MUSUBI

Dragon Ball es de Akira Toriyama

Sinopsis: No hay manera de que nos encontremos. Pero..., hay una cosa que es segura. Sí ambos nos vemos, ¡sí ambos nos vemos!, nos reconoceremos de inmediato. Tú eres parte de mí. Yo soy parte de ti.

Nota de la autora: Primer capítulo de esta historia que tuvo buena aceptación me alegra de sobremanera y aunque el avance será lento, será para conservar el misterio.


Capítulo 1

—Las personas conectadas, son 'Musubi. La manera en que pasa el tiempo también es 'Musubi. Todo es parte del poder de dios. Entonces los tejidos que nosotros hacemos son el arte de dios y representan el flujo del tiempo. La manera en que convergen y la forma que toman. Sus giros, enredos, a veces se desenreda, se rompe, y luego se vuelve a unir—recitó, terminando de hilar el obsequio para el joven—. Eso es 'Musubi (anudamiento). Eso es el tiempo.

—Oh, sí. Gracias, señora —el joven alcanzó el amuleto de la suerte y lo enredó en su muñeca. Era negro con trazos celestes, celestes como el cielo sobre su cabeza—. ¡Que tenga buen día!

—Tú también, Son Gohan —contestó la señora.

El muchacho se giró, extrañado. Pero la señora ya no estaba.

—Uh, que extraña señora —pensó el muchacho marchando por la ciudad. West City era un sitio bastante abarrotado de personas que conservaba todavía elementos de la cultura y mística de antaño. Todo gracias a sus diversos habitantes: humanos, namekianos y majins.

La construcción de esa multicultural sociedad había llevado más de dos siglos y la Tierra había pasado por muchas cosas. Invasiones espaciales, batallas impresionantes y diversas situaciones que Gohan estudiaba en la Orange Star School, institución prestigiosa de más de trescientos años de antigüedad.

Aunque Gohan no era un chico erudito. Tenía las notas suficientes para no tener que preocuparse por la escuela o su madre, una mujer extrañamente exigente en el estudio y el entrenamiento en las artes marciales. Él no lo comprendía, eran dos extremos de los cuales su progenitora se preocupaba con la misma intensidad.

—No me preguntes porque es así, hijo mío. Solo siento que algo de otra vida me dice que debes estar preparado —era lo que solía decirle.

Otra vida, algo que él también sentía que tenía.

Gohan siempre tuvo sueños raros. Una vez soñó con una nube amarilla y un hombre de traje naranja llevándolo sobre esta. También soñó con un dragón y siete esferas que cumplían deseos. Las esferas del dragón sabían que existían, ¿pero que salga un dragón de ellas? Eso era lo extraño. Cuando soñaba algo raro corría al cuarto de sus padres y les contaba todo, a lo que ellos sonreían y le decían que todo eran simples sueños, cosas de la mente de un niño pequeño.

Gohan no creía eso, él sentía que había algo detrás, entonces comenzó a leer libros sobre sueños, sus significados y mensajes. Luego su madre solía comentarle sobre la otra vida que tanta sensación solía mandarle, su padre no creía eso y le parecía ridículo. Sus padres comenzaron a tener problemas.

Mientras crecía los sueños se convirtieron en algo constante, su madre comenzaba a dormir con él en las noches. Su padre volvía ebrio y quiso golpear a su madre una vez, inexplicablemente, él contraataco y lo daño. Ellos se divorciaron y su padre fue llevado a la cárcel por maltrato.

Esa noche él soñó con un niño con cola liberando su ira contra alguien que quería dañar a su ser querido.

Gohan cumplió ocho años y en una expedición escolar se perdió en un frondoso y amplio bosque. Lloró bajo un árbol con forma de un gran mono durante horas, un hombre pelo parados lo encontró. Ese hombre conoció a su madre y poco tiempo después, se casaron. El hombre se convirtió en su padre, algo torpe, pero era mucho mejor que el golpeador.

Al cumplir once años soñó con él mismo, era una zona desértica y vio a su padre perderse en un destello extraño con la mano apoyada en alguien, no sabía quién, pero sentía que era malo. Lo llamó a gritos, pero él nunca respondió. Despertó con angustia esa noche, sintiéndose impotente. Corrió hacia el cuarto de sus padres y los abrazó, aterrado. Ellos le dijeron que nada malo ocurriría, que siempre estarían juntos y lo apoyarían.

Allí, en medio de sus padres y con el calor familiar, Gohan visualizo a una chica de ojos azules y con ella, una serie de eventos. Parecía que él era adulto y había formado vida con esa chica. Incluso vio a una niña que mezclaba sus esencias. Vio el paso el tiempo y a él, ya anciano, apoyado en una piedra en medio de un llano.

Ese fue su último sueño.

Gohan no pudo nunca más soñar con esa chica y su supuesta vida con ella. Tampoco esas aventuras donde sus padres también estaban, no obstante, los sueños de su infancia todavía estaban claros en su mente, como si fueran una segunda memoria. De adolescente y en medio de sus clases comienza a dibujar cada evento relacionado a esos sueños, algunos más claros y otros no. Pronto descubre que su padrastro, Son Goku, de esta vida fue su único padre en la vida misteriosa como decidió nombrar a la que nacía de los sueños.

Pero había más.

La misteriosa joven fue su compañera de escuela y la había conocido en su segundo año de preparatoria. En ese mismo período, con diecisiete años y por mera coincidencia, iniciaba justo a cursar ese año. Busco con anhelo y desespero, pero jamás la hallo.

A su vez, sus compañeros le alaban por ser tan buen dibujante. Si bien tenía proyectos de estudiar carreras como abogacía o medicina, piensa que el dibujo es algo que podría darle una oportunidad.

Lo comenta con sus padres y ellos acceden a mandarlo a la mejor academia de artes conocida, una academia que está en West City.

Con dieciocho años, Son Gohan parte hacía la ciudad a cumplir su sueño y también a buscar más respuestas sobre sus sueños. ¿Motivo? Después de tanto tiempo ha soñado con la chica de ojos azules y la ha visto en un sitio, un sitio particular.

Corporación Capsula de West City.