Los personajes que aparecen en la siguiente historia no me pertenecen y parte de las ideas y de algunos diálogos tampoco son mías. Todo es de sus respectivos dueños
Chicos, recuerden, voy a agregar unas escenas que no aparecen en la seria y no voy a escribir tampoco todas las partes.
Disfruten el cap.
CAPITULO 2
Storybrooke
"Ahí. Justo a la vuelta de la esquina" le indico Bella a Gold mientras este conducía.
Ellos estaban recién casados y Bella había encontrado el lugar indicado para pasar su luna de miel.
Gold estaciono el auto en frente de una hermosa y enorme mansión.
"La he encontrado en la caminata de la mañana" explicó Bella. "Debe ser de la última maldición. Nadie la ha reclamado así que he pensado…no haría daño tomarla para nuestra luna de miel.
Gold sonrió ante la idea y al rato ya se estaba riendo los dos.
Los dos se dispusieron a salir del auto y entrar la casa. Era aún más hermosa por dentro, bien decorada, pintada y, sobre todo, misteriosa. Bella caminaba animadamente mientras examinaba lo que parecía ser el Living.
"Sabes, me pregunto a quién pertenece" le dijo a Gold.
Dejo su bolso en un sillón.
"Echemos un vistazo, es espectacular. Puedes ver el océano desde todas la habitaciones…"
Gold chasqueo sus dedos e inmovilizo a Bella justo cuando ella se acercó a una de las ventanas para que no pudiera hablar ni ver lo que hacía.
Hizo esto para tomar la daga del oscuro, la cual permitía que lo controlara, que estaba en el bolso de su esposa. Esa daga era falsa, pero la joven castaña no lo sabía, Gold se la había dado para que confiara en él pero se quedó con la verdadera para vengar la muerte de su hijo. Ahora que ya no tenía motivo para vengarse no tenía porque mentirle a la persona que amaba. Saco la verdadera daga que estaba en el bolsillo de su saco y la gurdo en el bolso, quedándose él con la falsa.
"Si vamos a hacer esto, hagámoslo de la manera adecuada" pensó Gold en voz alta.
Volvió a chasquear sus dedos para quitar el hechizo que había puesto sobre Bella.
La muchacha volteo entusiasmada uniendo sus dos manos.
"Aun no has visto la mejor parte" camino hacia su esposo y toco su hombro, siguiendo luego hacia delante.
Gold sonrió por la acción y se dispone a seguirla, pero de repente algo que estaba arriba de una pequeña mesa de madera redonda llamo su atención, olvidando completamente lo que tenía que hacer. Se trataba de una pequeña caja circular de madera con cristales plateados a su alrededor y su tapa era de color azul con varias estrellas blancas. ¿Eso era lo que creía?
"¿Todo bien?"
"Si" contesto Gold con un ligero movimiento en la cabeza pero sin despegar su vista del objeto. "Es solo que a quien sea que le pertenezca esta casa…" hizo una breve pausa "tienes unos gustos interesantes."
Arendelle
Elsa y Anna habían llegado al valle de la roca viva. La Princesa no se había dado el tiempo de cambiarse, estaba más preocupada por encontrar respuestas que por su vestido de novia. Ni siquiera se había tomado la molestia de regresar al castillo, simplemente Anna se decidió a ir hacia donde estaba Pabbie y también ignoraba los comentarios que Elsa hacía en el camino, sobre todo si algo de lo que decía tenía que ver con la boda.
"No deberíamos estar aquí" dijo Elsa.
"Prácticamente son familia" le respondió su hermana.
"Me refiero a que tienes que planear tu boda."
Anna rodo los ojos y negó con la cabeza disimuladamente.
"Es mañana" le hablo la Princesa lamentándose. "Si hay algo que hacer todavía, es que he calculado mal."
"Tienes que descansar. Es un día especial. Deberías disfrutarlo."
No iba a disfrutar eso, mucho menos si el casamiento era una farsa. Esperaba que esto de algún modo la ayudara a salir del problema.
"No puedo si mi hermana esta alterada." dijo Anna. "¿Gran Pabbie?" llamo entre todas las rocas que había en el sitio. "Sé que estas aquí ¿Por qué no te muestras? ¿Gran Pabbie?"
Anna y Elsa vieron como una de las rocas empezó a moverse y fue en dirección a ellas. La roca se detuvo tomando la figura de un troll de edad mayor.
