Traducción autorizada de Spiraling, fanfiction escrito por Narukashi666.

s/9109787/1/Spiraling

Disclaimer:

Tiger & Bunny y todos sus personajes pertenecen a Studio Sunrise (que produjo la serie), Masafumi Nishida (que escribió el guión) y Masakazu Katsura (que diseñó los personajes. Por cierto, amo tus obras Katsura-sensei!), y demás personas físicas o jurídicas involucradas en su creación. La historia "Spiraling"/"En espiral" pertenece a Narukashi666. La traducción es mía. Ni Narukashi666 ni yo recibimos nada a cambio de esto.

.


"Perdona por no haber podido ir."

"Está bien. Al menos me llamaste y me advertiste. Siempre es agradable cuando la persona con la que cuentas se excusa antes, así puedes prepararte para la decepción."

Puse los ojos en blanco y comí el último bocado de bagel ilícito. No tengo reparo en comer el desayuno en el baño, siempre que no está activamente en el excusado. "Eno, go JEN-go, eo go eo ejgar en ogoj uaoj aga ej."

"…Repite eso, por favor."

"Lo siento, pero no puedo estar en todos lados a la vez," solté cuando pude tragar. "Mi jefe-"

"Te hace trabajar a horas infames y no tienes las agallas para demandar tiempo libre, sí, lo entiendo," saltó Bicho, interrumpiendo por quizás la quinta vez en todo el tiempo que nos hemos conocido, "¿No puedes inventarte una excusa ORIGINAL?"

"¡Es la verdad!" protesté, "Excepto por toda la parte de no-tener-agallas. Se lo PEDÍ, juro que lo hice, amenacé con suicidarme, pero ni siquiera lo consideró. Y no es como si no nos pudiéramos encontrar alguna otra vez…"

"Eras el único que venía por mi."

Quise enojarme, pero esa pequeña pieza de información me hizo querer hundirme en el piso. "Yo… ¿Lo… siento? ¿Qué acaso tu familia no…"

"No he hablado con ninguno de mis primos, tías, tíos ni abuelos desde que tenía diez años. Tú DIJISTE," me recordó. "Tú DIJISTE que vendrías. Fuiste la única persona que dijo que lo haría."

"Bueno, lo siento, pero las demás personas tienen una vida, también," estallé, perdiendo la paciencia, "Así que deja de quejarte. Está bien, el martes en el Bar de los Héroes, la primera ronda corre por mi cuenta. A las seis de la tarde. Y no me vengas con nada de esa mierda de "soy demasiado joven para beber", si puedes conducir, puedes tomarte al menos una cerveza conmigo."

"Estar entonado es tan peligroso como estar borracho."

"Estupideces. ¿Estarás ahí? Te dará una oportunidad de patearme las pelotas sin tener que acosarme basándote en mi número de teléfono."

"Casi tengo la intención de prometer ir y luego no aparecer en absoluto."

"Si lo intentas, yo te acosaré a TI por tu número de teléfono. Mira, quiero que nos encontremos tanto como tú, pero yo… todo es muy cambiante, y nunca tengo idea de cuándo me llamarán. Pero estaré a las seis. Lo juro por mi honor de alcohólico," prometí, alzando una mano y poniendo la otra sobre mi corazón, a pesar de que él no pudiera verme. "Y me quedaré tanto como pueda. Me siento en el rincón más cercano al piano. Sabes cómo llegar ahí, ¿no?"

"Ja. Todo aquel al que le interesa Hero TV sabe donde es. Jura sobre las tumbas de tus abuelos."

"Juro sobre las tumbas de mis abuelos, de mi padre y de mi alma gemela, que estaré ahí." Parpadeé, pensé en lo que acababa de decir y me mordí la lengua. "Ah. Lo siento. Se me escapó eso."

"No, está bien. Sé que ella es importante para ti." Siempre suena triste cuando menciono a Tomoe, y esta vez no fue la excepción. "Pero… esos son buenos juramentos. Sí. Estaré ahí. Iré a las cinco y cuarenta y cinco."

"Entonces yo estaré ahí a las cuatro," retruqué, y sonreí cuando él se rió. "No, en serio, prometo estar ahí a las seis. Quiero ver si tienes ojos marrones o verdes, ya que aparentemente no te puedes acordar."

"Creo que son marrones, en verdad…"

"No importa. Son verdes, en mi imaginación."

"Y los tuyos siguen siendo bonitos como un sol."

Mi corazón aún se sacude y mi estómago se revuelve cuando dice eso. Nunca sabré por qué. "Sí, claro. Admitirás tu error el martes a las seis."

"Lo espero con ansias. Adiós, viejo."

"Adiós, chaval."

Me sentí… bien. No sólo porque mi nuevo teléfono funcionaba a las mil maravillas, sino porque él me había más o menos perdonado. ¡Y finalmente podría ver la cara detrás de esa voz de niño bonito!

Traté de convencerme de que mi entusiasmo infantil eran sólo nervios, pero no. No había tenido un amigo de verdad en… décadas. Y hablar no es lo mismo que ver, interactuar. ¿Es como un niño pequeño, todo inocencia infantil y torpeza tierna? ¿Es malévolo, con el tipo de ojos que hace caer rendidas a las mujeres y el físico que evitan por principio? ¿O es sólo una persona normal con un poco más de dinero que la mayoría? El dinero hace a todos más atractivos, y distorsiona el modo en que interpretas su personalidad. Incluso ahora, puedo ver una nariz respingada, unos ojos grandes y una sonrisa vacía, y dientes blancos y perfectos que cuesta una pequeña fortuna mantener. Y un cuerpo debilucho. ¿Pero acaso la Academia de Héroes no trata de hacerte ganar músculo?

Salí del cubículo del baño, guardando mi celular, y me choqué con Antonio.

Me miró fulminándome desde lo alto, y le gruñí. "Ah, no jodas, Tony. No es como si me fuera a violar con una motosierra. Sólo son unos tragos."

"Con alguien que te dijo que tenías ojos bonitos," añadió, frunciendo el ceño con furia. "Huelo problemas. ¡Ni siquiera CONOCES a ese tipo!"

