Es triste...saber que mis pocos seguidores ya no están.
Y a los pocos que leen esto, se los agradezco mucho, verdaderamente lo siento por haberme ido sin decir nada.
"Otra vez...recuerda, es solo un sueño, tú puedes controlarlo".
Estaba corriendo por un pasillo, corriendo como un pequeño niño, porque evidentemente lo era. Estaba huyendo, estaba siendo perseguido. No quería voltear a ver...quizás era la persona que abrió la puerta en la anterior pesadilla..
Giré para la derecha y aproveché esconderme en un casillero que justo estaba abierto, entré y cerré la pequeña puerta rápidamente. Me encogí y abracé mis piernas, era un pequeño niño indefenso con mucho miedo, más del que podía sentir...
Y la puerta se abrió.
- Vaya, has despertado. -
Abrí lentamente los ojos y me encontré con la enfermera, pude notar que tenía algo de preocupación pero... ¿Por qué?
- ¿Q-Qué me ha pasado? - Al salir las palabras de mi boca sentí un rascon en la garganta, como si no hubiese tomado algo en horas, algo que me pareció extraño, si luego de largarme de la biblioteca pasé por la cantina a comprar un jugo y...me adentré en un sueño.
- Justo estaba en la puerta y te vi hablando con el profesor Standford. En eso cuando él se levanta tú te empiezas a marear y caiste al suelo. -
Y ahí caí, eso significó que todo lo que ocurrió luego de hablar con mi maestro fue producto de mi imaginación, nunca entré a la biblioteca, nunca me senté a ver los libros...nunca me encontré con ese chico.
- Y has estado durmiendo por 3 horas. - Añadió dándole más sentido -Te he revisado y no tienes nada, te recomendaría volver a casa, ten esto- Se giró para abrir un estante, sacar un frasquito con unas pastillas y estirar su brazo para dármelo. - Toma una cada noche, espero que te sirva.- Y finalizó dándome un beso en la frente, que en cierto modo me dio repugnancia.
- Gracias-
Me despedí secamente y salí por la puerta, di un pequeño suspiro y me dirigí a la salida, después de todo la enfermera tenía razón, necesitaba volver y descansar. Mientras estaba llegando daba un vistazo rápido a las aulas, no sé porqué, ese pelinegro no existía, solo fue mi mente, otro invento de mi maravillosa imaginación.
"[...] Muchas veces se dijo que el cerebro no puede crear caras, eso significa que cualquiera que pasé por tu cabeza la has visto alguna vez en tu vida [...]"
Lo que pensé fue ilógico pero tal vez funcionaría, caminé con un paso más acelerado hacia la biblioteca analizando las probabilidades irreales de encontrarme de vuelta con ese tipo y los mismos libros que miré mientras estaba desmayado. Tan sumido en mis pensamientos que me choqué con una persona cayendo ambos al suelo.
-!Oh disculpa! Estaba distraído- Tratando de estabilizarme le ofrecí la mano a esa persona para ayudarla, la tendió y levantó el rostro.
"No puede ser"
Esos ojos...!Esos ojos! Prácticamente del color de la miel, los mismos que había visto en mi sueño !No podía ser! Este chico era prácticamente igual al que me había imaginado en la biblioteca, salvo por un detalle, su pelo era rojo oscuro ¿Supongo que teñido no? No parecía natural.
-Está bien, suele pasar, pero a la próxima más atento, seguro otra persona como yo te hubiese reventado la cara.
-!Vaya, no esperaba que se conocieran!- Al darme vuelta me encontré con el (en otras noticias, mi profesor) bastante sorprendido y a decir por su paso apurado parecía que tenía que avisar de algo.
-¿Te llevas bien con ese profesor?
-Uh sí ¿Por qué lo preguntas?
-Eso significa que eres uno de esos comelibros mimados por las calificaciones altas. -Se dio vuelta y siguió sin más, dejándome con mi maestro atrás mío.
-Si que me llamó mucho la atención que ustedes dos se encontraran, ese chico es todo un desastre, siempre metiéndose en problemas, aunque no digo lo mismo con sus estudios, va bastante bien...en fin no importa, quería avisarte que mañana te daré unas tareas para que realices en casa así te recuperas un poco de las lecciones donde estuviste ausente. Ah por cierto ¿Tú andabas buscando un pequeño trabajo?
