Hola, hola.
Estoy muy feliz de actualizar un nuevo capítulo para ustedes. Quier agradecer a todos esas personas que lo leen, han marcado como favoritos, por seguir y por sus reviews. Me hacen increíblemente feliz. Enserio , me alegra que les guste :'3
Ahora con mucho amor, les traigo el capítulo 2. Espero que les guste.
2.- Escapatoria desafiante.
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Eren corría torpemente por los pasillos del palacio. Quería salir de ahí lo más pronto posible. No quería sentir más humillación, de la cual ya había pasado mucha. Sin embargo los zapatos no eran para nada cómodos y menos para intento de escape por el cual estaba pasando en ese momento.
Así que con toda la elegancia del mundo a medio tropezón, como una madre enfadada se quitara la chancla para pegarle a un mocoso desvergonzado. —Sí, con esa rapidez— Se quitó las zapatillas y las dejó esparcidas por los escalones de la entrada principal. Con el sudor helándole la piel y la vergüenza apoderada de sus mejillas, sintiendo que se le acababa el aliento de tanto correr. Se re acomodó el vestido y tomó cierta parte de tal, para correr con más comodidad.
Una vez que llegó a la entrada del pueblo, decidió recargarse en una pared cercana a retomar el aliento. Estaba fría, le helaba la espalda, pero no importaba. Lo importante era que escapó. Eso, sí era lo importante. Ojala nunca tengo que ver a su majestad de nuevo. Y lo mejor es que nunca dijo su nombre. Sí, era todo un genio.
Recuperando el aliento, en toda la tranquila obscuridad, sintió un familiar escalofrío. Uno de cabellera negra y corta, blanca como la porcelana y posesiva a más no poder. Que por cierto tenía nombre.
-¿E-Eren?- preguntó confundida la chica.
-¡Mikasa!- gritó sorprendido Eren al encontrarse con su queridísima amiga de la infancia.
-… ¿Por qué estas vestido…así?-preguntó nuevamente la de ojos grises, levemente sonrojada, a comparación del enorme sonrojo del otro.
Aunque a la joven Mikasa no le disgustaba para nada la forma en que estaba vestido el otro. En ya sus sueños futuros, pensaba en una boda, y 4 hijos con él. Una linda y cómoda casa. Aunque… en sus sueños era un poco diferente ya que ella levaba el vestido y Eren no. Pero ¿qué se le iba a ser?, Sería un hermoso día cuando pasase eso, tendrían una fabulosa luna de miel, y después tendrían su primer hermoso hijo o hija, los cuales ya había pensando: Catherine Carlota I o sería mejor ¿Sandra Fabiana Cristina?, ¿Fátima Fabiola Valeria Michelle? , ya tenía tiempo para pensar. Pero el del primer varón a lo tenía hasta contemplado a la perfección y sin errores, y ese era: Ademaro Egbert I. Se le ocurrió pensando en los libros de Armin, había tenido buenas ideas. Eso incluía otros nombres que le habían gustado bastante y sus combinaciones. Siendo considerada consiguiendo uno que otro nombre de otras raíces. Claro que la pobre, no sabía que Eren estaba ya siendo emparejado con alguien más, a parte de su escaso interés en la chica como una relación amorosa.
Eren por su parte no sabía que decir. ¿Cómo iba a decírselo? , no era sencillo decir: "Lo que pasa, es que mi padrastro y su hijo del mal cara de caballo me han travestido para poder seducir al príncipe para aprovecharme de su fortuna.", No, eso no sonaba nada razonable sabiendo la actitud de la chica. Suspiró con pesadez y lo miró directamente a los ojos.
-Vamos con Armin, ahí podré hablar con más tranquilidad.-le dijo. La chica solo asintió.
En trayecto fue corto, pero sintió una enorme incomodidad al percatarse de la mirada fija de la chica a él, con su vestido en todo el camino. Y eso era MUY incomodo y penoso. Su día no podía ser peor. O eso pensaba él. Una vez delante de la puerta de la casa de Armin, tocó la puerta suficientemente alto para que el otro pudiera escuchar y abriera. Sabía que normalmente sus padres estaban fuera, así que no le preocupaba ese aspecto, más bien el suyo. El propio y afeminado aspecto que traía puesto.
