El fin de semana menos esperado para Tsukishima, había llegada. Se quedarían desde el viernes en la tarde y se irían el domingo a mediodía. Iban de camino a Nekoma, el viaje era tranquilo, sorprendentemente tranquilo, pues todos estaban comiendo a escondidas, la mayoría. Al llegar, el primero en bajar corriendo fue Hinata, que fue corriendo hasta donde se encontraba Kenma. Poco a poco comenzaban a pasar al gimnasio, mientras ambos capitanes conversaban con un aura algo oscura a su alrededor. Tsukishima tenía que hacer lo posible para que Yamaguchi y Kuroo no se hablaran. Sabía que su amigo de la infancia era demasiado tímido para acercarse por su propia cuenta y hablar, pero Kuroo era lo contrario, se acercaría al pecoso sin pensarlo.

Rápidamente se había organizado una partida, supuso que había sido el enano el que la organizó. Yamaguchi estaba en la banca, no le gustaba ver a su amigo en la banca, pero si jugaba, Kuroo lo notaría. Normalmente no tenía problema con que notaran a su amigo, pero desde que lo escuchó decir que le gustaba Kuroo, no quería que nadie lo notara, mucho menos Kuroo.
Odiaba cuando lo obligaban a jugar; el partido se había alargado demasiado, varios no pudieron más y decidieron dejarlo en empate, aunque algunos no les gustó esa idea, pero la mayoría estaba muy cansado y quería irse a dormir. Tsukishima estaba tomando un poco de agua mientras secaba su sudor, pero no veía al pecoso por ningún lado, miró hacia todos lados, hasta que lo encontró. Sólo estaba recogiendo algunos balones. Pero no estaba bien, Kuroo se estaba acercando a él. De seguro se acercaría con el pretexto de ayudarlo y empezarían a hablar. No, no podía permitir que eso pasara. Él también se acercó a donde estaba Yamaguchi., llegando al mismo tiempo que Kuroo, al ver la cara del más bajo podía notar que se encontraba confundido.

— Hey, pecas ¿Necesitas ayuda?

— Ah, en realidad, ya termine...

— Bueno, podríamos ir al comedor un rato antes de lo que cierren.

— Yamaguchi, vámonos. —Sonó como una orden y su ceño fruncido no ayudaba.

— Oh, Tsukki~ no te molestes. Sólo quiero que me prestes a tu amigo un rato.

Frunció más su ceño cuando lo llamó de esa manera. Volteó con Yamaguchi el cual se encontraba sonrojado. Le había dicho que se fueran ¿Por qué no le contestaba? ¿Por qué parecía que quería irse con Kuroo en lugar de él? Oh claro, porque le gustaba. — Haz lo que quieras. —Dijo de mala manera fulminándoles con la miraba y dando media vuelta, se sentía tan enojado. Pero antes de que su ceño se frunciera más de lo normal, notó que alguien lo llamaba.

— ¡Tsukki! ¡Tsukki, espérame!

Realmente se sorprendió ¿No se había ido con Kuroo? ¿Decidió ir con él en vez de ir con Kuroo? ¿Lo prefería a él? Sus labios se curvaron levemente haciendo un intento de sonrisa, el cual evitó que fuera visto. — ¿No deberías estar con Kuroo?

— Ah, eso, bueno... Tal vez otro día pueda hablar con él. —Ambos sabían que tal vez eso no sucedería, pero Yamaguchi trataba de ser optimista. Después de eso, todo transcurrió normalmente; fueron a cenar e hicieron las camas.

Se levantaron realmente temprano gracias a los capitanes que se aseguraron de que se levantaran a las 5:00 a.m. Hicieron un intento por desayunar y posteriormente fueron a calentar un poco. Todos parecían realmente cansados, tenían demasiado sueño, incluso muchos no pudieron desayunar del sueño que tenían

Kuroo se acercaba con Tsukishima para probablemente molestarlo. El rubio trataba por todos los medios posibles que no notaran a su bajo amigo de pecas que se encontraba a un lado de él y miraba con admiración a alguien más. — Tsukki, buenos días~

— Yamaguchi, debemos entrenar. —Iba a jalar a su amigo para ir al otro lado de la cancha u otro lugar donde no estuviera Kuroo.

— ¡Kuroo! ¡Deja de jugar! ¡Ya vamos a empezar! —Gritó uno de los miembros de Nekoma, el rubio se sintió aliviado y se sentó en las bancas de nuevo junto con Yamaguchi. El de lentes se sentía aliviado de que no lo incluyeran en las partidas tan temprano. No quería jugar, tenía sueño y hambre. Y cuando parecía que lo meterían a jugar, los fulminada con la miraba, en su lugar Yamaguchi terminó entrando. Kuroo salió justo en ese momento y se sentó a un lado de Tsukishima.

— Tsukki~ ¿Cómo te va?~ —Puso un brazo en el hombro del nombrado, recibiendo un gruñido y un manotazo. — Que cruel eres. —Fingió sollozar, para luego esbozar una sonrisa burlona. — Pareces muy concentrado en tu amigo.

Tsukishima no había apartado la vista de Yamaguchi desde que se fue, ni siquiera trató de disimularlo. — No es de tu incumbencia a quien mire. — Dijo sin apartar la vista.

