El recuentro: donde el romance empieza a florecer

El amor es algo que no conocen muy afondo estos chicos, sin embargo no pensaron que a esa edad iba a sentir esa sensación.

Sentir mariposas en el estómago por ver, hablar, rosar o incluso oír el nombre de esa persona especial son características que ninguno de ellos ha experimentado y es por eso que ahora nuestro príncipes tendrá la difícil tarea de emprender este nuevo camino llamado romance

Y como… pues revisando aquella vieja libreta de recuerdos y marcando la página en donde se quedaron, esa página que deberá releer millones de veces para poder entender lo que dice, ya que cada oración transmite un sentimiento que no ha sido tocado por estos chicos.

La primera oración de esa página comienza con lo siguiente.

Luego de culminar las clases, los muchachos habían decido visitar aquel lugar donde comenzó todo, ese territorio tan anhelado que pudieron transmitir diferentes emociones que les permitieron crear lazos irrompibles y formando recuerdos que jamás podrán ser borrados. Este lugar en especial ubicado a unos minutos de su preparatoria será el sitio donde Kido y Fudou empezara a respirar el aroma del romance.

-Oigan ¿por fin iremos a Raimon?- pregunta Fudou algo fastidiado ya que a él no le gusta esperar

-Si tranquilo Fudou. Lo que pasa es que Kido se quedó a entregar unos documentos en la dirección ¿Sabes? Lo del consejo estudiantil.- responde Sakuma al ver a su amigo que se encontraba bastante molesto

-No entiendo para que él se compromete en eso, sino tiene intenciones de estar con esa cuerda de tontos mimados- crítica el castaño por no entender las intenciones de su amigo Kido

-Yo tampoco- expresa Sakuma- pero tal vez lo hace porque le nace, después de todo él siempre ha tenido ese don de liderazgo

-Supongo-afirma Fudou

Después de esperar 15 min, aparece Kido bastante agotado- disculpen chicos, los de consejo querían mi opinión referente a las vacaciones de verano.

-Y¿ para eso necesitan de ti?, vaya que cuerda de tontos-dice el castaño con bastante arrogancia

-Oye, tranquilo-mira a Kido- no le hagas caso Kido, es mejor irnos de una vez ¿no crees?- el peliblanco apoya su mano en el hombro de su amigo.

-Si es mejor irnos- finiquita Kido

Al terminar la charla, los chicos emprendieron rumbo hacia la preparatoria, durante el paseo, comenzaron a charlar sobre qué planes tenían para el verano y como es de costumbre, lo que pensaban era solamente en su deporte favorito "el futbol". Tanto fue la conversación que sin querer llegaron a la puertas de la institución, la cual tenía una fachada bastante impresionante, típica de Raimon.

Los tres muchachos decidieron adentrarse aquel extraordinaria escuela. Impresionado por sus alrededores, decorados con sus emblemáticos colores, poseía grandes áreas verdes, también contaba con increíbles canchas deportivas que hacia juego con la preparatoria. Al pasear dentro de ella, notaron ese ambiente escolar bastante agradable y amistoso. Los chicos simplemente se quedaron callados mientras veían lo grandiosos de esta escuela.

Kido era muy observador, solo miraba los alrededores con el propósito de hallar aquellas cara conocidas con las que compartió sus años de secundaria, pero sus ojos no fueron suficientes para detectar a sus amigos, solo el sentido del oído pudo lograr recordar esa simpática voz, esa vocecita que transmite optimismo, valor y fuerzas, esas palabras que solo provenía de ese muchacho que tenía la difícil misión de no solo ser el portero sino el capitán. Me refiero a Mamoru Endou.

Endou se hallaba en la cancha junto a Goenji, Kazemaru, Kurimatsu, Someoka, Kabeyama, Handa, Sombra, Max, Toramaru, Shorinji y Shinshido, en pocas palabras con el Verdadero Equipo Raimon, además de ellos, sus ayudantes: Natsumi, Aki, Fuyupe y su hermana Haruna. Al obsérvalos en la cancha, le traía hermosos recuerdo a Kido ya que sin ellos no pudo experimentar lo divertido y emocionante que podría ser el Fútbol.

Al verlos jugar, pequeños sentimientos escrutados en los corazones de estos chicos comenzaron a surgir impregnando su cuerpo de aquella adrenalina que solo el fútbol podría generar en ellos. Sin pensarlo, se adentraron a la cancha y empezaron a "interrumpir" la clásica práctica de este poderoso equipo.

