Como prometí, iba a publicar las dos nuevas actualizaciones que no pude publicar ayer, aunque al menos logre avanzar mucho en mis historias este verano, aunque me hubiera gustado avanzar más, pero ni modo, lo importante es, que las publicare antes entrar a clases... porque mis vacaciones no pueden durar una semana más T-T bueno al menos fue un buen verano, dejando eso de lado...
Cursiva: Pensamientos y sonidos
Advertencia: Desnudes, insinuación de violación, un poco ecchi y muy poco lime.
Demonio no tan Ficticio
Demonio.
Fue la única palabra que pasó y aún permanece en su cabeza al ver al supuesto ladrón que la violaría y mataría. Parpadeo una, dos, tres veces para asegurarse de que no estaba viendo cosas o su mente le estaba dando una mala jugada al ver las características del hombre sentado en el polvoriento suelo en medio del ático.
Cuernos grandes y un poco robustos que ascendían hacia arriba y terminaban en punta en donde estaba su cabeza llena de sus cortos cabellos dorados.
Una cola larga de aparente mente uno metros y terminaba en forma de triángulo.
Garras largas y afiladas tanto el de las manos como los pies median unos 15 centímetros.
Unas enormes alas de murciélago en su espalda.
Y algo que realmente la asustaba (además de que él estaba desnudo) eran sus ojos.
Eran completamente negros.
No se podía ver sus iris en lo absoluto más que el muy escaso resplandor de la luna que entraba en la ventana cubierta por tablones de madera se reflejaban en sus aterradores e intimidantes ojos oscuros.
Trato de convencerse de que era solo un chico loco que le gustaba disfrazarse como demonio para asustar a las mujeres y eso podría añadirse a su lista de antecedentes. Pero al mirarlo mover su cola tan natural como algún animal salvaje y rascarse cuidadosamente la cabeza con sus garras mientras veía su entorno solo confirmo que no era falso.
Su cuerpo le temblaba y trataba de no respirar por la boca para no llamar la atención del monstruo.
El valor que tenía para enfrentar al intruso se redujo a nada a una velocidad alarmante mientras su cuerpo sudaba frio y le costaba mucho no soltar un grito de pánico por esa creatura que fácilmente podría apuñalarla con sus zarpas o cuernos.
Quería llorar.
Tener frente a ella un esperpento de verdad no estaba en su lista de vida.
Se supone que los demonios solo existen en los mitos de la gente con tal de asustar a las personas y que no renuncien a la fe del señor. Y en el tiempo en el que estaban, solo existen los demonios hechos por computadora y los que solo salen en libros, películas, televisión y videojuegos.
Y ese monstruo solo desafía toda la lógica y todo en lo que creía.
Pero lo que más temía era en qué clase de demonio era él.
Solo rezaba con que no fuera un Íncubo. Porque si era uno se acabó todo para ella, en definitiva la violara en sus sueños y después la matara, o peor, la desfloraría mientras esta despierta y la liquidaría después en una manera lenta y dolorosa. Su suerte parecía estar de su lado ya que aparentemente no ha notado su existencia todavía.
Tragando saliva dio suavemente un paso atrás.
Cabellos rosados siendo trenzados por ella.
Una mano con uñas rojas acariciando su cabeza.
Una sonrisa amable ofreciéndole un puerro.
– Chicas…
Las cajas y maniquíes que la mantenían oculta fueron derribadas de un golpe por la cola del demonio.
Sus iris azules se encogieron mientras miraba su escondite caer al suelo en cámara lenta. No sabía porque dijo eso sabiendo que ese monstruo la encontraría estando tan cerca de él y arruinando su única oportunidad de escapar.
El ser demoniaco y ella se miraron fijamente en cuanto lo material termino en el piso de madera polvoriento. Ella miro shockeada a la creatura mientras que él la miro neutralmente…
Como si no le sorprendiera que lo haya descubierto o tuviera esa expresión en el rostro.
