El híbrido
Balto corría rápidamente. Sabía que debía llegar con alguien pero no sabía con quien ni por qué. Frente a él alcanzaba a ver una figura borrosa la cual se le hacía familiar. Conforme se acercaba la figura fue obteniendo nitidez hasta que la reconoció: era Aleu. Parecía estar en una especia de transe, con los ojos amarillos pero, de pronto, regreso en sí. Su rostro radiaba felicidad y en sus ojos brillaba el amor. Balto estaba por llegar pero se detuvo de golpe a unos metros. Su hija no estaba sola. Junto a ella había un lobo color café con gris el cual la acariciaba y besaba cariñosamente. Por algún motivo el lobo se veía borroso. Balto comenzó a avanzar para arremeter contra el amante de su hija pero antes de llegar despertó súbitamente por una plumífera razón.
- ¡Balto, despierta!- gritó Boris
- Vamos perro problema es una emergencia- continuo Stella
Balto se levantó algo agitado por el sueño y por la forma en que había sido despertado.
- ¿Cuál es la emergencia?-
- Que tu hijo viene corriendo para acá- dijo Boris
- ¿Eso es un problema?- dijo un poco molesto
- Lo es si lo viene persiguiendo un LOBO- dijo Stella
- ¿¡QUÉ!? - Exclamo Balto
Desde el barco parecía que Kodi era perseguido por Baileyi pero en realidad Kodi había retado a Baileyi a una carrera. Cualquiera diría que Baileyi habría superado fácilmente a Kodi por ser un lobo, pero su fuerte no era correr.
Balto corrió para recibir a su hijo. Kodi desacelero y llego caminando con su padre pero éste siguió corriendo y antes que Kodi o Baileyi pudieran decir algo Balto tacleó a Baileyi el cual "voló" unos cuantos metros antes de caer en la nieve.
- ¡Aléjate de mi hijo lobo!- dijo Balto
- Papá ¿Por qué hiciste eso?- dijo Kodi
- Ese lobo te estaba persiguiendo- dijo señalando a Baileyi el cual no se movía
- Ese lobo no me perseguía, estábamos jugando una carrera. Vino a Nome solo para conocerte y tú lo acabas de taclear-
Baileyi se levantó, se acercó a Balto y agacho la cabeza respetuosamente
- Mi nombre es Baileyi, miembro del casi desaparecido clan Canis Lupus Baileyi y es un honor conocerte-
- Disculpa por haberte tirado, no sabía que estabas jugando con Kodi-
- No hay problema, eh recibido peores golpes-
- Bueno, voy a regresar con el equipo, hasta luego papá, hasta luego Baileyi- dijo Kodi
- Hasta luego- dijeron los dos
Kodi se alejó dejando a Balto y a Baileyi solos.
- Kodi me dijo que solo viniste a Nome para conocerme- dijo Balto
- En parte es cierto- dijo Baileyi- también quiero darme un respiro-
- ¿De dónde vienes?-
- Eso no te lo puedo decir y no insistas en saber el por qué, por favor-
-De acuerdo, no haré más preguntas- Antes de que los dos pudieran decir algo más llegaron Boris y Stella. Habían visto que el lobo no representaba ningún peligro por lo que habían decidido ir a conocerlo.
- Balto ¿Quién es este lobo? ¿Un admirador acaso?- dijo bromeando Boris
- En realidad lo es, vino a Nome solo para conocerme- dijo Balto
- Pero no eres como los lobos de por aquí- dijo Stella acercándose a Baileyi- los lobos de aquí son grises o negros pero tú eres café y gris- dijo
Al oír esta descripción Balto recordó su sueño, ¿sería posible que Baileyi fuera el lobo que estaba con su hija? Mientras Balto pensaba esto Boris y Stella interrogaban a Baileyi
- ¿Cómo te llamas?- dijo Boris
- Baileyi-
- ¿De dónde vienes?- dijo Stella
- Eso no se los diré y no indaguen más en este tema-
- ¿Es cierto que solo viniste para conocer a Balto?- dijo Boris
- Si. Por cierto ¿Qué le pasa?-
Balto estaba pasmado, sumido en el pensamiento anteriormente mencionado, pero Boris lo hizo reaccionar.
- Balto, despierta- dijo
- Oh, perdón- dijo Balto- ¿Qué decían?-
- Que el chico solo vino por ti- dijo Boris
- Cierto, ¿Qué quieres saber de mi?-
- Todo- dijo- pero resumiendo, me gustaría saber cómo fue que salvaste a los niños de la epidemia de difteria-
- Es una larga historia- dijo Balto sonriendo- ¿te la puedo contar mientras comemos?-
- Por supuesto- dijo Baileyi- pero comerás solo porque yo no tengo hambre-
- No comeré solo, Jenna me acompañará-
- Y ella es…-
- Mi compañera- dijo sonriendo, recordando a su amada
- No sabía que tenías compañera, lo debí deducir cuando Kodi me dijo que era tu hijo-
- Si, ¿y tú tienes compañera?-
- Lo más cercano que tuve fue a mi hermana y hermano-
Su semblante había cambiado: se veía triste, por lo que Balto decidió no hacer más preguntas.
