-Sasuke, hijo ¿en dónde estabas? Tu padre quiere hablar contigo.

-En la playa – dijo mientras se dirigía a la oficina de su padre, no sabía de qué era lo que su padre le quería decir, pero lo que sí sabía era que últimamente su padre lo "consentía" de alguna forma. Eso quería decir que le iba a pedir un favor o más bien, una orden.

Al entrar vio a varios hombres incluyendo a su hermano Itachi, algunos de sus amigos y el amigo de su padre llamado Orochimaru. Ese tipo era muy raro, era muy pálido con una lengua demasiado larga y siempre lo miraba de una forma deseosa y escalofriante.

-¡Ah por fin llega el elegido! – dijo su padre muy orgulloso.

-¿Elegido?- preguntó indiferente

-Sasuke-kun- habló Orochimaru que se acercaba lentamente a él – tú eres.. – le susurró al odio mientras acariciaba su hombro- el más fuerte de todos nosotros – dijo lo último en un tono audible – el poderoso.

Sasuke le quitó la mano de su hombro, no soportaba que nadie lo tocara y menos ese bicho raro que su padre tenía por amigo.

-Tenemos una misión importante para ti hijo, de eso depende nuestro futuro – habló muy serio su padre.

-¿Cuál es?

El señor Uchiha sonrió confiado y comenzó a hablarle del plan.

A la noche siguiente el Uchiha menor comenzó con el plan, más bien con la misión que los altos mandos le habían encargado. En realidad a él no le gustaba mucho esa idea pero no tenía mas remedio que acatar las órdenes. Así que resignado se dirigió a la playa.

En algún lugar de la playa….

Naruto y sus amigos jugaban voleyball, ya era noche pero todo el día habían estado ocupados haciendo otras cosas. La pelota se salió del "campo de juego" que no eran más que unas líneas trazadas sobre la arena, y Naruto se ofreció a ir por ella. Corrió hacia donde se encontraba, iba a agarrarla pero de repente despareció.

-¿Eh? Aquí estaba hace rato… – volteó a todas partes y no vio nada ni a nadie.

-¿Sigues aquí?- escuchó decir a alguien, volteó hacia donde estaba el mar y lo vio ahí, con la pelota en sus manos.

-Ah sí, estaré por aquí por lo menos 2 meses – sonrió al verlo, ese chico era el de anoche, aquel chico misterioso y atractivo.

- Ya veo – dijo indiferente, como si no le estuviera poniendo atención al rubio- ¿eres de aquí?

-No, yo vivo en Tokio – sonrió amablemente – pero estoy de vacaciones así que..- sus palabras dejaron escucharse, el no pudo seguir hablando al ver directamente a los ojos del Uchiha.

-¿Pasa algo? – pregunto después de un largo rato de silencio.

-No, no – desvió la mirada – por cierto soy Naruto Uzumaki.

-Sasuke – dijo mientras volteaba a observar el mar.

-¿Te gustaría.. jugar voleyball con mis amigos?

- En realidad no – volteó a mirarlo por arriba del hombro- mejor juguemos nosotros dos sólos…

- Ah… – se puso colorado al escuchar "sólos", su imaginación estaba pensando en cosas… que no debía- sí… está bien – sonrió – juguemos.

Sasuke le lanzó la pelota y estuvieron jugando un buen rato hasta que acabaron cansados y acostados en la arena, mientras miraban el cielo con tranquilidad. Apenas se habían conocido pero Naruto se sentía muy cómodo con ese chico, aunque no supiera nada de él, le inspiraba confianza.

De repente Naruto se sentó de golpe, había estado pasándosela tan bien que olvido por completo a..

-Mis amigos… los dejé esperando – dijo más para sí mismo- supongo que debo irme.

-Ya deben de estar dormidos – comentó sentándose igual que el rubio mientras lo veía.

-Sí, es cierto. ¿De dónde eres, Sasuke?

-De aquí, vivo cerca de la playa.

-¡Genial! Puedes venir aquí cuando quieras y… ¿cuántos años tienes?

- .. – "¡mierda, ¿qué le digo? No puedo decirle que tengo 120 años!" – ¿cuántos años tienes tú?

-18

-Yo 19

Ambos chicos de quedan mirando fijamente, los ojos del pelinegro enserio eran tan hermosos que no podía ignorarlos, tenáa que verlos…

De repente empieza a sonar su celular rompiendo el ambiente que se había formado entre ellos. El rubio agarró el celular y contestó.

-¿Qué pasa? Tranquilo, estoy bien. No me paso nada. Estoy con… - miro a su alrededor, ya no estaba Sasuke. – no importa, ahora regreso al hotel.

Otra vez había desaparecido sin darse cuenta, no entendía cómo podía irse tan rápido, era como si se pudiera transportar o algo así.

No sabía por qué pero sentía una conexión especial con Sasuke …

-Lo estás haciendo muy bien, Sasuke – susurró su padre tras él

-Sí… – Contestó mirando al rubio alejarse

Por alguna razón le pesaba seguir el plan, sabía que aún faltaba mucho para que el día llegara pero aun así le pesaba mucho y no sabía porque. Hasta hace rato no había sentido eso pero desde que habló con el rubio ya no era igual. El parecía no saber nada… parecía inocente…