Hola todos, mil gracias por comentar en el capítulo pasado, me encantaron todos los comentarios :)
Espero les guste la segunda parte, y tranquilos que ya voy como por el capítulo 5 así que voy adelantada.
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El Viento de Cambio
Capítulo II
Toda la tripulación de Sombrero de Paja, excepto Zoro, se encontraba a bordo del Céfiro, el buque pirata de la tripulación de los piratas del Viento. Algunos, como el rey pirata estaban en pura fiesta y otros más responsables analizaban la situación en mano.
Nami llegó junto a Franky, donde las miradas de los mecánicos de la tripulación de Kazé indicaban que no habían buenas noticias.
-Onee-chan no podemos reparar este mástil en el mar ya que nosotros tampoco tenemos suficientes materiales para la SUPERRRR reparación, necesitamos remolcarlos hacia alguna isla que tenga provisiones suficientes- anuncio Franky cruzándose de brazos.
Nami se colocó una mano en la cintura y ladeó la cabeza, suspiró y con un movimiento que sorprendió a todos se sacó un pedazo de pergamino de entre medio de sus dos grandes… atributos. Los miembros de la tripulación de Kazé quedaron con la mandíbula desencajada.
Acto seguido la navegante desenrolló un mapa y Franky le acomodó un barril enfrente para que ella lo apoyara sobre el mismo, el navegante de los tripulantes de Kazé, un hombre regordete, calvo y bajito, de mediana edad, con más aspecto de erudito que de pirata, se aproximó con interés a escuchar lo que la otra navegante tenía para decir. Kazé por supuesto también estaba escuchando todo.
-Disculpen por lo crudo de este mapa- dijo Nami mientras pasaba sus dedos sobre el mapa que los demás no lo veían para nada crudo sino prácticamente un obra de arte en si mismo – Apenas tuve tiempo de realizar un bosquejo de esta zona. –continuó- Bien la próxima isla a un día de distancia se compone de pequeños pueblos de pescadores, y no tienen puertos de aguas profundas, la topología geológica no nos dará lugar para maniobrar navíos de tanto calado, así que…- pausó y su dedo se arrastró sobre el mapa hacia un punto más al sur – lo más conveniente es seguir al Sur y llegar a la isla Terxina, allí cuentan con un puerto suficientemente grande y provisiones, pero siendo que el Sunny está tan cargado remolcarlos hasta allí nos llevará casi tres días, si los vientos nos acompañan-
Nami levantó la vista y buscó los ojos de su capitán, si bien Luffy parecía distraído jugando con el resto de la tripulación no tardó ni un segundo en encontrar los ojos de Nami, Kazé noto este intercambio de inmediato, Luffy sacudió la mano y dijo
-Por mí está bien, estos tipos son bien divertidos, shishihi-
-Les debo una gran deuda, se los repararé como pueda- ofreció Kazé mostrando sinceridad. Nami asintió y se guardó el mapa donde lo tenía previamente, dejando a todos los hombres a su alrededor boquiabiertos.
Pronto ambas tripulaciones estaban ocupadas amarrando el Céfiro al Sunny para comenzar con el remolcado del navío averiado, mientras sucedía esto Kazé simplemente se apoyó en el barandal de su barco y observaba el Sunny con una mezcla de admiración y algo más.
-Hermoso barco- prácticamente suspiró – se nota que su manufactura es excelente-
-Sí! Franky es el mejor carpintero de barcos del mundo!- Clamó Luffy parándose junto a su homólogo y admirando por millonésima vez su propio barco.
-Aunque el casco se ve bastante hundido, vienen cargando mucho peso?- comentó con total inocencia Kazé. Luffy asintió profusamente.