"Lo conozco lo suficiente para saber que no será el tipo de persona que mata gente en medio de un bar público," salté; si tuviera pelos o plumas, estarían erizados y despeinados. "Es un NIÑO, Tony. En todo caso, él debería tener cuidado de MÍ. Diablos, estuvo en la Academia de Héroes, y ya sabes cómo le lavan el cerebro a sus estudiantes para que sean todo amabilidad, y alegres y solidarios y toda esa mierda. ¡Mira a Origami!"

"Apenas es alegre," contradijo Tony. Bien, mi plan había funcionado. "Él es el tipo que se niega a hablar a menos que le hablen, ¿no?"

"Bueno, a la vista de que no va dando saltitos por ahí en calzas o capas, entonces sí, supongo que ES Ivan. ¡Apréndete los nombres, Tony!"

"¿Por qué debería?" gruñó. "Te conozco a ti y a Nathan. Eso es todo lo que necesito."

"¿Nathan es Fire Emblem, verdad?"

"Sí. Tal vez TÚ deberías aprenderte los nombres de las personas."

"¡Sé sus malditos nombres, es sólo que no los combino con los trajes de héroe!"

"Claaaro," dijo Tony arrastrando las palabras, ignorando cómo mis manos se cerraban y abrían. Ohhh, cuánto ansiaba romperle la nariz y refrescar esos ojos morados. Quizás sería capaz de causarle una conmoción cerebral, si lo golpeaba lo suficientemente fuerte. "Pero de todos modos, no vas a ir solo. Voy contigo, y no puedes detenerme."

"Eres tan infantil," murmuré, esquivándolo y dirigiéndome a la puerta. "No necesito un chaperón, no es como si me fuera a secuestrar y destruir mi inocencia o lo que sea. Vamos a beber y decidir si vale la pena seguir siendo amigos. Y CONTIGO ahí, será mil veces más embarazoso."

"Lo cual es bueno." Me sigue como una oveja, a veces; tonto e inconsciente. "Será embarazoso de todos modos, y el que esté ahí evitará que se ponga demasiado terrible."

"¿Cómo es que tener una mamá oso gigantesca y amenazadora evitará que las cosas se pongan terribles? ¿Y quién dice que SE PONDRÁ terrible?" traté de ir hacia Fire Emblem (no, Nathan, debo recordar eso), pero no me dejaba marchar, aún cuando obviamente podía ver a dónde me dirigía. Era conveniente que Nathan estuviera en el camino de mi ruta al asiento de la ventana. Si me puede quitar a Tony de encima, puedo alcanzar la paz, la tranquilidad de mirar a este maldito paisaje urbano y tratar de no deslizarme lentamente hacia la locura.

"No se SIENTE correcto," murmuró Tony, todavía siguiéndome, y acercándose. "Ni siquiera conoces a ese tipo…"

"Lo cual es la razón de que vaya a encontrarme con él," le expliqué exasperado, "Así puedo decir que realmente lo HE conocido, y SÉ quién es. ¡Déjame en paz, Tony!"

"¿Y si es un asesino o algo así?"

"¡Por Dios, te estás convirtiendo en tu madre!"

"Ella siempre tuvo ese derecho. No te voy a dejar ir sin refuerzos."

"¡No NECESITO refuerzos, maldita sea! Cuántas veces tengo que decírtelo, son sólo unos tragos, puedo cuidarme, y dudo que sea alguna especie de psicópata asesino que se calienta atrayendo a sus víctimas hacia un falso sentido de familiaridad. ¡Apenas tiene veinte!"

"Eso dice," murmuró Tony. Me giré encarándolo y abrí la boca para gritar cuando Nate se deslizó como una serpiente y decidió adherirse a Tony como papel film.

"¿Eso dice quién, dulzura?" susurró en el oído de Tony, mientras su víctima gritaba del susto y trataba de despegarse. "¿Finalmente nuestro viejito va a salir de su casa a conocer jóvenes adorables para presentármelos?"

"NO, y NO haré eso," espeté, retrocediendo lentamente. "Voy a encontrarme con un amigo. Es diferente."

"¡Ni siquiera es un amigo de verdad!" escupió Tony, ignorando el aumento repentino de interés de Nate. "¡Sólo es un tipo al que le hablas por teléfono!"

"Corrección, él me habla a MI. Siempre llama primero." Esto siempre había sido algo que yo consideraba digno de sentirse orgulloso. Si le gusta llamarme, eso quiere decir que le gusta hablarme, y por ende, no le molesto. Disfruto mucho de esa pizca de información. "Y no es sobreprotector ni molesto ni raro como tú, así que es mucho mejor conversador de lo que tú serás JAMÁS."

"Así que, SÓLO has hablado con él, y eso únicamente por teléfono," dedujo Nathan, acurrucándose más cerca. Tony forcejeó, pero parecía haberse dado por vencido. "¿Y ahora vas a conocerlo? ¿Eso no es un poco inseguro?"

"¡Es exactamente lo que digo!" comenzó Tony, pero Nathan le susurró con cariño un poco más y acarició el pelo de su pecho, y Tony renovó sus pataleos y gritos. Excepto que no estaba gritando, sólo estaba maldiciendo. Alto.

Esperé un momento de calma, así podrían escucharme cuando dije, "La única forma de que pudiera ser inseguro sería que él estuviera dispuesto a hacerme algo horrible en público, con un montón de gente ebria alrededor. Me conocen ahí, no les importará patearlo mientras está en el suelo. Algo que hacer, al menos." Me encogí de hombros y huí.

Quiero verlo. Quiero mostrarle a Tony que se equivoca. Dios, necesito dejar de pensar en ello.

