Capítulo 2: Él es mi novio.

Hola a todos, espero que disfruten este capítulo, subí ya el de dos mundos y espero que también lo lean y dejen review, pues sin nada más que decirles los dejo que lean.

-¡Un humano! – gritaron al unisonó, ambos empezaron a hablar al mismo tiempo cosas sin coherencia, ninguno entendía lo que decía el otro, cansados, ambos taparon la boca del otro al mismo tiempo con la mano izquierda, pasaron unos segundos y ambos retiraron la mano de la boca del otro, aunque seguían sujetando sus espadas con fuerza.

Fionna comenzó a picar con su dedo índice el rostro del humano que acababa de conocer, reconoció que era apuesto, su mano se poso es las hebras doradas del muchacho, el cabello era tan suave como que parecía que tocaba una nube, lo miro de pies a cabeza y pudo notar aun con la ropa puesta los músculos de él era masque obvio que el joven estaba en un excelente estado físico, de un instante a otro la mirada de sorpresa del joven desapareció.

-¿Sabes?, creo que es de mala educación tocar el rostro y el cabello de otra persona sin su permiso – Fionna aparto sus manos del cabello del joven bastante apenada por su comportamiento – puedo deducir por tu comportamiento que es el primer humano que has visto – la voz del joven sonaba decaída, Fionna no pudo decir nada ya que él prosiguió – Ven, te invito algo de beber, tienes preguntas que hacer y a lo mejor no podré responderlas todas – el joven guardo su espada en su mochila – por cierto, mi nombre es Finn.

-M-mi nombre es Fionna – dijo un poco nerviosa la joven.

Ambos humanos entraron a la improvisada pero muy bien hecha choza, Fionna tomo asiento en la barra y Finn se dirigió a la "cocina", saco dos cocos, partió la parte de arriba de estos y les puso unas pequeñas cañas huecas improvisando unos popotes, Finn tomo ambas bebidas y se dirigió a la barra, le dio una a Fionna y luego tomo asiento, Fionna se quedó observando la sencilla bebida.

-Te ofrecería una taza de café pero como veras esta casa es humilde.

-E-está bien, no importa.

-Espera – Finn puso su mano derecha encima de la bebida de Fionna, una estela gélida empezó a cubrir su mano y de un momento a otro salieron varios cubos de hielo –listo.

-¡Increíble! ¿Eres un mago? – decía asombrada la rubia.

-No es gran cosa… bueno, cambiando el tema, es obvio que ambos tenemos preguntas, bueno, al menos yo no tengo, claro, que tú puedas responder – decía seriamente Finn.

-¿A qué te refieres? – pregunto Fionna confundida.

-Veras, cuando nos conocimos hace tan solo quince minutos me di cuenta, por tu sorpresa, que era el primer humano que has visto en toda tu vida.

-Entonces… ¿tú has visto otros humanos?

-Conocí a una, pero por desgracia era más animal que persona, su conocimiento era nulo y no me sirvió más que para llenarme la cabeza con más preguntas respecto a mi especie.

-Eso significa… ¿Qué no hay más humanos? – pregunto Fionna con tristeza y agacho la cabeza decepcionada de que no hubiera más humanos en el mundo.

-Eso era lo que pensaba yo… pero entonces tú apareciste – Fionna levanto su mirada, su mirada estaba fija en Finn, el cual sonreía sin dejar de mirarla – pensé que estaba solo, pero te encontré a ti, es posible que, aunque solo sea mínima, que haya más humanos en el mundo.

-Tienes razón – dijo Fionna recuperando el ánimo – es imposible que solo estemos tu y yo solos en el mundo… bueno, quiero decir, de algún lugar debimos de haber venido. Por cierto ¿de dónde vienes?

-Vengo de unas lejanas tierras llamadas Ooo.

-¿Cómo es que terminaste aquí?

-Estaba en un bote junto con un pescador, me dirigía a una isla pero entonces una tormenta nos atrapa y termine flotando a la deriva hasta llegar aquí.

-¿Cuánto tiempo llevas aquí?

-Una semana. Bueno, ahora es mi turno. ¿En dónde me encuentro exactamente?

-Estas en la península más lejana de las tierras de Aaa, justo al lado del mar de la perdición y la desdicha.

