Autora: Nyanko1827.
Disclaimer: KHR! © Akira Amano-sensei e Inuyasha © Rumiko Takahashi-sensei.
Advertencias: KHR! está situado después del Arco Shimon pero antes del Arco de los Arcobaleno. Inuyasha es PostCanon pero con pequeñas alteraciones. Posible OoC.
Aclaraciones:
—Habla personajes —
–Pequeñas aclaraciones–
«Pensamientos personajes»
Reencuentro.
¿Olvidarte? Eso sería bastante malo de mí parte, ¿no crees?
Después de haber descubierto la verdad detrás de la obsesión de Gokudera con los UMA, Tsuna y los demás tenían un nuevo objetivo: Descubrir donde residía la prima de Hibari-san.
Parecía bastante fácil.
Lo cierto, es que era sumamente difícil.
Los Guardianes Vongola habían intentado sonsacarle cualquier tipo de información al Prefecto, pero no habían tenido éxito, al contrario, habían terminado en el hospital por cotillas. Las chicas habían sometido al Guardián de la Nube a un interrogatorio –¿cómo lo habían logrado? Eso sólo lo sabían ellas– pero no habían obtenido ningún resultado, Hibari las había ignorado como si no existiesen. A continuación lo habían intentado los Guardianes Shimon, ellos lo único que habían logrado fue enojar a Adelheid logrando que los colgase dentro de sus redes de castigo y hacerla luchar contra Hibari.
Viendo el mal resultado que habían obtenido, Reborn había decidido contar con la ayuda de Spanner, Shoichi y Giannini para que se introdujesen dentro del ordenador principal de Namimori y extrajesen la información personal del Guardián de la Nube –¿podría haber usado sus conexiones con Vongola para hacerlo? Sí, pero entonces no sería divertido–.
Una vez obtenida la información que necesitaban, todos se habían reunido en la casa del Décimo Vongola, siendo este quien la leyese.
Al final, todo lo que sabían era lo que ya conocían sobre el Guardián de la Nube. Nada. Y eso era algo que empezaba a frustrar al Arcobaleno del Sol, entendía que Giannini cometiese fallos –ya los había cometido muchas veces con anterioridad– pero que Spanner y Shoichi lo hiciesen, no tenía perdón.
Así que al final no le quedó de otra que usar sus conexiones con Vongola para descubrir la ubicación de la niña.
¿Resultado?
Nada.
No habían obtenido nada. Por alguna bizarra situación, los que ocultaban la información que necesitaban eran mucho mejores que Vongola y eso le era un claro insulto hacía su persona. No entendía como alguien podía ser mejor en algo que Vongola, no había nada ni nadie que superase Vongola en nada.
—¿Qué haremos ahora? —preguntó Yamamoto sorbiendo el jugo de naranja que la madre de Tsuna les había preparado.
—Si Vongola no ha podido encontrar nada… no podemos hacer nada —suspiró Tsuna decepcionado.
—¡Ha de haber una solución, desu!
—¡SÍ! ¡No podemos abandonar tan fácilmente, al extremo!
—¿Y qué sugieres, sempai? Nos hemos quedado sin ideas y el resto de sus compañeros se han aburrido y no quieren ayudarnos —señaló Yamamoto mirando a Enma quien acababa de bajar la cabeza avergonzado de que sus Guardianes no quisieran ayudar más.
—Y-Y si intentamos seguir al chico de la nube —sugirió Chrome tomando un bocado de la torta que la señora Sawada les había preparado.
El silencio fue lo que siguió a lo dicho por la Guardiana de la Niebla, ¿seguirle? Imposible, seguro que Hibari les notaría aunque estuviesen a diez metros de distancia, el Guardián de la Nube siempre estaba en guardia.
—No es una buena idea, Chrome-chan —suspiró Kyoko tomando un bocado del trozo de torta—. Supongo que sólo nos queda a que ella venga a visitar a Hibari-san.
Mirándose mutuamente, los adolescentes asintieron con la cabeza dejando a un Reborn airado por no haber conseguido lo que quería y a un Hayato desilusionado pero a la vez tranquilo de no haber encontrado nada.