Cri-cri
El sonido de un grillo se escuchaba en esa habitación pero no sabían de donde y no les importaba. Solo permanecieron en esa posición.
Cri-cri
Sintió una gota de sudor resbalar en su mejilla mientras la mirada que le estaba dando el esperpento se volvía mas intimidante.
Cri-cri
Sus ojos se ensancharon y agarrando lo que tenía cerca se lo lanzo a esa cosa y fue corriendo directo a la puerta. En cuanto su mano toco la perilla sintió algo estrujar su cuello y jalarla hacia atrás mientras trataba de girar la perilla.
Soltó un gemido ahogado cuando la presión en su cuello aumento y al tratar de liberarse se dio cuenta de que el demonio estaba usando su propia cola para ahorcarla mientras continuaba acercándola hacia él.
Al tratar de avanzar más aumentaba el agarre en su cuello y empezaba a sentirse un poco mareada cada vez que se esforzaba. Al usar un poco más de fuerza, ella logro desprender un poco de la cola y lo mordió con su fuerza restante como lo hizo el protagonista de un Anime que había escuchado de un extraño hablando con otro.
Soltó un suspiro en cuanto su cuello fue libre y escucho una maldición del rubio. Trotando, abrió la puerta y salió de ahí.
…
Pero tan solo haber dado unos pasos fuera su tobillo fue atrapado por esa extremidad tan larga que la hizo chocar su cara contra el suelo y empezó a arrastrarla con más fuerza. Su única opción… uso sus uñas como un intento de detenerse, cosa que fue inútil.
Al ser regresada al ático la cola la levanto de su tobillo haciendo que su velo y hábito se caigan y la última prenda revelara sus bragas rayadas. De inmediato levanto todo lo que pudo su túnica para que ese endriago no viera su vagina. He cierto que a veces se les ve sus bragas cuando usa su patineta y hace piruetas o cuando se desliza por los barandales pero se asegura de que ningún hombre las vea y claramente esa cosa es un él.
Lo dice el pene colgando en su entrepierna que claramente no podrá sacarse esa imagen de la cabeza por el resto de su vida.
Que son como unos treinta segundos.
Cuando el apéndice la levanto hasta que su cara se topó con la de su dueño (que ya estaba de pie) y le fulmino con la mirada. Cabe mencionar que casi se desmayó en cuanto le miro con ese semblante.
– ¿Qué tenemos aquí? – Le acerco aún más a sus ojos – ¿Qué deberé hacer contigo?
–… No me comas – suplico y habría juntado las manos si no estuviera sosteniendo su hábito para que no revelar su ropa interior.
– ¿Comerte? – Se burló mientras enarco una ceja – niña a mí no me interesa tus órganos – la hizo descender hasta que su cara estuvo frente a la vagina tratando de ser tapada – prefiero lo que tratas de ocultar
– ¡NI SIQUIERA LO PIENSES! – Rin se puso un poco verde ya que su rostro no estaba muy lejos de la entrepierna del maligno.
– Muy tarde – poso una de sus garras sobre uno de los dedos de la rubia y empezó a sangrar – ya lo estoy pensándolo – dejo de herirla y lamio un poco de su sangre.
– D-detente – se quejó un poco al sentir su lengua lamiendo su herida – ¿Q-que ganaras con esto?
Dejo de lamer y la levanto hasta su rostro.
– ¿Qué que ganare con esto? – Se lamio los labios – además de un satisfactorio placer lograre alimentarme
Sus ojos se agrandaron.
– No me digas que eres…
– ¿Un Íncubo? – Sonrió diabólicamente – que niña tan lista me encontré
– No te pareces mucho a las pinturas ni imágenes de la computadora
– Oye no me compares con ellos – la sacudió haciendo que balbuce un poco – sé que mi verdadera apariencia no es bonita, pero la que tomo para atraer a las chicas es mil veces mejor de las que has visto, y deberías saber – detuvo su cola – algunas imágenes son hechas por cómo lo imagina la gente de tu época ¿Sabes?