- Vamos a comer- dijo- ahí te contare la historia-
- De acuerdo, pero antes díganme una cosa- dijo a Boris y Stella- ¿Quiénes son ustedes?-
- Yo soy Boris y ella es Stella-
- De acuerdo, gusto en conocerlos-
Y después de unos breves momentos salieron rumbo a la casa de Jenna.
La casa de Jenna estaba a varios metros pero Balto sabía que podía cortar camino si pasaba por donde estaba el Tótem. Al verlo Baileyi quedó impresionado pues nunca había visto uno.
- Es impresionante- dijo- ¿conoces el significado de todos estos animales?-
-Si- dijo Balto- pero no los recuerdo todos-
Baileyi se quedó un rato contemplando el Tótem, admirando los detalles de los animales pero, sobre todo, admirando la imagen del Lobo.
Después de una breve caminata llegaron a casa de Jenna la cual salió a recibirlos. Después de que Jenna se asustara al ver a Baileyi y que se hicieran las debidas (y necesarias) presentaciones entraron para comer. Los platos ya tenían la comida servida, en ellos se podía leer "Jenna" y "Balto" respectivamente. Los dos comenzaron a comer mientras Baileyi contemplaba la casa.
- Tu casa es muy bonita- dijo Baileyi a Jenna
- Gracias- dijo esta- mi ama la cuida mucho-
- ¿Quieres que te empiece a contar la historia?- dijo Balto
- Me encantaría- dijo Baileyi sentándose
Balto comenzó a relatar su historia desde la primera vez que vio a Jenna hasta que fue recibido con la antitoxina. Cuando terminó su relato Baileyi preguntó:
- ¿Te discriminaban por ser un híbrido?-
- Si, pero con el tiempo me fueron aceptando-
- El tiempo todo lo arregla- dijo Jenna
- No en mi caso- dijo Baileyi- bueno… en el caso de mi clan-
- Supongo que fue algo horrible-
- Fue un exterminio- concluyó Baileyi- mejor cambiemos de tema-
- ¿Qué vas a hacer en Nome?- dijo Jenna
- Pues, buscar donde pasar las noches y buscar algo que hacer porque me voy a quedar mucho tiempo-
- Pues lo primero que debemos hacer es presentarte con los demás perros para evitar problemas- dijo Balto
- Tendrá que ser mañana porque ya está anocheciendo- dijo Baileyi
Y en efecto el sol ya comenzaba a ocultarse y lentamente las estrellas iban llenando el firmamento.
- Pues mañana será- dijo Balto- Mientras tanto puedes pasar todas las noches conmigo en el barco-
- Si no te molesta lo haré con gusto-
Después de despedirse de Jenna partieron rumbo al barco. Durante el trayecto Baileyi contemplo las estrellas aguardando la salida de la luna. Cuando llegaron al barco la noche ya había caído y tanto Balto como Baileyi estaban cansados. Al llegar fueron directo al "cuarto" de Balto el cual se metió debajo de su cobija.
- Las noches son frías aquí- dijo Balto- si quieres te puedo compartir de la cobija-
- No gracias- dijo Baileyi- así estoy bien-
- De acuerdo, buenas noches-
- Buenas noches, descansa-
Es difícil decir con precisión cuanto tiempo estuvo dormido Baileyi pero cuando se levantó la luna aun estaba en el cielo. Caminó hasta la punta más alta del barco desde la cual podía ver todo Nome.
- Nome, pequeño pueblo- comenzó a decir- supongo que me podré acostumbrar a ti. Me pregunto ¿Qué podré hacer aquí? Tal vez podría ser un lobo guardián o podría participar en alguna carrera. Bueno lo más importante es que me acepten-
Después de esta breve charla consigo mismo regresó a donde Balto y volvió a dormirse pues el día siguiente iba a ser un día especial: su presentación.
Al rayar el alba Balto se levantó, se estiró, bostezó y hasta tomo agua mientras que Baileyi simplemente dormía.
- Despierta dormilón- dijo Balto- se ve que no madrugas
- Soy nocturno, madrugar no es lo mío- dijo Baileyi de forma perezosa mientras se levantaba. Después de que Baileyi bostezara y se estirara partieron rumbo a Nome.