"No tengo ojos bonitos," le dije a la ventana, y estaba seguro de que podría convencer al chaval de eso. Vería mis ojos color pardo y retiraría lo dicho. Lo admito, se aclaran u oscurecen acorde a mi humor, pero o son lodosos o polvorientos. Mis ojos son un camino rural. ¿Cómo son los suyos? Espero que sean verdes. Tengo fijo en mi mente que tiene ojos de bishie, de un verde oscuro, como de alga marina. Alga y, en la luz correcta, césped verde, u hojas. Él es como una planta en mi mente. Supongo que yo soy una roca.

~~~\0/~~~

"No está aquí," balbuceé, tratando de no dejar que mi cara mostrara mi decepción. Se lo había dicho, la banqueta más cerca del piano, a las seis… no. Quizás está demorado. Me convencí a mí mismo de eso y tomé mi asiento habitual, ordenando lo de siempre. Jerry, el bartender, parecía bastante amigable hoy. Ah, sirviéndose de sus propias bebidas, ¿no? Bueno, no puedo culparlo; tiene en stock grandes marcas. He probado cada sabor de jerez que tiene, todos son deliciosos. Por otra parte, me es difícil encontrar un jerez que NO me guste.

¿Le gustará a él el jerez? Eh… parecía más como de los que les gusta el Martini, lo cual es triste realmente. Las bebidas puras son la mejor elección, aunque, tengo que admitir, que Sex on the Beach es muy sabroso.

¿Qué? Me gusta beber variado. La cerveza es mi bebida de siempre, pero cuando estoy lo suficientemente borracho, bebo lo que sea. Incluso vodka, que normalmente evito por principio. Debería presentarle al Captain Morgan. Serían muy buenos amigos. El capitán y yo nos conocemos desde hace muuucho tiempo; ah, los agitados días de escuela de mi juventud.

A las seis y media, miré alrededor y no vi a nadie. Nadie nuevo. Ningún rubio carilindo. NADIE rubio. Me enfoqué en mi cerveza otra vez. Seguramente estará aquí a las siete.

A las siete, miré alrededor y me dije que esperara hasta las ocho.

A las diez y media, me rendí y fui a casa.

~~~\0/~~~

"¿Estado de la Misión: Conocer a la Lindura?"

"Fracaso miserable," murmuré. "No apareció. Idiota. Y dudo que sea lindo."

"Estás con resaca, idiota. ¿Cuánto esperaste?" Tony puso una botella de agua frente a mi cara y la tomé con un gruñido. "Si te fuiste antes de que llegara…"

"Estuve ahí cuatro horas de mierda, de seis a diez, y dijo que llegaría temprano. Capullo de mierda." Vacié la botella. "Sigo ebrio, ¿no?"

"Sí." Tony me tendió una banana. La devoré. "Necesitas parar de beber cada mañana."

"No puedo," balbuceé, enterrando mi cara en mis brazos. "Si está ahí, lo bebo. Seis botellas al día. Diez si voy al bar. Más que eso. Me voy a terminar matando, ¿no?"

Tony, que había escuchado esta letanía antes, suspiró y se sentó en el piso frente a mí. "Sí, tu hígado va a explotar en dos, tres años. El cáncer es una probabilidad."

Nathan, que no la había escuchado, mordisqueó sus uñas esculpidas y me frunció el ceño. "¿Por qué no puedes parar?" Demandó irritado, "Si significa que morirás a una edad temprana, ¿por qué no al menos TRATAR de parar?"

Me reí. No era un buen sonido en ningún sentido de la palabra. "Lo he hecho, He tratado luego de la primera borrachera de tres días, pero era algo así como un hábito, así que volví al bar a las cinco luego de ocho meses. He acumulado cerveza y whisky, para el día que me vaya a la ruina. Seré un vagabundo borracho. Kaede nunca me reconocerá. Má renegará de mí y Muramasa enviará a sus jinetes huargos. Voy a morir."

"Toma otra banana," ofreció Tony plácidamente.

"¡Eres un caso perdido!" se indignó Nathan, alzando sus brazos con exasperación. "¡Me rindo! ¿Por qué me molesto en hablarte siquiera?"

"Porque te gusta hacerte sentir importante al compararte conmigo." Comí otra banana.

"Porque eres un metiche entrometido que quiere conocer a su amigo de correo verbal, sólo porque es rubio de ojos azules y fue criado con dinero." Tony me dio otra agua.

Nathan se nos quedó viendo. Parecía sorprendido y asustado. Le sonreí, pobremente. "Eres tan transparente como yo, a veces, bastardo gay rico. Déjame en mi desesperación por unas horas, ¿si?"

Asintió y desapareció.

Esperé hasta que estuvo lejos antes de esconder mi cara tras mis rodillas y sofocar mis sollozos. Soy un borracho emocional. Él me abandonó, y yo había abandonado a mi única hija, y mi esposa seguramente odiaba mi existencia por lo que he hecho, y no tenía amigos y tenía un trabajo horrible y suficiente alcohol para durar todo el Apocalipsis. Odio el mundo. Me odio a mí mismo. Odio la vida. Quiero morir. Sólo acábenlo de una vez, déjenme morir, déjenme morir…

"Voy a ir al baño," anunció Tony de pronto, y desapareció.

Eso me permitió tiempo para sollozar hasta que me doliera la cara, aunque escondí mi (la única palabra para ello es lamento) en el hueco de mi brazo. No debo deprimir a los demás conmigo. No debo lucir débil. Pero, oh, mi corazón…

No resistí al final y no me molesté en controlarme. No había tenido un buen llanto en mucho tiempo. Y mi llanto es caótico. Me gotea la nariz, mis pulmones exhalan entrecortadamente, mis sollozos son los más ruidosos e infantiles que ha sollozado un adulto, y me es difícil tomar aire, lo que significa que mis sollozos se vuelven más ruidosos y duelen, y entonces vuelven a ser espasmos sorbiendo aire, y trato de contenerme, pero entonces comienzo a hipar y todo vuelve a empezar de nuevo. No puedo tragar cuando lloro. Tengo que tener cuidado y mantener la saliva dentro hasta la próxima vez que pueda tomar aire, entonces trago y gimo y lloro un poco más. Me toma un tiempo largo sacarlo todo apropiadamente.