Siendo sincero, el Guardián de la Tormenta no creía que ella le recordase, ¿quién lo haría cuando sólo eran niños de ocho años? Habían pasado siete años desde la última vez que la vio y no quería creer que el carácter de la niña hubiera cambiado a la que tiene el Prefecto… sería… algo que en realidad no quería que sucediese.
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En un templo shinto cerca de Tokio se encontraba una adolescente vestida con el uniforme verde y blanco de su escuela discutiendo con dos adultos, uno de cabellos rojizos y el otro de cabellos plateados, y su hermano menor observando con diversión la situación.
—¿¡Por qué no me lo dijisteis antes!? —reclamaba la adolescente a los dos mayores a ella.
—Porque sino hubiéramos cambiado las cosas —dijo el de cabellos plateados uniformemente.
—Además, Okaa-chan si ya lo supieras no habría diversión~
—Ese no es el punto, Shippo —la adolescente se cruzó de brazos y frunció el ceño—. ¿Sabéis lo confundida que he estado cuando os he visto? Ya sabía que erais demonios pero… ¡por dios! No sabía que fuerais tan mayores. ¿Cuántos tenéis? ¿Seiscientos, setecientos?
—Yo estoy casi en los seiscientos pero Sesshomaru ya los ha pasado… ¿cuántos tienes? —preguntó Shippo al ojidorado.
—Eso ahora no importa, lo importante es que cuando mi medio hermano venga a buscarte no nos vea, no nos haría ningún bien que empezase a vociferar en las dos épocas —sentenció Sesshomaru.
La adolescente se cruzó de brazos y resopló molesta, ella ya sabía que si Inuyasha se enterase de que su medio hermano y Shippo seguían vivos en esta época empezaría a ladrar maldiciones y a enfrentar a su hermano cada vez que pudiera –como si las veces que lo hacía no fueran suficientes–.
—Nee-chan —el menor de todos llamó a su hermana para poderle transmitir el mensaje de su madre, aunque la discusión era mucho más divertida—, Okaa-chan nos ha pedido que vayamos a ver a nuestra tía.
La adolescente parpadeo olvidando su enfado momentáneamente antes de asentir en comprensión.
—No recordaba que ya fuera ese tiempo —murmuró pensativa.
—¿Qué tiempo, miko?
—Oh, hay una día al mes que mamá nos pide que vayamos a visitar a nuestra tía. Ella tiene una gran obsesión con Namimori y se niega a abandonarlo, por eso somos nosotros lo que vamos a verla.
—Ella no es la única con una gran obsesión con Namimori —le recordó su hermano—. Sabes que Kyoya también la tiene.
—Cierto, cierto… ¡Oh! Será mejor que me prepare antes de irnos —exclamó entrando en su casa y yendo directamente a su habitación.
—¿Prepararse para qué, tío? —cuestionó Shippo al menor.
—Bueno… nuestro primo tiene uno extraño… ¿hobby? Sí, podríamos llamarlo así… pues resulta que desde que Nee-chan tiene diez años él ha estado "entrenándola" alegando que ningún herbívoro se acercaría a ella de esa forma… siendo sincero… ni yo mismo entiendo a mí primo pero… ¡es tan genial~! —le alabó con estrellas en los ojos recordando lo genial que se veía su primo cuando portaba sus tonfas.
Shippo y Sesshomaru se miraron mutuamente y se encogieron de hombros, el ojidorado prefería que el hermano menor de su protegida admirase a otro que no fuese a su medio hermano y el pelirrojo empezó a tener curiosidad por el primo de su madre y tío, si su tío decía que era genial entonces él debería conocerle…
—¡Ya estoy lista~! —advirtió la adolescente saliendo de su casa y dirigiéndose hacia su hermano—. ¿Vamos, Souta? Sabes que a Kyo-kun no le gusta que le hagan esperar.
Souta asintió vigorosamente ansioso de ir a ver a su otra figura de héroe pero su salida fue interrumpida por un alto y estoico inuyōkai impidiéndoles el paso, eso molesto a la adolescente pero lo ignoró pasando a su alrededor agarrada a la mano de su hermano menor pero una vez más el inuyōkai les impedía el paso, ahora, a parte del enojo, también empezaba a tener un tic en la ceja pero de nuevo volvió a ignorarle y pasó a su alrededor sólo para que su camino volviese a ser bloqueado, eso ya no lo soportó, la adolescente explotó.