El rubio en el interior de la casa escuchó los claros toques a la puerta y no dudó ni un segundo en ir a abrirla. Malo de su parte, porque nunca se sabe si es algún vendedor persistente…o un ladrón. Pero esta vez se arriesgó. Con timidez, respondió al llamado de la puerta.
Todo iba bien, todo iba perfecto. Pero al ver a su amigo eren en ese estado le perturbó.
-Eren… ¿Por qué estás así?- preguntó confundido Armin.
-Mngh, Ahorita les explico. –dijo el nombrado sonrojado, mientras pasaba al interior de la casa. Y como buen amigo que era, se dirigió al sofá del otro, y con la extrema dificultad del mundo se sentó abarcando todo el sofá para el solo y su esponjoso vestido.
-Ahora sí, Eren. ¿Puedes decirnos…por qué?- comenzó la de cabellos negros.
Eren solo suspiró. Sería una larga, LARGA noche.
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Rivaille estaba molesto. MUY molesto. Su posible opción se había ido corriendo torpemente, por culpa de Irvin. Estúpido Irvin. Solo se la pasaba diciéndole cosas sin sentido o alguno, o bueno, si lo tenían pero a él no le importaban en lo más mínimo.
-Irvin….
-¿Qué sucede?-preguntó el nombrado bien quitado de la pena.
-¡Muévete, que se ha escapado!- exclamó molesto mientras movía bruscamente al otro, para pasar a paso acelerado.
-¿Quién?-preguntó el rubio siguiéndole el paso al otro. -¿Conociste a alguien?
-¡¿Tú qué crees?! – se limitó a decir algo más. Ese maldito mocoso escurridizo.
-Oh… ¿Es guapa?
El príncipe ni se preocupó es responder aquella pregunta, lo que le importaba era encontrar al otro, pero suponía que debía estar fuera del palacio, para su mala suerte. Todo por culpa de ya saben quién, sí, Irvin. Recuérdenle a Rivaille, quitarle su bono de navidad al rubio desconsiderado. Sí, ese rubio desconsiderado también es Irvin.
Los pasos se iban a haciendo más rápidos, Rivaille se iba acercando a la entrada, y cuando llegó a ella…no había absolutamente nada. Divisó sus miradas por todos lados, era difícil ver la obscuridad nocturna y estrellada, así que no podía observar detalladamente, como él quisiera.
-Mierda. Se escapó.
En esos minutos, fue alcanzado por su acompañante, el cual era culpable de que no pudiera alcanzar al chico del vestido. Porque claro, para rematar su bendita suerte ni siquiera sabía el nombre del joven.
-Tranquilo, Rivaille. Ya mañana podrás buscarla y…-iba continuar hablando pero notó algo en los escalones. -¿Esos son unas zapatillas?
El moreno iba a reclamar pero en el momento que Irvin mencionó eso llevó su mirada a las escaleras. Y efectivamente, ahí estaban las zapatillas del joven, esparcidas como si fuera su propia casa.
-Eso podría darnos una pista, Rivaille… ¿Tú qué…-
-¡Ese maldito mocoso, vino a regar sus porquerías en mi pulcro castillo! ¡¿Qué se cree?! , ¿Qué puede venir y luego dejar sus marranadas esparcidas por donde quiera y escapar como marica?, pues no. Ese maldito malnacido mocoso, cuando lo encuentre le daré una buena lección.
Irvin solo le veía confundido y nada sorprendido, bueno…sí, un poco.
-¿Mocoso?, ¿Acaso no perseguíamos una bella doncella?-preguntó el rubio.
-No. Perseguimos a un mocoso, que vino de travesti al baile. Me gustó y ahora lo quiero. ¿Feliz?
-Sí, pero….
-Pero por tu maldita culpa se me escapó.
-Es hombre.
-Yo también.
-¿Es enserio, Rivaille?, ¿Un chico?
-Sí, pensé que ya había quedado claro hace unos segundos.
-Pero….
-Pero nunca especificaron nada.
Irvin solo soltó un suspiro pesado, si no había de otra y a su majestad le gustó solo podía ayudarlo.