- ¿Cómo me vas a presentar? ¿Vas a hablar con todos los perros que se nos crucen?-
- No, voy a convocar una reunión en el cuarto de la caldera-
- ¡Ah!, vas a convocar un ágora-
- ¿Un qué?-
- Luego te explico-
Continuaron caminando hasta que llegaron al cuarto de la caldera
- Espérame aquí, voy a llamar a los demás perros- dijo Balto
- ¿Cómo lo vas a hacer?-
Balto salió del cuarto, volteo a ver a Baileyi sonriendo y, mirando al cielo, comenzó a aullar. El pelo de Baileyi se erizó al escuchar aquel aullido pues era un aullido que no causaba miedo sino emoción. Inmediatamente después de aquel aullido se empezaron a escuchar ladridos y aullidos y, uno a uno, comenzaron a entrar los perros al cuarto. Una vez que el todos los perros estuvieron en el cuarto Balto caminó al centro.
- ¿Qué pasa Balto, cual es el problema?- dijo un perro
- No hay ningún problema, los eh llamado porque les quiero presentar a alguien-
- ¿Y a quien nos quieres presentar?- dijo otro perro
En ese momento Baileyi ladró y todos lo voltearon a ver (muchos con asombro, otros, con miedo)
- Hola, mi nombre es Baileyi y pertenezco al casi extinto clan Canis Lupus Baileyi-
- ¿Y qué hace un lobo en Nome?- preguntó un perro
- Solo vine de visita, pero me quedaré mucho tiempo-
- ¿Y qué vas a hacer mientras estés en Nome?- preguntó Dusty
- Acepto sugerencias-
Durante unos momentos hubo varias sugerencias pero una (la definitiva) causó más polémica
- ¿Por qué no te unes al equipo de perros de correo?- dijo Kodi
- ¿¡QUÉ!?- dijeron todos
- El equipo ya está completo- dijo Kirby
- Si, pero desde hace tiempo necesitas vacaciones- dijo Kodi- él sería tu reemplazo-
- Tienes razón, que se quede-
- Me parece buena la idea solo que hay un pequeño problema- dijo Baileyi- no corro rápido-
- Por eso no te preocupes- dijo Dusty- nosotros te entrenamos-
- Entonces ya podemos terminar con esta reunión- dijo Balto
Dicho esto todos los perro comenzaron a marcharse pero Baileyi detuvo al equipo de perros de correo y a Balto
- ¿Qué pasa?- dijo Kodi
- Su plan es muy bueno y se los agradezco- dijo Baileyi- pero no deben olvidar que soy un lobo, los humanos no me aceptarán-
- Por eso no te preocupes- dijo Dusty- correrás tan rápido que te aceptarán sin pensarlo-
- Si tu lo dices…- dijo Baileyi- ¿y cuándo empieza el entrenamiento?-
- Hoy mismo- dijo Kodi- a partir de ahora seré tu líder y harás lo que yo te pida-
- Supongo que puedo hacer eso. ¿Dónde entrenaremos?-
- Ya que eres un lobo tendremos que entrenar a las afueras de Nome-
- De acuerdo-
Dicho esto salieron rumbo a un lago. Era primavera así que el lago estaba descongelado. Una vez que llegaron se fueron a la orilla.
- Para ver que tan rápido eres tendrás que correr por toda la orilla a mi señal- dijo Kodi
- ¿Y cómo van a medir el tiempo?- dijo Baileyi
- Con ladridos. El promedio es de trece a diecisiete ladridos-
- De acuerdo- dijo mientras se ponía en posición- cuando diga-
- Uno, dos… ¡ya!- dijo Kodi
Y Baileyi comenzó a correr. Mientras tanto Ralph contaba a 1 l/s (un ladrido por segundo). Baileyi corría lo más rápido que podía pero cuando iba a la mitad del recorrido ya llevaba diecisiete ladridos y cuando llego al final llevaba treinta y cuatro ladridos.
- Necesitaremos horas de práctica- dijo Kodi
- Ya lo creo- dijo Baileyi jadeando
Y así comenzó una larga serie de entrenamientos. Por las mañanas Baileyi trotaba un poco para estirar los músculos, después se dirigía al lago donde Kodi ya le esperaba y, después de ponerse en correcta posición, comenzaba a correr. Baileyi siguió esta rutina por cuatro meses y su velocidad fue aumentando notablemente hasta que pudo recorrer el lago en quince segundos. Ahora solo faltaba que los humanos lo aceptaran.
- Parece que ya corres rápido- dijo Kirby- ya puedes reemplazarme-
- No te adelantes- dijo Baileyi- aun falta que los humanos me acepten-
- Bien, ahora vamos a llevarte con los humanos- dijo Kodi
Todo el equipo caminó hasta la oficina de correo donde ya los esperaba el Sr. Simpson con el trineo. Una vez que todos estuvieron con él dejaron que Baileyi se pusiera al frente. El Sr. Simpson estaba a punto de gritar pero los demás perros se "pegaron" a Baileyi.