"Da mala suerte ver a la novia antes de la boda" comento Gran Pabbie.
Anna lo hubiera pateado de no ser por cuatro razones. Una, Kristoff no se lo perdonaría. Dos, Pabbie se enfadaría y no las ayudaría. Tres, Elsa quedaría indignada y esperaría alguna explicación por su comportamiento y a ella no se le ocurriría ninguna excusa. Cuatro, le dolería el pie, mucho, después de todo Pabbie estaba hecho de piedra.
Por supuesto que el troll sabía que lo de la boda no era enserio. Kristoff se había encargada de decirle todo lo que había sucedido y le pidió que lo apoyara solo porque Anna se lo había pedido en caso de que Elsa se enterara de algo.
"¿Y desde cuando te has vuelto tan tradicional?" pregunto Anna .
"¿Qué pasa? ¿Ocurre algo?" comenzó a interrogar el Troll.
"Es acerca de nuestros padres" explico la princesa mientras se arrodillaba y le entregaba el diario de su madre. "¿Qué es lo que estaban haciendo verdaderamente en ese viaje?"
Pabbie leyó atentamente la página donde hablaba acerca de Elsa. Al terminar miro directamente a Anna.
"Lo siento, no lo sé." contesto el troll.
No era una respuesta reconfortante para ninguna de las dos, mucho menos para Elsa. Ella quería terminar de inmediato con el tema, prefería no pensarlo así no se seguiría lastimando.
"Gracias" dijo la Reina inclinándose para que Pabbie le devolviera el diario. "Anda, vámonos" le dijo a Anna para regresar al castillo lo más rápido posible.
Anna obedeció sin rechistar.
"Esperen" las detuvo Pabbie.
Ambas hermanas se voltearon a verlo.
"Podría no saber qué era lo que estaban haciendo, pero sí sé a dónde se dirigían" Pabbie había logrado obtener la atención de las dos muchachas. "Días antes de su viaje, tus padres pararon a decir que no irían a las Islas del Norte. Y tenían unas cuantas preguntas acerca de una tierra llamada Misthaven."
"¿Qué buscaban allí?" pregunto Elsa.
"Nunca lo dijeron. Ellos, como casi todos, tienen sus secretos. Oh, sí me disculpan," bostezo "necesito a mi bella durmiente."
Dicho esto último, Pabbie volvió a tomar su forma de piedra.
"Tenemos una respuesta" le hablo Anna a Elsa animada.
"No, tenemos más preguntas" corrigió la mayor.
"Tenemos una respuesta y varias preguntas. Es un comienzo. Tenemos que ir a Misthaven."
"No, no puedo simplemente…irme. Sigo siendo la reina. No puedo abandonar el reino."
"Estas poniendo excusas" casi se quejó Anna.
"¿Has olvidad tu ultimo romance? ¿Hans?"
Anna ahí ya no supo que decir.
"Él y sus doce hermanos mayores están ahí afuera esperando a saltar en el primer momento de debilidad" continuo justificándose Elsa.
"De acuerdo, es una buena excusa, pero aun así…Deja que vaya sola" perfecto plan para evitar la boda de maña. "Dame dos semanas. Ir a Misthaven es un viaje corto "Anna la tomo de las manos. "Dos semas, y estaré de vuelta."
A Elsa se le hizo un nudo en la garganta por escuchar esa frase.
"Eso es lo que nuestros padres dijeron."
Un silencio se hizo entre las dos.
Elsa se giró para regresar hacia el palacio. Al rato se detuvo y volteo a hacia Anna, quien no había tenido la fuerza suficiente para avanzar hacia su lado.
"Apresúrate, aún tenemos cosas que arreglar para la boda."
Sin esperar algún tipo de respuesta Elsa continúo su camino.
A Anna casi se la parte el corazón. La boda, la boda, la boda. Era como si a Elsa no le importara otra cosa. Está bien, se preocupaba por ella, eso era normal. Pero por alguna razón Anna sentía que Elsa no veía la hora de que ella estuviera casada, como si de alguna manera se lo estuviera ordenando.
Y todavía no había pasado la peor parte, tenía que contarle a Kristoff lo que había sucedido y que su boda seguía en pie.
Storybrooke
El viento voló un viejo periódico y lo llevo en dirección a Elsa, quien aún seguía en su escondite. La Reina dirigió su atención al papel con letras impresas, el cual tenía una gran fotografía del Sr. Gold y Bella en la tienda de empeños que ocupaba casi toda la página. Pero no era la pareja lo que a Elsa le llamo la atención, sino el pequeño objeto que estaba a un costado de la mujer.
