Podrá nublarse el sol
eternamente,
Podrá secarse en un instante el mar,
Podrá
romperse el eje de la tierra,
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la
muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí,
podrá apagarse
La llama de tu amor.
Como un Dragón
Por: Sunako-san
Capítulo 1
Sola recordando mientras los
segundos
Van pasando, no sé cómo te puedo olvidar.
"¿Fate?" -preguntó.
"Hmp" -contesté mientras clavaba mi mirada en el suelo.
"¿Dejarás que se vaya de tú lado?" -Hayate se encontraba sentada en la silla, lanzándome una mirada desesperada que al mismo tiempo era triste.
"Si esto ya no le causa problemas, está bien" -afirmé adolorida mientras hundía más la mirada al suelo.
"Fate, ¡maldición! ¡Date cuenta!" -me gritó Hayate al levantarse de la silla.
"¿De qué quieres que me de cuenta? -me levanté para ponerme a su altura y enfrentarla con la mirada-. ¿De que mi relación con Nanoha murió, que no tiene esperanzas?" -me giré y pateé la silla donde hace un momento ella se encontraba sentada.
"No, ¡de eso no, Fate!" -me tomó del cuello de la blusa.
"¿Entonces de qué, Hayate?" -le sujeté las manos fuertemente, no me encontraba de buen humor.
Hacía un mes que había rotó con mí novia…
"¿Es que no te das cuenta? ¡Ella te ama y le duele igual que la relación se haya roto!" -me miraba furiosa, no le parecía mi estado depresivo.
"¡Jajaja! -reí irónicamente-. Es mejor así, ya no tiene que soportar los regaños de sus padres" -su enojo aumentó considerablemente para lograr estrellarme contra la pared.
"Hayate" -la empujé y la observé frenéticamente, ella retrocedió.
"Fate, ¡por favor!" -me suplicó y me abrazó sin decir nada más.
Me dolía y no deseaba que mi mejor amiga fuera herida por mis tontas acciones, así que la abracé también.
"Fate… creo que lo mejor es salir a tomar un poco de aire, ¿te parece?" -me preguntó.
"Claro, es lo mejor" -susurré para salir detrás de ella.
Me hacía muy feliz tener a Hayate en estos momentos a mi lado. En verdad, me alegraba que ella fuera mi amiga.
Cae
la lluvia en la ventana dibujando tu mirada,
Un instante es una
eternidad.
Estoy cansada de soñar sin ti,
Confundir la realidad.
"Mira, Fate -Hayate señaló un osito-, mou, ¿no está bonito?"
"Sí, es muy bonito" -al terminar de decir mi oración, una tristeza sofocante me invadió.
"¿Fate?" -preguntó tomándome del brazo izquierdo.
"…Nanoha…" -susurré, y tan sólo eso basto para que Hayate entendiera.
-Flash back-
"Mou, ¡mira, Fate! -me jaló del brazo-. ¿No está bonito el osito?" -perdí el equilibrio y caí sobre ella, haciéndola golpear con el vidrio.
"Ah, ¡lo siento, Nanoha!" -la giré y la abracé.
"Fate-chan, ¡debes tener más cuidado! -me regañó-. Me saldrá un chichón" -terminó mostrándome una de sus caras infantiles, llena de indignación.
"Mou, Nanoha, tú me jalaste y por eso me caí y perdí el equilibrio. Tranquila" -reí.
"No mientas, Fate, sólo deseabas abrazarme" -hizo una mueca infantil, de ésas que me matan. Una sonrojada e inocente que jugaba con sus deditos.
"Si lo deseaba eso no era necesario… lo hubiera hecho -la pegué a mí y la besé tiernamente en los labios, susurrándole-: Te amo."
"Yo igual te amo, Fate."
Entramos y le compré aquel osito. Me gustaba verla feliz, y ella era mi felicidad.
-Final del flash back-
"Fate…" -Hayate me abrazó de nuevo.
Salimos de la tienda y nos dirigimos a comprar un helado para tranquilizarme.
