¿Cuál Sería Tú Deseo?
By: BianchixGokudera25
Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora, Akira Amano, el resto es tratando de relatar lo que mi alocada mente susurra, asi que soy yo la escritora aquí en la historia.
Summary: Como cualquier fan de KHR conoces todo sobre sus personajes, enemigos y demás. Un día una chica escucha una extraña pero natural pregunta de su sobrino. Pasen y lean.
Pareja: TsunaxOc "Yó la escritora :D"
Category: T+
Advertencia: Semi-AU "Leve Universo Alternativo"
N/A: Hablan los personajes _xxxx_, pensamientos _"xxxx"_. Recuerdos del personaje [xxx]
Cap. 2. Un Deseo Convertido en Realidad.
Otro dia habia llegado, al igual que su rutina, despues del café salio al trabajo, la mañana estuvo tranquila y como estaba sola en su oficina aprovechaba para escuchar su musica favorita con una buena lectura, bueno eran fanfic pero estaban más interesantes ya que eran de Katekyo Hitman Reborn.
—¡Uf nuevamente un atentado donde mueren subordinados de ambos bandos, lástima, situaciones como esas pueden evitarse, pero la avaricia es grande en este mundo, sobre todo los políticos...! Odio la política.
—Te apoyo en eso pero es algo que forma parte de nuestra vida.
En eso notó que su ahijada habia llegado, le recibió y con una taza de café empezaron a conversar.
—¿Qué haces? Ademas de divagar en tus pensamientos en voz alta.
—¡Vamos no te burles, solo que odio este estúpido sistema político, tal vez no nací para eso, estamos envueltos en el! Bien ¿Qué me dices de ti?
—Pues solo te aseguro que no eres la única con problemas, yo tambien me veo envuelta en ello pero no hay de otra.
—Si tienes razón, a veces uno no puede escapar de situaciones como las que vivimos cada una, bueno al menos sobrevivimos.
—¡Hahaha si nos escuchara Shinn diría! "La nubecita de la desgracia esta encima de ustedes"
Las dos rieron y siguieron conversando hasta que se hizo la hora del almuerzo, ambas se marcharon prometiendo una nueva visita. Luego del turno de la tarde recordó que no le habia comentado a su ahijada sobre unos nuevos proyectos de fanfiction que tenia pensado. De pronto le comenzó un fuerte dolor de cabeza, preocupada de que fuese a desmayarse llamó rápidamente a su amigo Alexandr que trabajaba en un centro comercial al fondo de su establecimiento de trabajo.
—"Que fue mujer ¿Y eso que llamas de repente?"
—"Me siento mal, tú tienes una copia de la llave, pide permiso y baja hasta la oficina trataré de contactar a papá para que venga por mi"
—"Rayos, siempre dando problemas, bien allá voy"
Se escuchó cuando finalizó la llamada, marcó el número de su padre, al contestar le informó sobre su malestar ya que a cada momento se sentia peor, luego de colgar por via chat contacto a la sede principal que su estado de salud se habia deteriorado por consiguiente, cerraria la oficina mientras iba al médico pero se detuvo, con su dolor de cabeza en aumento y por temor a un derrame cerebral por causa del strees se quedó parada mirando a la nada ya que su verdadero conflicto era interno ¿Porque rayos tenia que hacer tanto por ellos? Nunca habian considerado su entrega al trabajo, ellos solo cuidan sus propios bolsillos ¿Los desplantes en las actividades de los empleados? No solo fue una, sino dos oportunidades. No, solo cerraria la oficina e iria al médico, mas nada y si la querían botar, bien no había problema, solo tendria que buscar otro empleo.
—Uyuyuy~ Este dolor de cabeza...¿Uh? Ya llegó, me largo.
Ella al llegar a la puerta le echó un último vistazo a todo ¡Rayos! Como odiaba su forma de ser, no podia simplemente largarse al médico, sino que tenía que asegurarse de que todo estuviese en orden. Su padre la llevó a la clínica, le colocaron una via y alli le pasaron un tratamiento, la doctora de inmediato le indicó que debia ir directo a casa a descansar, ella obedeció, no, simplemente el medicamento la mareo dejándola sin chance de razonar. Al llegar a casa, como pudo pasó de largo a su madre disculpándose de que sólo necesitaba dormir, le entregó su móvil pidiéndole que si llamaban sus jefes que dijera que estaba indispuesta. Cerró la puerta de su habitacion, despues de cambiarse el uniforme se recostó en su cama, pero esos malditos problemas regresaban como rayos a su mente causándole nuevamente dolor.
—Shss~ Solo quiero descansar y yo misma me atormento con los problemas, soy tan patética...No me explico como he sobrevivido todo este tiempo.
Cerró sus ojos tratando de calmarse ya que iba a empezar nuevamente el dolor y no podia tomar mas nada.
—Trata de no pensar en esas cosas.