Elsa tomo el periódico y salió de su escondite.
Arendelle
"¡Anna, me aseguraste que ibas a contarle todo a Elsa hoy!" dijo Kristoff intentando no levantar la voz.
Los dos estaban en los establos, ambos desesperados. Anna caminaba de un lado al otro y no paraba de moverse, para ese entonces ya tenía su vestido de siempre. Sven estaba con ellos, los miraba mientras masticaba una zanahoria.
"Lo sé, lo sé, lo sé. Es que…" Anna se detuvo para buscar algún tipo de respuesta "ya te lo dije, iba a decírselo pero después paso lo de la sorpresa que era el vestido y el collar y luego lo del diario…se enfadó porque quería averiguar lo del viaje y no hemos hablado y….asshh."
Anna se rasco la cabeza nerviosa y se sentó en un banquillo de madera, ocultando su rostro detrás de sus manos. Después de lo que paso Elsa se mantuvo encerrada en su oficina y pidió que no la molestaran, a la hora de almorzar apenas se miraron y no se hablaron. El momento le hizo recordar a las veces en que Elsa la rechazaba.
Kristoff no tardó en darse cuenta de que la muchacha estaba llorando. En parte él era tan responsable como Anna. Al principio, después de que pasara lo del invierno, los dos probaron en ser novios. Fue curioso, ellos se veían felices, todo marchaba bien, Kristoff trataba a Anna como merecía ser tratada una mujer, Anna también le demostró cariño, jamás se habían peleado, pero si discutían, muy a menudo, y sin embargo al final los dos decidieron terminar la relación. Ambos sabían el porqué, Anna estaba enamorada de Elsa, se dio cuenta cuando beso a Kristoff por primera vez y si había seguido la relación fue para tratar de sacarse esos sentimientos. Kristoff se dio cuenta un tiempo después, solo siguió porque creyó que a Anna le hacía bien pero no, lo correcto era que ella estuviera con quien amara y él estaba dispuesto a ayudarla.
Kristoff le dijo a Anna que lo mejor era confesarle a Elsa lo que sentía. Él la acompaño un día hasta la oficina de la Reina para que se lo dijera. Y estaba a punto de hacerlo, pero en vez de eso tomo de la mano de Kristoff y le dijo a Elsa que se había comprometido. Pensó que eso le daría celos y se opondría así como lo había hecho con Hans; para su mala suerte no lo hizo, Elsa los apoyo con el casamiento.
Kristoff casi enloquece ese día, además, podría jurar, que Elsa estaba a punto de congelarlo con la mirada pero era difícil saberlo después de que había aceptado con facilidad su compromiso. Anna le dijo que no se preocupara, que ella iba arreglar todo, pero por un motivo o por otro no lo hacía y no se dio cuenta que entre más dejo pasar el tiempo más se aproximó la fecha de su supuesta boda.
Y ahora ahí estaban, los dos, asustados y sin saber cómo hacer para decirle a Elsa que lo suyo no iba enserio después de todos los preparativos que habían hecho.
Kristoff suspiro resignado y se acercó a Anna agachándose a su altura.
"Tienes que decirle la verdad" le dijo Kristoff tal y como se lo había dicho cientos de veces.
Anna levanto la cabeza, ya se la habían irritado los ojos por todo lo que había llorado. Kristoff le acaricio el brazo como gesto amistoso, sabía que eso la tranquilizaba.
"La perdí una vez, no quiero volver a perderla" hablo la Princesa con una voz casi audible.
"Nunca la perderás, Elsa te necesita tanto como tú la necesitas a ella."
"La verdad, eso me es difícil de creer, Kristoff."
El rubio se puso de pie sin despegar la vista de Anna.
"Aun así, no podemos casarnos. Tenemos que pensar en algo, ya."
"Lo único que se me ocurre es estar en el altar y que alguien se oponga al momento en que el padre diga si hay alguien que se oponga a esta unión que hable ahora o calle para siempre" la pelirroja se puso de pie una vez que termino de hablar.
"El único problema es que debe ser alguien de confianza y ese único es Pabbie. Pero él no se opondrá si tu no le dices la verdad a Elsa después de eso."
Anna descarto la idea de inmediato.