"Te la debo, Hayate, así que yo invito. ¿De qué quieres el helado?" -la tomé de la mano y ella correspondió.
Y
no sé si volverás
Para amarme y esperar,
Sin pedirme nada
más.
Si pudiera ser
verdad,
Ya no habría oscuridad.
"Hmp, está bien, tú invitas. Yo quiero uno de chocolate."
"Ok, espérame aquí, ahora regreso" -me marché por el helado.
Hayate era mi mejor amiga, la había conocido el mismo día que había encontrado a Nanoha; así que las tres nos hicimos rápidamente las mejores amigas, para después incluirse Arisa y Suzuka.
Todavía recuerdo las palabras de Hayate después de haberla conocido: "Aquí hay amor, espero pronto se den cuenta".
Nunca se equivocó. Me había enamorado de Nanoha, sólo que no lo sabía en aquel momento.
"Aquí tienes, Hayate" -le entregué el helado.
"Gracias, Fate" -mordió su helado y me observó.
"Jaja -reí-, no sabes comer un helado" -afirmé.
"¿Eh? ¿Por qué, qué te parece tan gracioso?" -me miró con falsa indignación.
"Es que, jaja, tienes chocolate en la mejilla, y dices ser de la alta clase. No sabes comer un helado, ya imagino cómo debes avergonzar a Shamal en sus reuniones médicas."
"Mou, Fate, mientes, ¡tengo modales! Es sólo que el helado era muy grande para mi boquita, ¿puedes quitármelo?"
"Claro" -tomé una servilleta que me habían dado junto con mi helado.
"Mou, no así Fate, con tus labios -me asombré-. O eres… ¿una cobarde?"
"No soy una cobarde…" -me apené.
"Entonces, ¿lo harás?" -me provocaba.
En cada historia hay un final,
En cada amor hay desamor,
En
cada encuentro hay una ilusión.
Somos tan hirientes, sola y
diferente,
Amar es ir contigo hasta morir.
"Hmp" -pasé delicadamente mi lengua sobre su mejilla, creándome un sonrojo, pero no muy notable; no hasta que dirigí mis ojos a sus labios y los vi, tenían una perfecta delineación. Signum era muy dichosa de tenerla a su lado.
Y yo, sin nada. Sin tener al amor de mi vida.
Entonces, alguien conocida nos observó.
Ella se encontraba parada junto a Yuuno, tomados de la mano, pero curiosamente no mantenía un agarre fuerte.
"Fate…" -susurró, soltándole y dirigiéndose hacia mí.
¡SLAP!
Me dio una bofetada y huyó, sin enfrentar mi mirada.
Tomé mi mejilla antes de pararme desesperadamente.
"¡NANOHA!" -le grité, pero ella hizo caso omiso.
Yuuno tan sólo la siguió, y yo parada sin hacer nada sentía cómo se iba de mi lado una vez más.
"Fate, lo siento…" -se disculpó Hayate, bajando la mirada apenada.
"No fue tu culpa, Hayate -palmeé su hombro-. Además, ella sabe que tú eres novia de Signum y no la engañarías, creo que esto debía pasar" -me levanté y Hayate me siguió.
Salimos del centro comercial. Y decidida a no pasar ni un momento más sin su fresco aliento en mi rostro, sin sus dulces y tiernos labios, sin el calor que desprende su cuerpo cuando nos rozamos, y por consiguiente, ese calor tan característico que me transmitía, decidí ir a buscarla para ya no seguir viviendo sin ello.
Y mucho menos, sin ella.
Y no sé si volverás
Para
amarme y esperar,
Sin pedirme nada más.
Si pudiera ser
verdad,
Ya no habría oscuridad.
El tiempo, la duda, el error, el dejarla ir, me carcomíalenta y dolorosamente; no obstante, estaba decidida. Lucharía por ella.
No dejaría que ella y yo fuéramos separadas otra vez, no de nuevo.
Tal vez, la distancia era, ahora, mucha entre nosotras; pues después de todo yo lo había provocado, mas no iba a resignarme una vez más.
