Disclaimer: Ningún personaje de Twilight me pertenece, todos son propiedad de Stephenie Meyer.
Blood promise
Capitulo uno: Jugando con fuego
Dedicado a Samael Cyrus Jay, el mejor escritor sobrenatural que he tenido el gusto de conocer y con quien aprendí el arte de quedarme en silencio y simplemente escuchar la belleza de las palabras.
Bella mira los tacones, luego el vestido y se pregunta como diablos Alice había logrado convencerla de ir de compras. Lo cierto es que alguna forma u otra, ella siempre cae en sus manipulaciones cuando a ropa se refería; había sucedido lo mismo para la fiesta de Lauren el mes pasado y estaba ocurriendo ahora, para el baile de primavera.
-Venga Bella, cambia esa cara. No es tan terrible; te los pruebas, vemos como te quedan y si no te gustan te puedes ir sin ningún problema ¿vale?-
Bella ni siquiera sabe para que Alice se lo pregunta si ya sabe que no tenía opción. Entra al vestidor de mala gana, se prueba el vestido y sale de allí rezongando
-Este vestido es como una mamografía, Alice: me aprieta las tetas-
-Pero se te ve hermoso ¿no es así, Rose?-
Rosalie le sonrie- Pero bueno, quien iba a pensar que Bella Swan tenía un cuerpo bajo esa ropa masculina-
- Se llaman jeans, Rose. No todo el mundo tiene tus piernas que te llegan hasta las axilas para usar faldas. Algunas nos conformamos con lo que tenemos-
-Basta Bella, yo creo que deberías llevartelo-
Bella revisa el precio y se lo enseña a Alice- Soy una simple mesera Alice-
-Pues te lo regalo. Mi padre tiene mucho dinero- Le dice ella mostrando su tarjeta de crédito
-Lo se pero no puedes regalarme vestidos toda tu vida. Te dije que solamente iría al baile si encontrábamos algún vestido que se ajustara a mi presupuesto-
-Es que tu presupuesto es una mierda, Bella, tienes que aceptarlo. Hasta un indigente podría pagar más-
Bella hace caso omiso a las protestas de sus amigas y se cambia rápidamente devolviendo el vestido a la dependienta. Alice aun reclama cuando salen del centro comercial y se suben a la camioneta de Bella.
-….Y además nos traes en este trasto a comprar. Seguramente vamos a quedar varadas en medio de la carretera y un asesino en serie nos matara y usara nuestra sangre para pintar las paredes de su habitación-
-Se te esta yendo la chaveta, Alice-le dice Rose, revolviéndole el cabello.
Algunas veces Bella se pregunta como diablos podían ser amigas las tres si eran tan jodidamente distintas; por un lado esta Alice, que parece una loca de patio cuando ve la nueva colección de algún diseñador y es un peligro andante con una tarjeta de crédito en las manos. Luego viene Rosalie, con una estupida afición por los automóviles y cosas masculinas, aunque su exterior fuera exactamente igual al de una Barbie. Y por ultimo, esta ella, apasionada de la literatura y cuyos planes de viernes por la noche incluyen una buena película antigua, palomitas y un buen libro. Las tres no pegan ni con cola, pero Bella tiene que aceptar que contra todo pronostico, son las mejores amigas que alguien podía tener. Siempre estaban allí para ella, en las buenas y en las malas sin que nada importase y simplemente no podía pedir nada mejor.