-¿Cómo es?-soltó por fin decidiendo ayudar a la causa.
-Hmn. Retrasado, torpe e idiota.
-Me refería físicamente.-dijo dándose por vencido, tampoco se explicaba por qué alguien con esas características. Así que lo daría como una descripción ordinaria y fría por parte del otro.
-Tiene ojos verdes-azulados, una mirada de borrego degollado, una cara afinada de mocoso virgen, inútil y torpe, cabello castaño…eso.
Irvin rodó los ojos, sí claro, con esas especificaciones ya tenía todo, pero ¿Cómo exactamente era la cara de un "Mocoso virgen"?, ¿No podía ser más claro, acaso?
-¿Cómo es exactamente eso?
-Ya lo dije.
-¿No tienes alguna otra pista?
Rivaille empezó a memorizar más allá de la Figuera del joven. Y su mente llegó al punto donde debía. Los otros dos caballeros que le hicieron compañía al inicio, claro, ¿cómo no se le ocurrió antes?, debía encontrarlos y preguntar acerca del chico. A parte de dejar claro sus intenciones.
-La tengo.-dijo por fin el príncipe.
-Entonces, qué esperamos.
Acto seguido el joven heredero se procuró a buscar de inmediato a los otros dos, lo cual no fue para nada difícil, pues estaban siendo escoltados por la guardia real. Y a su lado, la señorita Petra. ¿Qué rayos había pasado ahora?
-¿Pasa algo, señores?-llegó preguntando Irvin, seguido por Rivaille.
-¡Sí!- exclamó la duquesa con molestia.-Este degenerado me ha estado molestado en todo el baile y….
-Suéltenlos. –dijo en palabras cortas y secas el príncipe.
-¡Pero su alteza!-reclamó Petra.
-Necesito hablar con ambos.
La duquesa solo hizo un gesto de indignación y molestia, para retirarse glamurosamente y disgustada del lugar. Irvin y Rivaille dirigieron sus miradas a los dos hombres vigilados por los guardias. Uno por acoso real, y otro por defender al acosador reaccionando de forma violenta e inadecuada dentro de la alcurnia.
Mejor no quisieron preguntar, era lo de menos.
-Le juro su alteza, yo no quería…-comenzó Auruo.
-No me importa. Ustedes tienen algo que quiero. –interrumpió el príncipe directo al punto.
-¿Eh?-exclamaron ambos familiares ante la confesión real.
-Sí. El mocoso vestido de doncella que trajeron.
Los ojos de Auruo y Jean se iluminaron. Eren lo había logrado. ¡Si Eren muy bien, muy bien!
-¿Qué tiene?, ¿Han decidido casarse?-preguntó con insolencia Jean.
-Escapó. –dijo a secas su majestad.
Y los rostros llenos de alegría desaparecieron de su rostro formando una de desesperación y frustración. ¡¿Pero qué?!, ¡Muy mal, Eren, Muy mal!, ahora lo dejarían sin pan. Y si es posible lo vestirían de mucama para que hiciera juego con él. Si antes dormía en el sótano, ahora seguiría durmiendo ahí. Si habían reconsiderado a mandarlo a dormir a otra parte (el ático) ya no. Por travieso y traicionero. Se quedaría con su sótano a ver qué hacer. Ese desconsiderado de Eren.
-Pero…tengo la idea de que fuera mi futuro esposo. Y eso es solo posible, si su maldito mocoso esta aquí.
-¿Habla de inútil de Eren?-siguió preguntando Jean. Auruo solo le miró molesto por el vocabulario empleado dentro de palacio.
-¿Se llama Eren? –preguntó el moreno.
-Sí, es un completo idiota.
-¿Ves?, te lo dije Irvin.-Le dijo Rivaille al rubio, quien solo se limitó a masajearse su frente, ¿Por qué, por qué a él?
-Su majestad, usted no se preocupe. Me encargaré de hablar con él, pero es de alguien quién no se arrepentirá. Sabe cocinar, limpiar, lavar y todo lo de una ama de casa perfecta. –explicó Auruo.
-Mira Irvin, el mocoso sabe limpiar. Eso suena mejor. –dijo más convencido. Mínimo Eren sabía limpiar. Aunque vivieran en un palacio era esencial saberlo hacer. Eso era ley y decreto.
