Capítulo 2

Nudos en la garganta

TOC TOC

-Ya voooooy!

La voz chillona de la señora Weasley se oía cada vez más cerca de través de la puerta. Por la ventana se podía observar la sala iluminada y a varias personas riendo y conversando frente la chimenea. La puerta demoró en abrirse porque, según parecía, habían varios niños persiguiendo a la señora y haciéndole juegos que en cierta forma le impedían continuar su camino. Finalmente, el sonido metálico del cerrojo y el crujir de la puerta al abrirse sacó a hermione de los pensamientos que la habían distraído levemente, ya que las risas y el calor de hogar que hace tiempo no sentía con tanta fuerza como en ese momento le hacían desear una familia propia y risas propias en una sala propia...

-hermione? eres tú, querida?- preguntó la dama con extrañeza.

-cómo está, señora weasley?

-muy bien, gracias, querida... y... ehhh... lo lamento... entra, pasa... no te quedes ahí parada en el frío...

-gracias...-respondió la joven con timidez.

El panorama frente a ella era bastante sorprendente. La sala estaba llena de pelirrojos conversando y unos cuantos niños corriendo por todos lados agitados. En cuanto todos la vieron, se sorprendieron un poco. Tenían una expresión que mostraba claramente que no la esperaban...

-lamento interrumpir la... reunión familiar... sólo vengo a dejarle esto a... ti!- exclamó al ver a ginny entrar en la habitación con un bebé en brazos y una mirada de confusión al ver a toda la familia en silencio mirando hacia la entrada- Marian me pidió que te entregara esto... es un paquete que te dejaron en la recepción del ministerio y no recogiste... (pero como hermione no es nada tonta y sabe que nadie se traga eso de "olvidaste esto y por eso te lo traigo como buena amiga que no tiene nada mejor que hacer...", ideó un plan para sonar natural ante todos los presentes que mostraban caras de incredulidad las mismas que cambiaron inmediatamente cuando la joven les respondió que además, quería aprovechar el momento para verlos a todos juntos, ya que nunca tenía oportunidad de hacerlo...)

Gracias a Harry, Ron y el Colegio, había aprendido a mentir de manera convincente; claro que, en esta ocasión, la mentira no era tan... mentira, debido a que en serio extrañaba a la familia weasley... desde lo sucedido entre ella y ron, era un poco incómodo estar con toda la familia sin que algún tema extraño saliera a relucir y alguien termine resentido o con mala cara.. pero ya había pasado suficiente tiempo...

Ya tres años de lo ocurrido... Y dos años sin ver a su "mejor amigo de toda la vida"... seis meses exactos sin ver a la familia reunida... sí! Seis meses... desde la fiesta de cumpleaños de Aurelie, al hija menor de Bill y Fleur... Sacando las cuentas sobre cuánto se puede extrañar a gente querida en seis meses, el argumento de Hermione era completamente efectivo. No obstante, Ginny y la señora Weasley se miraron intranquilas, otra señal de que había gato encerrado... el resto de la gente siguió sin poner mucha atención...

Inmediatamente todos, de forma muy cortés, invitaron a hermione a sentarse y ella pronto se unió a la emocionante conversación y a las burlas y bromas de Fred y George. Hermione se sentía muy a gusto.

Paso un largo rato, pero pasó muy rápido porque el tiempo vuela cuando la estás pasando bien. Ya era bastante tarde y los pequeños se quejaban de que tenían hambre y aunque les daban dulces y más cosas, ellos simplemente seguían haciendo cara se hambre monumental. ¡¿por qué Ron demoraba tanto!

Entonces, Hermione escuchó el timbre de su celular sonando vagamente en la distancia. Se levantó rápidamente para ir a buscarlo al armario donde guardaban los abrigos, pero cuando llegó, el sonido se extinguió completamente. Demasiado tarde... ¿De quién sería esa llamada perdida? Hurgó entre la masa de cosas que tenía en su bolso y en el instante en que sintió por fin el material duro de su teléfono, oyó voces emocionadas y un "puf" extraño que provenía de la sala.

Con el corazón a mil por hora, dejó su bolso sin cuidado entre otras muchas cosas que habían dentro de ese armario viejo y camino rápidamente hasta la sala. No se fijaba mucho en se camino, sino en el llegar a la sala. Sentía que los ojos se le nublaban de la emoción. Iba a ver por fin a quien había esperado tanto... ¡por dos años! Estaba tan subida en su nube, que sin querer, tropezó con un par de personas en el corredor. La una era la esposa de Charlie y la otra... ¿quién demonios sería la otra? Ni le importó mirarle la cara para reconocerle.

Y lo ve. Es él.. se acerca y lo saluda calurosamente y él tambiénla saluda con una sonrisa de oreja a oreja. Se siente en el paraíso. Pero luego se dio cuanta de que todos estaban muy callados. Ron soltó a Hermione y se dirigió hacia una hermosa joven de cabello largo castaño claro casi rubio.

-hijo ¿no nos vas a presentar?

-¡Claro!-muy entusiasmado- ella es Emily, Emily Robertson... ella es mi...