Y fue como si Alice hubiese visto el futuro; en la carretera 101 la camioneta de Bella comienza a hacer ruidos extraños y en menos de un minuto se detiene sin la menor intención de volver a andar
-Tiene que ser una maldita broma- murmura Bella, dándole una patada a la llanta- Vamos, vamos, aun falta mucho para llegar a mi casa-
-Sabíamos que este momento llegaría, Bella ¿quieres que le hagamos un funeral o algo?- se ríe Rose, dándole un golpecito en el hombro
Alice coge su teléfono y comienza a marcar-Mejor llamemos a Jake para que nos lleve a mi casa-
-Yo no puedo, Alice. Charlie dijo que tenia que llegar temprano-
-Pues lo llamas y le dices que yo te voy a prestar un vestido, pero que hay que ir primero a mi casa. Vas a estar en tu casa antes de las siete, lo prometo-
Bella sabe que era mentira. Que probablemente llegara a su casa pasada las nueve y Charlie le lanzara una broma de los mil demonios, pero le gusta la idea de que Alice la quiera tanto como para prestarle algo de su colección personal. Es bien sabido por todos que Alice no presta su ropa a nadie que no fuera Rosalie, porque encontraba que era como entregarle un pedazo de su vida a alguien. Y ahora estaba teniendo aquella consideración con ella, lo cual le hacia pensar que finalmente había podido llegar al núcleo de ambas; la consideran realmente su amiga y Bella se ha esforzado mucho para llegar hasta allí. Alice y Rosalie se conocían desde que niñas, cuando ambas vivían en Nueva York y después de que Alice se mudo por los negocios de su padre siguieron siendo las mejores amigas aunque fuera por teléfono y eran muy unidas cuando Bella las conoció, hasta tal punto que no dejaban que nadie entrara a su circulo. Pero a Bella le habían caído tan bien que encontraba que valía la pena intentarlo.
Y dos años después, allí estaban
-Jake, necesito un favor- suplica Alice através del teléfono- La camioneta de Bella a muerto y nos quedamos varadas en la 101 y necesitamos que vengas a recogernos- se detiene un momento a escuchar lo que Jake tiene que decirle- Vale, nosotras te esperamos allí- corta y suspira- Jake dice que le esperemos en la casa Cullen porque tiene pinta de ponerse a llover. Sam recogerá tu camioneta, Bells-
Jake es un buen amigo de las tres. Probablemente es el único chico que nunca le ha tirado los trastos a Rosalie o intentado sacarle dinero a Alice, a si que se pasan la mayor parte del tiempo con el bromeando.
Bella suspira y se encaminan a la vieja casona Cullen que esta a la salida del pueblo. De las tres, es Rosalie quien ha vivido mas tiempo en Forks a si que es la única que realmente conoce la casa. Bella y Alice han oído hablar de ella, pero esta tan lejos del pueblo y tan adentrada en el bosque que son pocos los que se atrevían a ir.
-Solía venir aquí todo el tiempo- dice Rose, con un aire de nostalgia- Victoria y yo éramos muy buenas amigas. Ella no se juntaba con nadie más, a si que en las tardes yo venia a jugar con ella-
-¿Quién es Victoria?- pregunta Bella, tropezando con una roca sin llegar a caerse.
-La niña que antes vivía acá. Su padre era un medico de Port Angels, y ella y su madre de la pasaban todo el día solas. Victoria era muy tímida pero en el tiempo en el que estuvo acá fuimos buenas amigas-
Alice suspira-¿Hace cuanto se fueron?-
-Cuatro o cinco años. A su padre le ofrecieron un trabajo en California a si que se mudaron y nunca nadie mas habito la casa-
-¿Por qué? Dicen que es muy bonita-
-Y costosa. Cuesta una fortuna mantenerla-
Al cabo de quince minutos caminando Bella comienza a avistar la casa. Es blanca, a un estilo Victoriano y extremadamente grande. Probablemente es la única casa así de grande en Forks
-¿Por qué le dicen la casa Cullen? ¿El apellido de tu amiga era así?- susurra, una vez que se detienen frente a ella
-No, pero la casa es muy antigua y a pertenecido a los Cullen desde que Forks fue fundado. El último Cullen vivo fue un veterano de Vietnam que se rehúso a venderla, y al morir, su único hijo la arrendó a los padres de mi amiga, pero ha estado abandonada la mayor parte del tiempo-
Una gota cae sobre el cabello de Alice y ella corre a refugiarse en el porche- Me he alisado el cabello esta mañana, y la humedad hace mierda todos mis intentos de tener un pelo decente-
Bella ríe por lo bajo y camina hacia el porche también. Obviamente Alice tiene un cabello excelente por que gasta una fortuna ridícula en tratamientos y aun al natural se ve perfecto.