-Oh si! Tenemos tanto oro guardado en la bóveda que ya casi no cabe hahahaha-
-IDIOTA!- y una zapatilla voló y aterrizó en la nuca del rey pirata que se desplomó como muñeco y quedó convulsionando un poco – Tienes que andar diciendo eso a cualquiera?- gritó Nami hecha una furia. Luffy se recuperó en un segundo y se incorporó con ojos de diablo y apretando los dientes.
-Oi NAMI QUE TE PASA!-
Y sin más Nami tomó al hombre más temido del mundo por su chaqueta y lo sacudió como muñeca de trapo – QUE-NO-LE-DIGAS-A-CUALQUIERA-SOBRE-MI-TESORO!-
-Querrás decir NUESTRO tesoro! Y qué, si le digo, si quieren pasarse me los cargo!- contesto Luffy con dientes apretados, nariz con nariz con Nami, gruñéndose como perros rabiosos.
-Que te los puedas cargar no justifica que andes diciéndoselo a cualquiera! Dios eres insufrible!- y Nami sacudió los brazos y se volteó hecha una furia, se montó en su clima tact y se fue al Sunny en busca de consuelo dorado.
Luffy solo se quedó viéndola apretando los dientes y luego le sacó la lengua y se estiró el ojo. Kazé no pudo más que reír, volvió a levantar sus palmas en gesto de paz.
-Enserio que no me interesa-
Y Luffy demostró en ese instante porqué se había ganado el título de Rey pirata con gran sufrimiento y esfuerzo, la mirada que le dirigió a Kazé fue fría, dura, calculadora, una ráfaga de energía penetró el corazón del otro capitán y la madera del barco alrededor de ellos se quejó lastimosamente de la pura intensidad.
-Lo dije enserio-anuncio con una voz mucho más profunda, fría – si alguien se atreve a tomar lo que es nuestro, si alguien pone siquiera un dedo en uno de mis nakama, me lo cargaré-
Tal fue el cambio de humor en la cubierta del Céfiro que varias miradas se tornaron a ambos capitanes, allí mismo a Kazé le pareció que la estatura de Luffy fuera mucho más imponente, incluso su porte había cambiado. Allí delante de él no había un muchacho risueño sino un hombre forjado de muchas experiencias, un rey pirata.
Kazé no pudo más que asentir –Desde luego- e inclinó la cabeza levemente. Más, si bien era muy poderoso, no era estúpido, si tenía cartas que jugar, no las echaría tan pronto.
-Bien- respondió Luffy y luego sonrió ampliamente, como si el momento de tensión nunca hubiese existido.
-Sanji! Que hay para cenar!- gritó despreocupadamente.
La noche ya había caído y varias lámparas habían sido colocadas en la cubierta del Céfiro, apoyado por los cocineros del otro barco Sanji había preparado un festín colosal y los aromas invadían la cubierta. La Cerveza, el ron y el saki abundaban y la música de Brook con su guitarra acompañada con Franky agregando un toque SUPER.
Ambos barcos se encontraban anclados y nadie permanecía en el Sunny, aunque esto no quería decir que el navío no carecía de vigilancia atenta.
Nami había ido a la celebración casi a regañadientes y después de que Robin le insistió bastante, se encontraba sola en un rincón y una nube de mal humor le cubría la cabeza, y es que, no importaba que tan fuerte fuera Luffy, con el título que ostentaba ahora, era normal que cualquiera fuera tras su cabeza.
Nami pensaba que después de que consiguieran su objetivo estarían a salvo, ahora, luego de haber presenciado tantas guerras, batallas épicas y luego de ser testigo de la muerte de hombres considerados prácticamente invencibles, Nami sabía que todo era posible. Alcanzar tu sueño también te daba más miedo a perderlo.
-Estúpido- murmuró la navegante por enésima vez esa noche.
-Esa mirada no te beneficia- comentó Kazé apareciendo de pronto junto a la navegante.
-Y eso a ti que te importa- contestó Nami secamente.
-Se que no es de mi incumbencia pero todos los demás se divierten, baila conmigo- sonrió Kaze, con sus dientes blancos y perlados, casi sacó un destello de los mismos y extendió su mano.