Basta de equivocarme y de dejar ir lo que amo.
¡Basta!
Uuuu uuu lalaaaa aaaa uu uuu
Uuu auu auuuu laaa laaa laaa laaaaala
Acompañe a Hayate a su casa, le comenté que deseaba ir tras Nanoha, que no añoraba que las cosas se dañaran más de lo que ya estaban; así que sin más, me despedí de ella para luego dirigirme corriendo a su hogar.
Sólo esperaba que Yuuno no estuviera ahí, y al recordar aquel nombre, vino a mi mente un recuerdo que pudo destrozarme en ese momento.
Y no sé si volverás
Para
amarme y esperar,
Sin pedirme nada más.
Si pudiera ser
verdad,
Ya no habría oscuridad.
-Flash Back-
"Por favor -suplicaba una tras otra-, llevo dos días sin ver a Nanoha y siento que estoy muriendo lentamente, ¡por favor, déjeme verla!" -imploraba a su padre, desesperadamente, en la puerta.
"Sabes cuál es mi respuesta, Testarossa" -cortó mi ilusión.
"Lo sé, llevo pidiéndoselo dos días seguidos -sabía bien cuál era la respuesta, pero deseaba que las cosas cambiaran, que entendieran que podía ser un buen partido para Nanoha-. Pero, por favor…" -le rogaba.
"No. Mira Testarossa, lo mejor para Nanoha es Yuuno. Y si en verdad dices amarla tanto como quieres demostrarme, lo único que puedes hacer es dejarla ir, no hay nada más que hacer" -me lanzó una mirada llena de asco en ese momento. Pensé que él se imaginaba a Nanoha y a mí haciendo algo más que plática.
En ese lapso yo me asqueé al imaginar a mi bella princesa en brazos de otro que no fuera yo. Sin embargo, por desgracia, él tenía razón. Lo mejor era que Nanoha tuviera una vida "normal" y que fuera feliz ante los ojos de los demás.
Desde aquella tarde, no volví a pisar su casa, lo último que hice ese día fue llamarle.
-Final del Flash Back-
Pero en el camino pensé todo lo que había vivido a su lado, ello me dio fuerza para seguir adelante y comprender que al aceptar que todos los demás eligieran por nosotras, habíamos botado nuestra relación.
Y más aún, la habíamos arrojado a un acantilado, dándonos como resultado lo peor: Nada.
Sóloluz sin gravedad.
Si pudiera ser verdad,
Ya no habría oscuridad.
Ya no
habría oscuridad…
Llegué.
Toqué el timbre, mi cuerpo tembló de arriba hacia abajo.
Su padre me abrió la puerta y me miró, pero no como antes me observaba. No, ahora era diferente.
Logré descifrar en su mirada una alegría, ¿pero era por mí? No deseaba imaginar algo que no era cierto, así que sólo lo saludé.
"Buenas noches, señor Tamakachi-san, ¿se encuentra Nanoha?" -cuestionénerviosamente, deseando que de sus labios no saliera un "no".
"Buenas noches, Fate, bienvenida. Sí se encuentra Nanoha, adelante, pasa" -me invitó.
Me quede atónita cuando mencionó "Fate", yo recordaba que desde que se entero de lo mío con Nanoha, para la familia Tamakachi era tan sólo"Testarossa".
"G-gracias, con permiso."
Tardé unos instantes en contestar, pero pasé y en la sala se encontraba su madre tomando té.
"Buenas noches, con permiso" -la saludé lo más educadamente que me permitía mi nerviosismo.
"Adelante, bienvenida. Me alegra que nos visites, Fate-chan" -su madre me saludaba con uncálido abrazo.
Ahora no captaba lo que sucedía.
Primero ellos me habían sacado, no me habían dejado ver a Nanoha, ¿y ahora me abrían la puerta y me recibían con abrazos?
Todo era ilógico para mí.
"Eh… disculpen, pensé que no les agradaba…" -fui directamente al grano.