-Novia- continuó la joven con dulzura, seguridad y simpatía

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El corazón de Hermione se detuvo un minuto mientras su cerebro le mandaba señales de humo a sus labios para que dibujen una sonrisa. Era como si todos sus pensamientos felices de la noche se convirtiesen en polvo y el ambiente claro y dulce se viera como un bosque maldito en tinieblas.

-¡¿Por qué, por qué, porqué! ¡¿Novia! ¡¿Quién en su sano juicio se va a trabajar dos años a otra ciudad y regresa con una novia! ¡¿Quién!- en cuanto hermione se recuperó del míni shock, sus pensamientos no eran otros más que ésos. Lo que mostraba su cara no era muy coherente. Sus ojos lanzaban fuego de impotencia y sus labios denotaban una gigantesca sonrisa de amistad.

Y durante la cena, a la cual el señor weasley insistió se quedara y su esposa secundó como quien no quiere insistir, sus dientes no podían masticar la comida que sus cubiertos llevaban torpemente hasta su boca. Estaba... mal. Había ido tan emocionada y tan dispuesta a encontrar el famoso secreto que traía consigo su amigo de la adolescencia que olvidó lo duro que podría ser el que la sorpresa no fuera algo que le beneficiara.

Y lo peor aún no llegaba

-antes de seguir, familia, hay algo que quiero decir.

-discurso, discurso, discurso!

-no. No va a haber discurso, porque no soy bueno con los discursos. Sólo quiero agradecerles a todos por haber venido. Significa mucho para mí que mi familia esté reunida en un momento como éste.

-¿¿¿cómo... éste?- hermione un poco neviosa y tratando de mantener su sonrisa tonta pregunta con ojos curiosos al mismo tiempo que se llevaba la mano a la cara en señal de estar interesada.

-sí... bueno... emily... hay algo que debo pedirte...- se escuchó un gran "ahh" que uno hace cuando ya sabe lo que va a venir a continuación y está tratando de contener la respiración para el "ohhh" dulce que va después de la noticia –¿quieres casarte conmigo?...

-yo... yo...- la muchacha parecía más sorprendida de la pregunta que los mismos weasleys. Ya lo estaban previniendo- yo...

-sí?- dijeron todos los presentes en coro

-sí! Acepto!- la joven se lanzó a abrazar a ron que mantenía una cara de emoción mezclada con sorpresa y alivio. Todos sonreían y algunos aplaudían y reían emocionados. La señora weasley lagrimeaba y el señor weasley le pasaba una pañuelo. Ginny por el contrario observaba a la paralizada hermione quien aparentaba un infarto severo y aún mantenía la misma estúpida sonrisa.

De repente, la joven se levantó lentamente y al igual que muchos se dirigió hacia los recién comprometidos para felicitarlos. Ron le sonrió con alegría, sin si quiera notar la extraña forma tiesa de hermione de levantar los brazos para abrazarlo. Entonces, para su alivio, escuchó nuevamente el timbre de sus celular a lo lejos.

-mi teléfono!- exclama emocionada y suelta el abrazo de ron con repulsión, por miedo a tenerlo lo suficientemente cerca como para estrangularlo y llevarse el cuerpo. Algunos miraron a la joven salir de la habitación y suspiraron con pena. Hermione era de igual forma parte de la familia como lo era harry y sería difícil alejarse más de ella de lo que ya se habían alejado en el último tiempo. La extrañaban.

Hermione llegó nuevamente hasta el armario y encontró fácilmente su cartera tirada cuando lo abrió. Contenía la respiración porque temía dejar salir un suspiro de tristeza tan fuerte y que todos lo notaran. su corazón palpitaba tan fuerte como un tambor, lo sentía en los oídos y en la cabeza y el barriga... de repente el sabor del postre que aún sentía se convirtió en una asquerosa pasta amarga y la comida que ya reposaba en su estomago le pesaba como cemento... dejando salir el aire de poquito en poquito y derramando lágrimas silenciosas tomó el teléfono y lo contestó con dificultad.

-herimone! Al fin te encuentro! Dónde estás! Por qué no contestabas mis llamadas! Dónde estás!...- la voz de Harry se escuchaba nerviosa y agitada

-en la... madriguera- dijo recuperándose y calmándose.

-Qué!

-sí.

-pensaba que... oh, no... lo siento mucho... ginny me dijo que... soy un idiota! Lamento haber metido la pata hoy en la mañana. Ginny nunca me dijo que no sabías lo de ron... yo asumí que lo sabías y por eso lo dije frente a ti...

-entonces... ¿ya lo sabía?

-qué cosa?

-ron... se va a casar...

-nooooo- respondió con incredulidad

-síiiii- afirmó ella

-imposible

-SÍ! SE CASA...

-y el muy ingrato no me avisó!

-acaba de hacer la pregunta... hace exactamente como tres minutos... pero a mi se me hicieron una eternidaaad...

-significa que todavía ... sientes algo por él?

-no! Como se te ocurre...

-hermione te conozco... apuesto a q todavía lo amas...

-no

-dilo- insiste con ira

-no!

-dilo!