Cuando finalmente lo sentí todo caer en mi diafragma e impactar ahí, inútil e inexpresivo, me sequé los ojos con mi manga, y la nariz en mi camiseta, y tomé otra botella de agua. Había pasado mi hora. No me moveré. Esta mezcla enredada de equipos de ejercicio tras la que me he encerrado, es mi refugio. Simplemente me senté, me hice un ovillo, la espalda contra la pared, una botella de agua acunada entre mi pecho y mis rodillas mientas envolvía mis brazos alrededor de mis piernas, y giré mi cabeza para mirar perdidamente a la pared, mi mejilla empezando a entumecerse al estar presionada contra mis rodillas.

Me tomó tres horas enteras ser capaz de mover mi trasero y arrastrarme hacia la abertura entre dos bicicletas. Mi cabeza seguía llena, y la cerveza estaba haciendo inestables mis pies. Pero me las arreglé para tambalearme hasta el baño y devolver un poco y llorar un poco más mientras mi estómago me purgaba algo. Entonces volví a mi refugio de las bicicletas, y me enrosqué de lado y me desmayé.

~~~\0/~~~

"¿…le pasa?"

"Está borracho."

"¿Ya? ¡Apenas es mediodía!"

"Anoche bebió mucho, y eso generalmente lo hace sentir como que tiene que beber más. Es uno de esos tipo que se deprimen mucho cuando se emborrachan."

"Pobre tipo."

"¡¿Pobre qué?! Es un borracho. ¿Por qué es héroe siquiera?"

"Porque es demasiado terco."

"Bueno, creo que él–"

~~~\0/~~~

"Oye, despierta, viejo."

No quería, pero lo hice, y refunfuñé ininteligiblemente cuando un pie en calzado deportivo me empujó otra vez. "Está bien, estoy levantado, estoy levantado," murmuré, alejándome del pie y rodando un poco para mirar con mal ceño a Blue Rose. "Y todavía no soy viejo. Eres sólo una niña, así que no sabes."

"Levántate," espetó, y me pateó un poco más fuerte antes de alejarse altivamente. Murmuré algo no apropiado para fiestas de jardín y me puse trabajosamente de pie. ¿Tengo el estómago revuelto? No. ¿Tengo la cabeza pesada o llena de aire? No y no. ¿Puedo ver bien? Sí. ¿Puedo caminar derecho? No. Tres de cuatro, hagamos esta mierda.

Tony me arrojó una toalla caliente mientras él y los otros huían. Lo noté y les fruncí el ceño. ¿Nadie se quedaba a gritarme? ¿Nadie se detenía a lanzar un último insulto? ¿Nadie que se burlara de mis modos infantiles?

Eso dolía, y no sabía por qué.

Me limpié unas lágrimas más con la toalla y luché para estar listo para irme. Ay… cada articulación, cada músculo, cada centímetro cuadrado de mi cráneo… Oh, Dios, sólo quiero dormir… Pero ese era el whisky hablando. Debo ponerme en marcha. Una vez en movimiento, sigues en movimiento. La emoción se crea mediante el movimiento. Indefensión aprendida. Pensamientos positivos. Pensamientos positivos. Positivo. Soy positivo. Hoy, puedo atrapar a uno. Puedo salvar a uno. Puedo. Creo… Sé… Lo haré…

Me derrumbé.