Nami bufó para si, miró a su capitán, todo cochino de comida, medio ebrio bailando con Usopp y Chopper, le dedicó una mirada de desprecio, volteó y miró a Kazé, alto, gallardo de amplios hombros y un tinte dorado en su piel. Tomo la mano de Kaze cautelosamente y éste sonrió en alegría, convirtiéndose parcialmente en viento y flotando a Nami al centro de la fiesta junto con él, comenzaron a bailar y rápidamente se pusieron al unísono.
La tripulación de Kazé comenzó a chiflar y alentar a su capitán, al principio, Luffy solo sonrió y aplaudió con un pedazo de carne en la boca y gritó, -Wuhuuu que bien, baila Nami!- la alentó, ya que si bien habían peleado un par de horas antes, Luffy era incapaz de mantener resentimiento hacia su tripulación, además, algo le cosquillaba en el estómago cuando Nami reía y era feliz, así que le encantaba verla divertirse, claro que no entendía bien porqué, pero de cualquier manera lo disfrutaba.
Nami entrecerró los ojos al escuchar las palabras de aliento de Luffy y pareció como si le hubiesen echado leña al fuego, ya que sus movimientos se volvieron más provocativos, sus caderas comenzaron a rozar más con las de Kazé y los vítores de la otra tripulación aumentaron aún más. La sonrisa de Luffy comenzó a desaparecer.
La música llegó a un climax y cuando acabó súbitamente Nami terminó con la espalda arqueada sostenida por el brazo de Kazé mientras todos aplaudían y vitoreaban –excepto algunos miembros de los sombreros de paja-
Con un fino hilo de sudor corriendo por su piel Nami le sonrió a su compañero de baile y con la respiración aún entrecortada dijo – Eso fue… intenso-
-Puedo ofrécete algo de beber para refrescarte?- ofreció Kazé rodeándola con un brazo pero sin llegar a tocarla, guiándola hacia una mesa donde había bebidas y aperitivos.
-Nami-swannnn yo te puedo traer lo que seaaaa!- masculló Sanji mordiéndose el labio, increíblemente celoso de toda la situación. Aunque sin tanta intensidad como en los días de antaño, ya que desde que la tripulación había ganado fama Sanji disfrutaba de la visita a cada puerto con todas las señoritas que quisieran su compañía. Con una vasta fortuna a su alcance, al cocinero no le faltaban los medios, el atractivo o la fama para yacer incluso con varias mujeres a la vez. Tan enfiestado estaba, que si bien el amor por sus mujeres favoritas, Nami y Robin nunca desaparecería, la intensidad de su acoso había bajado algunas notas desde sus días de novato, en términos más simples, el tipo se había calmado un poco.
O como decía Zoro crudamente, le habían hecho falta una buena revolcada o cien.
-Ahora NO Sanji-kun- contestó ella fríamente y se alejó con Kazé, quien le sirvió bebida y acto seguido desaparecieron de la fiesta.
Si bien Luffy no comentó nada, su ceño se frunció y una extraña mueca apareció en su rostro, luego continuó en la fiesta como si nada hubiese pasado. Zoro encontró los ojos de Robin, y ambos compartieron una mirada cómplice.
Francamente Nami amaba a sus nakama, pero a veces (muchas veces) la sacaban de quicio con sus locuras y llevaban en altamar ya una semana, por lo que no había tenido tiempo de distraerse, salir de compras y desestrezarse en general. Según ella, la compañía de un hombre apuesto y aparentemente inteligente era lo que necesitaba para darse un respiro, además, si podía averiguar algo más sobre estos piratas, investigar sus intenciones, mucho mejor.
Ambos se apoyaron sobre el barandal de popa, admirando el basto océano que reflejaba la luna en un silencio confortable.