-no puedo idiota! Están aquí cerca- casi en un murmullo

-lo lamento...- se disculpa con tono resentido

-hablamos luego...

-no, espera espera...

-qué?

-no le digas a ron que yo se que se casa

-Harry...

-solo no le digas...

-Harry!... oh, está bien... bueno, hablamos luego...

-en 10 horas para ser precisos...

-como sea... te veo mañana en el trabajo... hablamos... cuídate

-tu también... y lo siento...

-No hay problema...

-Bueno, entonces... adiós...

-sí, adiós...

en cierta forma, hermione estaba triste pero se sentía aliviada ahora que había hablado con harry. sin ganas y rápidamente metió de nuevo su celular en el bolso, saca su abrigo del ropero y se da la vuelta para salir al tiempo que pensaba una excusa decente para que no creyeran que salía huyendo.

-con quien hablabas?- una voz la sorprendió desde una esquina y su tono no era muy agradable

-ginny! Qué haces aquí!- expresó sorprendida

-es mi casa, no?...

-cierto... claro! Obvio...

-y con quien hablabas?- volvió a preguntar

-con... era.. del trabajo...

-era Harry?

-por qué piensas eso?

-hermione! Se que era harry!- le contestó molesta pero con voz de niña a la que le negaron el osito de peluche que tanto quería.

-sí, está bien, era harry, no te pongas así! tenia q decirme algo del trabajo! No te pongas así...

ginny suspiró con alivio y le sonrió a su amiga mirándola a los ojos con remordimiento

-siento no haberte dicho que ron venía... creo que... me suponía lo que iba a pasar y...

-no te preocupes... lo sé.. te entiendo...

-hermione, res mi mejor amiga y no quiero verte triste...

-lo sé. Tú también eres mi mejor amiga... Bueno, debo irme... no he dormido en semanas y me vendría bien un buen descanso... despídeme del resto... ok?

-ok...

Una vez en casa, Hermione estaba más relajada y cada vez pensaba menos en lo sucedido aquella noche. Sólo se sentía cansada y quería dormir. Abrió la puerta del apartamento y prendió las luces. Era un lugar hermoso, amplio. Un apartamento lindo y cálido, limpio y bien arreglado, en un edificio grande y angosto de tres pisos con una elegante puerta victoriana en un barrio tranquilo de Londres. Tan tranquilo que los otros dos apartamentos del edificio parecían vacíos y el único sonido que se escuchaba todas la noches era el del silencio.

Un pequeño gatito anaranjado se le acerca y ella lo toma en brazos. El gato ronronea perezosamente y le lame las manos con su lengua áspera y fría. Hermione deja su bolso en una mecedora por la entrada, junto con su abrigo y una bufanda. Saca su celular y lo lleva lentamente hasta su mesita de noche de su habitación, donde con dificultad lo pone a cargar. Lo silencia primero, porque no estaba de humor para recibir llamada en la madrugada.

Llena de cosas que lo hacen delicado y ordenado, el cuarto era espacioso con una cama grande. Aún así lo sentía vacío y deprimente. Suelta la gato y con cansancio se tira de cara hacia el colchón. Cierra los ojos y sintiendo el aire llegar apenas hasta sus pulmones debido a su cara aplastada contra el edredón, trata de imaginar algo hermoso y emocionante para soñar esa noche. Pensaba que planificar su sueño le haría olvidar más fácilmente el dolor y la ayudaría a dormir sin levantarse a medianoche con una pesadilla terrible en la que aparecía sin ropa en la boda y todos se burlaban u otra cosa vergonzosa de ése tipo. Se esforzó tanto que le empezó a doler la cabeza. Se da vuelta y comienza a mirar el techo con tristeza.

Hermione no puede contener las lágrimas y se pone a llorar. Se acuesta de lado y abraza al animal que maúlla dulcemente.

-estamos solos tú y yo, Pumpkin...- le dice al pequeño animal que la mira desconcertado con sus hermosos ojos felinos. Llora amargamente por un rato, pero luego se da cuenta que no vale la pena llorar por un hombre... siempre le habían dicho eso. Su madre, Harry, Ginny... parvati y lavender también... auque ellas nunca la habían visto llorar en serio por un chico. Se levantó, decidida a no llorar más. Se puso el pijama y se metió en las cobijas.

Por un momento, se queda quieta, tratando de calentarse. Cuando observa el reloj, son las 10 y 30 exacto. Entonces, cierra los ojos para dormir e Inmediatamente siente que lo hace. Pero no pasa ni un segundo cuando escucha que algo suena raro. Su celular, que había dejado cargándose en su mesita de noche vibra sobre un libro... haciendo un sonido trtrtrtrtrtr...

Estaba cansadísima, Examinó el reloj con pereza, para descubrir que ya son las cuatro de la mañana... ¡¿por qué! No había descansado nada pero había dormido por horas! Q frustrante! Furiosa y triste tomó el teléfono. En la pantalla aparecía el nombre de Harry. poniéndose en pie rápidamente prende la luz de su lamparita y contesta.

-hermione!

-harry...- balbuceó todavía en sueños

-me vas a matar! Discúlpame por llamarte a estas horas de la madrugada, pero es una emergencia!