Soy Edward Cullen, tengo 26 años y esta es mi jodida historia, jodída desde hace 5 meses.

Hace 8 meses cambió mi vida por completo, mi carrera estaba en su punto más alto, la empresa familiar en su mejor momento y mis negocios e inversiones personales dando resultados más que favorables, a pesar de todo eso sentía que algo le hacía falta a mi vida, después de un largo análisis y de buscar la mejor alternativa, decidí seguir mi pasión, siempre me había apasionado la música, y siempre quise dedicarme completamente a eso. Provenía de una familia muy unida, de unos padres muy amorosos que nunca me obligaron a nada, pero por compromiso moral y familiar opte por estudiar la carrera de economía para tomar algún día el negocio familiar, y así fue, no me arrepentía de haberlo hecho, tenía excelentes resultados, también había aprovechado mi tiempo y había estudiado música, aunque no había tenido oportunidad de ejercerla.

Decidí poner un alto un poco a mi "vida ejecutiva" aproveche la buena temporada en mis negocios, para dedicarme a la música, un amigo de mi padre, me informó de una vacante en un instituto, como profesor de música, gustosamente acepte era precisamente lo que estaba buscando.

Los primeros días fueron difíciles no estaba acostumbrado a tratar con adolescentes, poco a poco me fui adaptando. Los otros maestros me daban pequeños tips que me ayudaron mucho, estaba más que feliz, impartía clases de piano, guitarra, tenía un grupo de batería. Los horarios me permitían ocuparme siempre de algunas actividades en la empresa.

Después de un mes estaba completamente adaptado, los alumnos me conocían y conocía casi a todos, la relación con los demás maestros también era muy buena.

Con Jessica Stanley, maestra de informática, habíamos hecho una bonita amistad, coincidíamos en algunos ratos libres y habíamos platicado un par de cosas, no teníamos mucho en común, pero no era del todo mal su compañía. Un día como cualquiera me invitó a conocer un restaurante que habían inaugurado, acepte gustoso, Jessica era bastante guapa, las citas se fueron repitiendo constantemente, después de un acercamiento por parte de ella, le deje en claro que solamente podía ofrecerle una amistad, me pidió una oportunidad de acercarse más y que nos conociéramos mejor, busque la forma más sutil de rechazarla, pero después de un par de copas terminamos en su cama.

Fue un poco incomoda nuestra trato posteriormente, yo realmente no estaba interesado en ella, pero me sentía mal al haberla utilizado, aunque fue producto de una borrachera no iba a hacerme el inocente, Jessica no tenía una mala reputación, tampoco era virgen, pero de acuerdo a los comentarios de los demás profesores no tenía mucho historial masculino.

Después de muchas insistencias salimos un par de veces más, una vez más caía en su cama, después de eso aclare la situación con ella y parece que entendió porque dejó de insistir. Había pasado un mes de nuestro segundo y último "encuentro" cuando se me acercó de nuevo y dijo que estaba embarazada, que no me exigía nada que solamente quería que lo supiera ya que yo era el padre, si tenía alguna duda podía realizar un ADN, la noticia me dejó en completo shock, cuando reaccione le ofrecí todo mi apoyo económico y moral, no podía ofrecerle nada mas, por supuesto que estaría al pendiente de mi hijo, aunque no estuviera con su madre, mi hijo tendría a su padre.

Por otra compañera de trabajo supe que Jessica, lo estaba pasando bastante mal y se le notaba, la alegría que la caracterizaba había desaparecido, sus padres estaban muy molestos y decepcionados de ella, a pesar que no vivía con ellos, le dijeron que era una perdida, que sería una madre soltera, que su hijo no tenía padre y que se avergonzaban de ella, su familia no le hablaba le habían dado la espalda.

En el instituto era del conocimiento de casi la mayoría que yo era el padre del hijo de Jessica, ella había aclarado las dudas. Me dieron muchos remordimientos por Jessica, no tenía porque cargar ella sola con esa responsabilidad o humillaciones cuando no tenía de que humillarse su hijo si tenía padre, le comenté a mi familia lo sucedido y casi que me obligaron a responder como hombre.

Hable con Jessica, le pedí matrimonio, le deje en claro que no la amaba que lo hacía únicamente por mi hijo y por darle a ella un lugar, que en cuanto mi hijo cumpliera un año nos divorciaríamos, ella conservaría la custodia, no era tan canalla, pero yo tendría derecho de visitarlo cuando yo quisiera y que firmaríamos todo en un acuerdo prenupcial. Acepto hablamos con su familia, que para su alegría cambiaron completamente su actitud con ella, me sentía bien el haberle ayudado con eso, nos casamos en una ceremonia intima en la casa de sus padres, solamente su familia y la mía sin amigos ni nadie más, no tuvimos luna de miel.

