Disclaimer: No soy Jotaká, no soy Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece. Lastima.
Este fic participa en los minijuegos de las casas de abril para "La Copa de las Casas 2017" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
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"La muerte deja un dolor de corazón que nadie puede sanar, el amor deja una memoria que nadie puede robar".
Anónimo.
Hacía un buen día para trabajar en los invernaderos: el sol estaba alto y la temperatura era agradable. Sin embargo ella estaba sentada en su despacho, con el fuego crepitando en la chimenea y su corazón hecho pedazos.
Hay cartas que uno nunca espera recibir y ella nunca esperaba una donde se le informase de la muerte de su padre. Ella sabía que su salud era delicada, sin embargo nunca... nunca espero que le informasen de su muerte por carta, de hecho, nunca espero que le informasen de la muerte de su padre.
Ella podía recordar al hombre risueño, amable y hablador, ese que siempre tenía un buen consejo y un buen chiste, ese que siempre estuvo para ella.
— ¿Pomona, querida?
Levanta la vista y ahí esta su mejor amiga. Se levanta rápidamente y pronto se encuentra entre sus brazos cálidos.
—Estaremos juntas, Pom.
Y eso era todo lo que necesitaba, no estar sola.
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155w.
Tenía que terminar con algo sad, tenía tiempo que no lo hacia, ¡tenía que volver a mis raíces!
Me pareció adorable el momento Pomona/Minerva, no lo sé, es entrañable su amistad, sobre todo en un momento tan delicado como el que atravesaba Pomona, de nuevo, me tomé ciertas libertades sobre la familia de nuestra querida profesora de Herbología.
¡Espero les haya gustado! Y aunque sea les haya removido algo.
¡Besos!