- ¿Quieren que este lobo entre al equipo?- dijo
Los perros asintieron con la cabeza
- Pero el equipo está completo, alguien tendría que irse- dijo
En ese momento Kirby dio unos pasos al frente
- Entiendo- dijo el Sr. Simpson- quieren darle un descanso a Kirby y que el lobo lo reemplace-
Los perros volvieron a asentir
- De acuerdo- dijo- veamos que tal corres en esta entrega-
Dicho esto los perros comenzaron a acomodarse. Primero estaba Kodi, luego Dusty, luego Baileyi y al final Ralph.
- ¿Nervioso?- dijo Kodi a Baileyi
- Un poco- dijo Baileyi- ¿A dónde vamos?-
- A White Mountain- dijo Dusty
- ¿Y para donde queda?-
- Tu solo síguenos a Dusty y a mi- dijo Kodi
- De acuerdo, seguiré a los tórtolos-
Ralph y Baileyi comenzaron a reír pero antes de que Kodi o Dusty pudieran decir algo el Sr. Simpson dio la orden de avanzar y así comenzó la primera entrega de Baileyi.
La ida rumbo a White Mountain fue sencilla. El clima era bueno así que no tuvieron dificultades.
- ¿Qué te pareció el camino de ida?- dijo Kodi a Baileyi ya que estaban en White Mountain
- Fue sencillo- dijo Baileyi- aunque estoy algo cansado-
- Es normal, tal vez mañana estarás adolorido-
- Ya lo creo-
En ese momento regresó el Sr. Simpson y comenzaron el camino de regreso a Nome. Una vez que llegaron a Nome y entregaron el correo el Sr. Simpson les quitó las correas.
- Hicieron un buen trabajo chicos- dijo- en especial tu lobo, tal vez podría adoptarte-
Los perros se fueron al cuarto de la caldera a descansar
- Que buena entrega- dijo Baileyi- creo que ser lobo de correo me va a gustar-
- Que bueno que digas eso- dijo Kodi
- Hola chicos- dijo Kirby el cual acababa de llegar al cuarto
- Hola Kirby- dijeron todos
- ¿Cómo estuvo mi reemplazo?-
- Bastante bien- dijo Kodi- el Sr. Simpson lo felicitó-
- ¿Disfrutaste tu día libre?- dijo Baileyi
- Si, me la pasé de maravilla- dijo Kirby- pero admito que los extrañe-
- ¿Y qué quieren hacer?- dijo Dusty
- Lo que tú digas, lideresa- dijo Baileyi
- Digo que vayamos a comer. ¿Qué opinan?-
- De acuerdo- dijeron todos
El resto del día no sucedió nada especial, pero la noche caería y los nocturnos se levantarían. Baileyi recorrió el pueblo bajo el cobijo de la noche. Decidió ir al cuarto de la caldera donde se sorprendió al ver que Dusty aún estaba despierta.
- ¿Qué haces despierta a estas horas?- dijo
- No podía conciliar el sueño- dijo Dusty- ¿Y tú?-
- Siempre me despierto en la noche. ¿Quieres caminar?-
- De acuerdo-
Perra y lobo salieron a recorrer el pueblo bajo la luz de la luna llena.
- La luna está hermosa esta noche- dijo Baileyi
- Si- dijo Dusty- nunca la había visto tan grande y luminosa-
- Supongo que nunca habías salido de noche-
- No, pero creo que lo haré más seguido-
- No creo que sea conveniente que salgas sola de noche, podría pasarte algo- dijo sonriendo
- ¿Cómo qué?- dijo, presintiendo un juego
- Como que un lobo te ATAQUE- dijo Baileyi empujándola
Los dos canes comenzaron a jugar a empujarse y perseguirse. De día sería un juego inocente pero a la luz de la luna cualquier cosa podía pasar. En uno de sus empujones Dusty cayó de espaldas y Baileyi quedó sobre ella. En ese momento sus miradas se cruzaron y se perdieron cada uno en los ojos del otro. Lentamente comenzaron a acercarse mientras cerraban los ojos hasta que, sin darse cuenta, sus labios se fundieron en un cálido beso. En ese momento los dos reaccionaron y rápidamente se separaron poniéndose de pié.
- Discúlpame- dijo Baileyi algo exaltado- no era mi intención…-
- Si lo era- dijo Dusty interrumpiéndolo- pero también era la mía-
- Creo que lo mejor es que nos vayamos a dormir-
- Y que no le comentemos esto a nadie-
Los días que siguieron transcurrieron con normalidad. Ninguno de los dos comentó nada y con el tiempo ese hecho quedó en el pasado. Aunque cada noche, al mirar la luna, los dos canes recordaban aquella noche preguntándose cuando la iban a repetir.
