Capitulo 1:
Edward:
Estaba en mi oficina, revisando unos papeles y leyendo unos infórmenos que había pedido por unas anomalías en unos balances cuando mi móvil personal empezó a sonar, lo raro era que este teléfono solo sonaba cuando había una emergencia familiar o algo por el estilo, por lo que me apresure a contestar sin siquiera mirar quien llamaba.
-Edward, mi niño, pensé que no me atenderías.- grito mi madre eufórica del otro lado de línea.
-Hola mamá, y ¿Por qué pensaste tal cosa?- pregunte reclinándome en mi sillón de cuero negro.
-Ah… por que como te la pasas tan ocupado que no me llamas creí que no me atenderías.
-Bueno, si estoy algo ocupado, pero si necesitas algo intentare ayudarte, y hablando de eso, ¿para qué me llamas?- pregunte firmado unos documentos que tenía delante.
-¿Qué una madre no puede llamar a su hijo?- pregunto haciéndose la víctima.
-No mamá, pero tú solo llamas cuando necesitas algo, o que te acompañe a una de esa fiesta en las que tus amigas intentan seducirme- aquellos recuerdos me hicieron estremecer, ya que las señoras amigas de mi madre podrían fácilmente ser mis abuelas o mis tías, y debo admitir que por sus comentarios e insinuaciones tenían el libido a mil por hora. Aunque me había alejado de esos eventos desde que ella me dejo, sin siquiera explicar el Por qué de su huida, se fue en nuestra noche de boda, y aunque me dispuse a buscarla, me fue imposible ya que al día siguiente de la boda me llamaron para decirme que mi padre había muerto, dejándome a mí el control total de las empresas, me vi obligado a viajar al Cairo, y cuando al fin pude regresar a Londres que es donde están las oficinas principales no la pude encontrar, cabio de auto porque sabía que al que yo le había comprado tenía un sistema de rastreo muy avanzado, aunque de igual forma el que ella se hubiera ido solo me dice una cosa, ella es igual al resto de las mujeres solo quieren un apellido respetado y una cuenta de bancos sin límites.
-Bueno hijo en realidad te llamo para decirte que en dos semanas voy para allá, quiero ver como estas viviendo tan lejos de tu casa y tu familia.
-Mamá, en serio ¿para qué quieres venir? Ni siquiera te gusta la ciudad. -pregunté.
-Hijo quiero ir a ver cómo y en qué situación estás viviendo allá y punto, espero que me vallas a buscar tu mismo al aeropuerto en dos semanas.- dijo muy firmemente.- nos vemos cariño.
¿Para qué mi madre quería ver mi departamento? El cual por cierto estaba bastante desatendido, básicamente porque lo único que hago allí es dormir… algunas veces, solo las veces que no estoy con una mujer -lo cual me había puesto varias veces en las portadas de las revistas de farándula, con la fama de Casanova- o cerrando algún negocio en alguna parte del mundo, y de seguro mi madre lo que quería encontrar era un lugar en el que se respirase armonía, un lugar en el que viviese realmente y no en el que solo iba a dormir de vez en cuando. Ay, tendría que mandarlo a decorar antes de que ella llegara, pensé soltando un largo suspiro.
-Kate, busca a la mejor agencia de decoración de interiores.- le dije a mi secretaria por el intercomunicador.
-Sí, señor, ¿Qué parámetros quiere que le diga a la agencia cuando hable con ellos?- pregunto.
-No, solo pide una entrevista con ellos, yo mismo quiero hablar con ellos, solo cancela los compromisos que tenga para ese día.- y corte la comunicación, a la media hora me comunico que mañana a los 9:30 me recibirían.
Bella:
-Bells, hermanita, parece que vamos a tener un contrato jugoso antes del fin de año, al parecer se trata de alguien muy importante, porque no quiso dar su nombre y además su secretaria dice que no le importa el precio que quiere lo mejor.- dijo mi hermano oso Emmett. Él y Alice son hermanos y mis mejores amigos, nos habíamos criado juntos, de hecho antes de que mis padres murieran en un accidente de auto cuando yo tenía doce años, los habían nombraron como mis tutores legales a los padres de mis mejores amigos Esme y Carlisle.