-¿Qué pasa con ese nombre?

-Se lo pusieron en honor al capitán de un barco que murió debido a lo peligrosa que es ese mar.

-… mmm

-¿Tienes familia? – pregunto Fionna, la mirada de Finn reflejaba melancolía, Fionna se arrepintió de haber hecho una pregunta así con tan poca sensibilidad.

-Sí, si tengo – contesto Finn después de una breve pausa – tengo un hermano, su nombre es Jake.

-¿Hermano?

-Es un perro.

-Yo también tengo una hermana, solo que ella es un gato.

Ambos jóvenes platicaron durante las siguientes tres horas, se contaban sus aventuras, hablaban de sus amigos y de los villanos que habían enfrentado. Por último, aunque no fue fácil, compartieron sus experiencias amorosas que terminaron en desastre.

-Vaya, eres bastante popular entre la mujeres – decía Fionna asombrada por la popularidad de Finn.

-Eso, Fionna, ha sido más perjudicial que benéfico, apenas puedo respirar, todo el tiempo están allí, lavándome, diciéndome cumplidos, obsequiadme cosas y llamándome para pedirme una cita.

-A mí también me pasa lo mismo, no hay día en que no sea acosada por esos egocéntricos y presumidos, ¡sobre todo de ellos tres! – decía Fiona exasperada.

-¿Te refieres a tu ex novios?

-Sí, son de lo peor, durante el tiempo en que salí con ellos me di cuenta de sus verdaderas caras, Gumball es un engreído y muy presumido, todo el tiempo quería controlarme, Marshall fue un celoso obsesivo, casi mata a varios de mis amigos y el ultimo y al que considero el peor de todos es el príncipe Flame Solem, es un psicópata, casi destruye el dulce reino cuando termine con él. Desde ese día no deje de recibir las propuestas y acosos por parte de ellos.

-Rayos, tu historial de relaciones es peor que el mío.

-Ni me lo digas, ¿sabes?, no había hablado esto con nadie, ni siquiera con mi hermana Cake, se siente bien desahogarse.

-Te tomo la palabra.

-¿Te puedo decir una cosa y no te enojas?

-Adelante.

-¿En qué pensabas cuando le propusiste matrimonio a esa chica vampira, Marceline?

-Pensé que era la indicada, pero ahora que lo pienso veo que fue una decisión precipitada, me siento un verdadero idiota.

-no te culpes, solo querías una relación estable, tu único error fue que se lo pediste a la persona menos indicada.

-Sí, Marceline adora mucho su libertad, no me la imagino atada a alguien.

-No te rindas, algún día encontraras a la persona indicada para ti o como diría mi hermana: "a tu media naranja"

Ambos jóvenes se miraban sin dejar de sonreírse, se sentían bastante bien contándole sus problemas al otro, justo en ese momento Finn se levanta de golpe y mira en dirección de la puerta.

-¿Ocurre algo? – pregunto Fionna preocupada mientras se levantaba.

-Se acercan varias personas, un grupo bastante numeroso, entre ellos van dos personas bastante fuertes.

-¿Cómo lo sabes?

-Soy un mago – respondió Finn - puedo sentir el mana de las personas… la presencia más fuerte es la de un vampiro.

-¡Marshall! – exclamo Fionna.

-También siento a un animal mágico.

-Cake – dijo Fionna con cierta molestia.

-Los demás son personas normales.

-Deben de ser Gumball y los demás príncipes.

-Deben de estar buscándote.

-No esperaba que me hallaran tan rápido – Fionna se encontraba desanimada, volvería de nuevo a la misma rutina que la tenía harta y la orillo a irse sin decirle a nadie, miro a Finn de pies a cabeza otra vez, una idea, muy alocada, cruzo por su mente - ¿Oye, Finn?

-¿Si?

-¿Puedo pedirte un favor? – Finn se giró hacia ella y ambos intercambiaron miradas durante unos segundos, los ojos de Fionna brillaban como dos zafiros que dejaron hipnotizados a Finn, no había visto unos ojos tan azules en su vida.

-¿Qué tipo de favor? – preguntó Finn.

-Por favor, solo acepta – decía Fionna suplicando con ambas manos entrelazadas en su pecho.

-Está bien – dijo Finn soltando un suspiro - ¿De qué se trata?