—¡Pero qué demonios haces! —la adolescente soltó la mano de su hermano y las cerró en puños, frunciendo el ceño y enviándole a Sesshomaru su mirada más mortal.
—Dónde vas así vestida, Kagome —exigió levantando elegantemente una de sus cejas mientras observaba el atuendo.
La chica se miró y no vio lo que encontraba mal, llevaba una falda plisada negra junto a unos leggins blancos que le llegaban hasta la mitad del muslo, un top sin mangas granate y una chaqueta de manga corta blanca, sus zapatos eran negros con algo de tacón.
—No veo el problema.
—Tú hermano ha dicho que vuestro primo te entrena, has de ponerte un conjunto más adecuado para entrenar.
—¡Oh, eso! No hay de que preocuparse, el primer día que pasamos en Namimori solemos estar hablando con la tía Reiko para ponernos al día de los sucesos, el segundo y tercer día solemos pasarlos con nuestro primo y es cuando, si está muy frustrado, "entrenamos" —explicó volviendo a agarrar la mano de su hermano menor—. ¿Ahora podemos irnos?
Suspirando Sesshomaru les dejó seguir su camino hacia las afueras del santuario.
—¿No vamos a seguirles? —preguntó Shippo una vez su madre adoptiva y su tío habían desaparecido escaleras abajo—. He escuchado que ese niño está en Namimori por un asunto mafioso.
—No creo que Kagome le recuerde —Sesshomaru empezó a bajar los escalones para irse del santuario.
—Yo no estaría tan seguro, Sesshomaru —Shippo puso sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón y siguió al inuyōkai—. Sabes el apego que se tenían en nuestra instancia en Italia, Okaa-chan estuvo llorando durante días por no poder volver a verle.
—Y hasta el momento no ha dado indicios de recordarle, no hay de que preocuparse.
—Como tú digas, pero sólo déjame decirte algo: mamá no sólo tiene una gran afición a las orejas de perro de Inuyasha, también se lo tiene a su cabello plateado.
—Yo también lo tengo plateado —le recordó.
—Ya, pero tú actitud no se asemeja a la del niño y la de Inuyasha sí. Los dos sabemos la mala lengua que tiene tú hermano, y ese niño cuando Kagome no estaba cerca también maldecía bastante.
Sesshomaru detuvo su andar durante unos segundos y frunciendo el ceño suspiró cansadamente, todo empezaba a complicarse una vez más.
—Esperemos que el chico tenga algo de juicio y no la involucre con la mafia —suspiró masajeándose el templo.
Shippo soltó una carcajada y se subió en la limusina, esperando que su ejemplo a seguir subiese con él.
—|—
Decir que estaba enojado era una subestimación, estaba más de enojado, si hubiera sabido que estas serían las reacciones de sus auto-nombrados compañeros Guardianes nunca les hubiera dicho que Kagome era su prima y para darle más consistencia al asunto, su prima se dirigía hacia Namimori. Hoy era el día del mes en que su tía y su madre acordaron con que se visitarían.
Nada podía irle peor… oh, sí que podía irle peor. Podrían encontrarse y que su prima aceptase los sentimientos que el experto en explosivos sentía por ella, sería algo que no soportaría, tener a alguien como el Guardián de la Tormenta como familia, y aún peor que eso, los hijos que su prima tendría con él… esperaba que no salieran igual que el experto en explosivos sino… ya podía cortar cualquier tipo de conexión con su prima…
…un momento… estaba sacando conclusiones precipitadas, él nunca oyó hablar de ningún niño que causara el suficiente impacto en su prima como para que ella sintiese algo más que amistad por él… estaba a salvo, su prima le rechazaría y él no le tendría como familia, tampoco debería preocuparse con que los hijos de su prima salieran como el Guardián de la Tormenta…
—¡Kyoya! —exclamó una voz que conocía muy bien—. ¡Te he extrañado mucho! —exclamó la misma voz sólo que esta vez notó como algo se le aferraba a la cintura.