Volvió a decirse a sí misma, pero lo dicho por su sobrino regresó causándole risa.
"¿Cuál sería tu deseo?"
—Jé! ¿Cual? Fácil, uno donde la realidad no sea tan miserable como esta.
Contestó a su propio pensamiento antes de caer profundamente dormida, claro! De tanto luchar contra el sueño que de por si era bastante.
_O_
Podia sentir frio, era extraño, recordaba haberse arropado bien, le dolia un poco la espalda, poco a poco intento abrir sus ojos y pues eso fue suficiente para ganarse nuevamente un dolor de cabeza, estaba recostada en el suelo, protegida por un monton de cajas en un ¿Callejon? Pero ¿Qué…? Ella estaba en su casa, en su cama. No, esto debía de ser un sueño, pero si que lucia extraño el lugar, a duras penas se puso de pie notó que estaba mas alta de lo...
—¿Pero qué rayos? ¿Como llegue a ser tan alta y...?
Observó sus manos, y al bajar la cabeza una gran melena lisa castaña se hizo presente. Como pudo se levantó notando sus atuendos, era un traje, tal vez Giorgio Armany, una camisa con un corbatin que caia con delicadeza sujeto a un broche, siguió caminando hasta la calle principal. Lo que vio no era precisamente algo cualquiera ¿Estaba en Japón? Dio unos pasos hasta unas tiendas, claro tratando de no chocar con la gente aturdida por el dolor de cabeza, la impresionó que podía leer los kanjis, así que el idioma no sería un problema, luego se vio reflejada en el vidrio. Su cabello se veía tal cual lo tenia de niña; Castaño medio, lacio y largo, sus ojos se notaban café mas claros, la estatura sí que la sorprendió, antes solo media 1.55 pero ahora lucia como de 1.75, eso era bastante alto para ella. En sus manos portaba unos anillos, cuatro para ser exactor, tres en su mano derecha tenían grabados góticos y en su mano izquierda uno con la figura de un tigre, cada anillo poseia una piedra de color: Rojo, Amarillo y Azul medio.
¿Estos anillos? ¡Uch! ¡Rayos estúpido dolor de cabeza…! Bueno, será mejor que revise mis bolsillos, luzco como millonaria pero la verdad no cargo ni un Yen.
Pensó para sí misma ya que era la primera vez que vería uno en sus manos, revisó encontrándose para su sorpresa una porta chequera con tarjetas de crédito, débito, algo de efectivo y ¿Pasaporte?
—Veamos ¿Cómo me llamo en este lugar?
Al abrir el pasaporte no pudo aguantar la risa, cosa que al mismo tiempo provocó que le doliera más la cabeza.
—¡Hahaha…! Uchchch… A-Así que aquí soy Alexandria Sforza, italiana...Increíble, bien trataré de llegar a un lugar y por lo que veo, sé que me dirán donde es.
Pasó un transeunte y le preguntó donde quedaba la secundaria más cercana ¡Bingo! Nami Chuu estaba a cinco cuadras de ese lugar. Bien, no sabia que decirle a los chicos cuando los encontrara, solo queria verlos, asi fuese desde lejos, no tenía idea que clase de sueño era, solo que aprovecharia la oportunidad de conocerlos en persona, eso, si el dolor de cabeza no la mataba antes que el Hitman Nº01 del mundo. Caminó por las pequeñas y tranquilas calles de Namimori, eso le recordaba a su hogar, tranquilo a excepción de los fines de semana que los vecinos querian tirar la casa por la ventana, rio en sus adentros por un caso similar de su nee-chan Debby. Luego de dar vuelta en una esquina divisó la entrada se recostó un poco a la cerca de una de las casas ya que la tensión que se formaba al ver a los chicos del comité disciplinario no la estaban ayudando con su dolor de cabeza.
—Por la hora los chicos ya deben estar por llegar.
Y no se equivocó, tuvo que disimular su sorpresa al ver al primero de los guardianes avanzar, cosa extraña este en particular siempre llegaba con su jefe y el beisbolista. Lo observó fija unos momentos pero tuvo que desviarla cuando el chico de cabellos plateados volteo hasta el lugar donde estaba ella recostada, el otro solo siguió su camino hasta adentrarse a la escuela. Ufff! eso sí que había sido un susto de muerte, no hubiese podido manejar la situación si el chico se le ocurriese ir hasta donde se encontraba ella. Se dejó de cosas, mejor buscaba un lugar para hospedarse, comprar algo de ropa, ya que así llamaba demasiado la atención, empezó a avanzar torpemente ya que sentía el mareo en aumento. Al cruzar una esquina jamás pensó en toparse con el décimo, su guardián de la lluvia y el arcobaleno, la sorpresa fue tal que casi cae al suelo le daba gracias a su nueva estatura que le dio maniobrabilidad para no caer y sostenerse del muro, pero nada sale bien, incluso en este mundo no pudo evitar nombrarlos.