Los muchachos empezaron hacer pases entre ellos, burlaron a los defensas y con su clásico tiro "Pingüino Imperial N°3" retaron aquella poderosa barrera llamada Endou, este al responder su reto manifiesta su clásica Mano Fantasma ya perfeccionada deteniendo el tiro de estos reyes imperiales.

-Increíble, como se nota que aún conserva la grandiosa fuerza del Secundaria Teikoku- exclama Endou con mucha euforia, sus manos no paraban de temblar al sentir la gran fuerza que poseía ese poderoso tiro.

- Ese es el Endou que conozco, aquel capaz de enfrentar cualquier reto que se presente- sonríe Kido con ironía- típico de ti.

Todos impresionados con la gran aparición de estos chicos, que un grito de alegría proveniente de aquella persona que Kido atesora en su vida, su hermana Haruna con ojos llenos de lágrimas de emoción, salió corriendo al ver a su adorado hermano.

-Hermano!-fue la únicas palabras que pudo decir en ese momento mientras abrazaba con mucho cariño a su hermano Kido

-Me alegra verte de nuevo, Haruna- la abraza con ternura, mientras acaricia su cabellera azulada.

Fudou y Sakuma solo se quedaron viendo aquella escena familiar pero, había una mirada que manifestaba otra cosa; los ojos de Fudou miraban con mucha curiosidad a la figura de Haruna, la cual para tener 16 años, se veía muy guapa. El castaño se encontraba en un trance a detallar la silueta de la pequeña hermana menor de su mejor amigo, la cual el mismo no entendía porque se encontraba en ese estado, para su suerte, la mano de Kazemaru se posó en el hombro del chico permitiendo romper su conmoción.

-Qué bueno verte por acá, Fudou, sí que estas diferente- expreso Kazemaru, al notar el nuevo cambio del castaño.

-Oye no es para tanto, aunque tú también has cambiando- responde con una sonrisa.

Todos se encontraban felices al recontarse de nuevo, aquellas manifestaciones de alegría fueron las protagonistas de esa escena. Al sonar la campana que anunciaba la culminación de clases, los muchachos decidieron ir a Rai Rai Ken a compartir un tarde agradable.

Dentro del local, se encontraba su antiguo entrenador, Hibiki. El hombre se impresiono a verlos entrar por la puerta de su establecimiento, llenos de mucha emoción por el reencuentro. Su ayudante Tobitaka, también se impresiono verlos de nuevo. Para celebrar la reunión, el entrenador invito la ronda, todos no paraban de hablar e intercambiar anécdotas, fueron muchos años desde que cada uno decidió emprender su propio futuro.

Natsumi quien sostenía un pedazo de carne con su cubierto, miro a Endou con ternura, logrando recrear una escena bastante interesante.

-Endou, abre la boca- coloca el bocado cerca de la cara del chico.

Endou sin pensarlo, abre su boca como una piraña y se come el bocado, lo mastica con cuidado y le sonríe tiernamente para luego decir algo muy extraño-Gracia linda.

Kidou,Sakuma y Fudou quedaron helados, al ver esa rara escena. Los muchachos no pararon de reír al ver la cara de perplejos que reflejaba los chicos.

-Es cierto, ustedes no saben , que el entrenador y Natsumi son novios- explica Kuritmasu, con mucha gracia.

-¿Novios? Vaya…- expreso Kido con mucha sorpresa.

-Quien iba pensar que el entrenador tendría espacio para algo más que el Fútbol- dice Fudou con bastante ironía.

-Oye no sean así, ¿qué tiene de malo?- expresa Endou con algo de sonrojo en su rostro, logrando que todos los del grupo se rieran sin parar.

Dentro risas con la escena romántica, el sonido de un celular impregna el momento, el teléfono de Haruna comenzó a sonar, la chica al oírlo dispone a responder la llamada

-Hola, si estamos en Rai Rai Ken, aja, ven pronto, te alegrara ver a alguien- cuelga la llamada.

Su hermano Kido la mira extraña por aquella llamada, la cual le pregunta por curiosidad- ¿Quién era?.

-Ya verás hermano- le responde con una tierna sonrisa, mientras sujeta el brazo de su hermano.