Sí, a pesar de estar demasiado estresado quería buscar algún trabajo donde pudiese conseguir algo de dinero, digamos que mi madre paga demasiado por mí y no quiero serle una molestia, y este tema salió hace unos días mientras hablaba con el viejo sobre mi vida.
-S-Sí ¿Sabes de uno?
-Claro, es a unas pocas calles de aquí, es una pizzería algo grande, andan buscando empleados, así que supongo que te iba a interesar- Me dio un papel con el aviso del local, le agradecí y seguí con mi camino, sonó la campana por toda el instituto avisando del horario de salida. Fui a buscar mis útiles y salí transitando el pequeño parque delantero, una hermosa decoración que le da un gran aspecto al colegio, contando con unos árboles bajos, bancos, una gran fuente y grupos de flores cuidadas por unas jardineras.
Llegué hasta las rejas de la entrada y sentí una mano posarse en mi hombro derecho, inmediatamente giré y ahi estaba él de nuevo.
-Quizás esto sea raro, no soy de tener amigos y me has dado una...buena impresión aunque no lo creas ¿Intercambiamos números? Sé que eres un antisocial de los grandes, te he visto varias veces en la sala de la psicopedagoga, y como dijo ella, debo socializar, asi que ¿Por qué no contigo?
Se me escapó una sonrisa, era como un regalo del cielo, lamentablemente era demasiado difícil para mi conseguir amigos, y que una persona que hubiese conocido hace unos instantes y viniera así sin más me heló la sangre.
-!Claro! Aunque antes ¿Cómo te llamas?
-Félix- Entrecerró los ojos como esperando una sabia respuesta de parte mía o mi nombre, y como idiota que soy contesté lo peor.
-Que nombre raro
-Por lo menos no lo escriben mal como el tuyo- Tenía que hacer recordármelo, me he cansado de ver tantas veces en notas, certificados, mensajes, mi nombre mal escrito: Frederick, escrito con dos "D", sin la "K" y ambas.
-Así que sabes mi nombre...bueno...Aquí tienes- Le ofrecí mi celular para que escribiese su número, lo agarró tranquilamente anotando sus datos y luego hice lo mismo con el suyo.
-Creo que...nos vamos a llevar bien.
Y siguiendo con mi camino lo despedí agitando la mano.
11 PM
Hace un rato realicé una llamada a la pizzería para hablar sobre la vacante y me dijeron que fuera mañana a la tarde para una pequeña entrevista. Un alivio, al fin podré empezar a tener mi independencia. Mamá está feliz, bueno siempre lo estuvo conmigo, pero cuando le dije que tenía oportunidad para conseguir algo de dinero para manejarme solo y haber conocido una persona realmente le brillaron los ojos y me abrazó. Creo que debería omitir lo de "Ojalá hubiese conocido a una chica".
Me dejé tirar a la cama para relajarme, y mi mirada se encontró con mi mesa de luz y las pastillas, esas pastillas...se me acabó la alegría, sabía que en un momento me sumergiría en el otro mundo, otro mundo totalmente en contra mía, donde no puedo ser feliz ¿Debería tomar una pastilla? ¿Realmente harán efecto? No me puse a pensarlo demasiado que ya estaba tomando una, junto con agua para facilitar el trago. Si la enfermera iba en lo cierto, tal vez esto se solucionaría para siempre.
Ok, exageré.
*Brrrrrrrrr*
¿Ah? Mi celular, está vibrando ¿Un mensaje a esta hora? Estiré el brazo para tomarlo y mirar.
23:10
?: hola
¿Félix?
Fred: Hola!
Félix: todo bn?
Fred: Sí, un poco cansado en mi cama
Félix: =, haces algo mañana?
Fred: ¿Te refieres a la salida? Tengo que ir a un lugar cerca
Félix: Yo también, de qué?
Fred: Es una pizzería, les hace falta alguien que anime
Félix: Mmm sabes animar?
Fred: Bueno...se cantar, eso cuenta?
Félix: si jaja
a mi me gusta contar historias, soy nuy bueno escribkendo
*nuy
*MUY
LA PTA MADRE!
Fred: Jajaajajajajaj, bueno iré a dormir, bye
Felix: Adiós
Dejé el móvil debajo de mi almohada y cerré los ojos.
Mañana iba a dar lo mejor de mi
¿Les va gustando? Como quizás no hayan sospechado o si (? Ambos se van a encontrar en el mismo lugar, seguro que les pondrán de apodo Freddy y Foxy y eso (?
Me creé una cuenta en Wattpad donde subo estas historias.