—¡T-Tsu-chan, Takeshi-kun, Reborn-san!
Poco a poco fue retrocediendo, ellos estaban igual de sorprendidos de que una chica de apariencia extranjera hablara bien el japonés y de paso conociera sus nombres e incluso con esa confianza, cuando el arcobaleno quiso preguntar algo ella se echó a correr. Que más le quedaba, no sabía que hacer ¿Qué rayos les iba a decir? Hola, soy una chica que llego de una dimensión donde ustedes son caricaturas animadas. Lo que podrían tildarla es por loca o algo más, bueno era un sueño que más podría pasarle. Su mareo se volvió más fuerte y perdió las energías además que en ese momento estaba atravesando la calle, cuando caía pensó que el pavimento sería un lindo lugar para descansar, pero fueron unos cálidos brazos que la agarraron firmemente, abrió un poco sus ojos encontrándose con unos naranjas brillantes que la observaban preocupados, eran tan hermosos.
—E-Eres tan lindo Tsu-chan…Gracias por ayudarm…
Así ella quedó inconsciente. El joven de cabellera castaña perdió su transformación quedando sonrojado por las últimas palabras de la extraña mujer.
—¡Tsuna!
—¿¡Que sucedió Tsuna!?
—¡E-Ella me dijo que era lindo y...! Gracias ¡Eso es lo de menos, al tenerla así en mis brazos!
—¡Décimo! ¿Porque...? ¡Ah! ¡La mujer de antes!
—¿La conoces Gokudera-kun?
—No, solo la vi frente a la escuela cuando llegué, ella observaba fijamente el lugar.
—¡Debemos llevarla a la clínica, ayúdame Gokudera-kun!
El castaño con cuidado se la pasó a su Guardián de la Tormenta, este al sostenerla sintió algo.
—¡Décimo esto es…!
—¿Lo sentiste también?
—¿De qué demonios murmuran? ¿Qué sucede?
—Reborn-san, esta sensación es como si ya la conociera desde siempre.
—¿Verdad que si?
—Como sea, vamos tenemos que llevarla a la clínica.
El arcobaleno contactó a Romario, ya que su estúpido pupilo aún estaba entrenando con el prefecto. Luego volvio su oscura mirada sobre la desfallecida mujer, el en ese instante que se toparon tambien sintió que la conocia. Bueno ya estaba en su poder, solo debian esperar a que recobrara el conocimiento.
—¡Chiquitín allí está el viejo!
—Bien, Gokudera, Yamamoto vayan adelante con Romario hasta la clínica, Tsuna y yo les alcanzaremos luego.
—Está bien, vamos Gokudera...
—Tkss~ Esta bien.
Cuando se marcharon, el castaño le replicó a su tutor, realmente estaba preocupado por la chica.
—¡Reborn! ¿Porque nos quedamos?
—Mira...
—¡Hiiiii…! ¿¡C-Como te atreves!?
—¡Cállate Dame-Tsuna, debo saber quien es!
En la mano del arcobaleno estaba el pasaporte de la mujer peli castaña, al abrirlo les extrañó, ya que algo no concordaba.
—Oye Reborn, si, tal vez tenga algunos rasgos italianos, pero siento que ella no es de allí.
—Muy bien, parece que estas mejorando, asi es, ella no es italiana pero los Sforza…
—¿Los conoces?
—Ellos forman parte de la realeza pero están totalmente desligados de la mafia.
—Entonces ¿Cómo es que ella nos conoce?
—No lo sé.
—Sin embargo, en sus ojos además de ver reflejado miedo, también vi dolor, tristeza y una muy grande...Debo ayudarla.
—Hmnn...No sentí peligro tampoco, pero no descarta que no sepa defenderse ya que esta armada con Katar y es un arma muy furtiva, con el buen uso de llamas como tormenta o rayo es letal.
—¡Hiiiii! ¿Estaba armada?
—Si Dame-Tsuna por eso debemos llegar un poco más atrás, así veremos si es una trampa o no.
—¡Awwww! L-Los chicos están en peligro.
Asi el castaño corrió mientras el arcobaleno reia por lo patetico que se veia su alumno, luego se enserio volviendo a observar el pasaporte en sus manos.
—¿Quién eres? ¿Porque nos llamas con tanta naturalidad? Bien sera mejor que vaya antes de que armen un alboroto en la clínica.
Leon se transformó en un mini globo aeroestatico con motor de direccion y se marcho rumbo a la clínica.
Continuará…
N/A: Aquí tienen otro capi, como dije ese ira lento y los capis son cortos pero procurare contar la historia de mi vida, bueno se veran como pequeños flashback entre los personajes que interactuaran conmigo. Bien, eso es todo por ahora, espero les guste y la sigan, prometiendo que los capis serán más largos que el primero …. Nos veremos en el próximo capítulo donde llegara la hora del interrogatorio al estilo Vongola.