Los primeros días de nuestro matrimonio fueron un poco difíciles, se mudó conmigo pero a Jessica se le olvidaban los motivos por los cuales nos habíamos casado y quería que actuáramos como un matrimonio normal, que "hiciéramos el amor" me molestaba un poco su actitud, realmente no me apetecía tocarla no la deseaba, la tenía estima como una amiga nada más. Al principio comprendió pero a medida pasaban los días insistía y cuanto sentía mi rechazo se molestaba y siempre terminábamos en una discusión.

Teníamos un mes de casados, cuando ocurrió una terrible desgracia, Jessica estaba en su tercer mes de embarazo, tuvimos una fuerte discusión porque iba a salir con unos amigos, ella insistía en que tenía "otra mujer" se puso muy histérica que empezó a sangrar y terminamos en el hospital. Tuvo un aborto, fue una noticia muy desgarradora, a pesar de no querer a su madre, amaba a mi hijo sin conocerlo y me dolió mucho su perdida.

Jessica estuvo unos días internada en el hospital, no me permitía acercarme a nada ni me hablaba, solamente tenía información de ella por su madre, me culpaba de la perdida de nuestro hijo, regresamos a casa. Los remordimientos no me dejaban tranquilo, después de una semana que estuvo recuperada y andaba de pie, la encontré haciendo sus maletas, diciendo que ahora que ya me había deshecho de mi hijo se marchaba y que firmaría el divorcio, sus palabras me dolieron yo no quería que mi hijo muriera, por imbécil por calmar mi culpa le pedí que no se marchara, no sabía cómo remediar el daño que le había causado. Se quedó pero me pidió que nos diéramos la oportunidad de conocernos que alguna vez había existido alguna química entre nosotros que fue la que nos acercó, que buscáramos unirnos que ella me necesitaba para superar la perdida y como idiota acepté lo que me proponía.

Teníamos ya 5 meses de matrimonio, habían pasado dos meses desde la perdida de mi hijo y nuestra situación seguía igual, la verdad entre Jessica y yo no existía ninguna química por más que la buscáramos, pero ella no lo entendía y yo no era capaz de decírselo o dejarla mis remordimientos me mataban. Tenía que soportarla, soportar sus charlas que no me interesaban en nada porque no tenían nada en común a mis pensamientos, aceptar sus caricias uno que otro beso pero nada más, eso era todo lo que podía ofrecerle.

Mi vida era un infierno, infierno porque era culpable de la muerte de mi hijo, no podía olvidarlo, como hacerlo, mas de alguna vez encontré a Jessica llorando recordándolo. Infierno porque estaba unido a una mujer que no amaba y que con el tiempo había descubierto que su compañía me incomodaba, pero ese el castigo que tenía que pagar por no controlar mi temperamento en aquella discusión que se llevó como cobro la vida de mi hijo.

Me refugiaba por completo en mis clases, en mi pasión, la música, tenía más horarios procuraba pasar el menor tiempo en casa.

Estaba por empezar una de mis clases favoritas, la clase de piano, solamente estábamos esperando a una alumna nueva, que se había incorporado a medio año, este grupo era pequeño solamente tenía 4 alumnos con la nueva integrante serían 5.

Después de una espera de unos minutos apareció, era una jovencita muy linda, cabello cobrizo su piel muy blanca, pero cuando se iba acercando a mí pude ver que tenía una tristeza en sus ojos

Después de una espera de unos minutos apareció el director, con una jovencita muy linda, cabello cobrizo su piel muy blanca, cuando se iba acercando a mí pude ver mucha tristeza en sus ojos

-Buenos días Profesor Cullen, disculpe la demora, estuvimos en mi oficina con unos documentos, ella es Isabella Swan- la presentó el director, ella no levantaba la mirada del suelo, lo hizo un momento para asentir y puede notar que esta chica seria un misterio tenía un aura de tristeza que no sabría descifrar...

-Buenos días Isabella, no te preocupes, te estábamos esperando, pasa por favor toma asiento la clase de piano va a comenzar - la alenté para que no tuviera miedo y se sintiera en confianza se sentó en el pupitre y se quedo mirando fijamente hacia la ventana, esa chica era un completo misterio un misterio que me intrigaba y me llamaba a conocerlo tendría que ganarme su confianza para que hablara conmigo...


Primer Capi colgado! Impresiones? Ideas? Cuentenme que piensan! me encantan sus opiniones.

Espero de verdad les guste.

Merece un review?