Mientras Sakuma conversaba con los demás, Fudou se encontraba en silencio, pero su mirada logro distraerse con algo muy común para él, no dejaba de mirar aquella simpática chica de cabello morado y ojos azules que le robaba el aliento. Notaba como su simpático semblante lo enamoraba poco a poco, con tal solo 16 años, Fuyupe la hija del entrenador Kudou pudo enamorar al inalcanzable Fudou robando su corazón como cuando un poderoso tiro lanzando desde el medio campo, destroza toda defensa hasta llegar a la portería manifestando un gol.

Fuyupe conversaba con Aki sobre los nuevos preparativos para el entrenamiento de los muchachos, sin embargo, noto aquella mirada penetrante y seductora que provenía del otro de la mesa. Esos ojos verdes azulados, enormes, pero atractivos de Fudou logro sonrojar a la chica, tanto que su amiga Aki percibió ese roce de miradas de ambos.

-Vamos, háblale- le dice a Fuyupe

-Pero que puedo decirle..- responde con mucha timidez, su rostro estaba muy rojo

-Amiga no te preocupes, además- observa a Fudou- no creo que sea un mal chico, después de todo es bueno darle una oportunidad- sonríe con ternura

Armándose de valor, Fuyupe le sonríe y se dispone a ir a la mesa donde está el castaño, pero interrumpiendo la velada, llega un personaje inesperado.

Una chica, de cabello corto, color blanco, tés morena muy parecida a la Kido y ojos color azul celeste, aparece en el restaurante, vistiendo con el uniforme de Raimon, esta muchacha mostrándose algo agitada ya que se nota que corrió para llegar hasta allí

-Hey muchachos, disculpen la demora- responde bastante agitada

Kido al mirar a la chica con asombro, se levanta de su silla y la mira con mucho detalle- no puede ser ¿Yuuko?

La chica nota al muchacho de lentes algo desubicada, lo observo de arriba y abajo sin hallar una respuesta clara de quien era pero gracias a que Haruna estaba al lado de Kido fue que por fin logro reconocer a este rostro de su pasado- Eres tú, ¿ Yuuto?

-Yuuko y Kido-

Ambos se quedaron asombrados por el encuentro. Sus miradas se quedaron fijas e inertes pero el llamado de Haruna rompe ese trance.

-Hermano te acuerdas de Yuuko, nuestra amiga del orfanato?

-Claro, como no recordarse.-se acerca a Yuuko- expresa Kido lleno de nostalgia que no tuvo de otra que mostrar su mano en señal de saludo, la misma se notaba temblorosa.

-Yuuto- expresa la peliblanco, tomando su mano atrayéndolo hacia ella para darle un tierno y caluroso abrazo- me alegra verte de nuevo amigo mío.

Los muchachos quedaron boquiabiertos a ver la escena, por otro lado Kido se mostraba con un leve sonrojo en su rostro pero no fue motivo para corresponder ese abrazo de amistad que manifestaba su amiga, en ese pequeño instante, el muchacho pudo acariciar con ternura las bien definidas caderas de su amiga, haciendo que su sonrojo se intensifique aún más.

-No sabía que se conocía, que mundo tan pequeño- dice Someoka interrumpiendo el momento.

-Pues sí,-mira Yuuko, mientras abraza a su amigo- él y yo somos amigos desde que éramos muy pequeños, es decir –suelta al muchacho- desde que estábamos en el orfanato.

Sakuma se levanta y mira a su amigo Kido que se encontraba algo atontado-¿Oye te encuentras bien?.

Kido lo mira algo atónito- Estoy bien Sakuma, solo estoy sorprendido por este inesperado reencuentro no me imagine…verla de nuevo.

Fudou coloca su mano en el hombro de Kido- Vaya tanto fue la sorpresa –mira el rostro de su amigo- que te subió la presión a la cara eh?.

Kido para no avergonzarse más, se dispone ir al baño, mientras se iba, Yuuko lo miraba con mucha alegría- me alegra verte de nuevo.

-Oye Yuuko, como se conocieron- pregunta, Someoka algo curioso.

-Si cuéntanos- preguntaron todos.

Está bien les contare- sonríe la chica- bueno todo comenzó en el orfanato.

*Flash back relatado por Yuuko*

En el orfanato de Raimon, albergaba muchos niños sin padres o con padre fallecidos, yo era de ese grupo de niños que no tenía papas ya que me abandonaron de niña a la puerta de ese lugar. Viví toda mi infancia allí, pero no fue malo ,a contrario pude vivir momento muy felices pero un día, llega al orfanato una pareja de hermanos, uno era un niño más o menos de 5 años, mi edad para aquel entonces y una niña de 4, ambos había perdido sus papas en un accidente de avión. Cuando entraron a la casa, se notaban incomodos y con miedo, a mí en lo particular me hacía sentir mal a ver a esos chicos, por eso me arme de valor y los ayude a relacionarse con los demás.

