LOVE IS GRAY

Capítulo 2. Piensa, Sherlock, piensa

—Les espero en la cocina con todo limpio. Si no es así, consideraré mi presencia en esta casa innecesaria y me marcharé. No es una amenaza. Es un hecho.

Los hermanos Holmes estaban acostumbrados a vivir con Billy. Mayordomo, niñero e incluso consejero y amigo, no dudaba sin embargo en regañarles cuando consideraba necesario.

Ya sabían bastante bien dónde estaban los utensilios de limpieza; años de destrozos los avalaban. Cuando bajaron a la cocina sin valor para dejar una pizca de tarta en el dormitorio, otra grande, blanca y con aspecto delicioso les esperaba. Con unos padres fuera de casa la mayor parte del tiempo, un capricho de vez en cuando no hacía ningún mal.

Mientras los chicos devoraban más de un plato, Billy se dispuso a comenzar con la cena. Curiosos, se quedaron en la cocina para observar: noche de verduras. Un suspiro colectivo llenó la sala. Por parte de los hermanos Holmes, porque veían la próxima obligatoriedad de la ingesta. Por parte de Billy, porque tenía entrada de primera fila para el espectáculo gastronómico-circense del día.

La paciencia le haría inmortal en una chimenea.

Larga fue la noche con fregona de por medio y, cuando al fin pudieron los hermanos huir del comedor a sus dormitorios, comenzó la indagación a través de la pared. Desde pequeños, un ladrillo suelto les había servido de unión en las noches más frías.

¿Todavía nada? -MH

¿Sugerencias? -SH

Tiene que conocerte. Olvida eso, a ti te conoce todo el mundo, no te callas -MH

Sugerencias útiles -SH

Compañeros de clase que no estén a la vista -MH

Detrás y a los lados -SH

Bien, ahora enumera y piensa, hermanito -MH

La hoja de papel iba de un lado a otro sin más paro que lo que tardaban en escribir. Acabó en manos de Sherlock y éste, como la lista de Mycroft, la guardó. Era tiempo de respuestas.

La disposición de la clase de Sherlock era de 4x5. Él se sentaba en tercera fila al lado de la ventana, por lo que detrás quedaban dos filas más, junto con las tres personas con las que compartía la tercera.

Sherlock plasmó su clase en el Palacio Mental.

Justo detrás de él estaba Jim. Al lado de éste, Sebastian. A continuación, Molly, y más a la derecha, Mike.

Detrás de Jim estaba Sarah, a su derecha, Donovan, seguida por John y Anderson. Y en la misma fila de Sherlock se situaban Irene, Mary y Anthea. Basándose en la premisa de Mycroft, ¿quién de ellos sería?

Donovan estaba enamorada de Anderson, aunque salía con otro chico de la clase. Sarah lo estaba de John, aunque ni salían. John era el enamorado de muchas chicas de su clase. Irene estaba muy pendiente de él, Sherlock Holmes, al que el amor le importaba menos que nada, y de alguna chica.

De Mike no había referencias, sólo que se llevaba muy bien con John. De Jim, que con Sebastian había alguna relación extraña, como con Molly, con Sherlock... Entre él y John se repartirían la clase como un pastel.

Quedaba Anthea, pero quitando la inclinación de John hacia ella como con todas las demás, no mostraba ninguna señal de interés en nadie.

¿Quién habría dejado la rosa gris en el pupitre de Sherlock?