– No – sus ojos rodaron un poco por la sacudida – y no sabía que ustedes conocieran la tecnología – le miro media sorprendida.
– No me subestimes Naranjita – se cruzó de brazos y apretó los dientes – si fui capaz de sobrevivir casi tres mil años es porque me adapte al avance intelectual que ha tenido el hombre
– ¿Qué?
– Aunque para mí – resoplo – los humanos siguen siendo la especie más primitiva e inferior que el más desagradable de los insectos, a pesar de los progresos que han hecho en más de dos milenios
– Wow
– ¿Impresionada? – mostro el pecho con orgullo.
– Si
– ¿Por qué te enteraste de que un demonio es mucho más inteligente de lo que crees?
– Casi, pero no – le sonrió – porque un demonio como tú se rebajó a tal punto de aprender de los conocimientos de los seres que considera inferiores
Como respuesta el Íncubo sacudió su cola con más fuerza y eso la hizo marearse aún más.
– Deberías saber en qué posición estas… Naranjita – sonrió mientras apretaba los dientes.
En cuanto sus ojos dejaron de moverse ella miro fijamente al demonio.
– No me llames Naranjita
– ¿Y cómo debería llamarte?
– No tengo porque decírtelo
– Oye Naranjita, hay algo que me he estado preguntando
– ¿De qué se trata?
– Yo no detecte tu presencia por el fuerte olor de la humedad – la miro interrogante – pudiste escapar si no hubieras hablado ¿Sabes?
–… Si
– Si solo hubieras retrocedido sin decir nada, no me hubiera dado cuenta de ti – le sonrió enseñando sus dientes afilados – ¿Por qué mascullaste chicas?
Apretó los puños que sostenían la falda de su hábito.
–…
– No serán por las monjas que viven aquí ¿Verdad?
Sonrió al verla tensarse casi imperceptiblemente.
– Te diré algo – acerco su boca a su oído – la verdad no sé cómo termine aquí – se relamió los labios – pero en cuanto vi tu hábito sabía que debía estar un convento – soplo en su oído y sonrió en cuanto la vio temblar – por el olor que emanas supuse que eres una virgen, y tu sangre confirmo esa teoría
La monja trago seco.
– Lo que me hace preguntarme – se froto el mentón – ¿A cuántas monjas voy a desflorar esta noche?
Rin inhalo con fuerza. Dejando de lado toda vergüenza, acomodo la falda de su hábito para que no le estorbara en el rostro y agarro el cuello de su captor mientras lo apretaba con fuerza y tenía un semblante de ira. Cosa que no llamo la atención del demonio ya que estaba viendo las bragas de la rubia.
– No te atrevas a tocar a mis amigas – dijo con veneno.
– ¿Cómo puedes amenazarme si ni siquiera me puedes dar la cara?
– ¡Tal vez porque aún me tienes de cabeza por tu estúpida cola! – una vena palpito en su frente.
– No deberías maldecir ¿Sabes?
– No tengo porque contenerme con un monstruo como tú – entrecerró los ojos
– Me hieres – acerco su mano derecha al cuello de la chica con cuidado de no herirla con sus uñas – pero – apretó cierto punto en el cuello – necesitas más que solo valor para derrotarme
Fue lo último que escucho antes de quedar inconsciente.
.
Gruñido.
Pi-pi-pi-prruut, pi-pi-pi-prruut
– Hum… – frunció un poco el ceño.
Pi-pi-pi-prruut, pi-pi-pi-prruut
– No… – dio media vuelta.
Pi-pi-pi-prruut, pi-pi-pi-prruut
– Ya basta… – gruño media dormida – tonto pájaro
– Despierta, ya es de día
– No, no, dormiré para siempre – le dio la espalda mientras se tapó con su manta.
– Te profanare aún más fácil Naranjita
– Has lo que quieras…
…
Sus ojos se abrieron de golpe.