¿Por qué no estuviste ahí?

~~~\0/~~~

"Yo… Lo siento."

"Deberías." Le había contado todo, con una monotonía que se sentía como si mi garganta se hubiera vuelto de plomo. Mayormente, le conté sobre todos los tragos que había bebido y se los describí para que tuviera una idea de lo que debería probar.

Esa parte había sido difícil, pero no tanto como la parte donde le conté que había esperado hasta las diez, luego me fui a casa, luego bebí un poco más, y luego rompí en llanto. Todo eso había sido muy escasamente descrito, casi esas palabras exactas de hecho, porque no podía confiar en que no me enojaría. Y ahora su tono de voz me estaba enfureciendo más, porque realmente SÍ sonaba arrepentido.

"¿Dónde estabas?"

El silencio me hizo querer rechinar mis dientes. En cambio, me dejé caer de lado en el sofá y me enrosqué un poco. Yacer acostado me relajará. Rodé sobre mi espalda cuando siguió callado y pregunté, "¿Y bien? ¿Tienes una novia, o tu nuevo trabajo está enloqueciendo tus horarios, como el mío?"

"No, yo… yo… estaba ahí," admitió. "Estaba… nervioso."

…Ahhh. Sentí todo el aire en mis pulmones desaparecer, al tiempo que mi corazón se hundía como el núcleo de un agujero negro, tan denso, tan pesado. Nervioso. Había estado nervioso. Y yo había tenido tanto miedo de que él resultara ser como los otros, como si me hubiera abandonado al final, como si me hubiera dejado solo y humillado; había tenido tantas ganas de llamarlo, pero había confiado en que él vendría adonde le había dicho.

"No estabas en ningún lugar donde pudiera verte."

"Lo sé. Intentaba asegurarme de que no me vieras. Lo siento, es que… yo… no estoy acostumbrado a que me presenten de pronto a alguien que ya conozco."

No pude evitar una media sonrisa. "¿Cómo es coherente esa oración?"

"No sé. Um. Pero yo tenía razón," dijo tímidamente. "Tienes… interesantes ojos."

"Ibas a decir bonitos."

"Son preciosos cuando estás sobrio."

No me quedaba ninguna vergüenza ni angustia. No tenía la suficiente energía para llamarle la atención. "¿Oh, en serio? ¿Y qué tal cuando estoy ebrio?"

"Son infinitos." Lo dijo como si fuera un cumplido. "Insondables. Intensos. Interesantes. ¿Por qué no tienes mujeres arrojándose a tus pies?"

"Porque ellas no son tú. Tú sólo buscas lo que quieres ver. ¿Cuánto tiempo me estuviste observando?"

"Alrededor de una hora. Luego… me sentí como un idiota, y casi fui hasta ti, pero no tenía idea de qué decir, así que sólo me fui."

"Pudiste haber dicho, 'Hola, nos hablamos constantemente por teléfono como colegialas, ¿cómo estás hoy?' o algo parecido." Te odio. No, no, no te odio, lo siento, ¿pero cómo puedes NO pensar en algo para decir? "Podrías haber dicho simplemente, 'Yo tenía razón, viejo bastardo,' y yo habría sabido."

"Quería,… es que… te veías tan contento, y luego parecías estar enojado, y yo no quería que estuvieras enojado conmigo."

"No lo habría estado. Habría estado molesto, pero sólo sigo molesto si tú te enojas también. ¿Te HABRÍAS enojado?"

"Habría fruncido el ceño ante tal comportamiento, sí."

"Porque eres un niño. Aún eres tonto y joven. No… necesitamos una especie de código," murmuré, frotándome las sienes. Ay… no beban cinco vasos de jugo de naranja mezclados con tequila. Es una terrible combinación. "Puedes decir algo como, '¿Cómo estás, viejo?' y yo responderé 'Estoy bien, zoquete,' y estaremos a mano. ¿O quizás idiota? ¿Jovencito? ¿Cómo te llamarías a ti mismo?"

"¿Qué tal Ben?"

Parpadeé. "¿Ben? ¿Por qué?"

"Porque solía deletrear mi nombre con una e en vez de una a, así que siempre era Ben-a-bi. Deletreaba fonéticamente, y no podía distinguir bien entre erres y enes. Así que puedes llamarme Ben."

"Benny. Ya tengo un Ben en mi vida de mierda. Puedes ser Benny. Parece nombre de niño pequeño, de todos modos."

"No creo… ¿Alguna vez me dijiste tu nombre?"

"No, no te lo dije… Eh." Me encogí de hombros lo mejor que pude. "Mi nombre es Kotetsu. Tú me viste y yo no te vi, así que puedes saber eso."

"¿Kotetsu?"

"Sí."

"Ese es… un nombre extraño."

"Japonés."

"Oh."

"¿Qué, no notaste los ojos rasgados?"

"¡Eso es RACISTA!" gritó con espanto, y me reí.

"¿Y? Los blancos se llaman así mismos crackers, y conozco montones de yanquis, y algunos nazis y guiris–"

"¡Basta ya!"

"¿Así que por qué no me puedo llamar a mí mismo ponja? Es un nombre." Me encogí de hombros. "Ahora bien, es ofensivo cuando alguien MÁS lo dice, pero si soy yo insultándome, me importa una mierda."

"¿Sigues enojado conmigo, verdad?" preguntó bajito.

Suspiré. "Sí. Sigo enojado. Lo siento."

"No… yo lo siento por hacerte enojar. Pero… lo dije en serio. Si no son bonitos–"

"Oh, por Dios, por favor, no," me quejé, "¡LÍBRAME de los comentarios sobre mis ojos!"

"Me hacen feliz de conocerte. Así como el resto de ti. Pareces una buena persona. Me gusta eso."

Es bueno que la gente al teléfono no pueda verte sonrojar. "¿Sí? No me digas que esta es una de esas estúpidas cosas de enamorarse-de-alguien-que-nunca-conociste; eso sería tan raro como disparatado." Sonreí cuando hizo un sonido de sorpresa e indignación. "Está bien, amor no, sino un ligero enamoramiento masculino. Si te hace sentir mejor, tuve uno por un vejete gordo. Era una persona estupenda. Los enamoramientos masculinos no te hacen menos hombre."

"Bueno, entonces sí, tengo un pequeño enamoramiento masculino por ti," confesó, en voz baja y nerviosamente. "Tú… eres la única persona además de mi tío que no es extremadamente estúpida a nivel básico. Es más fácil revelarse a través de una charla a distancia o palabras escritas, que en conversaciones cara a cara. ¿No lo has notado? Cuando no miras a alguien, es más fácil explicar. Yo… me siento mucho más cómodo contigo que con nadie aquí, frente a mí, físicamente a distancia de habla. Pienso, ¿tú estás más cómodo conmigo?" Una ansiedad esperanzada, un niño pidiéndole confirmación a un adulto. No pude evitar una sonrisa.

"Sí. Lo he dicho antes y lo diré ahora; eres mi único amigo. Y no es que a nadie más le importe."

Es sólo un niño. Mentirle un poco no lo lastimará. Me he estado mintiendo a mí, también… ¿Por qué más yo explotaría así? Él no es una constante. No es sólido como una roca, algo a lo que pueda aferrarme y todo se resolverá. Debería dejar de pensar así. Es un niño, no… no un pilar de concreto metafórico que me sostendrá y también evitará que sea barrido. Es un amigo, no un protector. Una persona, no un benefactor. Tony tenía razón en algo; esto está mal. Lo estoy poniendo en la posición equivocada. Debería dejar de apoyarme tanto en él, y solucionar las cosas sin recurrir a él cada segundo que tengo libre del día. Aún si él ES la primer persona en realmente ser agradable conmigo por su propia voluntad.

No recuerdo bien el resto de la conversación. Intenté no hacerlo. Él prácticamente se transformó en una fuente, y yo le regresé el favor, y no sé por qué, pero simplemente me perdí y dejé que me hiciera hablar. Lloró. Traté de hacerlo sentir mejor, pero lo hice llorar más, y luego se puso muy frío y enojado, y entonces yo me enojé, y luego él colgó y yo me fui a la cama, echando humo.

Quise llamarlo y decirle que lo sentía, pero a las tres de la madrugada tuvimos que ir a una especie de cosa rara (estoy seguro de que no era un asalto real) donde los criminales vieron a Blue Rose y se arrastraron salivando, y todos atrapamos uno, y Blue Rose gritó y se escondió detrás de nosotros para que los bastardos degenerados no le echaran un buen vistazo por mucho tiempo. Pateé al peor del montón, no muy fuerte, pero lo suficiente para que intentara dispararme. Rock Bison le quitó el arma. Blue Rose parecía retirarse detrás de Origami Cyclone y de mí la mayoría de las veces, pero cuando lo noté, repentinamente se puso roja como tomate e hizo hincapié en ser desdeñosa conmigo a cada oportunidad.

Fue raro. Y Bicho– no, Benny, me llamó a las seis. Abrí la boca para disculparme y dijo, "Por favor no esperes que te regrese el favor por los próximos cinco días."

"¿Por qué?" demandé, pero ya había colgado.

Demás está decir que estuve de un humor terrible los primeros dos días. Después de eso, sin embargo, yo sólo…

~~~\0/~~~

"¿Qué RAYOS te pasa?"