"No era eso, Fate-chan, tú nos agradas -me mencionó su padre-. Lo único que no era así, era la relación que tenías con Nanoha" -se acercó para invitarme a sentarme con una señal, y después sentarse él.
"Entiendo –tomé asiento-, pero Nanoha y yo… rompimos. Y ahora ella se encuentra con Yuuno, como ustedes lo deseaban."
"Sí, así es, Fate" -me contestó su mamá.
"En verdad no logro entender, anteriormente había querido ver a Nanoha y aún así me lo habían negado" -los observé seriamente.
"Nos equivocamos, Fate. Nanoha sufrió por nuestra tonta decisión" -su papá apretó su puño, al parecer se arrepentía de haber robado la felicidad de su hija.
"Verás -ahora me contestaba su madre-, nosotros no habíamos logrado entender la relación que tenías con ella, y por eso no la aceptábamos."
Permaneció un momento en silencio para proseguir, mientras su padre trataba de relajarse un poco.
"Sabes que en la sociedad una pareja está conformada por un hombre y una mujer -afirmé con la cabeza-, nosotros igual así pensábamos; sin embargo, después que rompieron tú y Nanoha, y Yuuno le pidió ser su novia, logramos observar en nuestra hija la mayor infelicidad que alguna vez había vivido. La cual, nosotros mismos habíamos cometido" -me miró penetrantemente, para luego tomar un sorbo de su té.
"Los estereotipos de la sociedad nos habían cegado" -me explico más relajado su padre.
"Entonces, ¿puedo ver a Nanoha?" -me paréinmediatamente.
"Claro -suspiró mientras me dirigía a las escaleras-, pero no sé si ella lo desee" –me contestó su papá.
Me detuve en seco.
"Está bien -me giré para verlo-, si ella desea verme seré dichosa, pero si no… -estrujé mis manos-… yo lo entenderé" -bajé la mirada.
"Se peleó con Yuuno, aunque no creo que eso la haya dejado en ese estado" –me afirmó su mamá.
Algo en mí se movió.
¿Habrá sido tal vez esperanza? La que había perdido hace tiempo y que me visitaba ahora, en el momento preciso.
"¿Es por ti, verdad, Fate?" -preguntó su padre.
"Sí, malentendió una situación con Hayate, pero ella sabe que la amo" -aclaré.
"Pues no pierdas tiempo y sube a verla" -me señaló las escaleras, dándome un gran ánimo.
"Gracias."
Me dirigí a su habitación con la mano en el corazón, implorando que ella me deseara ver tanto como yo ansiaba verla a ella. Toqué y contestó, dejando escuchar a mis oídos, después de tanto tiempo, su dulce voz.
"Nanoha, ¿puedo pasar?" -pregunté con temor.
"Dime lo que deseas decirme desde la puerta" -me aseveró duramente.
"Entiendo…" -pensé durante un momento.
Tardé unos instantes, respiré profundamente y le expliqué la situación que había visto con Hayate.
"Nanoha, sólo vine a disculparme y decirte que no te he podido olvidar, que eres y serás la única persona que podré amar. Nadie más" -declaré tocando la puerta, tratando de buscar detrás de ésta su calor.
"Gracias por tus bellas palabras, Fate-chan… -sentí que ella moría tras la puerta-… pero no deseo verte… ahora" -la escuchaba sollozar.
"Nanoha, yo entiendo, mas lo que viste no era lo que parecía" -tanteaba la madera para encontrar un modo de verla.
Como deseaba derribarla, quitar uno de los millones de obstáculos que hemos encontrado en nuestro camino y verla. Una vez más…
"¡¡VETE!!" -gritó, dando pequeños golpes a la puerta.
Mi corazón se rompió en miles de pedazos, pero debía entender; yo la había dejado ir y debía pagar las consecuencias.
"Entonces, no podré verte… ¿después?" -añoraba que de sus labios saliera un 'sí´.
"Por favor, Fate-chan -me imploró con un hilo de voz-, vete, no deseo seguir pensando en ti. Por favor" -sentí que si en ese momento hubiera sido como un vidrio, la destrucción de mi corazón no sería nada comparada con los pedazos rotos de éste.
