiere levantarse y abrazarme mientras cocino... No lo hará es timida. Ha quiero abrazarme desde el día que me conoció... Para ella amor a primera vista, para mí un peligro inminente al primer indicio de su aroma. Nos quedamos en silencio, ella por timidez, yo por egoísta. Quiero oírla... Recuerda cuando me conoció, el saludo de mano que le di y el beso en la mejilla. A ninguna otra la besé, solo a ella, lo hice para inspirar su esencia de cerca, sentir el latido de su corazon, ver su pulso en el cuello. Que deseo tanto morder...

- Aquí está recién hecho - al menos no quemé nada en mi afán de escuchar todo de ella.

- Se ve rico - miente, tiene tantas ganas de comer como yo de beber esa leche de chocolate que estoy sirviendonos. Teniendo un bocado como ella, esto es un desperdicio.

- Al menos no lo he quemado, para un hombre es mucho decir -

- Yo podría cocinar para ti, si quieres - se ofreció... Piensa que ha sido muy atrevida, probablemente yo la quiero solo para dormir con ella... No Bella! te quiero!. Cree que soy un Don Juan y voy a usarla, como lo hizo... Mike... Ira... Apreto el vaso de leche, casi lo rompo.

- Me encantaría, si quieres puedes cocinar el almuerzo... Si quieres quedarte hasta tarde, si no tienes nada más que hacer, puedes dormir aquí y después cocinarme... - Quédate Bella, te lo suplico, quedate conmigo... La miro y le sonrio, ella quiere quedarse, pero piensa que dormir significa tener sexo conmigo ahora!, de verdad eso es lo que quiero, pero no es correcto, no aún, no antes que sepas qué soy.

- No tengo nada más que hacer, además tengo un día extra libre, cambie el turno del sábado con Jessica. - quiere quedarse conmigo hasta ese día. Yo quiero que se quede, que se quede para siempre. Quiero que sea mia, de todas las maneras posbibles, pero primero debe saber lo que soy. A penas y estamos una hora juntos y la quiero para siempre.

- Te invito a ver una película esta noche - ella seguía comiendo, muy lentamente, yo tomo un trago de leche muy a mi pesar, me mancho la boca, ella ríe.

- Tienes chocolate ahí en tu labio - me toca con su mano temblorosa, beso su dedo, ella recorre mis labios con sus dedos, cierro los ojos a su tacto, su calor... Me desea... Más de lo que creí, me desea ahora. No Bella, no lo hagas, no soy tan fuerte para negarte lo que quieres, abro mis ojos y ella se ha acercado a mi, sonrio y la beso en la boca, un beso corto, le tomo las manos y la levanto de la silla. Ha terminado de comer, no tenía hambre. Esta nerviosa.

- Creo que ya hemos terminado de desayunar ahora, ven, vamos a dormir, después cocinaras el almuerzo, son casi las diez, ven - la tomó descuidadamente de la mano y ella tropieza con la alfombra de la sala. La alcanzo antes de que caiga al piso y la tomo en mis brazos, la levanto... Ella ríe

- No tengo buen equilibrio cuando tengo sueño, bueno en realidad no tengo muy buen equilibrio nunca... - quiere su cartera, quiere prepararse para hacer el amor conmigo ahora? Es más avezados de lo que creí. Alice, ella la ha convencido, este puede ser el único encuentro que tenga conmigo.

- entonces dejame llevarte a mi cama en mis brazos - la mire intensamente, la deseo la quiero, su corazón late muy deprisa... Si yo tuviera uno también estaría así.

- eso sonó raro - me avergonce de dejarle ver mi deseo por ella, no puedo evitarlo.

- Un poco - quiere saber cuantas mujeres han dormido en mi cama. Le entristece pensar que no es la primera. Llego a mi habitación, a mi cama y la recuesto suavemente.

- Eres la primera mujer en mi cama Bella, la primera en mi casa también -

- No me lo esperaba - su pensamiento hablado

- es decir no esperaba que fuera yo la primera, es que como suponia que tenias novia, entonces, yo pensaba - Y si no tenía novia era lo suficientemente apuesto para llevarme a la cama a todas las mujeres que quisiera... Tienes razón, pero no es lo que quiero, solo te quiero a ti ahora... Si tan sólo supieras qué soy... Aceptame Bella y te daré todo lo que quieras de mi.

- Tu imaginación es más fértil de lo que creí, ahora deberías dormir, te traeré un pijama y tu cartera, si quieres toma una ducha... No sé si te gustará mi jabon, huele a hombre, pero es solo por ahora. Si quieres puedo ir y comprarte lo que más te guste - En serio le dije eso? Le comprare lo que quiera para que se duche aqui, conmigo? Si lo haré. No quiero asustarla. no se ha asustado, no lo ha escuchado. Piensa en usar mi pijama.

- voy por tu cartera - busque un pijama en el walking closet, había uno con etiqueta por supuesto. No duermo. Mi olor, ella quiere mi olor, tenía mi perfume ahí y se lo puse, desearía entregarle algo que tenga mi olor, pero no hay nada... Sólo ropa limpia...

- Toma Bella tus cosas, yo esperare afuera, viendo algo de television, la habitación es tuya - Mis manos temblaban de emocion? No, era su emoción haciendo eco en mis sentidos. Me vuelve loco, ella quiere, pero si lo hacemos, sentirá que es sólo un pasatiempo para mi. No me conoce suficiente... Nunca seria una más. Será la única. Se como hacerlo, lo he leido, lo he escuchado, pero, no aún no. Conocerme Bella, aceptame.

- No volverás? -

- Sólo si quieres-

- Sí -