Pateé el aire, sentado en el rellano de la escalera de incendios, e ignoré a Dragon Kid. Es difícil recuperarse, ¿saben? Te acostumbras a alguien, a una constante, y cuando desaparecen, es… extraño. Vacío. Fue como cuando Muramasa se fue a la universidad. Iba a su habitación para gritarle que me ayudara a arreglar mi moto todoterreno y me daba cuenta que la cama estaba cuidadosamente hecha y que las paredes carecían de las páginas centrales arrancadas de revistas ilícitas, y que él ya no estaba ahí. Y por la primera semana estuve contento; y al mes siguiente no podía entender qué era lo que me ponía malhumorado e inquieto, hasta que recibí una postal de él.

No debería estar así de afectado. Él no es mi hermano. Es sólo un maldito AMIGO…

No.

Cuando llamó por primera vez… yo había sucumbido y hablado porque estaba furioso y cansado, y quería un escape que no fuera el alcohol. Esa fue siempre mi mentalidad en adelante; él llamaba, yo recordaba mis penas, le contaba todo.

"¡Oye, te hice una pregunta!"

"Y yo no quiero responderla," murmuré. "No pasa nada. Estoy siendo, como el resto de ustedes tan delicadamente establece, un Viejo Difícil y Odioso."

"Esa fue Karina, no yo." Se dejó caer sentada junto a mí y atrajo sus rodillas a su pecho, cruzando sus brazos encima de ellas, y escrutándome de una manera algo incómoda. "… ¿Por qué eres siempre tan estúpido?"

"¿Por qué tratan USTEDES de HACERME ser estúpido?" Retruqué. "Tú Y los otros. Era molesto yo recién comenzaba, y ahora es de plano irritante. Sólo has estado trabajando por tres meses y ya estás cuarta."

No era mi intención sonar tan amargado. Me salió así. La calle debajo era muy pequeña a esta altura. Me pregunté qué pasaría si saltara. No, no debería pensar así. Él dijo cinco días… no, no debería pensar en ESO tampoco. Debo superarlo. Difícilmente me puedo disculpar a estas alturas.

"Tch. Me va a matar de todos modos," balbuceé para mí mismo. "No es mi culpa que él sea tan raro… la única persona, ¡bah! Ya tiene malditos amigos…" Y mis ojos no son bonitos. Mi estómago se elevó con ese pensamiento, pero me aferré a él de todos modos. Él sonó como si lo dijese en serio…

"¿Sobre qué estás murmurando?" preguntó Dragon Kid, con aire curioso, no despectivo. "¿Te refieres al tipo por el que Rock Bison sigue gritándote?"

Le lancé una mirada furiosa, pero ella no quería ser provocada, así que renuncié a intentarlo. Es más fácil deshacerse de ellos cuando están dispuestos a estar enojados. "Tony es un descerebrado y un idiota. Y NO es mi culpa," dije, un poco más fuerte, un poco más enojado. "Yo estaba un poco tomado y era tarde y NO es mi culpa que él no me dejara decirle que lo sentía. Estúpido chaval," añadí en un murmullo.

Dragon Kid continuó observándome. Yo continué observando la calle. Un loco tropezó en medio de la calle y una furgoneta de un almacén le pasó por encima. El conductor salió inmediatamente y se aseguró de que se encontraba bien; el tráfico transcurría alrededor de ellos. Algunos transeúntes fueron a ayudar.

Cualquier otro día, cualquier otra calle, cualquier otro conductor, y ese loco habría sido asesinado y dejado en la calle para el próximo trabajador horrorizado.

"Odio a la gente," susurré.

"La gente es estúpida," concordó Dragon Kid calmadamente. ¿Cómo lo hace? Incluso una niña, apenas más que un infante de preescolar, tiene más autocontrol que yo. "¿Ya terminaste de enfurruñarte?"

"Enfurruñarse es un modo de vida, no un estado mental," traté de gruñir, pero me salió en ese tono filosófico y condescendiente que usaba con Benny. El que lo hace reír y burlarse y llamarme idiota.

Dragon Kid se rió también, extrañamente. "¡Oye, no sabía que podías ser humano!"

"¿Humano? ¡Bah! Provengo de una larga estirpe de idiotas fantásticamente odiosos. Somos mucho más que humanos." ¿Por qué estoy siendo tan tonto? "Blue Rose ha descubierto mi identidad secreta, y es por eso que vine aquí. Estoy enviando una señal vía depresión para que mi hermano sepa a quién esperar en un callejón oscuro." No pude evitar sentirme un poco más alegre cuando ella se rió otra vez, meciéndose un poco. Suena como Kaede, sólo que mayor.

Kaede…

"¿Por qué no eres así todo el tiempo?" demandó Dragon Kid, todavía sonriendo. "Es mucho mejor que estar de malas con todos sin razón alguna."

"Bueno, ¿no estarías de malas tú también si todos te odian automáticamente?" Respondí, frunciendo el ceño. ¿Por qué tuviste que cortar mi buen humor? Y casi había estado feliz de nuevo. "Es algo difícil aparecerme en el trabajo con moños en el pelo, arrojando flores por doquier y cantando canciones folklóricas sobre abejorros y la primavera– ¡Ay!"

No me había dolido de verdad cuando me golpeó, lo cual era lo que me había sorprendido. Ella sonreía de nuevo. "¡No pongas esa imagen en mi cabeza! ¡Agh! ¡Qué asco! ¡Te odio!"

"¡Exactamente lo que quise decir!" Exclamé triunfalmente. "Ya me odias. Por lo tanto, si mañana llego con una canasta de flores, automáticamente asumirás lo peor, y eso me pondría muy triste." Intenté hacer mi mejor mirada de cachorro derrotado y sonreí cuando me pateó la rodilla. ¿Esto es divertirse de verdad? Vaya. ¿Es porque ella es Kaede, o porque sólo necesito algo, alguien para distraerme? ¿Importa acaso?