"La otra opción es que alguno de los dos diga que no cuando nos pregunten si aceptamos" sugirió.
"No seré yo" se apresuró a decir Kristoff con los ojos bien abiertos y con algo de pánico. "Elsa es capaz de clavarme una estaca de hielo al corazón si ve que lastimo a su linda hermanita."
"No tengo porque sufrir."
"Anna, llevamos esta farsa mucho tiempo ¿Enserio crees que no sospechara algo si no ve aunque sea un rastro de tristeza en ti porque no acepte ser tu esposo?"
Anna resoplo pesadamente. Esto estaba peor de lo que pensaba. Para empeorar aún más la situación aún tenía que averiguar qué es lo que habían hecho sus padres en Misthaven. No estaría tranquila hasta saber una respuesta.
En ese preciso instante a Anna se le ocurrió una brillante idea. Ya la había pensado antes pero con lo que paso después la había olvidado. Posiblemente lastimaría a Elsa pero sino nunca podría saber la verdad y ella nunca estaría tranquila, así que en parte era por su bien.
"Ya sé lo que podemos hacer" grito emocionada sobresaltando un poco al chico.
"¿Qué es?"
"Misthaven, esa es la solución."
"No veo como ese lugar pueda resolver nuestro problema" comento Kristoff sin entender.
Anna rodo los ojos.
"Iré a Misthaven a averiguar que es lo que iba a hacer mis padres y eso postergara la boda por un tiempo."
"Si, aunque eso no quiere decir que no nos tengamos que casar a tu regreso."
"A lo que me refiero es que me dará más tiempo de pensar en algo mejor para impedir la boda."
"Mmm…no lo sé Anna, no creo que Elsa acepte la idea de que nos vayamos."
"Elsa no tiene por qué tener idea de que planeo irme, saldré a escondidas, y tú no tienes por qué venir conmigo. "
"¿No piensas en hacer esto sola, o sí?"
"Kristoff, tengo que hacerlo sola. Necesito que te quedes con Elsa y además necesito que me cubras en caso de que me busque mientras yo me vaya."
"Anna…"
"Por favor" le rogo la Princesa poniendo cara de perrito.
"Está bien" acepto Kristoff levantando las manos.
Anna festejo en voz baja.
"Necesitare partir de inmediato. Tiene que ser en secreto, será una misión secreta. Hay un capitán en el puerto que es mi amigo, seguro podrá llevarme…pero necesitare a alguien que me dé indicaciones cuando llegue a Misthaven, tengo que saber dónde buscar información…"
"Hay un amigo mío llamado David que vive en una pequeña granja de Misthaven, pídele ayuda y él te la dará" le comento Kristoff.
"Kristoff, eres brillante."
Anna salto a él para darle un abrazo y Kristoff correspondió dándole unos golpecitos en la espalda.
"Solo ten cuidado" pidió el rubio sin soltarla.
Anna pudo darse cuenta que Kristoff había ocultado su preocupación, lo hizo bien pero con todo el tiempo que llevaban juntos era difícil poder esconderle algo así.
La Princesa estaba a espalda de Sven pero Kristoff podía verlo perfectamente. El reno le hizo seña con la boca indicándole "te arrepentirás por esto". Kristoff le hizo un gesto con la mano para que no opinara.
Storybrooke
Los habitantes de storybrooke buscaban un lugar a donde refugiarse del enorme muñeco de nieve que estaba aterrorizando la ciudad. Estaban tan desesperados que no se habían dado cuenta que la criatura había perseguido a Emma y a los demás hasta el bosque.
Elsa corría por la ciudad, creyendo que los habitantes la estaban persiguiendo a ella. Se ocultó en un callejón angosto para que no pudieran verla.
"¡Hay un monstruo suelto! ¡Un monstruo!" hablaba un hombre entre tantos gritos.
El comentario afecto a Elsa, supuso que el hombre se refería a ella cuando decía monstruo y no al muñeco de nieve que no se había dado cuenta que había creado. Tímida, asomo su cabeza hacia la calle para saber si había alguien cerca, todos corrían por direcciones diferentes pero no hacia donde estaba ella. Al girar su cabeza hacia un costado noto el cartel de una tienda que decía "Mr. Gold. PAWNBROKER & Antiquities, Dealer."
Elsa miro nuevamente el periódico que estaba en sus manos para leerlo. El nombre de MR. Gold estaba escrito en el, eso quería decir que en esa tienda estaba lo que buscaba.