— Si miras a un chico que me gusta, sí lo es.

Tsukishima no dijo nada, parece que actuó por instinto, empujó a Kuroo haciendo que ambos cayeran al suelo, el de lentes apretó su puño a punto de golpearlo; pero Daichi y Lev intervinieron separándolos. — Creo que será mejor tener un pequeño descanso. — Habló Daichi. Ya que ninguno de los entrenadores ni profesores se encontraba y Kuroo no estaba cumpliendo su papel como capitán.

Kuroo y Tsukishima se fulminaron con la mirada. El primero se reunió con su equipo, los cuales no comentaron nada. El segundo se limitó a sólo salir del gimnasio. Sugawara miró a Yamaguchi con preocupación y el pecoso entendió, apresuró su paso para alcanzar al mayor, cuando finalmente lo consiguió. No sabía qué decir. — ¿Tsukki?... —Lo llamó, sin embargo no recibió respuesta, sabía que no la tendría.— ¿Qué pasó... —Se calló cuando sintió la mirada sombría sobre él.

— ¿Por qué te gusta Kuroo? —Esa pregunta tomó por sorpresa al pecoso. Era extraño que su amigo preguntara algo sobre eso, no era como si nunca le preguntara cosas acerca de su vida, era extraño que pareciera tan interesado. Se sonrojó y empezó a sudar en frío, sería raro hablar de eso con él, además parecía enojado.

— Pues... Creo que es porque es algo espontáneo y relajado. —Mencionó inseguro, no sabía cómo responder a eso, además le daba algo de vergüenza decirlo frente a él.

No sabía cómo tomar eso ¿Espontáneo? También tenía cierta parte de ser honesto, pero de la verdad cruel y que lastima; ¿Por qué se estaba comparando con ese estúpido de nuevo? Eso era lo que no entendía y lo hacía enojar aún más. — No me agrada Kuroo. —Dijo en tono frío y seco, como su voz lo era normalmente, pero se notaba molesto.

— Lo sé... —Murmulló el pecoso, sabía eso perfectamente. Era una de las razones por las cuales no quería decirle. Se quedaron sin decir nada. Caminaron hasta llegar a un área alejada de la escuela, se sentaron bajo la sombra de un árbol, se quedaron ahí, sin decir nada. Sólo se escuchaban las hojas de los árboles moviéndose al ritmo del viento.

Yamaguchi no sabe con exactitud cuánto tiempo pasó. Pero vio a lo lejos como todos empezaban a trotar fuera del gimnasio. Dedujo que ya habían llegado los entrenadores y profesores. Volteó con su amigo de lentes, el cual parecía tener la mirada perdida. Lo llamó un par de veces pero no reaccionaba. Decidió tomar su mano para ayudar a levantarlo, en cuanto rozó su mano con la del rubio, pudo notar como el más alto parecía reaccionar de inmediato sobresaltándose.

— A-ah... Creo que es hora de volver, Tsukki… —El más alto no dijo nada, se levantó mirando de reojo a su amigo. Y empezaron a caminar en dirección hacia el gimnasio. Yamaguchi aún se preguntaba qué habría pasado para que Tsukishima reaccionara así. Sabía que no le agradaban muchas personas, pero nunca lo había visto que reaccionara así. No tenían el valor de preguntarle y eso hacía que se sintiera mal.

— Kuroo te hará daño. Sólo no quiero que eso suceda. Cuando volteó a verlo ya no estaba. Iba en dirección donde estaba Daichi y Sugawara y parecía disculparse.

¿A qué se refería con que Kuroo le haría daño? Quería preguntarle a Tsukishima, pero parece que Daichi le puso un castigo por hacer un escándalo. Ambas escuelas parecían ignorar el suceso de hace rato. Todos estaban flojeando, hasta los entrenadores.

— Pequitas~ —Yamaguchi volteó enseguida. Se sonrojó al ver que se trataba de Kuroo. No podía sacar de su cabeza lo que dijo Tsukishima recientemente. — ¿Puedes acompañarme un momento? —Yamaguchi asintió. Más que una pregunta lo sintió como una orden, estaba acostumbrado a escuchar todo como una orden. Caminaron detrás de los salones, todo estaba en completo silencio. — Quería preguntarte en privado ¿Sabes que sucede con Tsukki? Es decir, sé que me odia. Pero nunca creí que me atacaría así. —A pesar de que era algo seria la pregunta, la dijo totalmente relajado.

— N-no lo sé... ¡A-ah! ¡Pero siento mucho su actitud! —Se disculpó torpemente.

— No tienes porqué disculparte, pequitas~ El que debe disculparse es él, no tú. Pero no importa. —Estiró sus brazos colocándolos detrás de su nuca, dando una especie de bostezo. — Deberíamos salir nosotros dos, sin Tsukki, fuera de la escuela, sin uniformes. —Quiso dejar eso claro ese punto. — ¿Qué dices?


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¡Hola! últimamente se me da por escribir mucho a mi bb Yamaguchi ;-; es que es hermoso chingao' :'v en fin, actualización~

¿Comentarios? ¿Críticas? ¿Arena? Esto lo escribo en todos mis fics, es mame, humor, como quieran decirle :'v (Lo aclaro porque luego me llegan muchos mensajes respecto a eso).