Al parecer mi musa se ha despertado, muchas gracias a las dos personas que me habéis hecho un review, me dice que aún no me vais a matar demasiado...
Al margen de eso cuando ayer escribí Querida Ginny no sabía realmente que era lo que había escrito, solo era un fic extraño producto de mi musa recién devuelta de la Murria. Pero quizás no todo sea lo que parezca y Querida Ginny sea la llave para hacer que vuelva a escribir.
AlexiaPotterhead: Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer esta historia. Y si, actualizaré RRS y les daré a nuestras brujitas ese final feliz que merecen ;)
allen-walker: Tu review me hizo sonreír y reír a partes iguales xD yo también he echado de menos estos reviews la verdad jaja Vuelvo y terminaré RRS prometido. Y... ¡un besote y mil abrazos a ti! Esta sí que es una bienvenida ^^ Gracias por la aclaración jeje.
Querida Hermione
A veces no me doy cuenta de mi alrededor.
A veces no soy consciente de nada más y me ahogo en mis palabras. No sé cómo actuar delante de las personas que me importan porque... ¿y si digo algo que las hace daño? ¿Y si no soy como ellos creían que yo era? Vivo con miedo de herir a quienes tengo cerca y con ansias de abrirme a quienes tengo lejos. A veces me despierto sintiéndome sola, a veces me levanto enredada en las sábanas sintiendo frío.
No me importan las palabras crueles, se cómo actuar contra ellas, he crecido rodeada de hermanos mayores que se dedicaban a ello. No me importan las risitas a mis espaldas. No me importa ser dulce y agradable con gente que no lo es, no me importa decir lo que pienso a la gente con quien comparto colegio.
Me importa mirar a los ojos de quienes quiero y no ver amor de vuelta. Me importa no ser suficiente, me importa no ser perfecta. Soy fuerte en el exterior pero aún no he sabido crear esa barrera dentro de mí. Me rompo como un trozo de madera demasiado seco.
Quizás por eso cuando tú, de todas las personas, me llamas bella me paralizo. No sé si algún día haré o diré algo que haga que tu dejes de considerarme así.
Y a la vez me enfado conmigo misma por ser tan dependiente del amor de los demás.
Pero quiero lo que me ofreces, me queman los pulmones por dejar esta carta y abrazarte y decirte al oído lo mucho que te quiero, lo poco que me importa el resto, que cuando te veo dormir en la madriguera solo quiero besar tus labios.
Quiero lo que me ofreces y tengo miedo de quererlo, de querer algo tanto.
Ayúdame a entender qué me pasa Hermione, tú siempre parecías capaz de responder a cualquier respuesta con un solo pestañeo. Ayúdame aquí.
Estaré en la biblioteca, tras los libros de Aritmancia, buscando en ellos lo que tú dices encontrar rodeada de páginas: seguridad, tranquilidad. Espero que alguno de esos libros, alguno de esos alumnos, siempre dispuestos a ayudar a alumnos perdidos, dudosos, asustadizos como yo me encuentro ahora, esté allá.
Quiero saltar.
Pero no sé lo que hay debajo.
Dame la mano, salta conmigo Hermione. Si saltamos ambas quizás este miedo desaparezca.
Att:
Ginevra Weasley