– ¡¿QUÉ?!
Se sentó al estilo vampiro y miro a los lados para no ver a nadie. Suspiro y se dejó caer sobre su colchón. En cuanto sintió la cálida y reconfortante comodidad de su cama se tensó. Soltando de su cama miro a los lados mientras se palmeaba el pecho en un intento de evitar de tranquilizar su corazón al recordar los acontecimientos de ayer.
Ella salió corriendo de su cuarto y fue al de Luka. De un portazo la abrió y despertó a la peli-rosa. Al ver a su desorientada amiga por el sueño se subió a su cama y la inspecciono físicamente.
– R-Rin ¿Qué…? – lentamente empezó a reaccionar ante los toques de la rubia en su cuerpo.
– Luka ¿Tuviste algún sueño? – dijo tocando los grandes pechos de su amiga (cosa que la hizo sentir algo envidiosa)
– Si
– ¡¿DE QUE ERA?! – grito con desesperación.
– Sobre un atún gigante – miro donde estaban las manos de la rubia y se sonrojo – ¡Y DEJA DE TOCARME LOS PECHOS!
Rin miro sus manos y vio que estaba sosteniendo con fuerza sus senos. Rápidamente los dejo libres y salto de la cama.
– ¿De casualidad un hombre rubio trato de seducirte? – pregunto con impaciencia.
– ¿Trato de…? – si hubiera sido posible se hubiera sonrojado más – d-deja de decir tonterías y vete a dormir – miro el reloj en su habitación – aún falta una hora para comenzar el desayuno y hacer nuestros deberes – se tapó con su sabana y cerró los ojos – ve y despierta a Miku y Meiko y diles que les toca hacer el almuerzo de hoy
La rubia parpadeo dos veces y algo le vino algo a la mente.
– De paso también les preguntare si aún conservan su virginidad – golpeo su palma con su puño derecho mientras sonreía.
Luka abrió los ojos al escuchar las palabras de su joven amiga.
– ¿Conservan su qué…? ¡Espera Rin…! – cuando se sentó en su colchón la puerta de su habitación se cerró, pocos segundos después escucho un grito de la castaña y luego de unos 5 minutos oyó el chillido de la peli-turquesa. Ella suspiro mientras puso una mano en su frente.
.
Rin suspiro de alivio a pesar de la punzante sensación que venía de su cabeza. Se froto el lugar en donde había sido golpeada por Meiko y Miku luego de haberlas interrogado como Luka, excepto que la peli-rosa no la golpeo.
Tragando saliva, entro al baño y cerro con pestillo la puerta. Se levantó su túnica y metió la mano dentro de sus bragas y se estremeció al tocar su propio coño. Ella nunca lo había hecho antes y esperaba que el checar si su castidad estaba intacta no cuente como masturbación.
Gruño un poco cuando metió su dedo medio en su flor y al sentir su himen intacto saco rápidamente su dedo mientras suspiraba de alivio al saber que ni ella ni sus amigas fueron dañadas por ese demonio hasta donde sabia.
Miro las pequeñas heridas en sus dedos y se dirigió al lavamanos.
.
Miro el techo y después el reloj de su recamara y vio que faltaban 35 minutos antes de que vaya a comer, así que estaba sobre su cama y se preparaba para dormir un poco más. Miro su mano con los dedos dañados y cerró los ojos para recordar más fácil lo que sucedió la noche anterior.
Se sentía demasiado real para ser solo un sueño y los leves cortes que tenía en sus dígitos solo apoyaban de que eso fue real. Pero si lo era entonces…
¿Dónde está el demonio?
¿Por qué aún está viva y aún conserva su virginidad?
¿Por qué no desfloro a las demás monjas mientras estaba inconsciente?
Aunque estaba muy feliz que esas últimas dos preguntas no se hicieron realidad…
Al menos con sus amigas.
No sabía de las demás monjas y esperaba que no les hiciera nada.