Ya que me rompería más de los que éstos hubieran podido lograr.
"Nanoha, yo… -golpeé la madera con mis puños, deseaba verla, pero si era lo que ella quería, para no lastimarla, respetaría su decisión-… está bien" -con el dolor más grande que había experimentado, después de haberle dicho lo de nuestra ruptura, me marché.
A pesar de todo, antes conseguí escuchar que ella lloraba y aporreaba el suelo, podía imaginarla…
Sentada en el piso, dejando que se rompiera con cada respirar, fracturándole el alma, desgarrándole el corazón; cómo deseaba estar ahí y traerla a mis brazos para consolarla, sentirla y susurrarle "Te amo"; no dejar que ella se quebrara como yo lo hacía en aquel momento.
Bajé las escaleras decepcionada de haberle fallado una vez más. Les deseé unas buenas noches a sus padres y me marché.
Ni siquiera me giré para verlos, en el camino sentía que por cada paso que daba una parte de mí iba muriendo poco a poco.
Sola recordando mientras los
segundos van
Pasando, no sé como te podré olvidar.
No deseaba ir a casa.
Okaa-san estaba ocupada en el trabajo, Chrono tenía una cita con Amy, así que me dirigí al único lugar donde no estaría sola.
Fui a casa de Hayate.
Toqué el timbre.
"Fate-san" -Vita abrió.
"Hola, Vita, ¿está Hayate?" -sonreí de lado.
"Sí, adelante, pasa" -me concedió el permiso.
Entré. Zafira me saludó, Shamal salió de la cocina a darme la bienvenida y Signumbajó con Hayate tomada de la mano.
Me sentí mal, por un instante pensé que en esa misma sala podría desfallecer.
"Fate-chan, ¿qué sucedió?" -me preguntó desesperada mientras bajaba las escaleras y se acercaba a mí, junto con su guardiana.
"Fui a ver a Nanoha, y ella… -bajé la mirada-… me rechazó" -se acercó para abrazarme.
En serio, Signum debía ser muy feliz de tener a una mujer tan maravillosa como Hayate; recuerdo cuando mi amiga me dijo que salía con ella, se veía tan alegre, y ahora, en este instante, en aquel pequeño momento de abrir y cerrar los ojos, me sentí contenta.
Porque mi amiga, que siempre me cuidaba, era feliz.
Le correspondí el abrazo. Signum me palmeó la espalda.
En ese instante, perdida por aquel gesto consolador, me pregunté: ¿Quién se había equivocado? ¿Yo por dejarla ir, o ella por haber aceptado?
Y entonces entendí, no hubo sólo una culpable, sino dos. Una por haber aceptado, y la otra por no haber hecho todo lo posible para impedirlo.
La verdad dolía, y para ser sinceros, dolía mucho. Mas era mejor vivirla.
De nada sirve vivir una vida sin dar lo máximo y luchar sin fuerzas, así no es vivir; porque si se hace eso, el único nombre que tiene tal acción es "fallar", y yo odio fallar.
Pues la derrota tiene el peor sabor de la vida.
Así que pase lo que pase, voy a continuar y por supuesto que te voy a amar; voy a luchar por lo nuestro, no lo voy a volver a perder. No otra vez.
Te voy a amar hasta mi último suspirar.
Porque mi "Te amo", no es sólo una frase de dos sílabas; sino un bello y profundo sentimiento que jura amarte siempre, y que sólo es para ti.
Te amo, Nanoha.
Continuará…
NOTAS DEL AUTOR:
Espero haya sido de su agrado y pueda verlos en el siguiente capitulo.
Muchas gracias Kida, sin ti, esta obra no sería nada entendible. En verdad gracias por la paciencia, el apoyo y sobre todo por tu amistad.
Xeo-chan, espero te haya gustado, gracias por todo lo que me has brindado.
Quejas, críticas, sugerencias, comentarios, son bienvenidos.
Gracias por su atención.
Sunako-san.