Por costumbre el Guardián de la Nube palmeó la cabeza de quien le estaba dando el abrazo hasta que se dio cuenta de algo, normalmente cuando le abrazaban la cintura luego unos brazos solían aferrarse alrededor de su cuello y él con su mano libre –y con torpeza– acariciaba la espalda de la segunda persona…
…pero eso no había sucedido… tenía su cintura abrazada pero su cuello estaba libre…
—Souta, dónde está Kagome.
El pequeño soltó a su primo de su agarre y miró detrás suyo, cuando no vio a nadie sólo se encogió de hombros.
—No lo sé, estaba siguiéndome. Supongo que se habrá perdido, ya sabes de su mala orientación.
Kyoya suspiró hasta que se dio cuanta de otra cosa, habían venido a su escuela en lugar de ir directamente a su casa para ponerse al día con su madre. Eso podría significar que… que… el experto en explosivos tenía más opciones de encontrarla si ella vagaba libremente por su escuela…
—Vamos a buscar a tú hermana y nos vamos a casa —mandó sin aceptar replica.
Souta no sabía a que se debía el tono áspero en la voz de su primo pero, como buen chico que su madre muchas veces le dijo que era, sólo asintió con la cabeza y siguió a su primo para buscar su hermana. Sólo ella podría causar tantos problemas y sin estar en el Sengoku Jidai.
…
Reborn estaba en uno de sus muchos escondites que tiene en Nami-chuu observando los videos con los que espía a su dame-estudiante mientras repasaba mentalmente lo que podría haber sucedido para que Vongola no pudiera haber hackeado el software donde todos los datos de la prima de Hibari se encontraban, es que no daba crédit sucedido, no podía creerse que Vongola no podía acceder a algo tan sencillo.
—Tendré que hablar con Nono —se dijo a si mismo observando las pantallas que mostraban todo lo que sucedía en Nami-chuu—. Es posible que tengan a un novato y aún no sepa hacer algo tan sencillo como hackear… sí ha de ser eso.
Se negaba a creer que Vongola había fallado, en algo tan sencillo, no podía creérselo…
—¿Quién es ella? —preguntó a la nada observando a una niña alrededor de la edad de los Guardianes paseando por los pasillos como si nada—. Ella no es una estudiante de… ¿Hibari?
El Arcobaleno el Sol estaba sorprendido, el Guardián de la Nube junto a Kusakabe y un niño de unos diez años se acercaban a la adolescente, quien al ver a Hibari se le lanzó para abrazarle y este sólo le palmeo la espalda como si eso sucediera cada día.
—Podría ser… —Reborn seguía observando el como conversaban y como la niña le daba un abrazo a la mano derecha del prefecto—. No hay duda… esa es su prima —el asesino a sueldo sonrió—. Perfecto~ Parece que Tsuna va a interceptarle antes de que Hibari consiga que se vayan —Reborn salió de su escondite por una de las compuertas que daba directamente a la clase de su estudiante.
El Arcobaleno del Sol aterrizó encima de la mesa del Guardián del Cielo interrumpiendo la clase y siendo el centro de atención.
—Ciaossu, Dame-Tsuna~ Será mejor que vayas a las puertas de Nami-chuu e interceptes a Hibari —ordenó ignorando al profesor que había empezado a "exigirle" que se fuera y no interrumpiese su clase.
—¡HIIII! ¡Por qué he de hacer eso, Reborn! —exclamó Tsuna golpeando la mesa con sus manos y levantándose de la silla, sus dos Guardianes y Enma también se levantaron.
Reborn sonrió escondiendo sus ojos bajo el ala de su fedora y le dijo—: Hibari tiene planeado sacar a su prima de la escuela sin que nadie sepa que ella ha estado aquí.
La noticia dejó a todos helados y cuando digo todos, es todos, compañeros de clase incluidos. Quienes exclamaron—: ¿PRIMA? ¿HIBARI TIENE PRIMA?
Ignorando el estallido de los compañeros de clase de su dame-alumno, Reborn le mandó una amenazadora mirada exigiéndole para que dejase de perder el tiempo y comenzara a moverse o sino su presa se escaparía.
