Hola :D
Aquí el primer cap. de "Tres hermanos" y comenzaré con el lado de Kopa.
Traté de apegarme lo más que pude a la personalidad de los personajes, espero les guste :)
El rey león no me pertenece, es propiedad de Disney.
KOPA
Estaba por comenzar otro día.
La manada se encontraba en la cueva real y el único ruido que había era el cantar de grillos y unas respiraciones bastantes fuertes pero de las cuales ya todos se habían acostumbrado.
Esa mañana no era fría como solían serlo casi todas. Por tal motivo la manada se encontraba un poco dispersa unos de los otros, a diferencia de cuando hacía frio que era cuando todos se juntaban para transmitirse calor.
La joven cachorra Kiara estaba cómodamente acurrucada junto a su madre a pesar del calor. Fuera el clima que fuera ella siempre dormía así. A veces hacía lo mismo con Simba pero no era seguido, solo tomaba esa decisión cuando tenía pesadillas, entonces se levantaba y caminaba hasta colocarse junto a la melena de su padre. Por alguna razón eso la hacía sentir segura. Fue una "maña" que agarró desde pequeña.
Perdida en sus sueños, en los cuales se veía como la líder del grupo de caza, sintió un suave golpe en su hombro, que al inicio ignoro pues el sueño podía más con ella. Fueron las repeticiones de ese golpe lo que la obligaron a abrir de poco en poco los ojos, pues se hacía bastante molesto aquellos golpecitos.
Con el ceño fruncido, enfocó si vista al responsable de despertarla tan temprano. Todavía no se acostumbraba a esas levantadas, solo hace pocas semanas que Simba la despertaba para continuar con su entrenamiento para convertirse en reina.
Cuando la imagen de aquella silueta se volvió visible pudo ver a Kopa mirándola un poco preocupado.
-¿Kopa? – preguntó ella lo obvio pues claramente era él. Kiara alejó su mirada de su hermano para ver la entrada de la cueva y pudo ver que aún estaba oscuro afuera. -¿Qué quieres? Ni siquiera amanece todavía-
Kiara se giró completamente dándole la espalda a Kopa y volvió a cerrar los ojos dispuesta a seguir durmiendo.
-Kiara, despierta, escuché unos ruidos afuera – dijo Kopa un poco molesto de que su hermana lo ignorara.
-¿Y qué? ¿Acaso tienes miedo?- respondió Kiara en la misma posición que se encontraba.
-Claro que no pero puede ser un forastero, puede haber problemas- Kopa quito la mirada de aquella cachorra y miró para afuera de la cueva.
-Debe ser solo el viento. Duérmete de nuevo, Kopa-
-Si no vas conmigo entonces iré solo y si algo me pasa será tu culpa- decía cada vez más molesto Kopa.
-¿Por qué no despiertas a papá?- cuestionó Kiara tratando de terminar con la charla.
-Porque si es solo el "viento" entonces se enojara conmigo por despertarlo-
Kiara giró solo su cuello para mirarlo pero su cuerpo ni siquiera se movió.
-Entonces dile a Kion – dijo Kiara con los ojos entreabiertos. -¿Por qué siempre me levantas a mi cuando algo te despierta por las noches? –
-¡Eso no es verdad! – contestó Kion subiendo la voz pero aun lo bastante bajo para no despertar a nadie. Por alguna razón pareciera que el comentario de su hermana le molestó.
-¿Recuerdas hace dos noches cuando te dio sed? O que tal la noche anterior a esa cuando tenías que ir al baño y me imploraste para que te acompañara- Para esto Kiara ya se había girado totalmente hacía él pero sin levantarse y lanzándole una mirada acusatoria a Kopa.
-Esas eran emergencias, niña – se escudó él girando la cabeza a un lado y bajando la mirada al suelo y con el ceño fruncido.
-Si pero… - Kiara dio un gran bostezo interrumpiéndose a si misma-… ¿Por qué yo soy la que tiene que pagar el precio de no tener un buen sueño? También está papá y mamá –
-Pues… es que…tú…- Kopa dejo sus palabras al aire pues se notaba que quería evitar esa conversación.
Kiara abrió los ojos completamente mirando curiosa a su hermano. Su ánimo cambió drásticamente. Kopa había cerrado los ojos y en su rostro había desaparecido ese ceño fruncido. Seguía con la cabeza baja y pudo jurar que vio las mejillas de su hermano ponerse de un leve color rojo aunque no estaba completamente segura ya que la poca luz de la luna que entraba no ayudaba mucho.
-¿Estas bien, Kopa?- le preguntó ella demasiada confundida.