-Deberíamos entrar- sugiere Rose, con una vena cotilla apareciéndole- Hace muchos años que no entro. Me pregunto si seguirá igual-
Una bocina las asusta y se voltean a ver a Jake. Viene llegando con su jeep todo terreno sucio con barro hasta en las ventanas
De copiloto viene Ángela, la ultima integrante del grupo. Llego hace seis meses de Phoenix y a los cuatro les cae especialmente bien; es callada, reservada, un poco tímida pero muy simpática y buena amiga.
-Tenias razón, Jake- Dijo Ángela, admirando la casa- Es una monada-
-Con las chicas estábamos pensando en entrar- aclara Rose
Jake negó con la cabeza- Pero están todas las puertas y ventanas cerradas. Si rompiéramos una ventana seguramente saltaría la alarma y todo seria una mierda-
Bella le golpea el hombro-Ha pasado mucho tiempo, Jake. No creo que la alarma sea un problema-
Jake trato de forzar la puerta delantera pero esta no se movió ni un poco. Luego de cinco minutos Rosalie recuerda algo
-Hay una entrada por el sótano- Murmura, y corre hacia la parte trasera de la casa. Se agacha y comienza a toquetear el piso, hasta encontrar dos manillas. Bella se asombra al ver que hay dos puertas pequeñas en el piso, del porte de una ventana normal.
-Victoria y yo entrábamos por aquí cuando nos olvidamos de las llaves-
Las puertas tienen un candado y una gruesa cadena que impide abrirlas. Rosalie se pone de pie y le da una patada a la puerta, haciendo que esta cayera hasta el fondo del sótano haciendo mucho ruido.
Los cinco se agacharan mirando la habitación bajo sus pies; es exactamente como los sótanos deben verse; lleno de polvo, lúgubre, con un montón de cachivaches y la única luz que hay era la que ellos mismo han filtrado al romper la puerta-ventana
Jake se sienta en el hueco, con las piernas colgando y alza las cejas a sus amigas- ¿Listas para una aventura de terror, chicas?-
Alice le pone una mano en el hombro, casi tiritando- Venga Jake, no hay que hacer esto. A si comienzan las películas de terror ¿sabéis? Estudiantes tontos que se meten en problemas en casa desabitadas-
-No seas miedosa, Alice. Además estoy yo aquí para protegerlas-
-Eso no me hace sentir mejor-
Jake ignora sus comentarios y se lanza al vacío cayendo en cuclillas. La siguiente es Rosalie; Jake estira sus brazos y alcanza a cogerla de las pantorrillas a si que Rose se suela y Jake la desliza por su cuerpo hasta llegar al final. Bella sabe que solo han podido hacer eso porque Rose es porrista y Jake la ayuda secretamente en sus piruetas.
Alice sigue –No me dejes caer, memo- le grita antes de lanzarse con los ojos cerrados. Jake la coge al vuelo, como a las novias y cuando la deja en el piso Alice se ve terriblemente pálida mientras mira a su alrededor.
Jake coge las pantorrillas de Ángela y cuando la tiene bien sujeta, se voltea y la sube a sus hombros. Eso se ha visto bastante fácil
-Bien, ahora viene la patosa del grupo- le grita Jake, levantando sus brazos.
Bella comienza a sudar helado- Ya no me parece una buena idea, chicos ¿sabéis? Yo os voy a esperar en el automóvil-
-No seas una cobarde Bella, ya estamos todos acá abajo- le grita Alice, sonriéndole.
Bella suspira y se sienta al borde. Apoya sus pies en los hombros de Jake y luego, afirmándose de los bordes de la otra puerta, desliza sus piernas hasta quedar sentada sobre sus hombros tal y como lo hizo Ángela. Baja con cuidado y se queda mirando el sótano; si de arriba se ve acojonante, estar dentro de el le pone los bellos de punta.