—¡Ya voy, ya voy, ya voy! —gritó Tsuna entendiendo la mirada de su tutor en casa y saliendo del aula corriendo con sus dos Guardianes y Enma detrás de él.
Gokudera, aunque seguía a su amado jefe, aún estaba algo sorprendido por la noticia que el asesino a sueldo les había dado. No esperaba encontrarla tan pronto, bueno, sólo habían pasado unas semanas desde que le contó a su jefe un episodio de su juventud que apreciaba y por tanto, el encontrarla después de saber que era prima de Hibari… pues estaba nervioso, ahora mismo cuando intentaba imaginarla crecida, con sus ya quince años, sólo le venía la imagen de un Hibari con el pelo más largo y vestido con un uniforme escolar de niña y la verdad… eso le daba escalofríos y le era imposible mirar al Guardián de la Nube a la cara.
Hayato salió de sus pensamientos cuando divisó a cuatro figuras cerca de la puerta de Nami-chuu, y una de las figuras era una adolescente… cada vez estaba más nervioso…
—Kyoya, Kyoya —escucharon los cuatro Guardianes que empezaban a acercarse—. Nee-chan me ha enseñado defensa personal, ¿crees que podrías entrenarme a mí también?
Los cuatro Guardianes abrieron los ojos sorprendidos al ver al menor de los cuatro hablándole al prefecto con tanta familiaridad.
—Ya veremos.
Y para colmo Hibari le respondía sin un 'voy a morderte hasta la muerte por sugerir que perdería el tiempo contigo' o 'eres un herbívoro y yo no entreno a herbívoros' o cualquier otra cosa que le hacía ser el sanguinario prefecto.
—¡Sí! ¿Has oído, Nee-chan? ¡Kyoya va a entrenarme!
—Es genial que Kyo-kun vaya a entrenarte, Souta.
—¿KYO-KUN? —exclamaron los cuatro Guardianes sin poder contenerse ante tal salvajismo por parte de la adolescente.
Sorprendidos por la interrupción, los tres adolescentes y el menor se voltearon encontrándose con cuatro pares de ojos muy distintos entre ellos, pero había un par que la adolescente si reconocía.
—¡Hayato-kun! —exclamó Kagome lanzándose al nombrado y dándole un abrazo—. Cuanto tiempo sin verte —Kagome le soltó del abrazo al sentirle rígido pero decidió no comentar nada y seguir como si no lo hubiese notado—. Y has crecido mucho desde la última vez que nos vimos.
Hayato se relajó notoriamente cuando vio que la sonrisa de la niña que conoció no había cambiado nada, ahora mismo se sentía como un estúpido por imaginarse a Kagome como un Hibari pero con falda y cabello largo.
—No pensé que te acordases han pasado ocho años —murmuró el Guardián de la Tormenta pero le devolvió la sonrisa, sólo ella y su amado jefe le sacaban una de sus verdaderas sonrisas.
Kagome parpadeo confusa y le preguntó—: ¿Por qué no iba a recordarte?
Hayato sólo se encogió de hombros y le contestó—: La gente suele olvidarse de las cosas que suceden cuando son pequeños, por eso estaba seguro de que me habías olvidado.
—¿Olvidarte? Eso sería bastante malo de mí parte, ¿no crees? —Kagome le abrazó de nuevo y le susurró al oído—: Además, cómo voy a olvidarme de quién no he podido sacarme de mí cabeza en estos ocho años.
Hibari tenía un horrible tic en la ceja cuando vio el sonrojo del experto en explosivos, no sabía que le había susurrado su prima pero estaba seguro de que eso sería su perdición y la perdición de su línea de sangre, porque la sonrisa que su prima le estaba dando al Guardián de la Tormenta sólo significaba una cosa: ella iba a visitarle más seguido a partir de ahora.
—Nee-chan, ¿él es tú novio? —preguntó Souta confundido, él creía que Inuyasha era quien tenía un lugar especial en el corazón de su hermana, pero ahora aparecía este otro y su hermana se volvía mucho más pegajosa de lo que era con el han'yō.