"Bueno, está bien, creo que comprendo," dijo con un pequeño suspiro. "Es toda esa idea preconcebida. Esperaba que me gritaras que te dejara solo, ¿sabes?"

"Y cualquier otro día, lo habría hecho," reconocí sombríamente. "Esta es una afortunada coincidencia. Ésa es MI idea preconcebida; esperaba que TÚ me llamaras tonto por andar todo deprimido por ahí sin decirle nada a nadie, o algún otro insulto. ¿Y por qué no lo hiciste, por cierto?"

Sonrió de lado. "Bueno, decidí que ALGUIEN tiene que ser bueno contigo por aquí, aunque sea sólo por un día. Has estado peor, y ahora simplemente... colapsaste."

Miré fijamente mis rodillas para evitar mirarla. Un taxi zumbó abajo, pasando de largo completamente a una larga cola de personas ansiosas con maletines, para recoger a un par de mujeres desaliñadas y con vestidos que puede que hayan sido un poco guarros. "No 'colapsé'," contradije de mal humor. "Desistí de estar enojado. Hay una gran diferencia."

"Bueno, entonces, ¿por qué dejar de estar enojado se traduce en deprimirse y estallar cuando alguien dice algo al respecto?" persistió. Resistí la urgencia de darle un coscorrón.

"Si no estoy enojado, no puedo ser feliz," expliqué, tratando de encontrar las palabras, sintiendo frustración cuando no me salieron. "No, eso no es… No puedo… Estoy demasiado acostumbrado a estar enojado todo el tiempo, Bueno, no TODO el tiempo," confesé, pensando en… no, eso no cuenta. "No sé cómo estar feliz, supongo. Rayos, ni siquiera puedo recordar la última vez que pasé un día SIN beber."

"¿Beber te hace feliz?"

"No, me ayuda a dejar de culpar al mundo por mis problemas. Por eso es que soy tan llorón cuando me emborracho." Recordé ese día después… mi nuca se puso muy caliente, así como mis orejas.

Dragon Kid sonrió otra vez, pero no fue una sonrisa confortante de lamento-que-seas-un-idiota, o una sonrisa condescendiente de viejito-tonto-no-sabía-que-eras-un-alcohólico. No sé qué era. "Lo sabía. DE VERDAD necesitas que la gente sea buena contigo de vez en cuando."

"Todos necesitan a alguien que sea bueno con ellos," traté de decir de modo gruñón. Salió sonando mitad a pregunta, y murmuré algo no apto para los oídos de los jóvenes (tal como evidenció la escandalizada mirada de vergüenza y horror de Dragon Kid). "Lo siento. Lo siento." Me pasé la mano por el cabello y me froté un poco la boca. "No… bueno, como dije, no estoy en mi mejor momento."

Se me quedó mirando un poco más, luego se puso de pie sacudiéndose el polvo y el óxido. Seguí mirando la calle. Ella se ha decidido, entonces. Soy un viejo ordinario y ridículo con un humor fluctuante y una terrible perspectiva del mundo y mi lugar en él. Y ella está absolutamente–"¡Oye!"

Ignoró mi grito de sorpresa y continuó arrastrándome hacia atrás alejándome del borde de la plataforma, y luego me jaló hasta ponerme en pie (de lo cual no entiendo la física, porque ella es como más de medio metro más baja que yo. Creo.). "Entra, así los otros no pensarán que estoy loca cuando les diga que no eres tan odioso como pensábamos," me ordenó, y aunque protesté, seguía demasiado sorprendido para resistirme realmente. Me arrastró por mi codo, también, lo que significaba que estaba casi doblado por la mitad la mayor parte del tiempo.

Re-entramos al centro de ejercicios, y de repente tuve una estúpida visión vertiginosamente atemorizante de palomas y arcoíris fluyendo detrás de nosotros hacia la habitación, con unicornios y nubes y pilares griegos esparcidos en agradables formaciones. Tal vez algunas mariposas. La manera en que todos se habían quedado mirándonos fácilmente podía encajar en esa situación también. Mi pánico impidió que me enfadara, o me riera como un loco de la visión en mi mente.

"Me debes diez dólares," anunció Dragon Kid, sonriendo a Blue Rose, quien puso sus manos en sus caderas y soltó un resoplido de incredulidad. "Él realmente hizo BROMAS. Fue raro."

"¡No es mi culpa que prácticamente me atormentaras para que te hablase!" Le espeté, tironeando para zafarme de su agarre. Ella simplemente apretó más. "¡Suéltame!"

"No."

"¿Qué tipo de bromas?" dijo Blue Rose con desdén, aunque su enojo parecía dirigido a mí. Traté de no enfurecerme. "Bromas de viejo verde, seguramente–– "

"No, verdaderas tonterías." Dragon Kid me soltó y avanzó con confianza, anunciando en voz alta y grave, "He pasado por insultos y quejas sobre el mundo en general; he sufrido la tortura de estúpidos viejos tratando de no ser estúpidos; he venido por el infierno y arribado a salvo sobre la tierra. Dame mis diez dólares."

No me pude frenar, comencé a murmurar en voz baja, "No wifin' in da club, gimme twenty dollars, no wifin' in da club, gimme twenty dollars…"*

"¡OH POR DIOS TIENES RAZÓN! ¡PUEDE hacer referencias!" Fire Emblem (¿por qué lo sigo olvidando? Su nombre es Nathan) dió un respingo. "¿Qué tipo de broma hiciste?"

"No fue una broma, sólo estaba siendo agradable y no la estaba insultando," salté, pero Dragon Kid hizo caso omiso de mí.

"Dijo, y esto es textual; '¿Humano? ¡Bah! Provengo de una larga estirpe de idiotas fantásticamente odiosos. Somos mucho más que humanos. Blue Rose ha descubierto mi identidad secreta, y es por eso que vine aquí. Estoy enviando una señal vía depresión para que mi hermano sepa a quién esperar en un callejón oscuro.' ¡Y además lo dijo con una voz tonta!"