-Si- afirmó él rápidamente levantándose después de haber estado sentado todo ese rato y se voltio esquivando la mirada de Kiara. –Si no quieres ayudarme le diré a Kion –
-Bien…- contestó suavemente Kiara siguiéndolo con la mirada y aun con cara de no entender nada. En verdad el bipolarismo de su hermano a veces la sacaba de quicio.
Cuando ambos cachorros dirigieron la mirada a un costado de Simba, donde normalmente dormía Kion, se sorprendieron al ver que su hermano no estaba. Hasta ahora no habían notado la ausencia aquel tercer león y una vez que ambos cachorros se compartieron una mirada entendieron lo que sucedía.
-Kion…- dijeron los dos tranquilamente al unísono.
-Ahí está tu respuesta. Tanto drama para nada- comentó Kiara cansada.
-Vallamos a ver porque salió-
-No, gracias, seguramente fue al baño y créeme… ya tengo suficiente con solo ver a uno de mis hermanos orinando –
Kopa se sonrojó completamente acompañado de un rostro que irradiaba vergüenza pura.
Kiara no pudo evitar soltar una pequeña risa de burla al verlo de tal manera.
-Haber si me sigues despertando por la noche – dijo Kiara aun con una sonrisa en sus labios.
-Kiara, esto es serio… además ya estas despierta- respondió Kopa una vez que el rubor desapareció de sus mejillas.
-Bien, pero que sea la última vez – dijo Kiara resignada rodando los ojos.
Se levantó de su lugar y siguió a su hermano hasta fuera de la cueva, siempre tratando de no hacer ruido para no despertar al resto de la manada.
Una vez afuera, los dos voltearon en direcciones contrarias buscando a su hermano.
-¡Kion! – grito Kopa llamándolo.
-¡Shhh!- le regañó Kiara -¿Qué haces? ¿Quieres despertar a los demás?-
Kopa solo guardó silencio dándole la razón a la joven leona.
Enseguida Kiara miró en la punta de la roca real y ahí sentado se encontraba Kion viendo el horizonte.
-¿Lo ves? Ahí está- regañó Kiara a Kopa.
-Más vale que tenga buenas razones para salirse así en la madrugada.- contestó Kopa ignorando los regaños de su hermana mayor.
Ambos cachorros caminaron hacía Kion y cuando estuvieron cerca, este volteó a verlos.
-Chicos, ¿Qué hacen aquí?- preguntó Kion.
-Eso mismo queremos preguntarte. Aquí tu hermano volvió a interrumpir mi sueño por tu culpa – dijo Kiara señalando a Kopa.
Kopa lanzó una mirada de pocos amigos a ella.
-Lo siento, no quería despertar a nadie… es solo que ser el líder de "The Lion Guard" me emociona bastante – Kion mostraba una sonrisa de orgullo mientras miraba el paisaje desde aquella majestuosa roca.
-Aquí vamos de nuevo…- dijo Kiara, pues toda la semana había tenido que aguantar a su hermano hablando solo de eso. En el fondo estaba feliz por él, ella misma vio de lo que era capaz Kion, pero comenzaba a volverse enfadoso.
Por su lado Kopa no dijo nada y puso cara de desinterés total al igual que su hermana, aunque en el fondo había algo más que le molestaba. No era que odiara el nuevo destino de su hermano, y sinceramente no sabía la causa pero algo en todo eso no le agradaba del completamente.
-No eres la única con una gran responsabilidad, "querida hermana" – se defendió Kion remarcando lo último.
-Si pero yo no me la paso alardeando- le contradijo Kiara – Además aún es temprano, no creo que tus amigos estén despiertos.
-Lo sé pero como líder tengo que ser el primero en llegar-
En ese momento se asomó el primer rayo de sol el cual impactó directamente en el rostro de los tres leones.
Fue inevitable admirara aquel hermoso paisaje y bastó con un pequeño vistazo para que los tres hermanos dejaran de discutir pues quedaron hipnotizados ante el panorama.
-Wow- exclamó inconscientemente Kiara. Ella más que sus dos hermanos menores había visto varias veces esa escena pero nunca se cansaba de ella. Era lo que hacía que valiera la pena el levantarse temprano con su padre.
-Veo que mis pequeños decidieron levantarse temprano hoy- dijo Simba dándoles una pequeña risa paternal a sus hijos y acercándose a ellos para luego sentarse a su lado.
-Buenos días papá- dijeron los tres al mismo tiempo con una sonrisa.
-Buenos días – les respondió el saludos el rey de esas tierras- me alegra verlos juntos esta mañana.
-Bueno, puedes agradecerle a Kion quien es el que nos despertó a nosotros- dijo Kopa con sarcasmo en su voz.