La inocente pregunta de Souta hizo que Kagome se sonrojara y le maldijera mentalmente, en cambio, si Hayato antes ya estaba sonrojado ahora estaba que echaba humo de la vergüenza que sentía.
Olvidándose de todos a su alrededor, Kagome decidió que alejarse del grupo para tener su intimidad con su amigo de la infancia sería lo mejor, por eso, agarró al Guardián de la Tormenta de la mano y se lo llevó alegando que debían ponerse al día de los años que habían pasado sin verse.
—¿Kyoya estás bien? —preguntó Souta a su primo cuando le notó más tenso de lo habitual.
—Vámonos, Kagome ya sabe donde vivo. Ya vendrá cuando termine de "ponerse al día" con el herbívoro.
Encogiéndose de hombros Souta decidió seguir a su primo, ya interrogaría a su hermana más tarde, ahora lo importante era ser tan fuerte y genial como lo era su primo y estando en el humor que estaba, Souta tenía más que confirmado que Kyoya entrenaría con él para descargar estrés.
Cuando los dos adolescentes y el menor se alejaron Tsuna parpadeo dándose cuenta que por primera vez su auto-nombrada mano derecha se había olvidado de él.
—¿Y nosotros qué hacemos? —preguntó Yamamoto al ver que se habían quedado los tres solos.
—No lo sé… ¿volvemos a clase? —sugirió Tsuna observando a su Guardián de la lluvia y a Enma, quienes asintieron anonadaos por el extraño comportamiento del Guardián de la Nube al no morder hasta la muerte al niño llamado Souta.
«¿Posiblemente es por qué es de la familia?», pensó cuando recordó que el menor había llamado a la prima de Hibari 'Nee-chan'.
Cuando llegaron a su clase –esta aún estaba con el griterío de los alumnos al saber que Hibari tenía prima– Chrome, Kyoko y Hana les saludaron y empezaron a interrogarles de cómo era la niña.
…
En una de las ramas de los árboles que adornaban el parque de Namimori, Reborn estaba observando a la pareja hablar animadamente con una sonrisa en sus labios. Todo estaba saliendo según lo planeado… puede que tuviera problemas para contactar con la adolescente pero al final había logrado que la chica entrara en la Décima Familia Vongola.
—Familia adquirida —susurró con una sonrisa de diversión en sus labios.
Ahora la Familia Vongola había aumentado tanto en personal como en poder, no había duda de que la adolescente conseguiría que algún que otro yōkai se uniría a la Familia él podría saciar su curiosidad sobre ese mundo oculto del cual sólo se creía como leyendas y mitos.
N/A: La secuela de '¿Se podría llamar obsesión?' la he puesto seguida de la primera parte porque no se me ocurría un titulo mejor. Espero que os haya gustado~
Respondiendo a los reviews:
XxCondorxX: Yo tampoco la vi venir, digamos que fue algo de último momento que me pareció interesante. Sobre que Irie o Verde podrían hacerlo… claro, pero si partimos de la teoría que Sesshomaru y muchos de los que están bajo sus órdenes son mayores que ellos y tienen más experiencia en cualquier campo… pues así a resultado xD
paula: Me alegra que te gustase y aquí está la segunda parte, espero que también te haya gustado~
Mere Mitsuky Taiyoukai: Sí, ya somos dos que se sorprendieron… digamos que el color de ojos fue lo que me terminó de convencer para ponerles como familia.
Romantic Mysteria: Aquí está la continuación y me alegra mucho que te gustase~
L. M. P. A: Aquí está el reencuentro espero que te haya gustado y sobre el color de ojos, gracias no me acordaba de que en el manga los tenía de ese color… hace buff que lo leí y ahora me he puesto a escribir sobre el xD
scarlet: Aquí la continuación~ Puede que no me haya centrado mucho en la reacción de ambos… o puede que no sea lo que hayáis estado esperando… pero espero que haya gustado igualmente~
Sistinas: …No sé que te ha dado ha entender que es una traducción… pero el fic es mío -.-'' Bueno, corramos un tupido velo, me alegra mucho que te haya gustado~
Bueno, ahora sí que es el final del One-shot que se ha convertido en un Two-shot xD
Nos leemos.