-supongo que eso es bueno.-fue lo único que mencionó el rubio.
-Sí, no se arrepentirá de decisión, su majestad. . –volvió a mencionar el señor.
-Eso espero. Ahora hablemos del mocoso, Eren.
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-¿¡Qué?!, ¿Casarte con el príncipe?-preguntaron ambos amigos la escuchar la triste historia fallida de Eren.
-Sí, pero todo fracasó, ya que él se dio cuenta. –dijo avergonzado comenzándose a sonrojar de nuevo recordando las acciones vividas con su majestad.
-¡Eren!-empezó a decir Mikasa tomando las manos del otro. –Tienes que empezara revelarte contra ese hombre, el que dice ser tu padrastro.
-Pero lo es….
-¡Te está obligando a casarte con un príncipe enano!
-Eh…Mikasa.-intentó intervenir Armin, pero sabía que haría de mucha ayuda.
-Mikasa, tranquila. No tengo intención de volver a verlo, salí corriendo antes que supiera más de mí. A parte es prácticamente imposible que le haya causado interés.
-¡Aún así, eren!
-Mikasa, ya basta ¿Sí?
La chica solo gruñó. No estaba conforme a las decisiones del padrastro de Eren y mucho menos como le trataban. Y a pesar de todo, Eren no podía dejar de pensar en lo ocurrido en el palacio…el vals, la música, solos él y el príncipe. Parecí un cuento de hadas. Un extraño cuento de hadas gay.
Perdido en sus pensamientos, repentinamente Eren, volvió a sentir esa sensación de ser observado detenidamente. Era Mikasa, mientras Armin veía preocupado. De pronto, la joven comenzó a moverse peligrosamente hacia Eren, para después hincarse un poco, y levantar repentinamente la falda de vestido del poseedor de tal.
Eren sintió un calor abrumador en sus mejillas, ¡no otra vez!
-¡Mikasa!, ¡¿Qué estás haciendo?!- exclamó preguntando ante tal acción mientras bajaba la falda con fuerza.
La chica solo lo miró, se paró y le miró fijamente.
-Quería ver si traías el juego completo.
Eren solo se quedo atónito,, ¿por qué?, ¿Por qué a él?. ¿Dónde había quedado su dignidad de macho que se respeta?, claro que cuando le preguntó eso a su hermanastro Jean, este solo le contestó en burla: ¡YOLO!, y se fue riendo escandalosamente.
Y bueno, Armin, quién había estado observando todo…él mejor iba por algo de beber.
Sin embargo había otra preocupación para el de ojos verdosos y azulados, como acuarela. ¿Qué le diría a su padrastro?, Oh no. Pero para su suerte él no sabía, que el príncipe lo había seleccionado y hablado con tal. Sin embargo, eso no le iba retirar su castigo. Por otra parte nadie sabía lo que vendría a continuación. Pues el futuro ya les tenía preparado algo.
Y bueno, este ha sido el capítulo 2, espero que les haya gustado.
La verdad, es que yo me divierto haciendo nombres estilo telenovela, lo cual es culpa de mi prima, quién me pone a ver novelas. Aquí ya hubo más participación por parte de los personajes. Y~ bueno, más adelante pasaran muchas sorpresas más para hacer nacer y crecer el amor entre estos dos.
Estoy en semana de exámenes y puede que me atrase un poquito en actualizar, pero después...¡Wu~ju! a actualizar con más calma. Aún así espero que lo hayan disfrutado.
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Respuesta a Reviews en Guest
*Mitch: Muchas gracias :3 Qué bueno que te guste.
*Pony Onii :Jejeje, es que Rivaille es muy inteligente, nada lo engaña(?). ¡Muchas gracias!, me alegra que te guste ;u;
*Guest(1): Qué bueno que te guste, muchas gracias a ti. :'D
*Jojo[...]: Jojo, a ti c: . Es bueno no te preocupes. No te insulté en otro idioma, así que tranqui, no es nada malo. xD
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Muchas gracias por leer. Los quiero. Un abrazote para todos.
¡Hasta el siguiente cap!