-Júrame que me ayudaras.

Finn levanta su mano izquierda y se lleva la derecha al corazón.

-Doy mi palabra de héroe que te ayudare.

-Gracias… se mi novio – Finn le estaba dando un sorbo a su cocó el cual, al oír la petición de Fionna, escupió escandalosamente.

-¿QUEEEE? –Grito Finn - ¡por supuesto que no!

-Diste tu palabra de héroe y los héroes nunca se retractan de sus juramentos.

-¡Rayos! ¡¿Por qué quieres que se tu novio?!

-Lamento meterte en mis problemas pero te necesito para librarme de esos pesados, ayúdame y te prometo que te ayudare a regresar a tu hogar.

-No hagas promesas que no puedas cumplir.

-Aunque me tome una vida te prometo que encontrare una forma de que vuelvas a tu hogar.

-Debo de estar loco – dijo Finn tapándose los ojos con la mano derecha – está bien.

-¡Muchas gracias Finn! – Justo en ese momento se empiezan a escuchar que varias voces gritando Fionna, eran sus "pretendientes" – ya casi llegan – dijo Fionna asomándose por la puerta, se gira hacia Finn pero este ya no está - ¿Finn? – Fionna busca por la pequeña casa pero no había señales de Finn ¿la habría abandonado?

-¡Fionna! – se escuchó una voz femenina, era su hermana Cake, Fionna maldijo su suerte, primero la encontraron demasiado rápido y segundo, su nuevo falso novio se había dado a la fuga.

-¡Es por aquí! – grito una voz masculina, Fionna salió resignada de la choza y espero sentada en las escaleras de la entrada, justo en ese momento salen de entre los arbustos Cake, Gumball y Marshall, los tres al ver a Fionna se alegraron de gran manera, la primera en correr hacia ella fue Cake, la enredo entre sus brazos y empezó a frotar su cabeza con su hombro.

-Hermanita que bueno que te encuentro, estaba muy preocupada – decía Cake mientras ronroneaba.

-Ya Cake, no es para tanto, puedo cuidarme sola.

-No debiste haberte ido sin decirle nadie, todo Aaa te está buscando – justo en ese momento aparecen más personas, todos de distintas especies, entre ellos se encontraban los príncipes de cada reino. Gumball y Marshall se acercaron a Fionna, la cual les lanza una mirada asesina, ambos se detuvieron a dos metros de distancia.

Fionna da un largo suspiro.

-Cake, ya puedes soltarme – Cake desase el abrazo y se aparta unos pasos – lamento haberme ido sin decir nada.

-No te disculpes – dijo Cake – pero mira a cuanto hombre tuviste buscándote – decía de manera coqueta.

¡Cake! – Exclamo Fionna.

-¡No te hagas del rogar!, tienes que aprovechar mientras aun eres joven, nadie quiere a una mujer vieja.

-Tú eres vieja – le contesto Fionna.

-No te pases de lista chamaca, solo escoge a uno que tienes de donde escoger.

-Tu gata es muy lista – dijo Marshall con una sonrisa sarcástica – pero todos sabemos que me elegirás a mí.

-¿Qué te hace estar tan seguro? – pregunto Gumball molesto por la arrogancia del vampiro.

-Soy divertido, no soy un estirado como otros, soy músico y además de ser muy apuesto.

-Hablo él sangre fría, porque no te vas a matar algo o yo que sé.

-Creo que al que matare será a ti.

-¡Basta ya! – Grito Fionna - ¡no voy a escoger a ninguno de ustedes!

-¿Y a nosotros? – preguntaron al unísono los demás príncipes.

-¡A ninguno! – grito Fionna con más fuerza.

-¿Por qué no? – Pregunto Cake, Fionna no respondió – dame una buena razón por la cual no puedas escoger a uno de ellos – todos esperaban una respuesta, Fionna estaba a punto de contestar cuando el sonido de unos arbustos moviéndose llamaron la atención de todos, todos miraron hacia la derecha que es el lugar de donde venían los ruidos.