"¡No es cierto!" estallé, mientras Sky High reía y Origami Cyclone tosía para ahogar su risita. "Yo ni siquiera– ¡¿por qué es tan gracioso?!"

"Porque tú NUNCA eres tonto," explicó Origami, todavía tratando en vano de cubrir su sonrisa. "Siempre estás tan enojado, es gracioso que puedas hasta empezar a ser tonto."

"Todos son tontos alguna vez," murmuré de mal humor, tratando de ignorar el hecho de que Blue Rose estaba empezando a reírse también, y Sky High estaba prácticamente desternillándose, y Fire– Nathan se estaba riendo entre dientes, y Dragon Kid estaba sonriendo, y Origami Cyclone me estaba acusando de, técnicamente, no ser humano. Esto era… simplemente… humillante. Me esforcé tanto por conseguir su atención, y cuando POR FIN me ponen atención…

Me giré y (casi) huí. No. NO. ¿Por qué tenía que ser ESTO? Cuando finalmente me miras y ves una persona debajo de todo mi mal humor, ¿encuentras algo de lo que reírte? ¿Realmente soy…? Pero yo… Por alguna razón, escuchar sus risas ahogadas mientras alguien me llamaba bruscamente me dio una pequeña punzada feroz de… ¿triunfo? Quizás. Estaba mezclada con malicia e ironía, y amargura. Yo estaba hecho un desastre. No se rían de mí, idiotas.

¿Por qué rayos me dejé ir así? ¿Por qué tenía que ir y ser agradable?

~~~\0/~~~

"Um… hola."

"Hola."

"Yo… Lo siento. Por… bueno, por todo, supongo. Yo sólo… Yo no…"

"Te perdono."

"¿En serio?"

"Sí. Ahora déjame solo y no me llames."

"Pero… ¿por qué?"

"Porque mi tío es tan terrible como tu Tony."

"¿Qué quieres de–"

click

~~~\0/~~~

"Bebe tu whisky; bien, buen chico."

Vacié mi vaso y me dije a mí mismo que no llorara. "¿Qué es peor?" Pregunté desanimadamente, "Ser despreciado porque estás siempre enojado, o ser llamado tonto y payaso sólo porque estabas tratando de ser bueno con alguien?"

"Estoy segura que no lo sé," dijo la escocesa plácidamente.

"Yo creo que son igualmente malos," refunfuñó el sujeto a mi otro lado. Él también tenía un poco de acento europeo, pero no podía ubicarlo. Soy demasiado americano, supongo. "Es un ciclo, además. Intentas ser agradable, y se mofan de ti, y te enfadas, y te regañan, e intentas ser agradable, y te llaman débil y tonto, y te enfadas…"

"Sencillamente no se callan ni te dejan solo," balbuceé en mi vaso. El hielo es crujiente, y es agua. Me gusta decirme que contrarresta todo el alcohol. "Y cuando uno de ellos es de los que se aferra a una experiencia humillante, pues… por supuesto, todo es en nombre de la 'buena diversión'," murmuré con amargura. "Es sólo para aligerar el ambiente."

"Son sólo unas cuantas bromas," la escocesa añadió suavemente. Ahhh, ya recuerdo; dijo que su nombre era Mary. "Es sólo para crear buen espíritu deportivo."

"Es sólo porque siempre eres tan arisco," arrojó el europeo. "Es sólo porque necesitas aprender cómo divertirte."

"Juro que un día me convenceré de que puedo volar y directamente me lanzaré por la ventana," balbuceé. Jerry fue lo suficientemente amable en llenar nuestras copas; Mary pidió menos, esta vez. Yo estaba perdiendo la capacidad para decir palabras. "Mañana es un día tan bueno como cualquiera. Si tengo suerte, me arrastraré de regreso a casa y moriré con una cerveza en mi mano."

"Bueno, no te vayas a matar sólo porque no sabes qué hacer," advirtió Mary, apuntándome con el paraguas de papel de su anterior Martini. "Sólo terminará en lágrimas, tanto para ti como para tu familia. ¿No dijiste que tenías una hija?"

"Sí, pero no soy lo suficientemente padre para realmente reclamarla como mi hija," contradije con un repentino estallido de amarga coherencia. "Me odia. Nunca estoy en casa, ni siquiera sé cómo tratarla; la última vez que de verdad la abracé y fui un padre de verdad, fue cuando ella tenía cinco años. No, cuatro. Mi vida es un purgatorio, si no es al menos el primer nivel del infierno."

"No tan mala como la mía, amigo," bufó mi otro compañero de copas. "No he visto a mi pequeños en veinte años; sólo puedo verlos como bebitos, apenas dejando los pañales. Se los llevó el orfanato cuando mi esposa falleció. Ni siquiera me dejaron despedirme."

"Mis condolencias, camarada," suspiré, sujetando su hombro compadeciéndome.

Mary hizo un gesto para pedir más whisky.

~~~\0/~~~

"Hola, Benny. Sé que dijiste que no llamara, pero… um. Por favor. ¿Si? De verdad quisiera alguien con quien hablar, y… y tú eres… por favor llámame. Adiós."


.

.

.

Notas:

*Gimme 20 Dollars: una canción de hip hop de Ron Brownz.

Segundo capítulo (por fin), y estoy traduciendo el tercero en el tiempo que me dejan el trabajo y los estudios. Traducir es mi único hobby en este momento (adiós dibujar, leer manga y pasear jaja). Este capítulo estuvo traducido desde la semana pasada (mi plan era actualizar esta cuenta semanalmente…), pero como siempre me obsesioné con lo de "traduttore tradittore" y corregí el capítulo varias veces tratando lo más posible de que sea una lectura fiel al original, a la vez que amena y natural. Envíenme un PM por cualquier duda sobre algún término o frase idiomática que no haya quedado clara, me temo que puse un par de modismos a falta de vocabulario neutral.

Como siempre, los reviews acerca de la historia en sí por favor déjenlos en el original:

s/9109787/1/Spiraling