Arendelle
"Kristoff" llamo Elsa cuando llego a los establos. "¿Dónde está Anna?"
¿Qué clase de hermana había sido? había ignorado a Anna en casi toda la mañana. Sabía que ella odiaba eso, necesitaba disculparse y además hablar del asunto del diario.
La Reina se percató de que Sven había ocultado su cabeza detrás del corral de madera al ver su llegada.
"No seas tímido, contéstame" le insistió Elsa.
El reno hizo ruidos extraños con la boca, Kristoff pudo oírlos.
"Tranquilo, Sven. No puede evitar ser mandona."
Elsa vio como el joven dejaba unas zanahorias a Sven y luego guio su vista a ella.
"No soy mandona, soy la Reina "se defendió ella con un tanto de orgullo.
"¿No es ese el trabajo de la Reina?" pregunto como para sí mismo "mandar a la gente."
"No cambies de tema, Kristoff" dijo Elsa un poco exasperada. "¿Dónde está Anna?"
"¿No está en el palacio?"
"Si estuviera, ¿estaría yo aquí?"
Kristoff estaba atrapado, necesitaba pensar en algo de inmediato.
"Tenía unos…"retiro su sombrero de su cabeza "recados de los que ocuparse. Necesitamos más…glaseado…El pastel "se explicó. "Si, estaba preocupada de que no tuviéramos el suficiente. Trate de decírselo ¿Pero que podía hacer?" rió algo nervioso. "Las novias son perfeccionistas."
"Glaseado…no hay glaseado" intervino Elsa su actuación.
"Exacto. Se está ocupando de eso."
"No, quiero decir que es una mentira."
Ahí Kristoff quedo tan duro como una piedra y no se le ocurrió alguna excusa para zafar del problema.
"Habla, hombre reno, ¿Qué paso aquí?" exigió saber la Reina intentando no perder la cordura.
"Detalles de la boda. Solo me aseguro…"
"Que no la hayan seguido" adivino Elsa, logrando que Kristoff quedara mudo nuevamente. "Estas intentando retrasarme."
"¿Quieres ver los arreglos florales?" preguntó el hombre de las montañas para seguir con el juego pero no dio resultado.
"¿A dónde ha ido, Kristoff?" la paciencia de Elsa casi estaba llegando a su límite.
Pero aun así eso no dio mucho resultado porque, aunque Kristoff suspiro derrotado, eso no logro hacerlo hablar.
"¿Misthaven?" Interrogo Elsa sabiendo cual era la respuesta.
"Bien, si, pero solo lo está haciendo por ti" se dignó a responder resignado y agotado de tanto excusarse.
Elsa intento no preocuparse.
"¿Cuándo?"
"Reservo pasaje para un barco que está a punto de partir…Bueno, en cualquier momento."
Ahora a Elsa ya le entro la desesperación.
"Mira, lo siento. No pretendía mentir. Estaba intentando ayudar."
Su amigo reno lo regaño. Kristoff volteo para mirarlo.
"Sven, intento pedir disculparme ¿sí?"
Cundo volvió su atención a Elsa se dio cuenta de que esta ya estaba saliendo de los establos y de seguro iba al puerto para alcanzar a Anna.
Sven volvió a regañarle.
"Bien, bien, Sven. Ya voy. ¡Elsa, espera!"
Storybrooke
La noche había caído en la pequeña ciudad. Bella estaba durmiendo pacíficamente junto a Glod, aún seguían en la casa que habían visitado ese mismo día. Gold no estaba dormido, solo se quedó sentado en la cama esperando a que su esposa cayera en un profundo sueño. Eso le dio oportunidad para salir de la habitación para ir hacia el living. ¿Su objetivo? la caja que vio esa mañana, la cual aún seguía arriba de la mesa redonda de madera.
Gold tomo su daga, la verdadera daga que había puesto en el bolso de Bella y que ahora había vuelto a cambiar para quedarse con ella y continuar mintiéndole, y la giro alrededor de la caja. Esta empezó a brillar hasta que tomo la forma de un sombrero puntiagudo de color azul. El hombre apoyo sus manos en ambos lados de la mesa y clavo su vista en el sombrero. Una sonrisa casi maliciosa se había formado en sus labios.
….