-¡Hey Fionna, mira lo que encontré! – se escuchó a alguien gritar, de entre los arbustos sale Finn con un jabalí muerto en sus hombros, todos, incluyendo a Fionna, se les paro el corazón al ver al humano, los ojos de los príncipes casi se salen de sus cuencas, la boca de Cake se abrió tan grande que podía caber ella misma dentro de ella, Marshall estaba desconcertado y Gumball impactado, la más sorprendida de todos fue Fionna, pues, pensó que Finn la había huido. Finn miro a la multitud con aptitud seria, los escaneo con la mirada a todos y siguió caminando con dirección a la choza, se paró justo en la entrada y dejo el jabalí en el suelo, se paró justo al lado de Fionna y la abrazo de los hombros, pegándola a su costado y con una sonrisa les dijo:

-Hola, buenos días – por un par de minutos hubo un silencio absoluto, Fionna estaba roja debido al inesperado acercamiento de Finn, a Marshall y a Gumball les hirvió la sangre con la acción del humano.

-¡¿Pero qué diablos?! – exclamo Cake rompiendo el silencio, todo el mundo recobro el sentido al escuchar el grito de Cake, simultáneamente, todos, empezaron a hablar y a hacerse preguntas entre ellos, Gumball se acercó a Finn con el ceño fruncido.

-¿Quién eres tú? – pregunto Gumball con enfado.

-Soy Finn el humano – respondió Finn.

-Eso se nota – dijo Marshall mientras se acerba con hacha-guitarra recargada en su hombro derecho.

-Fionna – dijo Cake mirando a Fionna - tienes muchas cosas que contarme.

-Bueno… la verdad – Fionna estaba nerviosa, no sbaia por dónde empezar.

-Yo explicare todo por ti – dijo Finn dedicándole una cálida sonrisa a Fionna.

-¡¿y tú quien te crees que eres para hablar por ella?! – pregunto Marshall enojado.

-Pues resulta que soy su novio – esta última palabra dejo hechos piedra a todo el mundo, Fionna estaba totalmente roja, a pesar que fue su idea no podía evitar ponerse nerviosa.

-¡QUEEEEEE! – grito todo el mundo. Como, cuando, donde fueron las preguntas que más dijeron.

-Explícate – dijo Cake parándose frente a Finn.

-Soy el novio de Fionna – volvió a decir Finn.

-¿Desde cuándo? – le pregunto Cake a Fionna.

-ah?, desde… hace una semana – contesto tartamudeando.

-¿Desde cuándo se conocen?

-Nos conocimos hace una semana – contesto Finn, otro fuerte "¿Qué?" se escuchó.

-¡Fionna!, ¿Cómo puedes estar con alguien que apenas conoces?

-Me conoce bastante bien y yo a ella – contesto Finn.

-Vamos a ver si es cierto – dijo que poniendo sus manos en sus caderas - ¿Cuál es la bebida favorita de Fionna? – Fionna quedo estática, durante todo el tiempo que charlaron solo hablaron de sus aventuras, no de sus gustos personales.

-Jugo de naranja – contesto Finn.

-Correcto – Fionna suspiro aliviada, habían tenido suerte.

-¿Cuál es su comida favorita? – pregunto Cake.

-Sándwich de crema de maní y jalea respondió Finn.

-Error – dijo Gumball con una sonrisa – es el espagueti.

-Esa es tu comida favorita – dijo Fionna.

-Pero tú me dijiste…

-Te lo dije porque a ti te gusta.

-Bueno, siguiente pregunta: ¿color favorito? – pregunto Cake.

-Azul.

-¿cosa favorita?

-Aventura y videojuegos.

-¿Postre favorito?

-Tarta de manzana.

-¿Talla de sostén?

-¡CAKE! – grito Fionna.

¿Qué? – Dijo Cake – solo quería ver que tan lejos han llegado, tengo una última pregunta: ¿A que le tiene miedo Fionna? – el silencio se hizo presente, todos esperaban la respuesta de Finn, Finn tomo aire y respondió:

-Al océano.

Fionna estaba impresionada pero a la vez asustada, Finn había respondido bien a todas esas preguntas, algunas preguntas eran obvias pero otras no, eso era la que la tenía consternada.

-Bien, parece que si la conoces bien – dijo Cake cruzando los brazos – ahora quiero saber mas de ti.

Finn empezó a contarles sobre de donde venia, su oficio y vocación sin entrar en mucho detalle, les conto que había terminado en Aaa por causa de una tormenta, omitiendo los motivos reales del porqué de había ido de Ooo.

