~~~~Aeryn McNally. ~~~~

Me acomodo una vez más en el ya demasiado reducido espacio de mi cascarón mientras llevo mi manita diestra a mi boca chupando mi dedito, gesto que me calma y me arrulla, mientras en el exterior escucho la voz de mi mami cantarme como todas las noches, de forma perezosa moveteo mi colita sintiendo el nido en el que me ha acostado, me encanta la sensación de las suaves briznas de hierva sobre las finas escamas de mi colita y las cosquillas que me provocan. Es esa hora en el atardecer que esta próxima a oscurecer pero la luz brillante hace que el interior de mi casita se vuelva naranja y proyecta las sombras de mi mami cuando me toma entre sus brazos, siento la calidez de su cuerpo y su aliento calentándome para que no tenga frio.

Pasé la tarde rodando alrededor del nido, ansiosa y emocionada escuchando las voces de otros adultos, mientras el señor "Dagomil" me daba ánimos y me hablaba mientras intentaba atraparme para detener mis vueltas y me decía que esperaba con ansias conocerme. Me detuve y pensé un momento estremeciéndome y haciendo que mi cascaron vibre por el movimiento a veces al oír a los adultos escuchaba de cosas malas que ocurrían "afuera" y me daba miedo… tal vez sería mejor quedarme ahí, estaba cómoda, caliente y segura. Pongo mis manitas sobre la suave pero firme cascara que me cubre casi como si la acariciara, sé que la extrañaré.

Me acomodé de nuevo en posición fetal mientras por fuera movía la colita de forma perezosa mientras la luz se oscurecía y la temperatura bajaba escuche la voz de mi mami aun cantando, me acomodé de nuevo pateando y empujando el cascaron aunque no lo suficientemente fuerte para romperlo, sin embargo del pequeño agujerito de donde mi cola había salido se hizo una cuarteada alargada que pude distinguir apenas como una sombra por la luz, me acomodé y comencé a voltearme hasta que mi colita entro al cascaron y asomé el rostro para mirar con un ojito el exterior con curiosidad, las sombras eran borrosas pero sentí un movimiento repentino, mamá se había dado cuenta y me levantaba frente a ella para mirar por el pequeño orificio, yo, temerosa me hice un ovillo apretadito en el interior soltando un gruñidito entre travieso y sorprendido ante lo cual mamá me arrullo y comenzó a decir algunas suaves y dulces palabras para calmarme y prometiendo cuidarme siempre, lentamente asomé de nuevo mi ojito y con una manita intenté hacer más grande el huequito.

Después de un par de minutos desistí, más cansada que nada, y bostece mientas escuchaba a mi mami decir que mañana sería un gran día y debía dormir, casi como si pudiera verme a través de la blanca capa bostezar y acomodarme, llevé la el dedito diestro a mi boquita chupándolo mientras mis ojos se cerraban lentamente.

Mañana iba a nacer, mañana mi cascaroncito se rompería y por fin podría ver a mi mami por primera vez, mañana por fin conocería el mundo del que mis hermanitos y el señor "Dagomir" tanto me hablaban. Y se fue el último pensamiento que tuve antes de quedar completa y cómodamente dormidita.