Luego de unos meses, Yuuto y Haruna se integró bastante bien con los demás tanto así, que su desempeño en futbol era increíble, aunque me entere hace un tiempo que había chicos que molestaba a Haruna y el pobre de Yuuto salía a defenderla. Después que el cumpliera los 8 años ya era un gran jugador de futbol y todo gracias aquel señor extraño llamado Kageyama, permitiendo que Yuuto pudiera irse del orfanato, no supe a qué familia lo adopto ya que no estaba allí cuando se lo llevaron, días después otra familia vino por Haruna, y fue cuando pude despedirme de ella.

*Fin del Flash Back*

Fue así como nos conocimos, pero nunca me imaginé ver de nuevo a Haruna, aunque ella me conto todo lo que vivieron con el campeonato de Futbol Frontera, con el instituto Alíen y con el Futbol Frontera Internacional, me alegra mucho que tanto tu como el nunca dejaran apreciar este deporte –Culmina Yuuko con una sonrisa.

Todos al escuchar el relato quedaron muy conmovidos, a excepción de Sakuma y Fudou que solo sonrieron.

Que linda historia- responde Goenji.

Si y muy triste –Kabeyama, Kuritmasu, Shorinji, Sombra, Shin no aguantaron para derramar sus lágrimas al oír la historia

En el baño, Kido aún no podría quitar su cara de sonrojo a ver a su amiga, se hecho varias veces agua en su rostro, se secó con un paño, respiro profundo y salió de la habitación.

Luego del relato, los muchachos decidieron retirarse del establecimiento, se despidieron y cada quien se dispuso a irse a su casa

Natsumi, Endou, Aki y Todamaru se fueron por otra ruta mientras que los demás se fueron por otra.

Sakuma, Kido, Haruna, Yuuko y Fudou quedaban en ese sitio sin embargo, Fudou decide no acompañarlos e invento una excusa para irse otra ruta, se despide de los demás, dejando solo a los 2 chicos y 2 chicas.

En el camino, Sakuma recibe una llamada de su mamá quien la espera en un mercado cerca de la ruta que suelen irse él y los muchachos, por eso decide retirarse.

Nos quedan los viejos amigos, Haruna, Kido y Yuuko, que mientras charlaban llegaron a donde vive Haruna, ambos acompañan a la chica a su casa.

Los dos viejos amigos Yuuko y Kido decide recuperar su ruta, en el camino surgen sentimientos favorecedores logrando intercambiar diversas palabras y así formar una atenúa conversación

-Y dime que haces en Raimon? –pregunta el muchacho

-Pues es un cuento bastante largo –responde la chica.

-Bueno aún tengo tiempo pero antes dime ¿ Qué familia te adopto?.

-Ah? pues la familia Namegawa.

-En serio?- responde con asombro el muchacho

-¿qué sucede?-pregunta la chica sorprendida

-Es que.. Esa familia tiene relaciones muy estrechas con la mía ya que ambas manejan empresas en todo Japón. Que coincidencia.

-uhm? Y que familia eres tú? –responde la chica.

-¿No puedes adivinar?.

-mmmmmmm, ¡espera!, según Haruna me dijo que a ti te adopto la familia… ¡Kido! ¡Claro!- expreso la chica.

-Así es, ¿ ves que es coincidencia?

-Bastante diría yo.

-Y, no me has terminado de decir que ¿haces en Raimon?- Vuelve a recalcar la pregunta a la chica.

-Pues, yo estaba en la secundara Matamori, en ella el futbol es muy poco conocido, a partir de primer año de secundaria fue cuando aprobaron el club y fue entonces cuando el futbol fue algo popular por así decirlo. Hubo un tiempo, en que jugaron con varias escuelas muy poco conocidas, sin embargo, le sirvió al equipo para formarse y conocer los pro y contra de este deporte. Cuando tuvieron algo de experiencia, el capitán del equipo vino a mí, era un chico bastante simpático fue cuando pude experimentar el amor y las maravillas del futbol. Entre en el club como entrenadora estratega ya que a eso me dedico y pues ayude al equipo creando estrategia pero- hace una pausa profunda, haciendo que kido prestara más atención.-ellos no era lo suficientemente fuertes, no era capaces de hacer estas maniobras tanto fue la incompetencia por parte de ellos que el capitán para aquel entonces mi novio me echo la culpa, con eso me expulso del equipo y termino conmigo. Tanto fue la burla, que toda la secundaria me odiaba, me llamaron fraude entre otras sin fin de groserías. Así que mis papas, me sacaron de allí, quería inscribirme en la preparatoria Teikoku pero no había cupos suficientes y luego de lo que me entere de Kageyama, se me quitaron las ganas. Fue entonces cuando entre a Raimon y conocí a los muchachos pero mi sorpresa y alegría fue al ver a tu hermana. Desde ese momento me he sentido cómoda con ellos, son un equipo fenomenal.