-En resumen, estas aquí porque ya no tenías nada más que hacer en Ooo – decía Cake.

-Mi intención era en un principio explorar y ver el mundo, pero por desgracia acabe por perderme y ya no sécómo volver a casa, lo único bueno de todo esto es que pude conocer a Fionna – Finn le deposita un tierno beso en la mejilla a su "novia", la cara de Fionna se puso tan roja como un tomate, Cake rio pícaramente, Gumball y Marshall parecían dos volcanes a punto de estallar, mientras que los demás príncipes lloraban y se abrazaban unos a los otros para consolarse.

-No quisiera interrumpir pero debemos volver al – dijo Gumball para acabar son el momento.

-Es cierto – dijo Cake – tienes que volver Fionna debes…

-Sí, sí, tengo que volver al "trabajo" – decía Fionna con sarcasmo.

-Bueno, fue un gusto conocerte, adiós Finn – decía Marshall con sarcasmo.

-¡Esperen! – Exclamo Cake – no podemos dejarlo aquí, en esta zona hay muchos monstruos.

-¿Cuáles monstruos? – Pregunto Fionna – no vi ninguno desde que llegue – un aroma grato invadió las fosas nasales de todo el mundo, provenía de la parte de atrás de la choza.

-¿Qué ese ese delicioso olor? – dijo Cake moviendo la cola.

-Rayos – dijo Finn – olvide por completo la carne.

Finn soltó a Fionna y se dirigió al patio trasero, unos segundos después Fionna lo sigue acompañada de Cake, uno en uno fueron todos hacia la parte de atrás de la pequeña casa, la rodearon quedando al instante en shock, Finn se encontraba dando vueltas un enorme trozo de carne en una gran fogata, pero esto no fue lo que los impresiono, fueron los cadáveres de tres docenas de monstruos, justo al lado de la fogata se encontraba un enorme cocodrilo de dos cabezas con varias partes faltantes, Gumball aguanto las ganas de vomitar pero los demás príncipes no pudieron, Marshall pudo oler el exquisito aroma de la muerte que despedían los cadáveres, a Cake se le fue el apetito y Fionna quedo helada.

-¿Quieren? – Les pregunto Finn a la multitud – la carne de monstruo es difícil de cocinar pero es deliciosa, descuiden, estos monstruos no tenían conciencia.

Finn cortó un pedazo del gran trozo de carne y lo puso en un palo, tomando asiento en un pedazo de tronco comenzó a comerse la carne, ninguno quiso aceptar la invitación, todos excepto Fionna, acercándose al trozo de carne, partiendo un trozo pequeño con su espada se lo llevo la boca, Fionna abrió grandemente los ojos, era delicioso, sin vergüenza, corto otro pedazo aún más grande que el de Finn, uno en uno los príncipes se fueron acercando para probar la carne, todos quedaron maravillados, solo dos no quisieron probarla, esos fueron Marshall y Gumball, aunque el primero tuvo que aguantarse las ganas de probarla.

-Nunca imagine que los monstruos supieran tan bien - dijo Fionna - ¿Dónde aprendiste a cocinar monstruos?

-En mi entrenamiento me interne en una cisterna de varios metros de profundidad, allí no había nada más que monstruos y no tuve alternativa, eran seres sin conciencia y con el único objetivo de devorarme.

-Se dé buena fuente que los monstruos sin conciencia son más fuertes y peligrosos que los que sí tienen – dijo Cake.

-Tienes toda la razón – dijo Finn – Tarde dos meses en salir de esa cisterna y para entonces ya me había acostumbrado a la carne monstruo, aunque preferiría cualquier otra cosa que esto.

-Me sorprende que hayas podido acabar con todos estos monstruos – dijo Fionna viendo la montañas de cadáveres.

-No lo veo como la gran cosa – dijo Marshall acercándose a Fionna – yo hubiera barrido con toda la península – dijo en un intento de alardear.

-No le veo sentido a matar si no es necesario – dijo Finn – toda vida es sagrada, después de todo, todos formamos parte del todo.

-Sabias palabras – dijo Cake.

El resto del almuerzo pasó en silencio, los príncipes conversaban, Cake bromeaba con Fionna y Finn, pero no todo era leche y miel, a lo lejos, Gumball y Marshall veían con recelo a su nuevo "rival".

