Despues de dos semanas de examnes, bloquearme con una escena y fastidiarse el ordenador puedo subir el segundo capítulo. Gracias a Danny ch. 25 que me dio una buena idea para continuar con el capítulo 2. Idea que no he usado por querer escribir algo antes que ha compuesto este capítulo. En resumen segundo capítuo publicado y empiezo a escribir un tercero.

Disclaimer: Los personajes de HP no me pertenecen le pertenecen a J.K.

Nota: Capítulo triste. Coged pañuelos


2-Dolor compartido

Es un día oscuro. Un día lleno de nubes grises y fríos cortantes. Todo junto el recuerdo de la lluvia del nubes anterior.

Es un panorama que solo puede ser descrito con una palabra. Devastador. Devastadoramente triste. Una tristeza que apenas refleja la que se siente en Hogwarts.

Hogwarts esta de luto. Ayer por la noche murieron dos alumnos. A la mañana siguiente (aquella mañana) otro alumno había ido a Azcaban. Había sido por ser el culpable de la muerte de los dos muchachos

-"Él no tiene la culpa. La tengo yo"-era el pensamiento de un joven que recorría Hogwarts.-"Yo tendría que estar en Azcaban, no Remus"

Cavilaba mientras recorría los pasillos de Hogwarts como una verdadera alma en pena

Unos sollozos llegaron a los oídos del joven alumno. Los reconoció inmediatamente ya que llevaba oyéndolos desde aquella mañana. Así que busco su origen para poder consolar a la persona que los producía. Aunque sabia que era inútil.

Después de buscar un poco, el joven pelinegro-azulado encontró a una muchacha de cabello pelirrojo escondida detrás de una armadura con la cabeza recostada entre sus piernas en posición fetal.

-Lily- murmuro el joven sin saber muy bien que decir.

La joven muchacha levanto la cabeza encontrándose con los ojos gris-azulados del muchacho que la miraba con profunda tristeza.

-¡Tú!-grito ella lanzándose sobre el joven. -¡Sirius eres un maldito! ¡Esto es culpa tuya ¡Me oyes! ¡TUYA!-grito desesperada Lily mientras golpeaba a Sirius en medio de un mar de dolor y desesperación.

Él simplemente hizo lo único que podría hacer en aquel momento. Abrazo a la joven Evans tan fuerte como podía. Poco a poco la muchacha entre sus brazos consiguió calmase y apagar sus sollozos. Aunque Sirius sabia que la tristeza nunca se marcharía.

De repente un sonido de campana dejo oírse en todo Hogwarts haciendo que los dos jóvenes rompieran su abrazo.

-Tenemos que ir Lily, tenemos que...

-¡No, no lo digas!

-...despedirnos

- ¿Porque, Sirius? ¿Porque él? Era tan joven, tenia tantos planes. Los dos los teníamos. Juntos. Íbamos a casarnos y a tener un hijo

-Harry- murmuro Sirius

-Si, Harry. Así íbamos a llamar a nuestro pequeño-confirmo Lily- Y ahora, ahora...

-Vamos Lily. Vamos a verles por ultima vez

Los dos jóvenes se dirigieron a los jardines del castillo donde se llevaría a cabo el funeral. El lugar tenia colocadas filas de sillas blancas donde se iban a sentar los familiares, amigos y gente que quería y extrañaba a los dos jóvenes que no volverían a abrir los ojos. Esos jóvenes cuyos restos mortales estaban ahora en hermosas lapidas de mármol blanco brillante bajo el sol.

Sirius y Lily comenzaron a pasar entre las filas de sillas hasta llegar a la primera fila donde ya se encontraban los padres de James y una mujer que Sirius supuso que era la madre de Severus ya que la había visto una vez en el anden 9 y 3/4 en compañía de él.

Cuando todo el mundo ya estaba en su lugar el director Dumbledor se adelanto para decir una palabras de consuelo:

-Amigos hoy es un día triste. Tres alumnos nos han abandonado. Dos de ellos no volverán. James Potter y Severus Snape. Dos jóvenes, llenos de vida, llenos de sueños. Sueños que no se cumpliran si no se recuerdan. Si no los recordamos. Este es un día para recordar. Recordar las alegrias y olvidar las penas. Hoy también es un día para reflexionar. Sobre el precio de nuestras elecciones y la consecuencia de nuestros actos. Recordad y reflexionad. Pero nunca olvidéis ni ignoréis lo que hoy ha ocurrido. Gracias.

Con esas palabras Dumbledor acabo su discurso. Entonces las dos lapidas de marfil fueron puestas en la fosa opacando as su brillo. Con un movimiento de varita del mago la tierra cayo sobre los agujeros enterrando a los dos jóvenes.

Los llantos que antes eran apagados ahora se hicieron presentes. El dolor era fuerte, disminuir a pero no se iría.

Lily volvía ha estar abrazada a Sirius, el señor Potter intentaba calmar a su esposa. La señora Snape intentaba ocultar su dolor detrás de su pañuelo blanco, como si ese trozo de tela fuera un escudo contra la horrible realidad.

En cuanto Lily acabo de llorar ella y Sirius se dirigieron de vuelta al castillo. Por el camino se encontraron con la madre de Snape

- ¿Señora Snape?-la llamo Sirius

-Si, soy yo. ¿Y tú eres?

-Me llamo Sirius y esto, esto... todo esto es culpa mía.

- ¿Porque?

-Porque yo envíe a su hijo al sauce boxeador. Si no lo hubiera hecho...

-Pequeño, yo no te culpo. No te culpes tú.

Esas fueron las palabras que le dedico en aquellos momentos Eillen Snape a Sirius Black


Final abierto. ¡Hey! pero si hay tercera parte puedo darme ese lujo ¿no? . Reviews anonimos los contesto en mi perfil y pongo cuanto tengo hecho del tercer capítulo.