-Hermosa noche, pero ni la mitad de hermosa que la mujer que me acompaña – alagó Kazé. Nami rodó los ojos y bufó, para frases pre fabricadas de alago, mejor Sanji.
-Lástima que mañana se nublará y lloverá bastante, no veremos ni una gota de sol- comentó ella secamente.
-Como lo sabes?-
-No lo sientes? Está en el aire, en el olor del mar, en la estática, en el propio viento, en la aureola que rodea la Luna… desde pequeña siento estas cosas- Nami cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, tomando una bocanada de aire disfrutando de la brisa marina.
-Eres impresionante, talentosa y bella, como una flor en el medio del desierto. Cualquier tripulación pirata estaría encantada de tenerte-
Nami bufó por la nariz y se llevó una mano a la sien –Por favor dime que no planeas raptarme, ya estoy harta de ese chistecito. Típico capitán pirata patán que cree que puede usar mis habilidades para llevarlos al nuevo mundo, déjame decirte algo Luffy nunca...-
Pero Kazé interrumpió – No NO! Claro que no, no se me ocurriría jamás, además que uso tendría al raptarte, cualquiera sabe que no puedes tocar a nadie de la tripulación de Monkey D. Luffy si no quieres caer en la ruina, bastante me ha costado conseguir mi reputación para arriesgarla toda por una mujer… sin importar lo hermosa y talentosa que ella sea-
Nami sonrió. – Bien- dijo sonriendo y admirando lo que quedaba de alcohol en su vaso, como pensativa. Estuvieron así un momento.
-y… está todo bien con tu capitán? No quise provocarles una discusión esta tarde, lo siento-
Nami solo rio. –Te refieres a eso? No te preocupes, llevo discutiendo con ese mentecato desde que era un crio del East Blue con una gran bocota llena de sueños – y Nami miró al cielo y una cálida sonrisa dibujó su rostro, sus ojos se nublaron como si estuviera reviviendo cálidos recuerdos.
Kazé apretó los dientes un poco, - Te preocupas mucho por él- dijo
-Por Luffy? Claro es mi capitán- respondió ella simplemente.
-Tan solo eso?- Kazé le sonrió pícaramente.
-Y mi amigo claro, mi nakama, familia….-
-Y….algo más?- Y por la mirada que Kazé le propinó Nami de pronto comprendió a que se refería y echó a reír a carcajadas.
-Espera espera… hahahaha, tu implicas que Luffy y yo HAHAHA! O dios que buen chiste!-
-Entonces no tienen un romance?-
-ROMANCE?! Hay dios que risa- Nami necesitó de un minuto para calmarse, y luego continuó.
-Kazé, Luffy podrá ser quizá el hombre más fuerte del mundo pero su corazón es el de un niño, no creo que sepa lo que significa la palabra romance, y francamente no creo que ni se le cruce por la cabeza lo que tienes en mente. – Porqué compartió esta información con prácticamente un desconocido, Nami no lo sabía.
-Entiendo- dijo Kazé acercándose tal vez un poco más a Nami. – Y cuéntame… que más te gusta hacer, además claro, de ser una excelente navegante… - continuó Kazé con la conversación.
Luffy que se había excusado para ir al baño después de tomar tanto, por supuesto había llegado justo a tiempo para escuchar la frase.
"Luffy no es más que un niño ", de la boca de Nami, apretó el puño ya dispuesto a gritar que él no era un niño, pero Nami tenía razón, no sabía exactamente qué significaba la palabra romance, sabía que tenía algo que ver con el comportamiento empalagoso de Sanji con las mujeres y cosas que no le interesaban mucho, pero decidió preguntarle luego a Usopp.
Escuchó a Nami reír y le agradó que ella se la estuviera pasando bien, sacudió la cabeza y volvió a la fiesta, pero no sin un sentimiento extraño en su estómago. Le pediría luego a Chopper algún analgésico para el estómago, tal vez algo le había caído mal.
..
Continuará.
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