-No me agrada – dijo Gumball sin dejar de mirar a fin con enojo.

-No puedo creer que vaya a decir esto, pero estoy de acuerdo contigo dijo Marshall metiéndose las manos al bolsillo.

-Presiento que no nos ha contado todo.

-¿Tú también?, pensé que era el único, algo oculta, lo presiento.

El grupo termino de comer, Finn utilizo lo que quedaba de la fogata para quemar los demás cadáveres.

-Es hora de irnos – dijo Cake, Fionna estuvo de acuerdo, todos se levantaron de sus sitios y comenzaron a preparar sus cosas para irse, Fionna tomo su mochila y todo el mundo la siguió, Cake se pone delante de ella impidiéndole el paso.

-¿Qué estás haciendo Cake? – pregunto Fionna.

-¿No se te olvida algo? – pregunto Cake.

-Mmm… no, no se me olvida nada.

-Hay Fionna, que despistada eres, estas olvidando a tu hombre.

-¡ ¿Mi qué?! – exclamo Fionna.

-No pensaras dejarlo aquí solito, ¿verdad?

-N-no, claro que no – decía Fionna nerviosa.

-Entonces ve por él – Fionna fue corriendo por Finn, él se encontraba terminando de limpiar el patio trasero, Fionna lo agarra de la muñeca y corre hacía donde estaba el grupo, no había dado ni tres pasos cuando Finn se pone como roca y Fionna casi cae de espaldas.

-¿Qué haces? – pregunto Finn.

-Tienes que venir conmigo – respondió Fionna – Cake no quiere que me separe de ti.

-¿Y qué sugieres?

-Si quiero que todos se crean esta mentira necesito llevarla a otro nivel.

-¿Eso significa…? – Finn escaneo de pies a cabeza a Fionna deteniéndose en su pecho, Fionna se cubrió con un brazo y con el otro lo abofeteo.

-¡Claro que no pervertido! – Exclamo Fionna ruborizada – me refiero a que vivas conmigo.

-… No creo que sea buena Idea.

-Por favor Finn – decía Fionna suplicante – prometiste ayudarme.

Finn suelta un largo suspiro y dice:

-Esto no terminara nada bien… ok, vamos.

Finn y Fionna se dirigieron hacia el grupo, en el trayecto, Finn, tomo la mano de Fionna, la cual se puso nerviosa, no se explicaba cómo es que Finn podía estar tan tranquilo, lo único que se le ocurrió fue que era un excelente actor. Al llegar se situaron en la parte de atrás, todos empezaron su marcha de regreso hacia Aaa.

-¿Finn? – dijo susurrando Fionna para que nadie los escuchara.

-¿Sí? – dijo igual de bajo que Fionna.

-¿Cómo es que supiste todas esas cosas de mi? – pregunto Fionna refiriéndose a las preguntas que le hizo Cake.

-No lo sabía, simplemente las respondí con las cosas que a mí me gustan, no espere que todas fueran a acertar, supongo que es suerte – contesto Finn.

-Es increíble que te gusten las mismas cosas que a mí.

-Lo sé, es gracioso e raro pero a la vez aterrador.

-Ni me lo digas, que exista alguien tan parecido a ti es casi de película.

-Solo faltaría que tu canción favorita fuera Itsi-Bisty Araña jajajaja – decía Finn rascándose la cabeza, Fionna no dijo nada, solo se quedo callada, esto extraño a Finn, la mira y pudo notar en su expresión que había adivinado la canción favorita de ella. (O_O) – rayos.

Finn y Fionna, una extraña y única combinación, con tantas cosas en común que hasta ellos mismo se asustan, ¿es posible que existan dos personas tan parecidas?, la casualidad los junto, la suerte los unió y serán ellos los que sellen su destino, que le deparara el futuro a esta pareja única en todo el mundo, cualquiera se preguntaría ¿Por qué?, ¿Por qué dos personas que estaban separadas por un mundo de distancia terminaron juntos?, la respuesta era más que obvia, estaba predestinado.

Gracias a todos por leer y comentar, agradezco que le hayan una oportunidad a esta historia, prometo esforzarme igual que en mi otra historia, gracias. Un agradecimiento a todos mis lectores