El muchacho quedo impresionado por la historia, tanto que no tenía palabras para responderle pero encontró una forma para no interrumpir su conversación- Endou y el equipo, son muy buenas personas, me alegro que te hayas incorporado de forma formidable dentro del equipo.

Gracias Yuuto- le corresponde con una sonrisa.

La charla llego a su fin cuando llegaron a la casa de Yuuko que quedaba bastante cerca de la casa de Kido, ambas son familia bastante adineradas por lo tanto vivian en un sitio solo para gente exclusiva.

-Bueno, aquí me quedo, gracias por la velada amigo mío- responde la chica.

El muchacho solo le sonríe con gracias- espero ver algún día esas estrategias, a ver si son tan buenas como las mías

La chica algo curiosa, nota la arrogancia del muchacho- oh es cierto, que tú eres un gran maestro de la estrategia en el futbol, sería muy interesante- le sonríe- bueno me despido gracias y buenas noches. En la entrada le espera un mayordomo quien escolta la chica a su casa.

Por otro lado, Kido se mostraba feliz, aunque es palabra no representaba lo que sentía, era una maraña de emociones, esos sentimiento fue lo que se llevó rumbo a su casa.

Al llegar al hogar, se dispone a cenar, compartir un poco con su papá para luego dirigirse a su habitación a hacer sus deberes, en eso entra a su computadora, abre el Skype y nota que Fudou y Sakuma se encuentra activos, lo cual hace una video llamada

-Hola chicos ¿ llegaron bien?- pregunta Sakuma

-Pues yo bien- responde Fudou con indiferencia- y tu Kido?

-Pues.. Bien supongo, hoy fue un día bastante interesante.

-Interesante? Es todo lo que dirás, tu cara no era de "interesante" casi te desmayas a verla – responde Fudou

-Es cierto, que te ocurrió amigo?- recalca Sakuma

-No lo sé, es raro, yo nunca me comporto así con una chica.

-mmmmmmm creo que nuestro amigo, está sintiendo algo llamado amor- responde con arrogancia el castaño

-Oye de que hablar Fudou- responde Kido

-Ya sabes, chico y chica "muack muack"- responde Fudou

-Hey no exageres, solo fue la conmoción del momento- exclamo Sakuma

-¿Conmoción? mis polainas-responde Fudou- se notó su cara de perplejo cuando la vio y no te lo niego, esa chica es muy hermosa, tiene lindas caderas y ese cabello blanco uff que chica.

Kido al oír eso, alza la voz- Oye deja hablar así de ella.

Los muchachos se sorprendieron al oír la respuesta, Fudou tratando de calmarlo le contesta lo siguiente- quédate tranquilo, que no ando pendiente de esa chica, mis ojos están por otro lado.

Los chicos quedaron miraron a Fudou con algo de inquietud

-No empieces, con eso por favor- le responde Kido.

-Si-concluye Sakuma- y mucho menos con la hija del entrenador Kudou

-¿ la hija del entrenador?- interroga Kido.

-Si, por si no lo notaste. Ellos intercambiaron palabras e incluso número de teléfono, a que apuesto que es compromiso raro que te surgió de la nada, fue para verla a ella verdad- expresa Sakuma con mucha franqueza acusando a su amigo Fudou.

Fudou solo responde con su clásica risa burlona, los mira y contesta- oigan mis asuntos son míos ok , no se metan en esto, así que mejor nos vamos a dormir, estoy cansado y mañana es un día largo, buenas noches chicos nos vemos- Fudou se desconecta

Adiós Fudou- responde en unísono Sakuma y Kido- ambos se desconectaron y se fueron a dormir.

Este día fue algo confuso lleno de muchas emociones, es aquí cuando comienza lo bueno.