Las calles estaban vacías, estaba siendo iluminada por las luces, los gritos habían cesado, ya no había miedo y Elsa caminaba con precaución hacia la tienda de empeños. Se detuvo en la puerta, utilizo su magia de hielo para congelar la cerradura dándole el acceso al lugar. Una vez dentro miro su alrededor, dejo de avanzar para observar el periódico que había conservado. Por lo que había en la foto, el collar de Anna debía estar sobre el mostrador.
Efectivamente, ahí estaba. Elsa estallo de felicidad al ver el collar en una pequeña cajita, eso le dio algo de esperanza.
Arendelle
"¡Elsa, espera!" la llamo Kristoff desde lejos.
Elsa había llegado al puerto pero ya era tarde, el barco de Anna ya había zarpado y ya estaba demasiado lejos para detenerlo.
"Es demasiado tarde" siguió hablando Kristoff.
"Tenemos que ir tras ella" dijo Elsa.
"No."
"¿De verdad dices "no" a tu reina?" cuestiono dedicándole una mirada fugaz.
"Le digo que no a mi amiga."
Una de las cejas de Elsa se levantó hacia arriba.
"Vamos Elsa, quizás no nos demostremos mucho cariño como lo hace otra gente pero debes admitir que tú y yo tenemos una buena relación, amistosa."
Elsa tenía que reconocer que Kristoff estaba en lo cierto, él más de una vez se había demostrado muy amigable con ella, incluso en veces en que Anna no estaba con ella. Aun así Elsa prefirió ignorarlo.
"Por una buena razón" Kristoff volvió hablar para seguir justificando el porque debía dejar que Anna realizara el viaje. "Ambos queremos a Anna. Ambos la conocemos. Ella va a estar bien."
"No tenía por qué hacer esto sola."
"Si, si tenía. Le dijiste a Anna…y tienes razón…que tú eres la reina. Todos sabemos lo que paso la última vez que te fuiste. "
"¿Por qué no fuiste con ella?"
"Ella no quiso" Kristoff trago en seco. "Pensó que yo era necesario aquí."
"¿Para qué?" pregunto un tanto sorprendida.
"No quería que estuvieras sola."
Elsa le dedico una rápida mirada y luego volvió su vista al barco que se alejaba cada vez más y más. Su corazón latió de una manera que jamás había latido antes, la persona que tanto apreciaba, y amaba, se marchaba y quien sabía si iba a regresar sana y salva.
"Estará bien" le aseguro el joven. "Creo en ella, tú también deberías. Porque ella no abandona a la gente que la quiere. Y siempre tiene éxito."
"A veces también actúa antes de pensar. Este sitio podría ser peligroso ¿Qué sabemos siquiera sobre este… Misthaven? ¿Cómo es que nunca he oído de él?"
"Puede que lo conozcas mejor por como lo llaman los habitantes."
"¿Cómo?"
"El bosque encantado."
…
Anna tenía su atención en el horizonte, viendo como el sol se ocultaba. Estaba más que dispuesta a encontrar una respuesta para la persona que más quería en este mundo. Elsa no era un monstruo y se lo demostraría. Llevo su mano al dije del copo de nieve, podía sentir que su hermana le estaba brindado fuerzas a través de él, la estaba acompañando y jamás la abandonaría.
"Elsa…" susurro en voz baja.
Storybrooke
Elsa tomo el collar de la cajita que estaba en el mostrador. Había algo diferente en él, el dije estaba sucio, algo arruinado, y dos de las puntas estaban rotas, pero aun así conservaba su belleza y no cabía ninguna duda que le pertenecía a su hermana.
"No te preocupes, Anna. Te encontrare."
Me pareció importante poner la escena del sombrero, si vieron la serie entenderán porque.
Veamos, algunos pedidos que me han hecho en los comentarios:
*Una escena donde Bella tenga una actitud parecida a la de mi otro fic. Lo admito, la idea es tentadora, algo difícil considerando como es en la serie pero mmm…Si, tratare de hacerla.
*La mayoría de ustedes me pidió Emma x Regina. Tenemos un problema, están hablando con alguien que ama tanto a Hook como a Robín. Tendría que extender el fic más de lo que planeaba por como lo estoy pensando. Honestamente yo solo pensaba en hacerlo Elsanna y nada más. No estoy muy convencida, tendré que meditarlo.
Gracias a todos por acompañarme en esta nueva historia y también les agradezco sus comentarios. Espero no decepcionarlos. Saludos a todos.
S Miki: No te preocupes, escribiste bien y entendí bien :). Saludos
No olviden comentar ;)