– Bueno… – sonrió con los ojos aun cerrados – creo que en donde quiera que este ese Íncubo ya no es mi problema
…
– Yo no contaría con eso Naranjita
Abrió de inmediato los ojos y vio unos ojos completamente negros acompañados por una sonrisa llena de colmillos.
– Buenos días
Un segundo después se escuchó un grito atronador que no solo despertó a todas las residentes del monasterio, también llamo la atención de la gente de afuera.
Volviendo adentro, estaba Rin alejando al maligno con su patineta, mientras que este evadía los ataques desenfrenados de la chica.
Cuando estuvo a punto de darle la cara escucho unos pasos que venían muy rápido.
Su puerta se abrió de golpe y se vio a Luka, Meiko (que tenía un cucharon), Miku (sostenía un tenedor) y junto con otras monjas miraron dentro de la habitación y vieron la patineta de la rubia en el suelo y un gran bulto en su cama tapado por la manta de la rubia. Meiko se adentró y al acercarse a la cama, del bulto salió la cabeza de Rin y le sonrió.
– Hola Meiko ¿Qué ocurre?
– ¿Qué ocurre? – la señalo con el cucharon – gritaste como si estuvieras a punto de ser asesinada
– ¿A sí? Bueno… – pensó por un segundo – había una enorme rata y…
– ¡UNA RATA! – Miku entro en pánico – ¡Noooo~! – ella se fue corriendo.
– ¡Miku, espera! – Gumi fue tras ella.
Todas las miraron irse y Meiko volvió a la rubia que parecía un poco nerviosa.
– Como decía… había una rata enorme y fea así que grite y trate de golpearla con mi patineta – se tensó un poco – pero escapo y no se a donde fue
– ¿Así que gritaste por una enorme rata? – enarco una ceja dudosa.
– Si
–… – suspiro – bien vámonos – empezó a dispersar a las hermanas – y espero que no estés ocultando nada – la señalo.
– No Meiko
La castaña la miro por un momento más y se marchó cerrando la puerta.
Una vez que todas se fueron y los pasos se hicieron inaudibles ella gimió de miedo y asco mientras se quitaba la manta revelando al demonio desnudo que estaba con ella en su colchón y se alejó de él monstruo de un salto mientras que el ser maligno permanecía sentado sin darle importancia a su desnudes.
Una vez que la rubia limpio su mano (que ese monstruo le había lamido) con su pañuelo y encaro al Íncubo.
– ¿Qué haces aquí? – fue directo al grano.
– ¿Qué quieres decir? – enarco una ceja mientras sonrió.
– No te hagas el tonto – frunció el ceño – ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿Y por qué no me has matado a mí y desflorado junto con mis amigas?
– Tranquila copa A
– ¡No me digas así! – amenazo roja de ira.
– Que sensible – miro a otro lado – ¿Acaso olvidaste nuestro encuentro de anoche?
– Yo esperaba que fuera un sueño – lamento la pequeña –... mas bien pesadilla
– Lastima que no lo fue – sonrió – y en cuanto a, ¿Por qué no te mate y te profane junto con las demás? Ahí una respuesta muy sencilla
– ¿Cuál es? – se cruzó de brazos.
– Me pareces divertida – se burló mostrando sus dientes afilados.
–… ¿Por qué te parezco entretenida? – apretó los puños.
– Por lo que hiciste hace como media hora a tus amigas y también lo que hiciste en el baño
La cara de Rin se volvió roja mientras sus ojos se ampliaron.
– ¿L-lo viste? – titubeo nerviosa.
– Claro – se lamio los labios como si hubiera disfrutado de un festín – no recuerdo haberme puesto tan duro al ver a una monja tan joven tocarse su coño
– ¡C-cállate! – apretó los puños completamente abochornada.
– Estoy seguro de que te sentiste aliviada de que no te toque ni a tus amigas
– Espera… ¿Así que no nos hiciste nada? – Lo miro asentir – ¡¿Por qué no me lo dijiste?! – exclamo enseñando los dientes.