Comienza a alumbrar con los teléfonos mientras revisan entre las cosas viejas que hay.
-¡Jesucristo bendito!- grita Alice cuando ve salir de la caja que revisaba una araña gigante. Jake le da un pisotón logrando aplastarla y Alice toma la determinación de no apartarse de el.
-Hey, chicos- grita Ángela y todos se reúnen en torno a ella. Tiene una caja de madera entre las manos del porte de un portafolio y unas escrituras en otro idioma que la adornan
La dejan en el piso y se arrodillan cuando ella la abre. Rosalie deja escapar un grito y todos se alejan de la caja lo mas rápido posible a excepción de Jake
-Es una ouija- murmura Rosalie sin aliento. Sobre ella hay unas fotos que Jake les enseña; la primera es de un tipo rubio, alto, de buen porte y muy atractivo enfundado en un traje de soldado saludando. La segunda muestra a una mujer de cabello color caramelo con un bebe en brazos, probablemente luego de dar a luz. Y la tercera es de una niña pelirroja de la mano de una chica mayor, casi idéntica a ella
-Joder, esa niña de Victoria- jadea Rose, sin poder creérselo- No sabia que tenia una hermana. Nunca lo comento-
-Esto me esta dando miedo, chicos. Esta es la parte en la que alguien entra y nos mata- susurra Alice con un tono histérico mirando a todas partes
Jake toma una pedazo de metal, parecido a un ovalo que estaba vacío en el centro-Yo creo que deberíamos jugar-
Bella lo mira como si de pronto le hubiera salido otra cabeza- ¿Qué estas fumando, Jake? ¡Estas loco! ¿Tienes idea de lo que les sucede a la gente que juega esto? Muere, Jake. Los espíritus que liberan se los cargan-
-Eso solo pasa en las películas, Bella- le responde y comienza a quitarle el polvo al tablero- Venga, chicas, no nos hemos tirado desde allá arriba por nada. Buscábamos algo interesante y lo hemos encontrado. Aprovechémoslo-
-Tengo un mal presentimiento- dice Alice pero igualmente se arrodilla frente a él
-Vamos, no sean así- dice Rosalie, que repentinamente parecía emocionada por la idea de jugar a la ouija- Además, esas historias son cosas de niños. Estoy segura que ni siquiera se va a mover esta cosa-
-Mi padre me ha advertido de esto-dice Ángela, tragando saliva. Todos recuerdan vagamente que su padre es pastor- Podemos liberar algo realmente peligroso-
-Eso solo les sucede a la gente que realmente sabe hacer estas cosas. Nosotros somos simples amateur jugando- le responde Rosalie, arrodillándose.
Bella acepta de mala gana solo porque el hecho de estar haciendo algo supuestamente prohibido le ha dado un subidon de adrenalina inmenso. Ángela es la ultima en debatirse entre el bien y el mal, pero termina escogiendo jugar solo para saber que se siente romper la reglas aunque fuese una sola vez
-Lo que suceda aquí, se queda aquí- murmura Jake, antes de poner su dedo índice sobre el ovalo. Los demás hacen lo mismo esperando alguna reacción
-¿Hay alguien aquí?- pregunta Rosalie, imitando a las películas
Esperan unos segundos y… nada- Tiene que ser una puta broma- grita Jake, casi riéndose
-Tal vez debemos concentrarnos- dice Ángela y todos la quedan mirando- Tómense de las manos y concéntrense en que realmente quieren encontrar respuestas, con toda su convicción-
Los cinco se toman de la mano y Bella trata de dejar su mente en blanco. Algo le dice que esto no esta bien pero ya es muy tarde para tener remordimientos y arrepentirse.