-Quiero empezar cuanto antes- dijo Kion muy animado –hoy comenzaremos con el entrenamiento de the lion guard, ¡será genial!-
-Me alegra verte entusiasmado- le dijo orgulloso Simba.
-¿Puedo ir a buscar a Bunga? – preguntó Kion a su padre.
-No creo que este despierto todavía- dijo Simba.
-Seguramente sí, está tan emocionado por esto como yo. Por favor papá- imploraba Kion con la voz más suplicante que podía usar.
-Está bien – suspiró Simba ante la insistencia de su hijo- pero no causen problemas-
-¡Gracias!, no lo haremos –
Tan pronto terminó de decir esto Kion salió disparado en busca de su amigo.
-¿Algún día cambiara?- cuestionó al aire Kiara.
-Déjenlo, su hermano tiene una ilusión- lo defendió Simba- algún día la tendrán ustedes-
-No lo creo- respondió Kopa tan bajo que solo él se escuchó. Tenía una expresión de tristeza en su rostro pero ninguno de los dos presentes restantes lo notó.
-Por cierto, es mejor que continuemos con el entrenamiento, princesa – dijo Simba dirigiéndose a Kiara.
-Papá- le reprochó ella. No es que le molestara que la llamara así pero prefería que no lo hiciera en presencia de Kopa o Kion.
Simba soltó una leve risa al ver el puchero de ella, le parecía adorable.
-Kopa, ¿tienes planes para hoy? – preguntó Simba cambiando de tema.
-No realmente, quizá pase el día con mamá- su voz sonaba un poco desanimada.
Simba trató de no darle importancia a ese tono de voz pues no creía que algo malo le pasara a su hijo, simplemente creía que aún tenía sueño.
-De acuerdo. Vamos, cariño- dijo el gran león llamando a Kiara y comenzando a avanzar.
Pero Kiara si notó que algo le sucedía al pequeño Kopa pues él tenía la mirada baja, así como sus orejas. Aun así no le dijo nada pues no era común mostrar preocupación por los demás entre los tres hermanos.
Kiara lo observó por otros breves segundos y comenzó su marcha hacia donde había ido su padre.
-Nos vemos después- fue lo único que dijo Kiara antes de irse pero Kopa no contestó, ni siquiera pareciera que la había escuchado. La pequeña solo esperaba que fuera lo que fuera no durara tanto.
Kopa vio como su padre y su hermana se alejaban poco a poco hasta desaparecer a lo lejos.
Así se quedó por unos minutos, sentado sin más que mirar el paisaje, hundiéndose en sus pensamientos.
Poco después escuchó unos pasos detrás de él pero no se molestó en voltear, sabía perfectamente quien podría ser.
-Buenos días, cariño – le saludó Nala una vez que estuvo a su lado, sentándose junto a él.
-Hola, mamá- dijo Kopa mirándola y fingiendo la mejor sonrisa que podía. Si algo le molestaba, su madre era la primera en darse cuenta y en realidad no estaba de humor para dar explicaciones.
-¿Cómo dormiste?-
-Bien, gracias- se limitaba a responder.
Nala no era nada tonta y con tan solo con escuchar su voz sabía que algo no estaba bien con él.
-¿Todo está bien?- le cuestionó Nala sin borrar su sonrisa de la cara pues ella creía fielmente que no había mejor medicina para los problemas que una sonrisa.
-Sí, todo bien – Kopa levantó más la voz para sonar seguro de sí mismo. Le sorprendía que su madre adivinara su estado de ánimo con tan solo un "buenos días", era de admirar aquel sexto sentido que solo tienen las madres.
Ante todo pronóstico, Nala no volvió a decir palabra, solo le pasó una mirada a su hijo como si buscara algo en él y luego volteó hacía el horizonte para también ver como el sol salía lentamente.
En verdad Kopa agradecía que su madre no siguiera con las preguntas. Trataba de mostrarse tranquilo y normal pero por dentro el malestar aumentaba.
Nuca se había sentido así hasta que escuchó que Kion se convertiría en el líder un grupo encargado de defender "el ciclo de la vida". Nunca se había puesto a pensarlo pero ahora Kion tenía una gran responsabilidad… tenía una misión en la vida y Kiara no se quedaba atrás, entrenaría con su padre para convertirse en la reina de esas tierras. Parecía que la vida tenía planes para todos… para todos excepto para él y eso era lo que le dolía.
Por primera vez en su vida sentía que no pertenecía a ningún lado…
Continuara…
Y hasta aquí el cap.
Espero les haya gustado, tratare de mejorar cada vez :D