– Quería saber que tan lejos ibas a llegar y como reaccionarias al verme – sonrió inocentemente – y fue un buen espectáculo
– ¡CLARO QUE NO! – chillo colérica mientras le dio la espalda y empezó a murmurar cosas.
Se rio al saber lo que murmuraba y le vino una idea muy peculiar.
– Oye Naranjita te propongo algo – apoyo la cabeza en su mano.
–… – lo miro con desdén – ¿De que se trata?
– Tu cenobio es muy cómodo y necesito un lugar para quedarme por un tiempo…
– No, no – negó rápidamente con los brazos y la cabeza – sé que vas a proponer y me niego
– ¿En serio?
De repente estaba detrás de ella y sostuvo su cabeza con sus manos y presiono ligeramente las uñas para que sintiera su filo pero que no la dañara y le hizo levantar la mirada. Sonrió al verla sudar un poco.
– Recuerda lo que dije – acerco su rostro al de ella y casi se rio en cuanto la vio temblar cuando su entrepierna toco los glúteos de la rubia – necesitas más que valentía para derrotarme – aplico un poco más de presión en las garras y pelo un poco de piel – y deberías oír por completo la proposición de alguien antes de responder
Rin solo trago seco.
– Te decía que necesito un lugar donde quedarme – frunció un poco el ceño – el que sea demonio no signifique que me guste estar a la intemperie – cerro los ojos – soy un poco exigente en donde me quedo, pero hare una excepción – al abrir sus negros ojos fueron acompañados de una sonrisa socarrona – ya que me resultaste muy entretenida me quedare aquí a cambio de no tocar a las monjas que estén en el convento ¿Qué te parece?
Cuando abrió la boca sintió el aumento de fuerza en sus mejillas.
– Yo lo pensaría muy bien en tu lugar – dijo aun sonriéndole.
Apretó los puños al saber que no tenía alternativa.
–… Está bien – apretó los dientes – pero recuerda no tocarme a mí ni a ninguna de las que viven aquí
– Lo prometo – la libero y dio unos pasos lejos de ella.
Ella respiro hondo al ser liberada, pero se percató de algo importante.
– Oye – llamo su atención – ¿Cómo supiste que este era mi cuarto?
– Muy fácil, mi olfato es más sensible y despides un aroma a naranjas y esta recamara está inundada con tu olor
–… – parpadeo dos veces –… también, ¿Por qué no…?
– ¿Te profane cuando estabas desmayada? – La vio asentir – no me gusta hacerlo cuando mi victima esta inconsciente, es más…
– ¿Aburrido?
– Es más frustrante que aburrido – miro sus uñas – no se disfruta mucho
En cuanto escucho esa frase y ser recibida por un silencio incomodo sabía que ese día era el último de sus días ordinarios.
Es todo por ahora, ya que si sigo así puede que haga spoiler y quiero evitarlo lo mas que pueda, por ahora, pero además debo decirles que estoy pensando en hacer un one-shot o two-shot, de una canción que escuche hace tiempo, y me resulto interesante, pero debo decirles que tomara un tiempo.
Quiero agradecer por el apoyo hacia esta historia a Mekuto, Mitzuki-Kazami, Koneko Kagamine, Leesli De Taisho, RuzuChan Poly, ShadoShiro, diva goldsmith 3 y a lenxrin muchas gracias por el apoyo, espero les haya gustado este cap :3
A lenxrin, Leesli De Taisho, RuzuChan Poly: Muchas gracias por comentar, y claro que seguire con este fic, espero que les haya gustado el capitulo
Y a Guest: Yo también quiero acabar mis historias, pero si las hago como one-shot serian demasiado largas, pero ten por seguro que las terminare, solo que cada una tomara su tiempo y perdón por la demora
Bien, me despido por ahora :3 que pasen buenas tardes :)