De pronto una calma inusual comienza a recorrer el cuerpo de Bella y deja de tiritar por completo. Puede sentir como la mano de Jake parece quemarle la piel y abre los ojos notando que todos la están mirando
-Pensé que te habías dormido- le dice Rose, sonriéndole- Vamos a intentarlo de nuevo-
Ponen los dedos sobre el ovalo y Bella puede sentir un el calor de Jake através de su ropa, como si fuese una barrera entre ambos aun sin estar tocándolo. Rosalie vuelve a repetir la pregunta y dirigen el ovalo hacia la palabra "entrada". Durante unos segundos no sucede nada. Pero cuando ya estaban apunto de quitar los dedos, el ovalo sale disparado mágicamente hacia la pared cercana causando un gran estruendo.
Todos se ponen de pie mirándose entre ellos
-¿Quién ha sido?- pregunta Bella con el pánico en su voz. No era normal que las cosas volaran mágicamente y algo le decía que ninguno de sus amigos lo había hecho.
Todos negaron con la cabeza y el ambiente se puso tengo, cargando de nerviosismo.
-Deberíamos irnos de aquí- susurra Rosalie, con la voz cortada.
Bella tiene que aceptar que eso era lo mas extraño que alguna vez les ha sucedido. El ovalo había salido disparado sin ninguna motivación, nadie había hecho absolutamente nada. Y aunque no le gustara aceptarlo, Bella tenía una impresión que algo totalmente sobrenatural había hecho eso.
Rosalie alumbra hacia una escalera en forma de caracol al final del sótano y comienza a caminar hacia ella.
-¡Acá hay otra escalera!- grita Jake, apuntando al otro extrema. Bella observa amabas escaleras dándose cuenta que son idénticas.
Todos miran a Rose- Siempre subimos por aquí, Victoria nunca me dejo ir por ese lado. Decía que iba a un lugar donde no la dejaban ir-
Por primera vez Jake no tiene esa chispa de aventura y asiente caminando hacia la otra escala. Él también a notado que probablemente la han cagado con la ouija y tiene un terrible presentimiento. Suben rápidamente y al abrir la puerta notan que esta no tiene pestillo. Deciden dejar del tema de lado y Bella se detiene a observar la casa un momento. Es jodidamente blanca, y a pesar de que el piso tiene una gran capa de polvo sigue teniendo el mismo esplendor de antaño.
Rosalie no se quiere quedar mirando la casa y avanza rápidamente hacia la puerta. Con mucho esfuerzo y ayuda de Jake logran abrir la puerta y salen pitando de allí, casi lanzándose al automóvil.
El camino a casa de Alice es tan tranquilo que casi pareciera que Jake conduce solo. Una inquietud inexplicable se expande por el cuerpo de todos y la imagen del ovalo estrellándose contra la pared se repite una y otra vez en sus cabezas, sin poder encontrar una explicación lógica.
Y aquella noche, cuando Bella comienza a quedarse dormida en su cama recuerda algo que la hace sentarse en la cama con un tipo de miedo que nunca antes había sentido.
-No hemos cerrado la ouija- murmura y suena casi como un presagio.
Nota de la autora:
Os voy a ser sincera, este fics me trae recuerdos de cuando tenía quince años y estaba totalmente absorta en el mundo sobrenatural. Esta historia no es real, pero si he de admitir que hace un par de años jugué a la Ouija con unos amigos y descubrí que no era exactamente un juego de niños. Tuve un par de experiencias paranormales pero nada que me causase un trauma o algún daño físico.
Les voy a advertir esto: No jueguen a la ouija si no están dispuestos a aceptar las consecuencias. Es así de simple. También se, por mi propia experiencia, que es un juego al que te vuelves adicto por la simple adrenalina que te produce.
Bueno, he de decir que he escrito muchos fanfics de Twilight pero no tengo intención de seguir este si no llegan comentarios. Me basta con saber que una sola persona me da una respuesta y yo sigo, pero si resulta que no tengo ningún reviews no pienso seguir si no estoy segura que alguien lo esta leyendo.
Edward aún no ha aparecido en la historia pero les adelanto que no es el Edward tierno y amoroso de los libros. Es, probablemente, todo lo opuesto.
Saludos,
Marry's