-Genial, Emm, ¿te quieres encargar tú de el sujeto misterioso?- dije sonriéndole.
-No, no puedo, voy a ir a ver unos muebles nuevos de Japón.
-Y, ¿Alice?- pregunte como última opción, ya que no sabía pero tenía un mal presentimiento, como una corazonada.
-¿Mañana?, creo que ella va a estar con Jasper viendo algo de unas casa y unos salones de fiesta para la boda de ellos.- suspire, resignada y con la sensación de que algo me decía adentro que no me iba a hacerme bien la plática con el cliente de mañana.
A la mañana siguiente, me encontraba ansiosa y dando vueltas de un lado al otro en la sala de reuniones, en la puerta sonaron unos golpecitos, el sonido de estos me hizo brincar en un lugar de la sola. Era mi secretaria, detrás de ella venia el que sería el cliente que solicitaba nuestros servicios de decoración.
Pero jamás me imagine que sería él, que sería el mismo hambre que seis años atrás me había traicionado con otra mujer en la misma cama en la que consumaríamos nuestro matrimonio, en la misma noche de nuestra boda y ahora está aquí mirándome arrogantemente con una ceja levantada. Una vez mi secretaria se retiro él avanzo un paso hacia mí. Mi corazón se acelero al igual que mi respiración.
-Wau, al parecer te fue bien luego de que te fueras de mi lado, que estándar son las mujeres y tú no eres la excepción, por muchas esperanzas en eso que tenia.-dijo aplaudiendo, sus palabras me dolieron pero oculte mis emociones, no le demostraría ni un ápice de debilidad a ese hombre.
-¿Qué haces aquí?- pregunte con vos monocorde y fría, fingiendo no haberle hecho caso a sus palabras.
-Simple, quiero contratar los servicios de "Armonía Perfecta C.A"- el nombre de la empresa lo dijo dibujando comillas en el aire con los dedos y con vos sarcástica-, quiero que tú misma seas la que decore mi departamento, y no, no es el mismo que tú conocías, es otro.- el que yo conocía, era en el que él me había propuesto matrimonio y me había dado un anillo pulsera de oro blanco que en este momento aunque no lo llevaba puesto pesaba como un gran trozo de plomo en mi corazón. Llevaba seis años que intentaba no pensar en él, la última vez que lo había visto, fue la vez que me lo quite en el antiguo departamento de Edward y desde entonces procuro pasar por lo menos a diez kilómetros de donde se encuentra el edificio.
-Hay muchas otras agencias de decoración, puedes contratar a cualquiera de esas, con permiso- respondí con un hilo de voz evitando que la voz se me partiera, y caminando hacia la puerta cuando él me tomo del brazo.
-Pues no, yo quiero esta, además te pagare el triple si haces el trabajo- dijo acercándose a mi oído y provocándome un escalofrió. Pero mi salud emocional no valía unos cuantos euros de más, no valía la pena perder tanto por tan poco.
-Lo siento pero no voy a trabajar para usted, señor Cullen.- dije fríamente intentado poner distancia entre los dos, pero en lugar de soltarme, me tomo con más fuerza y me acerco a él.
-Oh vamos, llámame Edward, como lo decías cuando te dejaba sin aliento de un solo beso,- la mención de ese hecho me produjo un doloroso estremecimiento - además, se que si no accedes a mi petición, hare que tú y tus amiguitos queden en la ruina, aparte que sin en supuesto negado, algún día me pidieses el divorcio no creo vallas a salir muy bien parada, teniendo en cuenta que te podría acusar por abandono de hogar.- su voz era suave pero amenazadora e hizo que el aire se escapara de mi cuerpo como si hubiera recibido un golpe.
-¿Q…que quieres que haga… Edward?- al mencionas su nombre sentí como me quemaba en los labios. Tratar con él era con tratar con el mismísimo Lucifer…
Hola mis queridos y amados seguidores a que los dejo el 1° capitulo de este nuevo fics " Vuelve a mí " lo hice esperando que les gustara, y si les gusta comente y si no también, pero comente… nos leemos y no se olviden de darse una pasadita por mis otros fics: "Recuperando el amor.", "El regreso de Edward", Y "Total e irrevocablemente enamorado." chaito besos y abrazos.
